Hace algunos años, si años, que no escribía nada, y no por
que a algunos no les gustaron mis relatos o que otros criticaran como si se
tratara de analistas consumados contra un best séller, recuerden esto es
diversión y a más de uno le sirve como relajante, ja, ja, no se tomen esto tan a
pecho.
Bien, sigo casado con mi esposa, soy tan feliz como el primer
día, aunque esto no es al 100% pero, quien rayos lo es?, en fín.
Todo inicia en el intercomunicador del edificio…
-Pregúntale a la señora, verás que no miento, espero aquí
afuera.
La chica colgó momentáneamente y segundos más tarde mi Tía
política contestaba activando el portero automático.
Ya en la entrada de su casa:
-Pasa hijo, disculpa a esta niña pero…
-No te preocupes, no me conoce, tiene razón, como sigues?
-Ya no sé, todo me duele y nada me funciona.
Con más de 80 años y vida desordenada no podía contar con
buena salud, ahora estaba sola, tenía casi quince años viuda, su único hijo
estaba en Estados Unidos preso por diversas "monerías" y difícilmente volvería a
ser libre, menos a regresar a su país, ella lo sabía y gran parte de su salud se
fue por este hecho.
Vivía de su pensión y la renta de otro departamento en esa
misma colonia, no la pasaba mal, solo que un par de infartos la han hecho
depender de alguien que la cuide, Yo trataba de visitarla lo más que podía, su
familia también, cuando se acordaba de ella, ahora lo hacía menos pues Corina
había sido contratada para atenderla, ella tenía una recámara en la misma casa y
ahora se ocupaba de todo lo que la Tía necesitaba.
Esta chica era morena, muy delgada, pero tenía cara bonita y
sobre todo era muy limpia con su persona y bien peinada, tenía 20 años, hace 2
había salido de su pueblo a estudiar contabilidad, le gustaban los números y
pretendía llegar lejos para ayudar a su familia, estuvo trabajando en otra casa
haciendo el aseo pero los hijos de su patrona le robaban su dinero para sus
vicios, como nunca se le creyó y menos se le ayudó, salió de esa casa acusada de
acostarse hasta con el patrón.
-Pero soy virgen, se lo juro…
Me dijo aquel primer día que platiqué con ella, obvio la Tía
descansaba en su recámara, de lo contrario, escuchar eso le provocaría otro
infarto.
-A mi no tienes por que decirme nada de esto, solo espero que
ayudes a la señora y lo demás es tu vida privada, tienes familiares aquí en la
ciudad?, novio?...
-Nada, tuve un novio en la escuela pero solo quería estarme
tocando y como no me dejaba, se fue con otra.
-Uf!, que suerte la tuya!, bueno espero que te encuentres a
gusto y puedas estar mucho tiempo con…
-Será solo el tiempo que termine mis estudios, pienso
trabajar en una oficina y dejar este trabajo.
-Cuando será eso?
-Más o menos en un año.
-Que le vamos a hacer, en su momento buscaremos quien te
sustituya, como ves, ni sus sobrinos se aparecen por aquí más que cuando saben
que tiene dinero, ayúdala a que no le quiten su pensión, te dejo mi número,
llámame si sucede algo.
-Si, gracias, solo su primo Esteban…
-Que con el?
-Vino en la mañana, y me… me…
-Que te hizo?
-Bueno, me tocó atrás y me dijo que me daría lo que quisiera
pero que no le dijera a nadie, regresará casi a la noche.
-Si claro, regreso más tarde y lo veré aquí, no te preocupes.
De entrada el famoso Esteban me cae muy mal, es el típico
fulano que aparenta ser de mucha clase pero es un patán que solo anda buscando a
quien sacarle dinero para no trabajar, ya lo vería más tarde, por lo pronto salí
a ver algunas cosas para la casa diciéndole a mi Tía que me iba a casa y que
solo había pasado a saludarla.
Pasé a un centro comercial muy cercano a comprar algunas
cosas para la casa y para llevarle a la Tía, a pesar de todo siempre le vendría
bien una ayuda.
Regresaba a casa de la Tía cuando suena mi celular, era
Corina:
-Señor, su primo… ya regresó y quiere… molestarme.
-No te preocupes ya llego.
Encontré la puerta principal abierta y a la primer ocasión
que toqué la puerta de casa se abrió.
-Que… que onda wey!, como estás?, pásale, la ruca está
dormida…
-Y eso que es más pariente tuya que mía eh?, pero que tan
jovencita la ves cuando la sacas lana para tus pendejadas?, pinche güevón!
