http://img337.imageshack.us/my.php?image=istoriasoulem1.jpg
Esa tarde el sol era abrumador, o más que eso, todo un
enemigo al cual temer y más aun si se esta en una misión tan poco común y
peligrosa como es encontrar la legendaria y misteriosa Soul Edge, una espada la
cual unos veneran como la espada divina de la salvación y otros le temen como si
se tratase de un demonio.
Hwang Seong-Gyeon había encontrado en la búsqueda de dicha
espada muchos años atrás, con la esperanza de salvar a su pais, Corea, de una
inminente guerra con Japón. Sin embargo el había descubierto que Soul Edge no
era la mejor opción para su propósito, ya que al tener tanto poder, lo único que
causaría seria destrucción. Mas sin embargo, se encontraba de nuevo en la
búsqueda de ese maligno poder de nuevo, pero ahora con la compañía de otro
guerrero de su país, Hong Yun-seong.
- Agghh……¿Falta mucho? ¿Porque no solo esperamos a Mi-na en
la base del Imperio Ming? –
- Yun-seong, esto apenas debería ser una caminata común en tu
entrenamiento diario. Además Mi-na se encuentra entrenando tras aquellas
montañas, mientras más rápido nos reunamos con ella mejor. –
-¿Aquellas montañas detrás de ese bosque? ¿Esas que se ven
borrosas tras los rayos del sol? ¡Maldición! –
Hwang sonrió y volteo a mirar al joven Yun-seong – Yo les
había dicho que esta espada Soul Edge es peligrosa, no se porque tu y Mi-na
insisten en buscarla…..así que si tienes que culpar a alguien de esto, debe ser
a ti mismo –
- Si, si…..nunca pensé que fueras pero que mi padre – Dijo
Yun-seong con una cara de fastidio. El año era 1591 y el lugar uno de los tantos
parajes montañosos de la China Imperial. Ambos guerreros coreanos se dirigían al
templo de un maestro de artes marciales basadas en armas, a encontrarse con
Seong Mi-na, otra compatriota que había estado entrenando y ya antes había
salido en busca de Soul Edge. El sol era abrasador y ambos hombres ya llevaban
15 horas de caminar sin detenerse y parecía que el templo que buscaban aun
estaría a uno o dos días de distancia pero ahora el terreno cambiaba, estaban
entrando a un bosque.
- ¿¡Hwang……Hwang?!!! ¡¡¿¿Escuchas eso??!! –
- ¿¿Eh?? –
-¡¡¡Sí!!!!!! –
Apenas tras haber entrado al bosque, el joven Yun-seong había
pasado de largo a Hwang en una frenética carrera a adentrarse al bosque. Hwang
miro como se alejaba entre los árboles pero sabia que era inútil tratar de
detenerle, Yun-seong con 18 años de edad, era aun muy joven y era la
representación misma del orgullo y el descuido. Sin siquiera pensar en las
bestias que podría haber en el bosque salía disparado a quien sabe donde y con
una energía que parecía unos segundos antes no tenia. Hwang por otro lado ya
tenia 32 años, tenia vasta experiencia tanto en combate como en viajes a grandes
escalas, ya dos veces había recorrido todo el continente en busca de la espada
Soul Edge…….bueno, no del todo, en busca de la hija de su maestro, la joven
Seoung Mi-na, quien había escapado de casa varias veces para probar su valentía
y que podía encontrar la espada legendaria. En cierto modo Yun-seoung le
recordaba a Mi-na.
Hwang y Mi-na habían estado juntos por muchos años y habían
forjado una gran amistad. El padre de Min-na y maestro de Hwang había querido,
años atrás, comprometerlos en matrimonio al lo cual Hwang se rehusó. Si bien
Mi-na era una joven de gran belleza, grandes habilidades marciales y una pureza
genuina, Hwang la veía más como una hermanita menor y sabía que ella de igual
manera, odiaba la idea de sentirse atada a un hombre o a un lugar en específico.
Ambos se identificaban por ser algo solitario y siempre buscar ser libres en sus
acciones, Mi-na buscando su valía y coraje a su padre y superiores y Hwang
defendiendo a su país de la invasión Japonesa aunque le costase la vida.
