Hola a todos, quizás me recuerden de el libro que escribió
esa muggle, como era… a sí, J.K. Rowling. Soy Rous, quizás me recuerden del
cuarto libro, soy una de las chicas francesas que viajaron hasta hogwarts para
el torneo de los tres magos. Soy amiga de Fleur, la que representó a nuestro
colegio en el torneo. De hecho soy muy amiga suya porque de pequeña nadie quería
estar con nosotras, como las dos somos descendientes de veelas nuestra infancia
fue un tanto dura, nadie quería estar con nosotras por la fama que tienen las
veelas de zorras que solo quieren sacarte la pasta y de tener algún poder oculto
que siempre han ocultado a los magos. Pero nosotras no éramos así, simplemente
con la edad nos fuimos convirtiendo en zorras, pero solo zorras, no pretendíamos
sacarle la pasta a nadie, solo nos convertimos en adictas al sexo y respecto a
lo de los poderes ocultos, sí, tenemos algunos solo que la gente desconoce su
existencia lo que hace que nos sintamos más seguras y más poderosas. Bien pues
este año me cambiaron de colegio mis padres, yo vengo de una familia muy, muy
rica y me había ganado la fama de zorrón en el colegio francés y eso no les
gustaba a mis padres, padres que seguían las enseñanzas del mago más oscuro de
todos los tiempos, por eso me cambiaron de colegio y no solo eso, me pusieron un
psicólogo para que consiguiera que mi adicción al sexo pasara a la historia,
pero no sirvió de nada pues yo pagaba al psicólogo para que convenciera a mis
padres que mi "enfermedad" había desaparecido. Con respecto a mis poderes de
veela solo he descubierto uno que me enseñó mi abuela, la veela más fantástica
que conozco, el de leer la mente.




Pues bien, mi historia empieza en Hogwarts, mi pusieron en
Griffindor puesto a mi persistencia por conseguir lo que me proponía y mi
espíritu emprendedor. Después de la ceremonia de iniciación y el gran banquete
todos subieron a sus habitaciones a dormir, era viernes y no me apetecía dormir,
podía dormir todo el día el sábado, así que me quedé en la sala común. Allí vi
pasar gente, grupos de chicos y chicas que reían y corrían de un lugar para
otro, cogí una revista del revistero y la ojeé. Un grupo de chicos, que pasó ya
por quinta vez mirándome como perros en celo, me silbó, pero ni siquiera levanté
la vista de mi ejemplar de magic music. Leí la mente a uno de ellos, el que
parecía ser el líder del grupito. << Que buena está. Ojalá se fijara en mí. >>
El comentario me hizo gracia pero oculté mi risa y les envié una mirada de mala
leche, para dejarles claro que molestaban y que si no volvían a sus dormitorios
no pasaría nada bueno. Pero continué leyendo, una muchacha castaña a la cual
reconocí de inmediato se sentó en la butaca de mi derecha, con un gran tomo de
"lo que nunca te enseñaran en la escuela". Era Hermione Granger la íntima amiga
de Harry Potter. La había visto antes en el expreso de Hogwarts, pero llevaba el
pelo revuelto, ahora lo llevaba liso, supongo que como preparación del banquete
de hacia unas horas.
-Vaya! Te queda mucho mejor el pelo así, alisado, deberías
dejártelo así.- Ella enrojeció y me miró examinando cada parte de mi.
-Perdona, nos conocemos?- dijo ella.
-Nos vimos el año hace dos años, en el torneo de los tres
magos. Venía con las representantes del colegio francés. Me llamo Rous.
Encantada.- Y le di dos besos en la mejilla.
-Hermione, vaya, y como es que este curso lo haces aquí?
-Mis padres querían que estudiara aquí por motivos de
trabajo, ya no vivimos en Francia y por localidad me toca venir a la escuela
aquí.- mentí.
-O sea que estas sola?- <<Ya tengo una amiga!>> gritaban sus
pensamientos descontrolados. Sabía que si tenia cerca de Hermione tarde o
temprano Harry acabaría siendo tan amigo mío como de Hermione.
-Sí, te agradecería, si no es molestia, ya que vamos al mismo
curso, que me acompañaras por las clases y estuvieras un poco por mi por si me
pierdo…- y le dejé caer una sonrisa por las que batallones de hombres habrían
matado.
-Te lo iba a ofrecer ahora mismo, pero bueno, creo que
haremos buenas migas.- y pasamos charlando el resto de la noche, sobre cosas de
Francia y sobre su vida muggle y más cosas poco interesantes.