-Cálmate wey!...
-Cálmate tú idiota, déjame decirte algo, de ahora en adelante
si quieres dinero, vas a tener que trabajar, que haces aquí además de venir a
"estirar la mano", a pasarte también de listo con la gente que si trabaja?
-Huy!, no sabía que también te la quieres tirar…
En ese momento recibió un manazo en la cara que lo dejó
abriendo tamaños ojos que casi se le salían.
-Mejor lárgate, y si te vuelvo a ver por aquí…
-Esta casa es de mi Tía y si ella quiere…
-Pero como ya no quiero, mejor te vas, no quiero verte de
nuevo aquí y te aseguro que no volverás a sacarme un centavo más, era la Tía
que, con toda tranquilidad corrió a este vago quien, sin más, salió de la casa
azotando por supuesto la puerta.
-Perdón Tía no quise…
-Ya me tenía harta, pero no sabía como decirlo, sabes que no
se nos dio mucho eso de educar a los hijos y ahí están los resultados.
Dejé las cosas que llevaba y después de un café me retiré.
En casa, de regreso, le comentaba por teléfono a mi esposa
sobre su pariente y, como todo lo que no es ropa y accesorios, no le importó,
colgué y me dediqué a mis cosas, ella regresaría unos días después, se
encontraba tomando unas "merecidas" vacaciones en casa de su hermana en
provincia.
Al día siguiente mi teléfono sonó, era Corina:
-No pude darle las gracias por lo de ayer, tuve miedo que
regresara más tarde.
-No lo hará ya, sabe que tendrá problemas con su familia, tu
como estás?
-Bien, gracias, solo le aviso que iré al médico con su Tía, a
chequeo.
--OK, ya pasaré por la tarde a ver que se ofrece, andaré por
el rumbo, Bye
-Lo espero.
-Segura?
-Como dice?
-Nos vemos al rato.
Salí a atender asuntos y por la tarde me encontraba en casa
de la Tía, abrió Corina que se me hizo totalmente diferente a la que ví un día
antes, aquella era como más apagada, más sería, esta era sonriente y más
atrevida, a pesar de ser un "hueso", el vestido que llevaba dejaba ver
discretamente sus senos sin bra y marcaba su culo con un bikini de corte
francés, realmente me calentó ver esto, sin decir nada me acerqué a saludarla de
beso, cosa que no evitó y de paso la toqué por la cintura, se sonrojó un poco y
pasé a saludar a la Tía que, en ese momento dormía.
En la sala veía la TV esperando a que despertara, además de
mirar constantemente a Corina que se veía muy bien.
-Que se le ofrece, le sirvo algo?
-No gracias, veo que eres muy bonita, pensaba que eras
diferente.
-Como, seria? Lo soy, no se crea que…
-No, no, lo que trato de decir es que te ves muy guapa hoy,
ayer te vi muy "abrigada", nada más.
-De donde vengo hace mucho calor, por eso me vió abrigada
ayer, por que no me adapto del todo a pesar del tiempo que llevo aquí, hoy le
parezco descarada?
-Claro que no, solo que me gustas más así que como estabas
ayer, siempre te vistes así en tu pueblo y lo ves normal, aquí todo mundo cree
que buscas hombre.
-Pues no, ya le dije que no busco nada, menos hombre…
-OK, tranquila, solo digo lo que la mayoría piensa viendo una
chica vestida así de sexy como tú, nada más.
La plática fue interrumpida por la vecina que venía a ver a
la Tía, el timbre la despertó y me retiré al interior de la casa para dejarlas
platicar a gusto.
Corina preparó café y ofrecerle a la vecina, como escuché que
algo al parecer, se había caido en la cocina fui a ver si todo estaba en orden.
-Se cayeron algunos trastos, no pasa nada, me dijo.