Años después Hwang conoció a un adolescente en su país, un
nuevo aprendiz de su antiguo maestro, el joven Yun-seong. Este nuevo aprendiz
era mas conocido por su poco disciplinada persona y su temperamento fuerte pero
aun así mostraba una genuina habilidad en las artes del combate con la espada.
El discípulo, en un arranque de valentía había retado a Hwang a un combate con
la esperanza de sobrepasarlo como guerrero, a lo que Hwang se rehusó, ya que
consideraba poco honorable entablar una pelea con tan vanos fines cuando el país
estaba en crisis y siendo atacado.
Seis años pasaron desde entonces hasta que Hwang fue
informado de que Mi-na había escapado de casa de nuevo junto con Yun-seong y dos
días habían pasado desde que se había encontrado con Yun-seong en una aldea a
las afueras del Imprerio Ming. Aparentemente ambos se habían separado ya unas
semanas atrás desde un puerto en la India. Lo primero que llamo la atención de
Hwang fue que el chico llevaba consigo la espada "Tormenta Blanca", una
importante reliquia de la familia de Mi-na. Lo segundo que noto fue que el niño
Yun-seong ya no era un niño en lo absoluto.
La verdad era que Hwang tenía intereses muy amplios en ese
aspecto desde su juventud. Se encontraba atraído tanto por doncellas como por
otros guerreros y había adquirido gran experiencia en la cama cuando era joven,
mas debido a los problemas que enfrentaba su país, decidió dedicarse pro
completo a salvaguardar su hogar. Pero Yun-seong le provocaba algo bastante
fuerte, le hacia sentir como si fuera su hermano menor y también le provocaba un
deseo incontrolable, desde la primera vez que lo vio en la aldea Hwang sintió
una erección bajo sus pantalones.
El chico media 1.70m y era definitivamente apuesto, de rasgos
infantiles y traviesos pero al mismo tiempo muy masculinos. Su cabello era rojo
y levantado hacia arriba, su sonrisa era picara y sus ojos ardían de energía
juvenil y optimismo. Llevaba puesto un traje chino de diseños verdes pero usaba
el saco desabotonado, así que hacia gala de un abdomen duro como el acero y unos
pectorales envidiables.
Mientras Hwang seguía perdido en sus ideas y siguiendo el
sendero de destrucción que dejaba su acompañante, llego por fin a una formación
rocosa que le llegaba a la cintura y dio un vistazo al otro lado. Lo que
encontró fue un calmado lago de proporciones considerables oculto entre los
bosques.
- ¡¡¡¡Ehh!!!! ¡¡¡¡Hwang!!!!! ¡¡¡Ven que el agua esta
perfecta!!! –
Un gran "SPLLASSHHHH" se escucho y esa calma del lago se vio
interrumpida por una figura que emergía de sus aguas, gritando…..era Yun-seong
quien salía entusiasmado y feliz de agua saludando a Hwang y totalmente desnudo.
- Jajajaja. ¡¡¡Sabes cuantas alimañas debe haber en esas
aguas!! –
- ¡¡¡Olvídalo!!!! Este placer no me lo quitarás ya que
llevamos horas bajo el sol. ¡¡¡Si tú no vienes pues allá tú!!! –
El joven se dio la vuelta y se hundió en el agua de nuevo,
para solo salir y nadar de un lado a otro, zambullirse y salpicarse como un niño
de 5 años. Su trasero era delicioso y firme y delante colgaba un órgano ancho y
saludable rodeado de rojizo vello. Hwang lo miraba sonriendo como disfrutando
sus juegos, pero es que no podía pensar en interrumpir todo eso. Mi-na podía
esperar, así que se sentó junto a un árbol, cobijado por las rocas pero aun
teniendo una panorámica visión del lago, desanudó el lazo de su pantalón y lo
bajo un poco, dejando salir una erección como no la había tenido en años. su
prepucio ya había cedido y la punta de su pene ya estaba humeda, lo tomó y lo
movió de un lado a otro, luego circularmente, primero despacio y después mas
aprisa y con intervalos para recorrerlo con su mano de arriba hacia abajo.
