Manual De Zoofilia Especialmente Para Mujeres
Primeramente agradezco el envió de este manual por parte de
unas de mis lectoras, donde lo deseo compartir con todos los usuarios de esta
página exitosa y a continuación se inicia este valioso documento. Mi nombre es
Clara Milena según mi experiencia personal, cuando se hace correctamente el amor
con un perro es muy estimulante y con frecuencia puede llegar a ser hasta más
excitante que hacerlo con un hombre. Por lo que he visto, llega a ocurrir que
muchas que lo prueban no quieren ya prescindir de ello. Los fantasmas de
bestialismo no son nada extraño; otra cosa es que todas las mujeres los
reconozcan. Hay estudios psicológicos que afirman que más de tres mujeres de
cada cuatro han fantaseado alguna vez con algún tipo de relación con animales.
Claro que de ahí a tomar la decisión de dar un paso adelante, hay mucho. Si una
se atreve, me consta que nunca se arrepiente de haber probado, aunque sólo sea
por pura curiosidad. La inmensa mayoría repiten y son las que no podrían
prescindir de ello en el futuro. Créeme que no es una cosa de gente rara; el
pene de un perro te aportará algo especial.
No tengas miedo de sentirte rara; yo no he perdido el gusto por las relaciones
con los hombres y hasta podría decir que me siento más fuerte y segura, más
dueña de mi cuerpo de lo que estaría si no tuviese la posibilidad de disfrutar
tanto como disfruto casi todos los días con esos amigos tan simpáticos que son
los perros. Hay un punto más en el que no sé si habrás pensado.
Muy pronto las mujeres empezamos a preocuparnos por la edad. Aunque sigamos
siendo deseables para los hombres, sabemos que el tiempo pasa más rápido que
para ellos en el aspecto físico. A mí personalmente me encanta saber que siempre
habrá un perro (o varios) dispuesto a hacerme disfrutar mientras desata sus
instintos y descarga su abundante esperma en mi interior.
Hace poco vi un documento que me sirvió de base para este. Lo
he traducido y lo he adaptado un poco a mi propia experiencia. Me apetece
dejarla reflejada aquí, a la vez que quiero intentar ayudar algo a que alguna
mujer conozca cosas que yo he conocido y no se prive de experiencias que le
pueden aportar tanto como a mí.
También puede ocurrir que ya alguna haya vivido cosas de este tipo, pero que se
atormenta pensando en que si son insanas etc. A ese tipo de mujeres también me
gustaría ayudarlas a disfrutar sin reservas mentales. Seguro que muchas os
preguntáis si mi sexualidad se reduce a mis relaciones con los perros, si soy
"una chica normal". Creo que totalmente normal; tengo 42 años, he tenido varias
parejas, estoy casada desde hace 12 años y tengo 2 hijos.
Mis relaciones con los perros es sólo un aspecto de mi vida íntima, uno de
tantos. Y tengo la suerte de compartirlo con mi marido, el cual nunca ha puesto
ninguna dificultad a todo esto (incluso disfruta acompañándome en ocasiones).
Naturalmente no pregono esto por ahí: ni mis hijos ni casi nadie de mis
amistades sabe nada de esto, como tampoco saben con qué frecuencia o en qué
postura hacemos el amor con mi marido.
Mis relaciones sexuales con perros empezaron bastante pronto,
cuando tenía 20 años. Por entonces ya no era virgen. Siempre me han gustado
mucho los perros, pero a esa edad tuve la ocasión, la suerte, de poder disfrutar
con tranquilidad de dos perros con los que mi iniciación fue de lo más grata...
En fin, vamos al grano. Seguidamente voy a hablar de las relaciones sexuales que
una mujer puede tener con perros en varios aspectos: sexo oral (Cunnilingus) y
penetración en varias formas.
Sexo oral con perros (Cunnilingus), llamamos sexo oral con un perro cuando éste
utiliza su lengua para lamer las zonas genitales de la mujer. Toda mujer que ya
lo ha experimentado con un hombre (o una mujer) sabe que es agradable si la
persona lo hace bien (aunque parece que no siempre lo es para quien lo hace o
hay quien se cansa en exceso). Con un perro no es exactamente igual, la lengua
de un perro es muy diferente de la humana, tiene músculos muy potentes y nunca
se cansará de usarla. También su tacto es distinto, si un perro te ha lamido
(aunque sea en la mano) se nota una rugosidad que no tiene la lengua humana.