Corina estaba sosteniendo con dificultad la puerta de uno de
los muebles que no cerraba por los trastes que amenazaban con caer, me acerqué y
pidiéndole que no soltara la puerta tomé algunas cacerolas y las acomodé, la
puerta cerró y como ella siguió acomodando algunos platos toqué su pantorrilla,
aún estaba en cuclillas junto a ella, se quedó inmóvil, subí la mano hasta
llegar a su muslo, y la giré en su pierna para tocar su entrepierna y llegar a
su entrada, ella experimentó un escalofrío pero no decía nada, seguí adelante
para tocar su monte de Venus, cuando regresé al centro ya estaba mojada, abría
más las piernas permitiéndome tocar a placer, en pago, hice a un lado su calzón
para tocar la entrada de su húmeda cueva e introducir un dedo primeramente, me
volteó a ver con los ojos bien abiertos, le pregunte si le dolía y no dijo nada,
separó más las piernas, lo que me animó a introducir otro dedo, senti chorrear
por mi mano sus jugos, acerqué un dedo a su ano y solo pegó un brinco pero no
hizo más por evitar que la tocara con más fuerza, movía los dedos en su entrada
que chorreaba cada vez más y cuando levanté la mirada estaba con los ojos
cerrados y apoyada sobre la mesa de la cocina, había dejado todo para sentir
todo cuanto le hacía.
Por desgracia, la Tía arruinó este primer encuentro
preguntando si todo estaba bien, por lo que salí después de enjuagar mi mano,
tocarle el trasero sobre el vestido y darle un beso en la boca.
-Se iban a caer algunos trastos y aproveché para poner un
tornillo que estaba flojo en al puerta.
-Gracias hijo, ya conoces a mi amiguita?
-Si Tía, ya tenía el gusto.
Pasó casi una hora para que la amiguita tomara su café,
galletas y la puerta de salida, estaba que explotaba y quería hacer algo para
calmarme, Corina pasaba a cada momento a las recámaras donde la alcanzaba para
besarla y tocarla, ella se dejaba hacer, supongo por que, estaba igual de
caliente que Yo, además de que seguramente no lo hacía como su novio aquel, de
lo contrario creo que hubiera corrido con muy poca suerte, pero apenas se
desaparecía más de dos minutos de la vista de mi Tía la llamaba para cualquier
cosa, realmente era necesaria en todas partes de la casa!, al final, la señora
se fue y la Tía se disculpó mil veces antes de irse a recostar, le dije que me
iría en un momento más y me senté en la sala, necesitaba a Corina para sacarme
estas ganas y poderme ir a casa, apenas se quedó dormida Corina hizo algo que me
sorprendió, movió un clavo de la puerta de la recámara de la Tía para que sonara
cuando se abriera.
-Para que es eso?
-Lo hago para escuchar si se levantan y necesitan algo, esto
lo hacen muchas enfermeras cuando les llega a ganar el sueño.
-Créeme que lo que menos haremos será dormir!
Diciendo esto la tomé por la cintura y la bese con mucha
calentura, sin más levanté su falda y disfrute ese pequeño pero rico culo, sin
preámbulos levanté su vestido y toqué sus tetas que aunque pequeñas ya apuntaban
hacia mi, las tome entre mis labios y alternadamente las chupé ante los gemidos
de Corina que, a cada momento se asomaba a la puerta de la Tía, aproveché para
sacarme la verga que estaba a punto de estallar y la puse entre sus manos para
sentarla en uno de los sillones y dársela por la boca, se negó al principio pero
cuando ensarté los dedos en su raja y se vino una vez más dejó que la clavara en
su boca y como podía chupaba hasta que fui diciéndole como lo hiciera, aprendió
en un segundo y continuó hasta que le anuncie mi venida, ella se lo sacó de
inmediato alegando que nunca lo había hecho y que seguramente volvería el
estómago, sin querer arriesgar esperé un momento y la ensarte de la misma forma,
esperando en cada ocasión para hacerlo de nuevo.
Como ya estaba más que agotada su quijada, la abrí de piernas
y le acercaba mi verga amenazante a su panocha, me abrazó y comenzó movimiento
muy suaves y lentos pero, al tratar de ensartarla se echaba en reversa para
decirme que era virgen, que no lo hiciera, terminé pidiéndole el culo para
terminar y largarme, como también amenazo con dejarlo para después no tuve más
que voltearla en el sillón y prometerle que no le dolería pero que me dejara
terminar, aceptó pidiendo todo el cuidado del mundo, así que fui a tomar un poco
de crema de su tocador para embarrarlo en su culo y ensartarla poco a poco,
gemía y repetía que lo hiciera con cuidado, cuando tuvo casi la mitad adentro
deje que se acostumbrara y de repente sin más aviso la empalé, no sin antes
tapar su boca, ya ensartada comencé el movimiento lento pero ascendente hasta
que le anuncié que terminaba y ella aventó el culo hacia atrás y apretando con
fuerza termine como nunca en culo alguno.
