El reencuentro
El final menos deseado de una buena historia.
Había pasado mucho tiempo desde que la ví por última vez, la
verdad, se veía bastante anticuada en esa ocasión, con un vestido largo, con una
especie de rebozo, con todo el cabello, que no era muy largo, recogido en una
bola y teñido en color chocolate y con algunas luces, como abuelita, usaba
anteojos, más por moda que por necesitarlos sobre sus hermosos ojos miel, sus
manos delgadas siempre bien cuidadas, ahora veinte años después Pily estaba
radiante con un pantalón sastre color arena, mostrando un trasero un poco más
abultado que hace tanto tiempo, en realidad ella no era agraciada en ese
aspecto, con zapatos de tacón alto, una blusa color cielo que dejaba apenas
perceptibles sus senos, tampoco la gran cosa, pero tenía el cabello suelto y
ahora largo, abajo del hombro, al parecer sin teñir ya que la recordaba así
cuando la conocí, un poco rizado como fue siempre, venía al parecer molesta y
hablando sola en voz baja, como rezando.
-Pily?, como estás?, me alegra tanto verte!.
-Perdón?, lo conozco?, oh, se quedo unos segundos muda, solo
me veía como a un fantasma.
-Discúlpame no te reconocí!, como estás? Tanto tiempo…
-Estás hermosa!, sigues viviendo…
-Si a la vuelta, tu que haces por aquí?, alguna vez vi a tu
súper amigo y me dijo que te habías mudado.
-Así es, poco tiempo después de… tu sabes, me fui a vivir al
sur de la ciudad iniciando otra vida prácticamente, pero, tienes tiempo?, puedo
invitarte un café o lo que gustes…
-Que te parece si te llamo, soy una mujer casada…
-Felizmente casada?
-Casada, dame tu número, prometo llamarte.
Intercambiamos números y quedamos en que ella llamaría
primero, lo hizo por la noche, platicamos no más de 3 minutos y colgó pues debía
atender a su familia.
La conocí cuando fuimos estudiantes de preparatoria, nuestro
noviazgo duró realmente poco, la ruptura se dio cuando yo descuidé un poco la
escuela para iniciar negocios que a la fecha me dan para vivir, creo yo, muy
bién, pienso que ella no creyó que seguiría estudiando y tal vez, etiquetándome
como prospecto de bueno para nada, sin más pretexto que decir que se había
agotado lo que sentía por mi y, a pesar de ser "muy lindo" con ella, no podía
sostener esta relación, de nada sirvió que le prometiera llorando mejorar mis
notas en la escuela, que le rogara por una nueva oportunidad, al final de la
tarde, llorando, se metió a su casa y no salió más.
Hace más de quince años sucedió esto y con mucha tristeza me
fijé la idea de terminar mis estudios y sacar adelante mi negocio, tal vez la
volvería a ver y mostrarle que se había equivocado, quería llamarle y decirle
que nunca había dejado de pensar en ella y, en el fondo tampoco de quererla,
preferí dejar unos días a ver si en verdad llamaba.
Días después mi teléfono sonó, era ella:
-Como estás?, puedo verte?
-Dime donde, quieres que pase por ti?
-No, no es necesario, te veo en la plaza del centro comercial
en 40 minutos, O.K.?
-Bién, te veo ahí.
Como cuando nos hablábamos por teléfono para citarnos cuando
éramos novios, mi corazón daba mil brincos por minuto, traté de ir con calma
pero me resultó muy difícil, antes de la hora ya estaba ahí esperando su
llegada, con algo de retraso llegó, impecable, hermosa, una falda blanca apenas
debajo de la rodilla, medias y tacones, una blusa con muy poco que mostrar y un
pequeño bolso, le hice una seña desde uno de los restaurantes del Centro y ella
entró.
-Perdón por el…
-Olvídalo por favor, siéntate, que gustas tomar?.
-Un café está bién, ya desayuné, gracias!
-Esta todo bién?
Uf!, no debí preguntar esto, inmediatamente se le llenaron
los ojos de lágrimas.