A la mañana siguiente, cuando me desperté me senté en la cama
para vestirme y salir a dar un paseo por Hogwarts cuando vi detrás de mí a la
chica de la noche anterior, Hermione, seguía con el pelo liso, y me esperaba
para bajar a almorzar juntas.
-Gracias por esperarme, te debí poner en un compromiso ayer
pidiéndote que me acompañaras.- me hice la víctima.
-No tranquila mujer que estoy encantada.- no mentía.
-Veo que me has hecho caso.- dije señalándole el peinado. Y
bajamos las escaleras corriendo hasta el gran comedor.
-Te presento a Harry Potter y a Ronald Wesley.- hice una
reverencia y pronto oí los pensamientos de ambos, coincidían en que si se
quedaban a solas conmigo no dejarían escapar la oportunidad, cosa que me puso
bastante caliente, de recién levantada.
- Encantado.- dijeron al unísono.
Les conté todo sobre mi pasado, bueno solo lo que me
interesaba que supiesen. Paseamos por los alrededores del castillo, visitamos a
Hagrid un enorme hombre que al parecer tenía muy buena amistad con ellos,
visitamos el campo de quidich, deporte que por cierto soy muy buena, e incluso
dimos una vuelta en escoba, ocasión que Ron aprovechó para mirar si llevaba o no
lencería inferior.
[Bueno pero antes de que pasemos a un campo de más
trascendencia me gustaría hacer un paréntesis para dar más datos interesantes y
útiles para el futuro: yo soy rubia, pálida, con ojos azules, muy delgada, a
veces pienso que demasiado delgada, con el pelo largo y una mirada penetrante de
superioridad. Mis caderas son amplias y mis piernas delgadas y largas, gasto una
105 de pecho y mis uñas son alargadas pero nuca están pintadas. Supongo que a
los demás los conocéis como son, así que no voy a andarme más por las ramas.]
Al final del día, los cuatro éramos amigos inseparables.
Subimos a la sala común y cogimos unos refrescos y Hermione y yo nos alejamos
para charlar de cosas de chicas.
-Harry está libre?- pregunté sin andarme por las ramas.
-Tontea con Ginny, la hermana de Ron. ¿Te gusta?- Hermione
parecía querer oír todos los chismes en ese momento. Pero yo simplemente asentí.
-Pero no soy la única que esta coladita por alguien.
¿Verdad?- dije sabiendo la respuesta.
-Ho si, vale, lo admito, me gusta Ron- yo asentí otra vez.-
pero… ¿tanto se me nota? Es que es verle, y me entran unos calores, una vez me
lo encontré recién salido de la ducha con una simple toalla que le tapaba la
entrepierna y tuve que ir corriendo a cambiarme de braguitas.- soltó una risita
de niña.
-Entonces pudo ir a por Harry segura de que no va a ocurrir
nada malo.- la bruja negó.
Pero se hizo tarde y Hermione se encontraba exhausta y se
marchó. Pero cuando se iba a ir Ron me dio dos besos y no sé porqué me di un
beso en toda la boca, entonces él se puso rojo como un tomate, menos mal que
Harry no miraba, pero él se quedó mirándome fijamente a la espera de que dijese
algo. Pero cuando me di cuenta un bulto se levantaba por debajo del pantalón del
pelirrojo se levantaba tanto que llegaba hasta el cinturón, pero ahí no se
paraba, seguía creciendo y le llegaba hasta el ombligo aproximadamente por
debajo de la camisa. Ron se dio cuenta de que estaba siendo observado por mí y
se tapó rápidamente.
-Pero que haces?- no sabía que responder. Se retiró de golpe.
-Ha sido sin querer.- Harry ni siquiera prestaba atención,
estaba conversando con otro alumno de la sala.
-No, tu quieres algo.- no quería decirme eso, lo único que
Ron pretendía con ese comentario era acabar ligando conmigo.
-Un momento, tu lo que quieres es que nos enrollemos.- Ron
enrojeció mas todavía y negó con la cabeza- Vaya… pues mira que yo tenía
pensadas un par de cosillas…-
-Qué cosas?- yo niego con la cabeza.
-No, si no quieres nada conmigo, mejor dejarlo estar…-
-Dímelo.- exigió.
-Quizás otro día.- y me fui a la cama sabiendo que ya tenía a
Ron en el bote, y que aunque estaba traicionando a Hermione, valdría la pena.