A medida que pedía fuerza estaba saliendo de ella mientras
volteaba su cara para besarla todavía caliente, quería ensartarla como era
debido pero no me lo permitió, después de limpiar la "escena del crimen",
platicamos unos minutos antes de irme.
-Si dices ser virgen, como sabes hacer esto?
-Todos mis primos y mi hermano nos lo hacen a todas las
primas en el pueblo, desde los 11, 12 años nos lo hacen, se supone que los
adultos no lo saben pero a los varones los animan a hacerlo para no embarazar a
las novias tan chamacos, hay madres que incluso se ofrecen a sus hijos para que
se "desahogen" con ellas pero solo por ahí.
-Que cosa, entonces se puede decir que en tu pueblo, lo más
común es que primero las estrenen por ahí y que no haya mujer de 11 años o más
que no lo pruebe al menos una vez, uf!, que fuerte!
-Pero lo demás seguirá así hasta que me case.
-Entonces aceptarás hacerlo así solamente?.
-Siempre y cuando mi trabajo no se vea afectado, si la señora
se da cuenta…
-Claro que no lo sabrá, pero que pasa si tu no quieres
dejarte de alguno de tu familia, te obligan?
-Si, incluso hay de padres que lo hicieron a sus hijas pero
solo para hacerlas obedecer, después terminan aceptando a sus parientes jóvenes,
pero solo a ellos, no amigos ni desconocidos, hay gente que va al pueblo a
buscar chicas por sexo y salen golpeados incluso mal heridos, esto no es
prostitución.
-Vaya, vaya, de lo que se entera uno, me crea un deseo enorme
saber como lo harías si tuviéramos oportunidad…
-Ni lo pienses, además no podría ser, todo el tiempo tengo
que estar con la señora y como que a la carrera…
-Espero poder tener la oportunidad y te aseguro que te
gustará.
-Ya te dije, no lo haría antes de casarme por que no perderé
lo que tengo en 5 minutos.
-Ok, me voy, despídeme de la Tía, nos vemos pronto.
Pasaron unos días y solo llamaba a ver como estaba la Tía y
Corina, que siempre me contestaba y preguntaba cuando iría, al parecer se había
entusiasmado conmigo, no lo sé, no era nada expresiva, Yo deseaba tenerla de
nuevo pero tendría que conformarme con lo que ese día entregó, así que en un par
de ocasiones fui a visitar a la Tía y por supuesto a buscar la oportunidad de
encular a Corina, por desgracia ocurrió algo que, por supuesto, no nos agradó
pero ayudó a lograr mi propósito.
Corina me llamó un día como a las 2 de la tarde.
-Vamos al hospital pues tu Tía se siente muy mal!.
-Voy para allá, no te preocupes.
Llamé a sus sobrinos (hermanos y primos de mi esposa), y las
respuestas no se hicieron esperar:
1.-Por favor, ayúdala, Yo no puedo ir, me avisas que sucede?
2.-Sabes?, no tengo donde dejar a los niños, Me avisas como
sigue?
3.-La verdad no sabría que hacer, pero si necesitas algo, me
llamas.
Y una lista enorme de estupideces que me hicieron encargarme
de atender a la Tía en su ingreso al Hospital, había sufrido un desvanecimiento
producto de su desordenada alimentación, tenía anemia y debía atenderse a la
brevedad, por lo que debió ser internada, al parecer un par de días para
empezar.
-Corina, voy a dejar mi número por cualquier cosa, no es
necesario quedarnos pero si venir de inmediato cuando se requiera, si me llaman
estaré lo más rápido que pueda pero tu deberás estar al pendiente por si
solicitan algo, de acuerdo?
-Si claro, se pondrá bien?
-Esperemos que sí, no te preocupes.
Después de cubrir todos los requisito$, nos retiramos a casa
, eran las 9 de la noche y al parecer todo estaba tranquilo y la Tía descansaba
tranquilamente e el hospital.
-Estás preocupada?
-Un poco pero creo que está en buenas manos, ojalá y pase
bien la noche.
La verdad es que la Tía necesitaba atención y en el hospital
era como estar en un hotel 5 estrellas, ella lo sabía y puedo asegurar que
estaba muy contenta de estar ahí, independientemente de su padecimiento, claro.
Tomamos un café y cuando le dije que me iba a casa…
-Por que, no te quedarías en la recámara de tu Tía?, por si
llaman estás más cerca que en tu casa.