Miraba mientras a ese sensual chico jugar como un niño, mostrando sin
preocupación su hermosa masculinidad bajo los rayos del sol de la tarde.
Ya estaba atardeciendo y el calor bajaba tremendamente peor
aun así Yun-seong se la estaba pasando de lo lindo y sabia que Hwang estaba
descansando en la orilla del lago. Nunca pensó que el famoso guerrero fuera tan
serio y estricto pero aun así le tenía bastante aprecio y admiración. Algo muy
pesado callo al lago de repente y Yun-soung voltio de inmediato para ver que era
Hwang quien había saltado ya al agua.
- ¡¡Hwang!! ¡Nunca imagine que entrarías! –
- Ya que parece que el lago es seguro, gracias a que nada te
mato, pues es bueno aprovechar un baño además tenemos suficientes provisiones.-
Hwang se sentó y se recargo en las rocas de la orilla
cerrando los ojos momentáneamente.
- ¿Sabes Hwang? - dijo el joven al tiempo que se acercaba –
Hasta hace unos años nunca imagine hablar contigo o viajar a tu lado –
- ¿Enserio? –
- Si. De niño escuchaba con admiración los viajes que hacías,
como repelías los ataques marítimos o como te entregaron la espada "Trueno
Azul". Todo esto fue lo que me animo a aprender artes marciales con el maestro
Seung Han Myong. –
- Vaya…¿entonces ya sabias de mí desde entonces? ¿Que te
contó el maestro? –
- El maestro no me contaba nada al respecto, pero Mi-na si
que me contaba de ti, te tiene mucho cariño y admiración. Me contó esa vez que
derrotaste a un monstruo de fuego y que casi obtienes la Soul Edge.-
- También debió haberte dicho que esa espada es muy peligrosa
para todos-
- Si……pero siempre quise encontrarla y por esa misma razón
fue que te reté de chico, siempre te vi como mi héroe e ídolo, pero ahora más te
veo como un objetivo a alcanzar.-
- Mmmmm…me halagas, no sabía que me tuvieras en tan alto
concepto. Pues te agradezco tus elogios pero si ya eres poseedor de la "Tormenta
Blanca" estoy seguro de que eres más que capaz de superarme. –
Hwang se sintió bastante halagado con el chico y ahora aun
más atraído así que pensó en intentar algo más. Al abrir los ojos vio al joven
pelirrojo sentado a su lado mirándolo fijamente, mirando su pecho.
- ¿Pasa algo? –
- ¡Eh! Ah….emm…no…no, nada –
- Te debes preguntar que tipo de entrenamiento llevo -
- Eh…..pues un poco – dijo el chico ruborizándose y es que
Hwang había cambiado mucho desde que lo había visto a los 12 años. A pesar de el
ahora ser mayor, Hwang le seguía pareciendo enorme, no solo era un poco mas
alto, sino que tenia un cuerpo que estallaba en músculos, su cintura era
esbelta, su espalda ancha como la de un toro, sus pectorales fuertes y
musculosos y sus brazos parecían troncos de árboles. Inclusive la camisa china
sin mangas que usaba se le veía pegada al cuerpo y a punto de estallar.
- Ten en cuenta que yo sigo entrenando a diario y lo he hecho
por muchos años mas que tu –
- Ah….si, que tonto. Pero aun así espero algún día ser tan
conocido como tu e incluso encontrar la espada….-
- Sigues con lo mismo, olvídate de esa espada. Y en cuanto
entrenamiento creo que vas muy bien, eres aun muy joven y tienes un excelente
cuerpo.-
Y a la vez que decía esto, Hwang estiro su brazo y lo posó
cobre el pectoral izquierdo de Yun-seong. El joven se incomodo un poco pero puso
cara de seriedad y se relajo lo mejor que pudo. Hwang pasó su mano suavemente
por su pecho, sintiendo su joven y suave piel en la palma de su mano, luego
comenzó a sujetar con un poco más de fuerza y fue bajando hasta llegar al pezón,
ahí paso la mano y rozo suavemente el pezón varias veces. El joven se puso aun
más nervioso.