Además es más larga, el perro la utiliza con auténtica pasión y para ellos lamer
es lo más natural del mundo.
Seguramente por eso, muchas relaciones sexuales entre mujer y perro han empezado
de manera espontánea. Si para un perro lamer a su ama o a una persona que le
inspira confianza es normal, también es normal que la zona genital de la mujer
llame la atención. Ya tenemos todos los ingredientes, parece que el aroma de los
genitales femeninos es atractivo para los perros, tal vez le recuerde algo al de
las hembras de su especie, que sólo están disponibles para aparearse muy pocos
días al año. Es una paradoja, pero ocurre como si la entrepierna de una mujer
fuese la mayor parte del año más atractiva para un perro que la de una perra.
Voy a hablar algo de la sexualidad de los perros.
Cuando la perra está en celo su vagina desprende un olor muy característico y
fuerte (para sus congéneres), esa es la señal para el perro que se aproximará y
si le es dada la ocasión montará a la perra. Frecuentemente esto lo precede con
algunos lamidos en la vagina de la hembra, con una mujer hay alguna similitud y
si el perro tiene ocasión, no desperdiciará la oportunidad de lamer esa fuente
de olores que le atraen (incluso en una mujer). Si aprovechas esa inclinación
natural, podrás convertirla en una fuente de placer y si sabes además mostrarle
cómo debe hacerlo, podrás convertirlo en un compañero de ratos agradabilísimos,
generoso como sólo un perro puede serlo. Hay varias maneras de estar situada
mientras un perro te lame la entrepierna.
Posición De Tumbada:
Es lo más sencillo y te permite tener todo el control de la
situación. También puedes ver todos sus actos, es absolutamente cómoda; puedes
ponerte totalmente tumbada en el suelo o en la cama, con la cabeza del perro
entre las piernas, para guiarle y que pierda toda resistencia, podéis
acariciarlo mientras permanece así, mostrándole que no os oponéis a ello, sino
al contrario. La sensación que un perro te causa cuando te lame ahí es
indescriptible, su rugosidad húmeda y cálida acariciando los labios de la
vagina, chupando el clítoris, tiene sólo un lejanísimo parecido con lo que se
puede vivir con un humano. Sólo la que lo ha probado lo sabe... No tengáis
problema en separar las piernas lo más posible; así le daréis un mayor acceso a
vuestra intimidad, separando los labios de la vagina y dejando el clítores
expuesto, si vuestros jugos le gustan (lo que suele ocurrir) se entusiasmará
intentando ir más adentro con la lengua. En ese momento, lo único que hay que
hacer es disfrutar y dejarse llevar y si además pones un cojín o almohada bajo
las caderas, el acceso que tiene es más directo. Otra variante es tumbada en la
cama pero los pies en el suelo e insisto en que en todos estos casos vosotras
controláis todo, si el perro os intentase montar, sería muy fácil impedírselo y
basta con juntar las piernas.
Posición De Perrita Cuatro Patas:
Es tremendamente agradable, pero es claramente más atrevida
si estáis empezando. Es muy, muy fácil que el perro no tarde en intentar
montaros en cuanto os vea en esa posición, para ello le basta con su instinto,
aunque no haya montado nunca a una perra... o a una mujer, si te atreves en esta
posición sin querer que te monte, pero lo intentara, la única solución es
arrodillarse de forma que tu vagina quede fuera de su alcance. Si por la razón
que sea, decides probar a cuatro patas, te diré que una ventaja que tiene esta
posición es que así no tiene acceso solamente a la vagina, sino también al ano,
que normalmente te lamerá generosamente y con total placer, donde te puedo decir
que es una experiencia estupenda, sobre todo si se combina con los lametazos en
la vagina y separas las piernas lo bastante como para que pueda acceder bien a
todo tu trasero. Por otra parte, pocas son las mujeres que han podido
experimentar ese tipo de caricias en el ano con un hombre y aquí tengo que
advertiros que debéis extremar la higiene en ambos puntos.
