Mi bella hija se acerca lentamente a mi y roza mis labios con
sus dedos aun húmedos a causa de sus deliciosos jugos vaginales, el aroma es
enloquecedor, pero me contengo al tiempo que en mi interior una bestia en celo
trata de salir, enardecida por las dulces fragancias del sexo.
En la cocina mi hija prepara la cena para los tres, en tanto
que yo voy por mi joven amante para invitarla a la mesa, después de un
refrescante baño bajamos juntos.
-Te presento a mi hija.
-Es un gusto.
-Vaya, eres muy bonita, debes parecerte mucho a tu madre.
-Bueno señoritas, sigan a la mesa, veras lo buena cocinera que es mi hija.
El delicioso aroma de la comida insita todos los sentidos,
nuestra boca se dispone para saborear lo que nuestro olfato le señala como
delicioso. una buena comida es el preludio de una noche fantástica, miradas van
y vienen, pero no hay nada que una buena botella de vino y una buena
conversación no puedan arreglar.
La noche avanza, son la diez y bajo la luz de nuestra
chimenea y el calor del fuego y el vino en nuestras cabezas, nos convertimos en
niños que desean jugar, ya ninguno de nosotros tiene memoria ni recuerdos del
mundo exterior, el Edén para ser Edén no se mezcla con el mundo, mi casa es
nuestro templo de placeres, caemos bajo el influjo del hechizo mágico del placer
y el amor, quien ama desea la felicidad del ser amado, yo deseo hacerlas
felices, el vino es mas poderoso que la razón y la moral, la moral es una
palabra que todos usamos para atormentar a los demás y que el subconsciente usa
en nuestra contra, pero al fin y al cabo una palabra que con el avance de la
noche se convierte en un recuerdo sin sentido para tres almas libres de
perjuicios, la libertad es el máximo placer de los hijos de Adán.
-Vamos, no eres capas de desnudarte ante tu padre.
-¿Que no?
-Eres muy bonita, si fuera lesbiana me gustaría una mujer como tu.
El calor de la pasión obliga a nuestros cuerpos a liberarse
de las ataduras de nuestras ropas, ahora estamos desnudos sin verguenza alguna,
mientras conversamos y nos divertimos, contemplamos nuestros cuerpos que hierven
en deseo por acercarse mas, mi bella amante me besa y al tiempo toca los suaves
senos de mi hermosa hija, mi hija acaricia mi abdomen y luego baja su pequeña
mano hasta mi pene erecto, lo toma y aprieta con fuerza, acerca su rostro hasta
el y lo toma entre sus rojos labios, la sensación es indescriptible, acaso
pueden los hombres describir el placer de los dioses, mi pene brilla con la
humedad de la boca de mi seductora hija, ¿es acaso pecado la libertad?, en ese
caso soy pecador de un pecado del cual no me arrepiento. declaro mi felicidad a
los dioses, la felicidad es pecado, porque los dioses condenaron a los hombres a
la tristeza y la desgracia, quien es feliz peca, ser libre es delito, porque
quienes gobiernan no comprenden la libertad de sus súbditos, quien es libre
delinque. soy pecador, soy delincuente, soy feliz y soy libre.
Disfruto de la suave boca de mi hija bebiendo el néctar que
le dio la vida, disfruto de la hermosa boca de mi amante que me ofrece miel sin
amargura, el orgasmo llega en la boca de mi hija, lo saborea y se deleita,
se levanta y en un apasionado beso da de beber mis jugos a mi amada amante, se
recuestan una sobre la otra en un beso inseparable, yo observo a estas dos
bellas diosas desfogando sus pasiones una en la otra, mi amante con sus manos
recorre los senos de mi hija, mi hija acaricia tiernamente el culo de mi amante
y lentamente introduce su dedo en este lecho de placeres inimaginables, yo
excitado me levanto y miro el silencioso combate de los dos clítoris húmedos,
introduzco mi cabeza como el avecilla que desea beber del néctar de una flor,
comienzo a lamer la cálidas gotas que riegan estas dos hermosas vaginas, la
felicidad es tanta, ¿cuantos hombres darían su vida para beber el néctar fresco
de dos clítoris distintos, tanto mi amada como mi hija sienten el cosquilleo de
mi lengua intrusa entre sus piernas, lentamente abren los suaves pliegues del
deseo, entiendo este leve lenguaje, desean ser penetradas y mi pene erecto desea
penetrarlas.
Mi amada levanta las piernas de mi hija dejando al
descubierto esas suaves cavidades que me eran prohibidas desde la tierna edad de
los siete años cuando me bañaba con ella en la mas pura de las inocencias, ahora
lo único que deseo es hacerla sentir el rígido órgano que en medio de placer,
lujuria y amor le dieron vida, mi pene humedecido lentamente ingresa en el
placentero culo de mi hija, un gemido apagado por los deleitosos besos de mi
amante se logra sentir, mezclando el dolor de la penetración con el placer del
morbo, en mis continuas embestidas veo el dedo de mi hija abriéndose camino por
el culo de mi amante, es hora de penetrar lo que mi hija me tiende, por lo cual
retiro mi pene de su hermoso y estrecho culo y penetro la misma cavidad de mi
amante, en lentas y suaves embestidas que le permiten adaptarse a la forma de mi
dura e implacable verga, ingreso en ella como el aire furtivo que ingresa en
nuestro cuerpo, así dejo que ella sienta mi pene en su interior. la posición de
ella pone ante mi sus hermosas vaginas abiertas y húmedas, goteantes de deseo y
placer. lentamente ingreso en la vagina de mi hija, lentamente siento sus
pliegues su calor y su humedad, la vagina de ella es igual a la de su madre,
logro sentir pequeñas convulsiones internas que masajean mi pene erguido. luego
penetro a mi amante, una y otra vez cambio, el culo de mi amada y la vagina de
mi hija, el culo de mi hija y la vagina de mi amante.
El placer fluye por mi cuerpo, inundándolo y desbordándolo en
un chorreante orgasmo que doy a probar a estas dos hermosas bellezas, mi hija y
mi amante beben de mi manantial como si fuera la ultima vez que lo probaran.
Otro nefasto amanecer inunda mi hogar, para los amantes el
día es el fin de sus placeres, el sol no esconde los secretos que la luna
oculta, en el suelo tres cuerpos desnudos me despierto y beso los cálidos pechos
de mi bella hija, el tierno y húmedo sexo de mi amante, alguien toca el timbre,
¿Que clase de atrevido molesta el despertar de un amante con ansias de sexo?.
Me dirijo a la puerta principal y observo al extraño
cuidadosamente por la mirilla de la puerta, un desconocido que trae a mi mente
la noche en ese sitio llamado Arkanos. si lo conozco es el chico que hablaba con
mi amante antes que yo la conociera, ¿Pero que hace en este sitio?