-Lo que no quiero es quedarme pues sabes que no me controlo
estando Tú cerca y sola, hoy es la oportunidad que esperaba pero me siento mal
de tratar de tenerte estando la Tía en el hospital.
-Es que nunca me he quedado sola aquí y… me da algo de miedo.
-Como puede ser eso?
-Quédate, me encierro en el cuarto y así no pasaría nada.
-No te prometo portarme bien… tal vez encuentre como abrir tu
cuarto y no habría vuelta atrás.
-Te daré primero lo de siempre y así estarás tranquilo, si?
Nos desvestimos y nos metimos a bañar juntos, en más de una
ocasión la ensarté por atrás y antes de venirme me salía para intentarlo de
nuevo, el culo de esta chica era una delicia.
-Que te parece si…
-No por ahí no, ya te lo dije.
-Espérame, tenemos mucho tiempo para hacerlo muy rico, déjame
intentar aquí, si no aguantas ok, lo dejamos.
Como se resistía la abracé y besé tocando su cuerpo bajo la
regadera, insertándole un par de dedos y cuando estaba un tanto más caliente me
bajé a probar su sexo, la senté en una banca que se hizo en el baño para que la
Tía pueda bañarse y probé sus jugos bajo el agua, ella me apretaba con sus
piernas y me pedía no seguir, pero no dejaba que me retirara y menos que soltara
sus tetas bastante erectas, después de por lo menos dos veces que se vino, tomé
sus piernas y le acerqué la verga en su entrada, abrió los ojos y me pidió que
no lo hiciera, en ese momento acerque la punta y recargándola sobre su raja
comencé la penetración, me acerqué a su cara y la besé, ella correspondió y
enterré un poco más, solo me decía que dolía mucho que por favor me saliera, sin
escucharla le clavé lo que faltaba y entre besos y caricias esperé a que se
acostumbrara para iniciar con movimientos suaves, despacio, ella comenzó a
moverse después de un tiempo y abrazándome con sus piernas se entregó hasta que
le anuncie mi venida, salí de inmediato para descargar todo en su pecho
alcanzando algo en su barba, con un dedo acerqué un poco de semen a sus labios y
ella lo probó, se sorprendió, y Yo también, al ver que había sangrado bastante,
la dejé un momento en la ducha casi fria y cuando salió me comentó que el
sangrado había cesado pero estaba adolorida, solo se puso su ropa interior y le
pedí acostarnos juntos en su cama, accedió y descansamos un par de horas, cuando
sintió mi mano que se acercaba a masturbarla me pidió que no lo hiciéramos de
nuevo, sin hacer caso comencé a rozar su clítoris y la reacción tardó muy poco,
comencé a sentir como pegaba el culo a mi paquete, sin dejarle mucho a pensar
baje su calzón y la preparé para ensartarla desde atrás, se acomodó bastante
bién y recibió mi falo sin tanto problema pues estaba bastante lubricada y todo
se dio muy fácil, la enseñé a montarme y algunas posiciones más, seguí
enseñándole a hacerme sexo oral, cosa que después me confesó, le gustó hacer,
aunque sintió que no resistiría que yo terminara ahí, pero mientras pude la hice
que me diera, si no la mejor, una mamada digna de repetirse lo más posible.
Se quedó dormida y yo me levanté un momento al baño, había
sangrado pero solo un poco más, después fui a la sala, pensaba sobre la salud de
la Tía y planeaba las actividades para más tarde, cuando amaneciera, después de
unos minutos regresé a la cama y noté que había cambiado sábanas, seguramente
manchamos algo de ellas y, después de unos besos y caricias dormimos hasta las
8:00 de la mañana, apenas dio tiempo de vestirme para ir a la visita matutina,
aunque quisiera Corina me dijo que todo le dolía y que no me despertó antes para
evitar que me la cogiera de nuevo (así me lo dijo), me asombró de momento su
vocabulario pues no parecía ser de las que se expresan así, no por que me
espante pero se me hizo raro en ella.
-Pero regreso al rato, me esperas a desayunar?
-Si, quieres que prepare algo?
-No gracias, yo traeré de la calle.
Le dí un beso y abrazo bien calientes antes de salir, ya en
el hospital se encontraban dos de mis cuñadas, entraron a la visita mientras yo
recibí informes, pasaría al menos un día más, su corazón no andaba bien, cuando
la ví estaba dormida y decidí dejarla descansar, cuando salí mis cuñadas
preguntaron
-Te quedaste en casa de mi Tía, te llamé muy temprano y nadie
contestó en tu casa.