- Yun-seong, si gustas tú también puedes hacer lo mismo,
somos dos guerreros observando el fruto de nuestro entrenamiento. –
-Eh….si……si, lo se…. – Dijo el pelirrojo acercándose un poco
más a Hwang, se puso frente a el y coloco sus manos sobre el pecho del guerrero.
Ciertamente había un mundo de diferencia, el pecho de Hwang era aun más sólido y
fuerte que el suyo, los músculos estaban tensos y se podían sentir venas
sobresaliendo de sus hombros a sus brazos. Entonces Yun-seong sintió las manos
de su compañero sobre su cintura…..se sobresalto un poco y se sonrojó, pero
pensó era una tontería, así que lo disimulo lo mejor que pudo.
Hwang paso sus manos por la cintura del joven, después las
subió hasta su omóplato, solo tocando suavemente, no estaba explorando claro,
sino acariciando con todo placer y deseo. Mientras una de sus manos seguía
explorando la ancha espalda del chico, su otra mano bajo a la cintura y poco a
poco fue bajando un poco mas, ya bajo el agua, hasta tocar la base de los
glúteos. Por debajo del agua, el órgano de Hwang de nuevo estaba erecto y
ansioso pero sabía que debía aun relajar mas al pelirrojo.
Yun-seong sintió bajo el agua la mano de su compañero en su
trasero, después la mano desapareció y bajo a su pierna la cual tocaba
suavemente, y recorría desde la parte de atrás de al rodilla hasta la base de
sus glúteos. Nunca antes había tocado a otra persona, ni siquiera a otro hombre
y mucho menos había sido tocado así. Sin esperanzas de controlarse, su pene se
endureció y la punta sobresalió del agua.
- Ah..es…..que….nos…..per…perdón!!!! Hwang!!!! –
Ambos se quedaron sorprendidos al ver la rosada cabeza salir
del agua pero aunque Yun-seong estaba genuinamente apenado y tratando de
alejarse, Hwang no lo soltó y solo rió tranquilamente.
- Jajaja, Yun-seong, eres joven, es normal. Solo relájate y
confía en mí –
Hwang tomo al chico de la cintura con ambas manos y lo acerco
a si mismo, después se agacho lentamente y con su lengua rozó la punta del
órgano. El joven quedó sorprendido por un momento sin saber que decir o hacer y
aturdido al sentir como la sensación de la lengua inundaba su cuerpo. Después de
eso Hwang dio otra lamida suave y después otra, y otra, aumentando la velocidad
y saboreando esa suave cabeza.
El pelirrojo no se movió, estaba confundió por lo que pasaba
pero lo que estaba sintiendo era único en su vida, así que sus piernas empezaron
a sentirse débiles y sintió mariposas en el estomago. El hombre mayor lo acerco
aun más y levanto la mirada para verlo a los ojos con una mirada deseosa y
desinhibida. Después tomo el pene del chico y lo froto lentamente en su pecho,
lentamente hasta llegar a sus pezones y repetir la misma acción.
De repente Yun-seong salio de su transe y sorprendido alejo
las manos de su compañero, miro alrededor y se hundió en el agua.
- ¡¡¡Escucho a alguien!!!!! –
Hwang al momento se levanto, aun con una erección, salio
aprisa del agua y se colocó su ropa dejándola empapada, tomo su espada "Trueno
Azul" y se adentro unos pasos al bosque. Una sombra en la maleza se acercaba,
pero su presencia no era amenazadora……la figura salia al descubierto y se
trataba de Kilik.
Kilik era otro guerrero que años atrás había estado en busca
de la espada Soul Edge. El y Hwang habían cruzado caminos años atrás pero para
su sorpresa, Kilik era alumno del maestro que vivía en el templo que los dos
coreanos buscaban.