Después de un par de minutos se calmó e inició a contar el
motivo de tanta tristeza, en resumen, su esposo estaba pidiéndole el divorcio
porque ella no quería tener hijos, según ella, no tenían los medios para
afrontar dicha responsabilidad, el no tenía trabajo y como ella si, se ocupaba
de mantenerlo desde hace más de un año, lo peor es que no hacía el menor
esfuerzo por buscar empleo, ella debió vender su auto que compró de soltera para
afrontar gastos, el día que nos vimos de nuevo ella iba a toda prisa a casa pues
una sospecha la hizo investigar y, el que busca encuentra, sorprendió a su
esposo nada menos que con su hermana en la cama, si!, la brillante chica que
según supe después le exigió, junto con su madre, dejarme por ser un pobre
diablo y prospecto de burro, recuerdo con mucho coraje cuando la ví días después
de la ruptura en un tianguis con su mamá, me vió de arriba abajo y con una risa
burlona se dió media vuelta y no la volví a ver jamás, su mamá murió años
después dejándolas apenas con lo necesario para vivir.
Pily trabajaba en una empresa de decoración de interiores
donde conoció a su hoy esposo que recién se divorciaba de su primer esposa,
según el, por que ella no lo atendía como se debe, Pily cayó en la trampa y un
año después se casaba muy enamorada, el gustó duró 3 años y ahora se acercaba
una lucha por ver cuanto podría rescatar de las garras de este rufián.
-No te preocupes todo se va a arreglar, ya lo verás.
-No se como pueden pasar estas cosas.
-Que dice tu hermana?
-Dice que no se que clase de esposo tengo, que no lo aprecio
y que ella se siente mal de verlo todo el día solo.
-Por eso lo consuela ella!, vaya que si salió caritativa!, y
ella que hace, a que se dedica?
-A acostarse con mi marido!, que más?, ella asea la casa y
nosotros, bueno Yo, le doy un "sueldo".
-Que te dijo cuando los sorprendiste?
-Que todo era culpa mía, que era también su casa, y que si
quería el divorcio me lo daría, que le llevara todo para firmar.
Recordando a mi súper amigo (como ella le decía), que es
abogado, le marqué de inmediato y quedamos de vernos a la hora de la comida,
solo que nunca le dije quien me acompañaría.
Caminamos un poco por el centro comercial y por momentos pude
abrazarla, aunque ella lo notó nunca dijo nada, en más de una ocasión le tomé de
la cintura y ella aceptó caminar así conmigo, la acompañé a pagar su tarjeta de
una tienda de ropa y en la fila me acerqué un poco más, al dar la vuelta ella se
encontró a milímetros de mi, sin dudarlo le dí un beso en los labios.
-Te quiero!
-No digas eso, no es buen momento.
-Muchos años estuvo guardado esto que nunca dejé de sentir
por ti.
-Por favor, ahora no…
No insistí, salimos de la tienda y faltaba poco para ver a
George, mi amigo, más bién mi hermano.
Fuimos al restaurant que sé que le gusta frecuentar y no
tardamos mucho en reconocernos, después del abrazo, bromas y críticas uno a otro
lo llevé a la mesa donde Pily nos esperaba.
-Estas si son sorpresas!, Pily que bién te ves, sigues muy
guapa, lo que no se es que haces con este pelado.
-Hola Jorge, gusto en verte, como estas?
-Muy bién, gracias, cuéntame que es de tu vida?
Tomé la palabra a petición de ella y le conté rapidísimo el
problema.
-No te preocupes, tiene arreglo, solo necesito que vayas a mi
despacho para conocer detalles y cuenta con que no se saldrá con la suya, te lo
puedo asegurar, bueno me invitaron a comer y tengo hambre, traes dinero o te
presto.
Esto rompió la poca tensión que quedaba y en adelante fue
plática divertida hasta que Pily miró su reloj.