Además de proteger al perro te proteges a ti misma, porque con su lengua podría
dispersar en tu vagina bacterias provenientes del ano, llevándote tal vez a una
infección vaginal. Esto no es porque sea un perro: es algo que conocen bien los
hombres y mujeres que practican la penetración anal, lo habitual es que un perro
se pase un buen rato lamiendo la vagina de una mujer y no es nada extraño que
pueda llevar varias veces al orgasmo a ésta. Si hay suerte, te puede llevar a
tanto placer como ningún hombre pudiera hacerlo con su lengua.
Un inconveniente puede surgir si el perro manifiesta excesivas ganas de montarte
y tú quieres seguir disfrutando de sus lamidas. Hay algún truco para aumentar su
interés por esto: poner azúcar (aunque así se entretendrá en las zonas más
exteriores de la vagina) o hasta miel (de esta manera es posible hacerle llegar
más adentro, si así te apetece). A veces tiene su gracia extenderse algo de miel
por la piel de las piernas, pechos, etc. de modo que te llene el cuerpo de
deliciosos lametazos.
Alguna Información Sobre La Sexualidad Canina:
Creo que siempre conviene que sepas algunas cosas de la
sexualidad del perro, especialmente si estás pensado en tener una relación de
penetración con él. Para empezar, hablaremos un poco de su pene. Muchas mujeres
tienen ideas equivocadas y piensan que es inmenso o por el contrario lo ven
pequeño, según conozcan más o menos de perros o según qué razas han visto.
Ocurre que las diferencias son tremendas según razas y mezclas, en la siguiente
tabla verás que los tamaños van desde mucho más pequeño que el humano hasta más
grande.
|
Raza De Perro |
Longitud Centímetros |
Diámetro Centímetros |
|
Cocker |
5-6 |
1,5-2 |
|
Galgo |
6-7 |
1,5-2,5 |
|
Bulldog |
6-12 |
2-3 |
|
Dálmata |
8-12 |
2-3 |
|
Collie |
10-13 |
2-3 |
|
Labrador |
11-15 |
2,5-3 |
|
Setter |
12-15 |
3-4 |
|
Pastor Alemán |
12-17 |
3,5-5 |
|
Gran Danés |
13-20 |
4-6 |
|
HOMBRE |
12-18 |
3-6 |
Se puede decir que el tamaño del pene en erección está bastante relacionado con
el de la raza del perro, claro que en esto hay bastantes excepciones. En fin,
conviene en todo caso que consideréis si el perro en cuestión os conviene por su
tamaño, aunque personalmente dudo que por exceso pueda haber problemas, teniendo
en cuenta la tremenda elasticidad de una vagina en condiciones normales y cuando
se habla de penes humanos muchas veces se dice el tópico de que si el tamaño no
importa, etc.
Bueno, pues ocurre que tratándose de un perro, eso importa
menos, porque la constitución de este pene es totalmente distinta de la del
hombre. El pene de un perro no tiene prepucio, o más bien es en toda su longitud
muy similar a la cabeza del pene del hombre, tanto en sensibilidad como en
color. De hecho, si te fijas, el pene en su totalidad permanece cuando no hay
erección cubierto por una piel que está unida a su vientre.
Todo él tiene un color rojizo-rosado, evidentemente aunque no haya erección y
todo el pene esté recogido en esa bolsa y ésta destaca poco de la línea del
vientre, es muy fácil distinguir el sexo de un perro. Cuando el perro tiene una
erección esa funda se retrae y el pene va apareciendo con su color llamativo,
frecuentemente de un rojo muy brillante.
Quien ha tratado bastante con perros sabe que es algo que
llama mucho la atención, sobre todo cuando el perro muestra su erección (que a
veces surge sin saberse porqué, como pasa a los hombres) ante algún visitante
que no está tan acostumbrado a ese aspecto de la anatomía canina. Otra
peculiaridad es la forma, que en los perros se puede decir que es en punta, sin
la hendidura de los hombres al final (donde tiene el agujero por el cual
eyacula), a diferencia de los hombres, un perro produce una gran cantidad de
jugos desde que entra en erección hasta el final del acto sexual,
independientemente del esperma. Un perro siempre tiene el pene limpio, debido a
que dedica bastante tiempo a lamérselo a sí mismo. Por otra parte, no hay razón
por la cual un perro sano pueda transmitirte enfermedades.