- Aaaaaa…..aaa…los encontré…..llevo horas caminando, nunca
pensé que estarían en este lago. –
- Kilik……¿.qué pasa? Tengo años de no verte. –
- Lo se Hwang, gusto en volver a verte…pero vengo del templo
de Edge Master a avisarte que Mi-na ya concluyo su entrenamiento, así que ella
me envió a buscar a Yun-seong a la aldea.-
- Conoces Yun-seong?-
- Si, hace unos años nos conocimos pero no pensé que estarías
aquí acompañándolo.-
- Si, pero ven….ven, te vez agotado, ya es de noche y tenemos
que descansar para ir al templo mañana…conociendo a Mi-na de seguro nos esperara
un par de horas y se ira a quien sabe donde.-
Al acercarse al lago, Yun-seong ya se encontraba afuera del
agua, con su ropa mojada y con una cara de molestia pero sonrojado también.-
- Eh, Kilik? Que haces? –
- Nos volvemos a ver, sigues buscando Soul Edge?-
-Pues la verdad no se, entre la espada y buscar a Mi-na pues
ya no se porque sigo viajando-
Los tres se sentaron bajo los árboles, cerca del lago y Kilik
les contó todo lo que había pasado en su última búsqueda de Soul Edge, y
Yun-seong contó también lo que el había pasado. Aparentemente un sujeto llamado
Zazalamel y una asesina de nombre Tira habían estado haciendo estragos a lo
largo del mundo y dónde estos aprecian, el caballero Nightmare aparecía también
así liberando una gran cantidad de energía maléfica. Esto ultimo afectaba mucho
a Kilik ya que dentro de el había residuos de la maldad de Soul Edge debido a un
incidente años atrás, así que le costaba mucho trabajo mantener ese lado
"oscuro" suyo a raya y controlado, últimamente había estado algo inestable e
incluso violento con su maestro.
Hicieron una fogata y comieron las provisiones que los
coreanos traían, panes al horno y demás comida que habían reunido del Imperio
(bueno, Hwang había reunido ya que Yun-seong no tenia ni comida ya ni dinero) y
después convinieron en dormir junto a la fogata. Yun-seong había quedado como
primero en hacer guardia y así lo hizo por dos horas que le parecieron
larguísimas. Después de lo que le había pasado con Hwang estaba muy ansioso, sus
pantalones eran sueltos pero aun se notaba mucho que su miembro estaba duro.
Hwang era como un héroe para el, siempre con su cara seria y calculadora,
siempre masculino y legendario protector del país pero ahora tomaba nueva imagen
ante Yun-seong.
Se acerco lentamente a Hwang y lo toco del hombro. Este se
dio la vuelta y lo miró lúcido, no estaba dormido. Ambos se miraron y Hwang tomo
al chico de la cintura, haciéndole perder el balance y causando que este cayera
encima de el. El guerrero tomo al joven de la nuca, lo acerco y lo beso.
Al pelirrojo le ganaban los nervios pero siguió con ese largo
beso mientras el hombre castaño introducía su lengua en su boca y pasaba sus
manos sobre su cintura y espalda. Pero el chico se despego del beso y miro
preocupado a Hwang.
- Shhhh…Kilik……el…-
Hwang lo bajo de encima de él y se acerca Kilik quien
descansaba ingenuamente sobre la raíz de un árbol. Al igual que Yun-seong, Kilik
era un joven delicioso, de cabello castaño un poco largo, con rasgos finos y
agradables a la vista, una cicatriz en una de sus mejillas y un cuerpo grande y
perfectamente musculoso que lucia al no llevar camisa puesta. Una erección
volvió a surgir de los pantalones de Hwang y este recordó lo que Kilik les había
dicho, que se había sentido un poco raro debido a la energía maligna que
circulaba gracias a la espada Soul Edge.
El coreano se inclino y con sumo cuidado desato el nudo de la
ropa de Kilik y después desabotono su cinturón sin siquiera hacer ruido.
- ¡¿¿QUE HACES!!!!????- susurro Yun-seong pero Hwang seguía
con su labor, abrió lentamente el pantalón rojo de su victima y lo bajo poco a
poco solo del frente, para dejar al descubierto el pene en descanso de Kilik,
reposando sobre sus testículos y coronado por vello café. Hwang lo tomo con toda
la delicadeza que su entrenamiento le había conferido, solo con al punta de sus
dedos, y lo levanto para después presionarlo suavemente en la base. Kilik soltó
un leve gemido pero siguió dormido y su miembro endureció levemente. El guerrero
volteo hacia atrás y vio la cara de sorpresa del pelirrojo, le sonrió y se
acerco sin titubear al órgano entre sus dedos.