-Es tarde, me voy, gracias por todo y cuando tu me indiques
voy a tu despacho…
-Si te parece, mañana mismo empezamos a las 13:00 horas.
-Ahí estaré.
Me despedí de mi amigo que se quedó todavía con el último
café, le hice seña que le llamaba más tarde, el me contestó otra bastante
corriente y salí del lugar con Pily del brazo.
-Te dije que no te preocuparas, George es bueno en su
trabajo, aunque su cara no ayude mucho.
-Siempre han sido tan duros entre ustedes?
-Nos queremos mucho, sabes que somos como hermanos.
-Al subir a la camioneta pude admirar su trasero, había
embarnecido y no era ya tan delgada como años atrás, lucía bien, más aún el
bikini que se notaba bajo su falda, al subir a mi lugar pude ver que se bajaba
rápido la falda pero me percaté que las medías eran solo hasta el muslo, esto me
provocó cierta incomodidad por la erección repentina pero supe disimular hasta
que llegamos a su casa.
-Bien me voy, muchas gracias por todo, mañana te llamo para
contarte como me fue con Jorge.
-No gustas que te acompañe?
-No quiero interrumpir tus actividades…
-Claro que no, me gustaría verte mañana.
-Gracias, nos vemos entonces, se acercó a darme un beso en la
mejilla y a propósito me moví besándola en la boca.
-Por favor…
La abracé y besé con mucha ternura, ella correspondió muy
suavemente, acaricié su pierna y subí su falda para tocarla solo con las medias,
traté de llegar a su cadera pero no me lo permitió.
-Por favor, ahora no.
-Perdóname, buenas noches.
Antes de irme, esperé, no mucho, su hermana que, he de
reconocer, se puso más bonita que Pily además de estar mucho más buena, salió de
la casa, la seguí con la camioneta y al dar ella la vuelta a la calle seguí
derecho a casa, el tipo se estaba dando la gran vida con la hermana que se veía
bastante rica y zorra pues, al sentirse observada, se contoneaba mostrando todo
lo que tenía.
Llegué a casa y, después de revisar algunos pendientes llamé
a Jorge:
-Quihubo, ya dejaste a la flaca, bueno ya ni tanto eh?, que
onda con ella.
-Nada, ya ves que broncas tiene.
-Y tu de acomedido…
-La verdad me sigue gustando pero, no sé…
-Mira, no es excusa, pero si tu mujer y la mía nos pelaran
tantito en días que no son de quincena…
-No es solo eso, sabes que son muchos años antes lo de Pily.
-Se quedó "la espinita clavada", verdad?
-Me parece que si, pero no sería capaz de divorciarme, tu lo
sabes, con todo y lo que sucede en casa.
-Piénsalo, esta linda, pero quien sabe que habrá en su
cabeza, mañana veré que me dice de ti.
-Voy a acompañarla.
-Mmmm, bueno, allá nos vemos entonces, bye.
Me dieron las dos de la madrugada en el jardín pensando el
Pily, no sabía a ciencia cierta que esperaba ahora de ella.
Horas después estaba a dos cuadras de su casa, esto me
permitió verla caminar por la calle bajo el antojo de uno que otro que se la
comía con la mirada al pasar, un traje de falda y saco azul pizarra con una
blusa color cielo la hacían ver espectacular, su cabello suelto y su andar
perfecto con zapatos altos la hacían ver como un ángel.
-Hola que linda vienes, nos vamos?
-Gracias, buen día, cuando gustes.
En el camino me contó que por la noche su esposo reiteró lo
de su divorcio alegando que esto se hará "fácil" siempre y cuando ella le asigne
una pensión hasta que encuentre trabajo y, de irse de la casa, ni pensarlo.
-Pero la casa no esta a tu nombre, o si?- preguntó Jorge ya
en el despacho.
-No, es decir, solo la mitad, lo demás es de mi hermana.
-Mmmm, tardará un poco pero se puede arreglar, no te
preocupes.
La plática siguió hora y media más, Jorge debió retirarse
pues una urgencia lo reclamaba, nos dejó en su oficina donde tomamos un
refrigerio pues era mediodia ya.