-No, colgué mal el teléfono desde anoche.(afortunadamente la
chica que asea la casa toma días libres cuando mi esposa no está, en parte por
que no hay nada que hacer, segundo creo que me empieza a conocer y como la chica
no es fea…), pero pasé por la mañana a traerle ropa limpia y algunas cosas que
le pedí a la niña que está con ella, van a pasar?
-No, mejor si tu vas a dejar esa ropa, le puedes dar este
dinero a la niña para lo que necesite?
-No te preocupes, ya le dejé algo, veré si hace falta algo
más lo llevo y me voy a casa.
-Bién nos vemos mañana.
Me fui a casa de la Tía, el desayuno que previamente pedí
llegó a la hora y comimos riquísimo, ella se puso a lavar los trastes y Yo a ver
que hacía falta para ir al súper, no gran cosa, además de estar preparando a
Corina para la siguiente sesión, esta se dio en la sala, Corina se sentó en un
sillón, me senté junto a ella y comencé a meterle mano en la entrepierna.
-Ya te sientes mejor?
-Me duele todavía, si me esperas a la noche te vuelvo…
Cerró los ojos y enmudeció pues había insertado ya mis dedos
en su raja, estaba rápidamente húmeda y ella habría las piernas levantándose un
poco como para recibirme más adentro, no me había percatado que no llevaba ropa
interior sus senos se marcaban por encima de la playera que se había puesto para
asear la casa, complementaba con una falda cortita que rápido cedió cuando abrió
las piernas, me gustaba besarla pues sin saber hacer gran cosa lo hacía rico,
abrí mi pantalón y le ofrecí mi falo completamente listo, lo tomó y como pudo se
acomodó para metérselo a la boca, sentía su lengua sobre mi glande dar una y mil
vueltas, sentía que no aguantaría mucho sin ensartarla, así que la recosté e
inicié a devolverle el estímulo, mientras tomaba sus tetas en mis manos,
saboreaba sus jugos que no cesaban de brotar, al mismo tiempo inserté un dedo en
su culo, luego otro más, ella se retorcía ofreciéndome que la ensartara por
atrás, no la escuché en esa posición la penetré suavemente la dejé que lubricara
más y comencé a moverme despacio, ella me siguió y fue la señal para empezar
cada vez más rápido el movimiento.
-Que rico, mételo, más rápido, párchame pero muy fuerte, me
voy a venir ya!
Aceleré ritmo y fuerza hasta que gritó que acababa.
-Ya cabrón, me estoy viniendo, no te detengas síguemela
clavando, no te pares.
Aunque en ningún momento lo hice ella no cesaba de decírmelo,
se retorcía y debí hacer bastante esfuerzo pues estaba a cada momento a punto
salirme por que no dejaba de arquearse, me dejé caer sobre ella y así pude
controlarla, comenzó a besarme con mucho desorden, se tomó las tetas y se las
jaló con bastante fuerza, de repente todo cesó, se dejó caer inmóvil, sin perder
tiempo la puse boca abajo y la ensarté por el culo, debí levantarla por que
deseaba bombearla estando yo de pie, ante su poco peso no me fue difícil,
apresuré el paso y no tarde mucho debido a que también me encontraba al límite.
Minutos después, ella dormitaba totalmente desnuda, yo me
encontraba recargado en la cabecera de la cama viendo su cuerpo, ahora había
sido realmente mía, como lo había deseado desde que la conocí, realmente me
gustaba como se comportaba, como disfrutaba cada sesión al igual que Yo, eso era
innegable.
Seguimos teniendo encuentros así durante algún tiempo, la Tía
entraba y salía del hospital cada vez con mayor frecuencia, meses después
falleció.
Ayudé a Corina con la renta de un cuarto cerca de ahí y a
terminar su carrera, seguimos viéndonos hasta que un buen día me anunció que
había terminado su carrera y que le habían ofrecido trabajo y se iría de la
ciudad ya que era muy cerca de su pueblo, esa noche lo hicimos lo más que
pudimos a manera de despedida, al día siguiente la llevé a la central de
camiones donde nos despedimos y, aún cuando le dejé mi teléfono y sabía donde
vivía me dijo que se olvidaría de todo esto para empezar una nueva vida, lo
único que se llevaba era la experiencia que había adquirido en este último
tiempo que desarrolló, creo que con gusto, su doble labor.