Yun-seong no podía creer que veía. Ni se atrevía a moverse
por despertar a Kilik, solo observo a su compañero reclinado sobre su amigo así
que se acerco mas y se inclino para observar la acción. Hwang lamía suavemente
el pene de Kilik de arriba abajo, una y otra vez. Después lo introdujo en su
boca suavemente y lo mantuvo ahí un rato. Al sacarlo ya se encontraba a media
erección, y la respiración de Kilik era mas agitada.
Hwang miro a Yun-seong como invitándolo, así que el chico se
acerco dubitativo, tomo el órgano con la punta de sus dedos y le paso un
lengüetazo suave, después otro, y otro. No tenía un sabor en especial pero lo
encendía lo que estaba haciendo y estaba aun ansioso de que Hwang reanudara lo
del lago. Después de un rato sintió manos tocando su pecho y sujetando su
entrepierna, era Hwang que pasaba sus manso suavemente sobre sus pezones y
sujetaba con fuerzas sus testículos y pene por sobre el pantalón. Acto seguido
desanudo el pantalón del joven y lo bajo, dejando al aire su pene erecto de
nuevo.
Kilik se encontraba ya muy inquieto en su sueño, pero el
chico coreano seguía saboreando su órgano a la vez que Hwang lo masturbaba
ligeramente meneando su miembro de un lado a otro. Una mano se hundió en los
cabellos de Yun-seong y otra toco su hombro, era Kilik que ya estaba despierto
pero no alejo al coreano, cerro los ojos y comenzó a gemir placenteramente
- Bien – Dijo Hwang y se dirigió a donde estaba Kilik
recostado, desanudo sus pantalones y los dejo caer revelando un pene de 20 cm,
gordo y erecto rodeado de espeso vello negro y dos firmes testículos debajo.
Tomo con decisión la cabeza de Kilik y la acerco a su miembro, haciendo que el
chico lo comiera sin pleno aviso.
Yun-seong sentía que estallaría o que despertaría en
cualquier momento!!! No solo Kilik estaba aceptándole sino que también comía con
deseo el pene de Hwang!!!! El chico castaño comía sin replicar y con ansias,
llenando su boca y sin poder introducir todo el bocado en su garganta, la saliva
escurría entre las comisuras de sus labios y el miembro de Hwang pero aun así el
seguía engullendo sin preocupación.
El coreano observaba y se excitaba aun mas, jamás se imagino
algo así lo encendería tanto y el siguió con su trabajo comiendo el órgano de
Kilik, que ya estaba rebosando de saliva y tenia ya un sabor algo salado. –
Yun-seong, ven y bésalo – dijo Hwang, sacando su miembro de la boca de Kilik. El
coreano se separo del miembro y se lanzo encima de Kilik, besándolo
profundamente. Yun-seong saboreo los jugo del órgano de Hwang en la boca de
Kilik, y este saboreo su propio líquido de la boca de Yun-seong.
Ambos jóvenes se abrasaron fuertemente mientras se besaban y
se sujetaron del cuello, del cabello y la cintura. El pelirrojo sentía la enorme
musculatura de Kilik en sus manos, su piel al desnudo y acariciaba toda su
espalda. El castaño metió sus mano debajo de la camisa del pelirrojo y acaricio
su carne, que a pesar de ser el más joven de los presentes, su cuerpo era grande
y bien entrenado. Las partes íntimas de ambos se juntaron haciendo aun más
calido ese abrazo, sus órganos quedaron comprimidos entre sus cuerpos y no
pudieron evitar gemir de placer.
Rodaron al suelo y seguían besándose, explorando su interior
con sus lenguas el uno del otro. Hwang se acero y a jalones les quito los
pantalones, luego se deleito con el trasero de ambos chicos, mientras estos se
deleitaban con sus bocas, Hwagn besaba y acariciaba el trasero de ambos, lo
apretaba y mordisqueaba sintiendo su firmeza y suavidad. Primero abrió las
mejillas de Kilik, y así hundió su cara en ellas dando paso libre a su lengua.