-Como te sientes, más tranquila?
-Un poco, confío en que todo saldrá bién.
-Me gusta escucharte así, tienes algún plan para hoy?
-Si voy a pagar servicios y tengo cita médica por la tarde.
-Puedo acompañarte?, o prefieres llevarte el auto.
-No, como crees!, iré rápido y el médico es cerca de casa, no
te preocupes.
-Insisto, puedo llevarte, no tengo planes…
-Los he arruinado, verdad?
-Claro que no, me encanta estar contigo, me permites?
Una sonrisa me indicó que sería su compañía durante el día,
no pudiendo resistir la tomé del brazo delicadamente y la besé con extrema
ternura, no se resistió, después de muchos años ella volvía a abrazarme y eso me
había sacado de este mundo, mi felicidad me permitió disfrutar ese beso mil
veces, estaba seguro que nunca había dejado de estar enamorado de ella y eso me
provocaba miles de sentimientos diferentes, no lo sé expresar aún.
Salimos de la oficina bajo la mirada de Eva la secretaria de
Jorge, una chica muy guapa y bastante eficiente.
Minutos después ella pagaba en el banco sus servicios y Yo no
dejaba de admirarla, cuando cruzábamos la mirada me guiñaba un ojo y alguna vez
me envió un beso muy sexy, comimos en un restaurante al que siempre quise ir
pero siempre estaba lejos cuando lo recordaba, platicamos mucho más sobre ella
que de mi, no podía creer cuanta mala suerte puede acumularse en una sola
persona, hubo momentos que quise llorar por no estar cerca de ella para
ayudarla.
Llegó la hora de ir al médico y esperé, a petición suya en el
auto, decía que la conocian bien en la torre médica y quería evitar problemas,
acepté pués yo también me atendía ahí junto con mi familia.
Salió casi una hora después y nos retiramos enseguida.
-Como te fue?
-Bien, no es nada, "cosas de mujeres".
-En serio?
-No es tan serio, no te preocupes, que haremos ahora?
-Tú dime, que se te ocurre?
-No lo sé, a ti?
-Podría parar aquí mismo y comerte a besos… tal vez
secuestrarte toda la noche y que veas como me convierto en hombre lobo, ja, ja,
ja.
-Me gustaría, verte convertido pero no toda la noche, "soy
casada", recuerdas?
Sin decir más nos dirigimos a las orillas de la ciudad tenía
un departamento pequeño pero muy cómodo donde en más de una ocasión fui a pasar
la noche debido a disgustos con mi esposa, llegamos y después de ventilarlo la
abracé por atrás y comencé a besar su cuello, olía riquísimo, el olor del deseo
es impresionante, ella acariciaba mis brazos mientras la apretaba contra mi.
-Perdóname, perdóname, nunca quise herirte de esa forma…
-Perdóname tu princesa, debí estar siempre junto a ti.
Nos abrazamos y todo se dio sin vuelta atrás, levanté su
vestido para acariciar sus piernas, las medias llegaban nuevamente al muslo pero
ahora las sostenía un liguero, su bikini de seda me provocó una violenta
erección y ella lo notó, me tocaba por encima del pantalón con mucha suavidad,
procurando no lastimarme pues estaba que no podía más, retiré su falda y
desabroché su blusa, el bra de seda hacía juego con su bikini, estaba totalmente
coordinada y eso siempre me gustó de ella, su disciplina para todo, incluso para
combinar su ropa, despacio desabrochó el pantalón y la camisa de camino a la
recámara, con la luz de la luna la besé en todo su cuerpo hasta llegar a su sexo
depilado, dejando solo una pequeña línea vertical, nunca tuve nada igual, el
olor era, para mi, en extremo excitante, no era solo tener sexo, era amar a la
persona por la que siempre esperé, así que después de besarla por encima, retiré
su bikini y comí su sexo con más amor que deseo, con más gusto que calentura,
sin prisa, ella lo sabía y acariciaba mi cabello relajada, esto fue
desapareciendo conforme mi labor oral continuaba pero nunca jaló mi cabello,
nunca hubo algo que lastimara al otro, llegó el momento que gimió y se retorció
ante un inminente orgasmo, segundos después se relajó y continuamos besándonos,
a pesar de que sus senos no son de dimensión considerable eran firmes con
pezones más bien discretos, cuando podía se ejercitaba y eso la mantenía en
forma bastante aceptable, sus piernas también eran delgadas pero firmes,
perfectamente depiladas, me encantó acariciarlas en repetidas ocasiones, al
parecer, a ella le gustaba ser disfrutada de esa manera ya que no se oponía a
nada de lo que se me ocurría hacer.