En ese sentido juegas, con ventaja, dado que la mayor parte de las enfermedades
que afectan a los perros no lo hacen con los humanos y viceversa. El SIDA es un
buen ejemplo. Nunca un perro podrá transmitirte el SIDA y evidentemente nunca
tendrás que preocuparte de un posible embarazo, por más esperma que descargue en
ti (ya verás que descarga mucho). Aunque he escuchado leyendas urbanas donde
supuestamente hay mujeres que han salido embarazadas de sus perritos, para mi
debe ser una sensación divina estar preñadita de un perrito si fueran esos mitos
ciertos.
El Bulbo:
Lo más peculiar es el bulbo que aparece en la base del pene (no hay que
confundirlo con los testículos), el cual se va ensanchando a medida que se
aproxima el auténtico orgasmo del perro. Cuando el perro penetra a su hembra y
se agita de forma que la penetración se hace más profunda, llega un momento en
que el bulbo penetra también y se sigue hinchando en el interior de la vagina,
de este modo llega un momento en que el pene no sale ya, pese a que el
movimiento del pene de alguna manera continúa.
Es a partir de ese momento cuando comienza una intensa eyaculación. Digamos que
la naturaleza de los perros les lleva a permanecer así "atados" durante un rato,
asegurando que todo el esperma se deposita en la vagina y donde su objetivo
principal es facilitar y asegurar la fecundación de la perrita, en una especie
que a diferencia de la humana tiene pocos y breves periodos de fecundidad.
Casi toda la gente ha escuchado historias que nunca se sabe si son ciertas de
mujeres o chicas que han necesitado ir a urgencias por haber quedado "atadas" a
un perro. Este tipo de historias, como vemos, tiene un fundamento real, pero no
dejan de ser extrañas, puesto que normalmente ese momento no dura para siempre y
pasado un tiempo que puede variar, el pene del perro saldrá sin ninguna
dificultad. Todo es, pues, natural y se resuelve sin problemas. Más bien,
quienes disfrutamos al ser penetradas por un perro disfrutamos también del rato
en que permanecemos atadas y con el bulbo ejerciendo una presión agradable (no
dolorosa) en la entrada de nuestra vagina, en las cercanías del clítoris y
enviando pulsaciones a nuestro punto g llevándonos al éxtasis total. Este punto
es importante tenerlo claro para no llamarse a engaño, siempre es posible la
penetración sin el bulbo, para lo que tienes simplemente que impedir con tu mano
que el bulbo entre, esto es especialmente fácil si la penetración se hace
contigo tumbada y no a cuatro patas. De todas maneras, estoy casi segura de que
a medida que adquieras experiencia te parecerá que el bulbo y su acción es una
de las cualidades más interesantes del perro.
Algunos consejos para la penetración vaginal con perros:
Hacer el amor con un perro puede ser muy sencillo, incluso
más sencillo que con un hombre. Con un perro sería muy raro que no lo
encontraras dispuesto siempre que quisieras y de todas maneras te aconsejo
alguna cosa si decides dar el paso, aunque te suene un poco cómico, ponle unos
calcetines fuertes en las patas, de modo que no pueda arañarte sin querer con
las pezuñas. Pon una toalla debajo de ti de modo que su esperma y sus jugos
(muy, muy abundantes) no manchen suelo, cama o los muebles.
Por esa misma abundancia de jugos y esperma, tras la relación
lávate si no quieres chorrear durante un buen rato. Ten a mano cojines,
almohadas, etc. que te ayudarán a adoptar una postura adecuada y cómoda, si
decides hacerlo a cuatro patas, una mesita baja te será también muy útil.