Kilik se estremeció por completo al sentir la lengua y labios
del otro hombre acariciando su ano. Quiso detenerlo pero Yun-seong no se
despegaba de su boca, ese beso tan dulce termino convirtiéndose en un voraz
festín entre ambos, mordisqueaban sus labios y saboreaban sus lengua entre si de
una forma frenética.
Después de un rato, Hwang les indico que se dieran la vuelta,
quedando Kilik de espaldas al suelo y sujeto las piernas de este por sobre su
cabeza.. Yun-seong lo miro…y entendió. Kilik se alarmo – Eh!! Espera!!!
Yun-seong….No! – pero el joven se inclino sobre el, colocó la punta de su
miembro justo entre los glúteos del castaño, y de un golpe se lanzo hacia
arriba, ensartándolo al instante.
- Aaaaaaaaaaaaaaaaaaaaaahhhh!!!!!!!!!!!!!!!!! – grito Kilik
pero no había nadie cerca. Yun-seong quedo aturdido al sentir como entraba en
ese apretado y tibio túnel de carne, ni siquiera el grito de Kilik le molesto en
lo absoluto. Ambos se quedaron quietos y con los cuerpos tensos, Kilik soltando
algunas lagrimas de sentir su carne atravesada por un macho, y Yun-seong
haciendo grandes esfuerzos por no venirse de inmediato al sentir su órgano
dentro de la carne de su amigo.
Hwang se volvió a posicionar detrás de su compañero coreano,
se inclino y empezó a masajear con su lengua el ano del joven. Este tenía sus
músculos aun contraídos hasta que se dejo caer cobre Kilik. Su pene media cerca
de 15 cm, al igual que el de Kilik, así que no esperaba penetrarlo a la primera.
- Relájate Yun-seong, yo te dirijo – dijo Hwang, lo tomo de
la cadera y se acerco rápidamente, poniendo la punta de su pene entre los
glúteos del chico. Yun-seong abrió grandes los ojos y grito tan fuerte como lo
había hecho Kilik.
De igual manera, con una sola embestida, los 20 cm de carne
de Hwang habían entrado en Yun-seong. El guerrero se tenso por completo ya que
su compañero coreano era virgen y estaba extremadamente apretado, además ya
había pasado bastante tiempo desde la última vez que había tenido sexo.
Yun-seong sentía que su cuerpo iba a estallar con ese miembro
enorme dentro de si, sentía que lo atravesaría y al mismo tiempo sentía como el
interior de Kilik masajeaba su miembro con fuerza. Kilik tenia el peso de ambos
hombres encima y después de la embestida de Hwang, el órgano de Yun-seong se
había enterrado en lo más profundo de su ser.
El hombre mayor por fin reunió fuerzas y empezó a meter y a
sacar su pene, rítmicamente y sacando un grito de su compañero con cada
penetrada. Al mismo tiempo lo controlaba a el sujetándolo de la cadera y de las
piernas, así que Yun-seong penetraba a Kilik al mismo ritmo y fuerza. El hombre
castaño abrazo al pelirrojo con fuerza y eyaculo sin control alguno, dejando el
abdomen de ambos húmedo mas esto no significaba que acabaría ahí. Yun-seong
hacia sus mejores esfuerzos para resistir, pero tras los espasmos internos de
Kilik y la frenética penetrada de Hwang, se corrió en el interior de su amigo
como nunca.
Hwagn seguía aumentando el ritmo más y más, su respiración se
agitaba pero seguía con gran resistencia. Casi podía sentir el latir del corazón
de ambos jóvenes en la punta de su falo.
- Aaa….es…aaa….espera…Hwa…. – apenas decía Yun-seong pero
sentía como todo su cuerpo hervía y enloquecía. Aun dentro de Kilik, su pene
volvió a formar tono y a penetrar sin piedad. Hwang por fin se corrió con tres
grandes chorros dentro del chico, sintiéndose aun sin satisfacer, salio del
trasero del pelirrojo causando que este saliera a la vez de dentro de Kilik.