-Sabías que podríamos estar hoy juntos?
-Lo presentía, no cambiaste muchos en estos años…
-Nunca tuvimos nada de esto Tú y Yo.
-No, pero siempre supe que me deseabas, yo tenía miedo a
ceder.
-Podrías venirte a vivir aquí…
-No, todavía no…
-Entonces hay una esperanza?
-Tal vez, no desesperes.
Totalmente desnuda la volví a abrazar y besar tocando cada
parte de su cuerpo, ella correspondía totalmente aferrada a mi falo que no
aguantaba más, tomándolo en sus manos lo llevó a sus labios iniciando suavemente
aún sin introducirlo, posteriormente, con la punta de la lengua lo recorría
despacio haciéndome sentir algo indescriptible, a cada momento empleaba más de
su lengua hasta que acabó introduciéndolo a su boca, despacio, como tratando de
que sintiera el máximo placer en cámara lenta, al sentir que terminaba le
pregunté si podría hacerlo ahí, al responder afirmativamente no tarde mucho para
terminar sin que ella intentara siquiera sacarme, tragó todo y después de
pedirme tiempo para enjuagarse la boca pues dijo que el sabor era fuerte,
regresó de inmediato a la cama para acomodarse en mi pecho y descansar un
momento.
-Pasaron muchos años para volver a verte.
-Sabías donde encontrarme.
-No hubiera soportado otro rechazo, no de Ti.
-Sabes que la influencia de mi hermana y Mamá eran muy
grandes, dependía mucho de ellas, te juro que Yo creí en Ti, ellas no.
-Si hubieras creído en mí…
-No estuvieras conmigo aquí, seguramente fuera tú hoy esposa…
-No lo creo, tal vez nunca la hubiera conocido…
- Es difícil saber…
-Tal vez, pero si hubiéramos seguido mi esposa fueras Tú.
-Créeme, si no hubiera hecho caso a mi familia seguramente
fuéramos esposos.
Se hizo un gran silencio donde cada uno pensaba sus cosas, mi
vida no se si hubiera sido mejor, pero seguramente sería feliz puesto que
confirmo que no he dejado de amar a Pily, son esas cosas que no se pueden
entender.
Minutos más tarde llegamos a su casa, dos cuadras antes se
bajó del auto, no sin antes darnos un beso con mucho cariño, podría asegurar, de
ambos, la ví retirarse y entrar a su casa, me dirigí a casa.
Al día siguiente la grabadora me indicaba que el teléfono de
Pily se encontraba apagado, intenté hablar todo ese día y el siguiente sin
éxito, estaba preocupado pues no sabía que sucedía, Jorge accedió a ir a su casa
y preguntar por ella, cuando me dijo lo que sucedía me quedé helado, al día
siguiente había ingresado al hospital de emergencia.
Minutos más tarde, en el hospital, preguntaba por ella:
-Se encuentra en terapia, su condición requiere atención
especializada.
Mi cuerpo se enfrió en segundos y un escalofrío me recorrió
de arriba abajo cuando supe el problema, Leucemia, no podía creerlo, al salir ví
a su "esposo" y hermana abrazados pero no precisamente para consolarse, quise
golpear al tipo pero Jorge me detuvo.
-No hagas tonterías, ahora no hermano.