Por la mañana, el lunes, las clases empezaban y Hermione no
me había levantado, así que miré el reloj y me vestí todo lo deprisa que pude y
bajé a la sala común. Pero al final del pasillo me choqué con Harry que al
parecer también llegaba tarde, y caímos los dos al suelo tirando libros y
pergaminos por el suelo. Entonces empezamos a recogerlos y cuando estuvimos a la
altura adecuada me lancé i le besé en el los labios, fue un beso fuerte, duro,
de hierro, como Harry. El se me quedó mirando y yo recogí los libros y salí
corriendo. El intento alcanzarme pero hasta que no llegamos a clase no lo
consiguió. La profesora McGonagall nos dejó pasar de milagro. Ron y Hermione no
estaban. Pero eso no alteró la clase. Harry estuvo todo el día dándole vueltas a
mi beso, lo sé porque le leí el pensamiento. Y a segunda hora apareció Hermione,
con la excusa de que había estado ayudando a Hagrid con una tontería, y a
tercera hora apareció Ron diciendo que se había quedado dormido en el baño del
cuarto piso.
-Sé que habéis estado haciendo tu y Hermione esta mañana.- le
dije a Ron apartándolo de la chica mientras almorzábamos algo en el gran
comedor.
-Cómo?-
-Se nota mucho.- Ron se volvió a poner rojo.- Ahora sígueme
el royo.- me dirigí a Harry y Hermione.- Ron y yo vamos a la sala común que me
tiene que enseñar el paquete de nuevos artículos de broma Wesley.-
-Vale, nosotros nos quedamos, aún queda más de media hora
para la siguiente clase.- dijo Harry.
Ron y yo caminamos hasta la sala común pero antes nos
desviamos a un pasadizo secreto, era muy estrecho, húmedo y olía francamente
mal. Allí lo coloqué contra la pared y lo besé larga y apasionadamente, no podía
resistirse a un beso de veela como ese. Luego le abrí las piernas y sobre el
pantalón empecé a acariciar ese bulto tan extenso que se extendía por su
entrepierna.
-Vamos a hacer una cosa. Si quieres gozar con esta Diosa.-
dije señalándome.- Tendrás que satisfacer también a Hermione, todos los días,
espero que quede bien satisfecha. Si no te delataré y se te acabará el chollo.-
dijo que sí, mientras se le caía la baba y apoyaba su nariz en mi hombro.-
Entonces ha quedado claro?-
-S…S…Sí…- dijo babeando.
-Entonces nos vemos en clase.- dije dejándole con una
erección de caballo i sin poder hacer nada conmigo. Así que supongo que se cascó
una paja allí en aquel cuarto oscuro y húmedo pensando en mi.
Por la tarde cogí a Harry y me lo llevé al mismo sitio.
-Me gustas,- le dije, justo antes de fundirnos en un largo
beso.- me gustas mucho.- y nos volvimos a besar.
-Y a que esperamos?- dijo cogiéndome por atrás con las manos
y acercándome a su entrepierna.
-No!- grité. Quería tenerlo solo para mi, quería que matara
por un polvo conmigo.- Todavía no, yo decidiré el momento. Y me fui de el
pasadizo dejándole con las ganas.
La primera semana Ron se la pasó follando con Hermione día y
noche, esta parecía insaciable y Ron cada día más cansado pero reacio a negarse
a los placeres de Hermione. Hermione estaba eufórica, no dejaba de hablar de Ron
y cuando no estaba hablando de el estaba follando con él. Eso me resultaba
idóneo para calentar a Harry y ponerlo como yo quería.
-No puedo creer lo que está pasando, no lo he pasado tan bien
en mi vida. Es la mejor época de mi existencia, sabes que es disponer de un
hombre para cuando tu quieras?-
-No lo sabes tú bien.- susurré, pero ella no lo escuchó.
-Lo único que me gustaría ahora es tener a dos hombres, a la
vez.- <<Tus de seos son ordenes para mí. >> pensé. Pero antes tenía que catar el
arma de Ron.
Al lunes siguiente me levanté con un objetivo, cogí una
poción previamente preparada y bajé a desayunar con mis chicos. Todos estaban
distraídos y no notaron mi presencia y aproveché y vertí la poción en la copa de
Ron. Al acabar el desayuno Ron parecía blanco estaba palidísimo, y me lo llevé a
la enfermería. Pero antes de llegar nos desviamos, Ron casi ni se percató, lo
subí a la habitación de los chicos, la cual se encontraba total mente vacía y lo
apunté con mi varita.
-"Rivitalius"- Ron recobró su color.- "Potions Efect Actus"-
y la poción comenzó a hacer efecto, Ron comenzó a acalorarse y a sonrojarse. Su
respiración aumentaba el ritmo por momentos, tenía tanto calor que se despojó de
la túnica y empezó a desabrocharse la corbata y la camisa blanca.
-Que me has hecho?- dijo Ron preocupado.
-No te preocupes.- dije y empecé a acariciar su miembro por
encima del pantalón, este se puso erecto en un santiamén. Ron empezó a besarme
por el cuello, se excitó todavía más y se sacó la polla.- He no vayas tan
rápido, primero quiero disfrutar un poco de los preliminares.