Comienza excitando al perro (y a ti misma) facilitándole que pueda lamerte en tu
entrepierna y/o (si te apetece) acariciándole en sus genitales. Si le masajeas
el pene, hazlo por su forro y no por el tronco del pene en sí, que es demasiado
sensible, ya verás como en cuanto conozcas un poco la situación te será fácil
tener un hermoso pene canino dispuesto a penetrarte. Si lo has tenido lamiéndote
un rato no habrá problema en cuanto a lubricación tuya, que por otra parte, con
un perro no será problema, pues el aportará la suya propia en abundancia y a
medida que se excite se sorprenderá como va produciendo más líquido brillante.
Si no quieres que eyacule antes de penetrarte, no le excites demasiado, pues
sobre todo si es nuevo en estas cosas no es difícil que si lo estimulas con la
mano le hagas tener un orgasmo antes de tiempo.
Claro que esto puede interesarte si lo que estás haciendo es explorar su
sexualidad antes de decidirte a convertirlo en tu amante animal. Hazte a la
idea, si ya te has decidido a la penetración, de que el acto sexual con un perro
normalmente conlleva "manchar" un poco debido a la abundancia de jugos y
esperma. Tenlo muy en cuenta para elegir momento, lugar. Con el fin de no
llevarte una sorpresa y no tener molestias por haber manchado muebles, etc. que
sean difíciles de limpiar.
Sobre La Penetración:
Aquí sí que se puede decir que los perros están en inferioridad de condiciones
con respecto a los humanos. Como van a cuatro patas, sus posibilidades son
menos, la posición del misionero, la más típica en relaciones hombre-mujer, es
también posible entre ti y tu perro, yo sospecho que la mayor parte de las
mujeres preferimos esto con los perros. Te aconsejo ponerte un par de cojines
bajo las nalgas, para facilitar un ángulo de penetración mejor al perro. A poco
que le lleves el pene a los labios de tu vagina, él sabrá seguir el juego para
luego meter y sacar su pene con el movimiento tan típico que todo el mundo
conoce.
La forma en punta y la lubricación facilitan todavía más las cosas, normalmente
enseguida adoptan un ritmo rápido. Pronto deberás decidir si le vas a dejar
llegar hasta el final y meter también el bulbo o no. Déjame que te diga que ahí
está lo más interesante, así que no le prives ni te prives de ello, si por lo
que fuera no quieres que lo meta, impídelo delicadamente con la mano, no habrá
problema y el perro podrá eyacular en tí (si quieres) igual. El día en que
decidas que te monte con todas las consecuencias, verás como su pene engordará
hasta llenar tu vagina (especialmente en la entrada) y podrás sentir su esperma
dentro de ti.
No me extrañaría que empiece lo mejor para ti entonces, personalmente en este
punto es cuando siento más fácilmente orgasmos (sí, varios normalmente) en
relaciones con perros. No hace daño (y las pocas mujeres que hayan tenido la
experiencia y con las que he hablado son de la misma opinión que yo) y es muy
placentero sentir esas pulsaciones del bulbo dentro de ti. Otra cosa llama la
atención: está muy caliente, ya que los perros tienen una temperatura algo más
elevada que los hombres. Aquí viene algo importante: llegado este punto hay que
disfrutar de la situación y en ningún caso intentar separarse, porque eso sí que
podría ser causa de daños para ti pero sobre todo para el perro (que es muy
delicado en este sentido).
Yo he visto que los perros producen hasta 6 veces más de esperma que un hombre,
pero me atrevería a jurar que la cosa es todavía más clara. Cuando has terminado
tienes la sensación de estar "llena". A mí personalmente eso me es agradable,
durante esos momentos finales del acto tu cuerpo puede llegar a orgasmos en
cadena, a una especie de frenesí. Será un placer animal, total, incontrolado.
Espero que mi manual les servia de algo mis queridísimas lectoras, hasta pronto
y nos vemos en una próxima ocasión
Les Informo que soy un chico que me gustaría conocer chicas
que tengan o que deseen tener algún tipo de Zoofilia. Mi correo es:
elnarradorerotiko@hotmail.com
Muchas gracias a esta página Web por dejarme publicar mi
relato, les deseo muchos éxitos y triunfos. Atentamente NarradorErotiko.
(QUE VIVA LA ZOOFILIA, UNA MANERA DE AMAR SINCERAMENTE A LOS
ANIMALES)