Las lágrimas salían de mis ojos ya sin control, Karina, la
famosa hermana, me vió cuando pasamos junto a ella y, haciendo cara de "Yo te
conozco", preguntó:
-Vienes a ver a Pily?, claro, tu eres…
-Importa mucho?, créeme que no vengo a molestar a nadie,
vengo a ayudarla únicamente, a mi nunca ha dejado de importarme.
-O.K., supéralo, somos adultos ya, mira, el es su esposo…
El tipo extendió la mano para saludar, misma que se quedó
esperando la mía, Jorge solo observaba, alerta.
-Que se hará con Pily, aquí podrán darle todo lo que
necesita?
-Su enfermedad esta bastante avanzada, se han hecho muchas
cosas pero no mejora, creo que no hay mucho por hacer…
Respondió Karina mientras el imbécil de su marido veía mi
reloj como si fuera lo más importante en el momento.
El famoso "hay que esperar a ver como evoluciona" sonaba a
cada momento de parte de los doctores, hablé con el jefe del área y me indicó
que hacía todo lo posible pero que no abrigara esperanzas, esto ya tenía tiempo
y estaba bastante avanzado.
Fue hasta el tercer día cuando se nos permitió verla,
lógicamente su esposo y hermana entraron primero, seguí yo pues no había al
parecer más familiares.
-Como estás mi amor?
-Mírame, tratando de salir adelante, no llores por favor, si
Dios quiere saldré, si no debemos respetar su decisión.
No podía contenerme, ahora que volvía a verla estaba muy
cerca de perderla de nuevo, sentía mucha rabia contra todo y contra todos,
quería despedazar a su esposo y a la puta de su hermana, pero ella no sanaría
aún con eso.
Estuve un momento solo acompañándola mientras dormía,
despertó y me pidió que me acercara para decirme algo, lo hice.
-Ahora que estoy tan cerca de la línea, quiero confesarte que
nunca deje de quererte, tal vez no era amor, como ahora, pero siempre pensé que
algún día volvería, al menos, a verte, perdóname por haber sido tan cobarde y no
luchar por lo que sentimos en ese tiempo.
-Sabes que Yo nunca dejé de quererte, no tienes que explicar
nada, lo entiendo solo por que te adoro.
-Ayuda a mi hermana, quítala de este tipo, ayúdame con eso,
quiero irme tranquila…
-Te lo prometo, pero no digas estas cosas, vas a mejorar y
vamos a estar juntos mucho tiempo, ya lo veras…
-Mi hombre, siempre optimista, por eso me atraías, por ser
"siempre pa´ lante" Pily murió dos semanas después, solo tres minutos después
que pasé a verla, el funeral se llevó a cabo apenas se cumplió el tiempo legal,
sus cenizas descansan en la iglesia de la colonia donde vivió siempre, la visito
a menudo y ruego por que ahora sea más felíz que nunca.
Antes que Pily se fuera, con la ayuda de Jorge conseguí que
se comprobara el adulterio del esposo con la hermana, Karina lloraba día y noche
aunque no podría asegurar que fuera por su hermana, el esposo solo pedía ver a
Pily para pedirle que no hiciera nada contra el, pero se consiguió que no
pudiera verla mientras estaba en terapia, dada su condición se consiguió el
divorcio y este fulano fue directo a la calle, más tarde a la cárcel pues, al
parecer, su gusto por no trabajar lo llevó a robar en la calle, la hermana debió
trabajar para sostenerse junto con la casa, alguna vez la ví y trató de ofrecer
sus encantos a cambio de ayuda económica, esto dio pie a devolverle aquel gesto
de desprecio que recibí años atrás.
Han pasado unos meses de esto, conservo una cruz de plata que
ella me dio un día antes de morir, alcanzó a ver que me la puse y nunca me la he
vuelto a quitar, mi ánimo mejora, ella me pidió no llorarle, seguir adelante y
pensar que este no era el final más deseado pero había que aceptarlo.
Gracias Pily donde quiera que estés, nuca te olvidaré.