-Pero o ves como estoy? No puedo esperar, venga empecemos.-
mi sonrisa aumentó considerablemente. Quería que me violara.
-Ni lo sueñes, no me apetece solo quiero un poco de magreo.-
-NI LO SUEÑES!- dijo y al momento me tiró sobre una de las
camas y se tiró sobre mí, me estrió las medias y levantó la falda, yo me quité
la blusa y desnudé a Ron, llevaba unos bóxers que se bajó hasta las rodillas y
palpó mi coño con la mano, luego introdujo su impresionante polla gorda y larga
hasta el final.- Aggg… Haaaaaaa…. Ha…. Ha…- empezaba el mete-saca sin tener en
cuenta mis decisiones.
-Haa Ron, para, para, me haces daño, para, bestia.- dije
haciéndome la víctima.
-Calla y date la vuelta.- sin haberse corrido consiguió sacar
la polla de mi concha y la metió por mi culito haciéndome ver el séptimo cielo.-
Haaagg… Hagg… HaHaHaHaHaha… Haaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa…., me corrooooooooo.-
tras esto se corrió en mi culo y el semen que corría a borbotones por su miembro
no tuvo suficiente espacio ne mi cavidad anal y se salió por el abujerod e golpe
abriéndolo más y provocándome más placer.- Ahora por delante otra vez!- dijo y
me dio la vuelta de un empujón. Y comenzó a penetrar mi concha otra vez, yo ya
no notaba mi culo pero el coño todavía sí y empecé a gozar de lo lindo.
-Ho, sí, sí, sí, Ron fóllame más con más fuerza, dale duro,
máaas….- Ron no entendía mi cambio de opinión pero le gustó y daba más y más
fuerte sin tener en cuenta mi dolor.- Ho si me corro me corro me corrooo….- y me
corrí.- Déjame que ahora te la chupe, quiero chuparte mis fluidos.
-Esperaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaa- y se volvió a correr dentro
de mí, ahora en mi concha.- Ahora chupa!- y bruscamente me sacó la polla del
coño y cogiéndome del cuello me la metió en la boca, provocando que me entraran
arcadas. De rodillas en el tapiz me sentía utilizada, y eso me encantaba, además
el coño me chorreaba semen y este formaba un charco en el suelo. Y sin darme
cuenta.- Haaaaagggg… - que brutalidad, no me di cuenta y tenía la boca llena de
leche, de su leche, me tuve que tragar un buen chorro para no atragantarme. Pero
Ron no tenía suficiente, me volvia a follar tirándome en la cama con brutalidad
y zarandeándome de arriba abajo moviendo todo la cama y provocando un gran
ruido, gritaba como un poseso y me cogía con rabia.- Ahahahahahahaaaaaaaaaggggg…
dijo mordiéndome el cuello y corriéndose por cuarta vez.
-Ya tienes suficiente?- le dije, y se empezó a reír y de
nuevo me dio la vuelta y me folló el culo otra vez. Creo que se corrió cinco
veces más hasta que sus fuerzas se agotaron y los dos nos quedamos dormidos en
la cama por unas horas, cuando se despertó miró a su alrededor y lo vio todo
limpísimo y ordenadísimo pero me vio a mi abrazada a él y saltó de golpe,
despertándome.- Vaya… parece que los elfos domésticos han hecho su trabajo, como
tú.
-Uff… me duele la cabeza, qué hora es? Uff.. lo hemos hecho
como recuerdo?- asentí.- Ho! No! No te habré hecho daño verdad?- asentí.- Ho!
No! Perdóname por favor…
-Te perdonaré si me haces un favor,- asintió.- pero es un
favor muy grande,- volvió a asentir.-. Vale, quiero hacer un trío con Harry.- y
le mostré la más dulce de mis sonrisas. El reaccionó levantando las cejas.- Pero
no le digas nada, cuando llegue el momento, te llamaré y nos follaremos los tres
juntos.
-Pero yo no quiero royos raros de maricas.
-Eso ya lo veremos.
El resto del día lo gastamos meditando excusas para distraer
a Harry y a Hermione. Al final pudimos salir airosos de nuestra acción.
Continuará…
Os juro lectores que este relato continuará y os mostrara
nuevas y mejores aventuras de esta chica Francesa que anda suelta por Hogwarts.
Por cierto, me encantaría que comentaras y valorarais
positivamente este relato dw wapos…Y si queréis sugerirme algo podéis hacerlo y
para tonterías de presentación me llamo Ruth y soy de Ibiza:
litle-ruth@hotmail.com