Ambos gritaron adoloridos y Yun-seong sintió como liquido tibio y pegajoso salía
de su ano y recorría sus piernas. Su compañero se tiro boca arriba, cansado,
junto a un árbol y al instante, el joven coreano se lanzó sobre el y lo beso
violentamente. Sus músculos escurrían de sudor y se mezclaban, ambos abrasados y
se devoraban mutuamente con sus caricias. Hwang levanto un poco a su
acompañante, y beso su cuello y su pecho. Era un chico delicioso, todo un manjar
en plena juventud. Mordisqueo sus pectorales y después sus pezones, los cuales
lamía sin piedad y chupaba con fuerzas. Yun-seong gozaba, pero quería otra cosa,
aun estaba duro, así que se puso de pie junto a su amante y acerco su cadera.
Hwang lo observo y tomo con cariño el pene de su compañero. Lo introdujo entero
de un golpe en su boca y lo rodeo con su lengua. El otro hombre cerro los ojos y
dejo salir un gemido de satisfacción.
Kilik los miraba de lejos mientras se masturbaba, aun
adolorido de su trasero, se acerco y vio el miembro medio erecto de Hwang. Si
los 15 cm de Yun-seong lo haban hecho ver el cielo, como seria con los 20cm de
Hwang (además de que su miembro era el doble de ancho). El joven castaño se
acerco, tomo los testículos del coreano y les pasó la lengua suavemente. Al
instante el órgano se levanto totalmente vertical pero el deseoso chico prefirió
concentrarse en las bolas de Hwang, aun sólidas y repletas de néctar.
Hwang seguía con la boca repleta, saboreando a Yun-seong y
oliendo el erótico aroma de su sudor, hundiéndose en su vello rojizo y bebiendo
el liquido preseminal que este producía constantemente, con una de sus manos
toco los muslos del joven y fue subiendo, acariciando sus musculosas y velludas
piernas, hasta llegar de nuevo a su ano, aun húmedo y todavía chorreando de su
leche, Hwang introdujo un dedo con fuerza. Se escucho un grito leve pero la
faena siguió.
Al ver a ese macho recostado, con su enorme arma al aire y
vertical, invitándolo, Kilik se lanzo al ataque, sentándose poco a poco sobre
ese órgano. Para su sorpresa cedió con facilidad, ya que su interior estaba aun
inundado de la leche de Yun-seong, así que esta lubrico el pene de Hwang y lo
hizo entrar con más facilidad, pero no con menos dolor. Ahora se sentía
completamente lleno y ensartado hasta la pelvis, temía moverse, pero con cada
movimiento leve que hacia disparaba un océano de deliciosas sensaciones, así que
se contoneo de un lado a otro, disfrutando a tope de ese pene.
Hwang agitaba sus caderas, su zona púbica y testículos
golpeaban ruidosa y estrepitosamente el trasero de Kilik hasta que por fin
disparo su caliente carga dentro del chico. Kilik siguió saltando lo más que
pudo hasta que estallo también en un orgasmo y disparo toda su leche encima del
musculoso cuerpo de Hwang. Al mismo tiempo, este metió sus dedos en lo más
profundo de Yun-seong haciéndole gritar de nuevo y eyacular sobre su cara,
bañándolo con cuatro chorros abundantes.
Kilik se levanto adolorido y cayo sentado en una de las
grandes piernas de Hwang, para su sorpresa, Hwang aun tan duro y grande como
antes, solo que estaba vez su miembro estaba bañado en su propia leche y en la
de Yun-seong. El guerrero se levanto, puso Yun-seong de rodillas junto a Kilik y
quedó de pie ante ellos. Comenzó a masturbarse frenéticamente, con todas sus
fuerzas y velocidad. Ambos chicos lo miraban aun hambrientos pero ya exhaustos.
Así, otros tres chorros salieron con gran fuerza del órgano y
fueron a dar a la cara de los dos jóvenes que esperaban ansiosos. Hwang por fin
quedo seco, satisfecho y flácido. Aun agotado espero mientras los dos chicos se
acercaban y limpiaban su pene con sus lenguas, lamiéndose también la cara el uno
del otro.
Esa noche toda la zona del lago tenía un intenso olor a semen
y a sudor de hombre. Al terminar, los tres se recostaron junto a la fogata,
Hwang boca arriba con Yun-seong abrasado a su izquierda y Kilik abrazado a su
derecha.
Al atardecer de ese día, en el templo de Edge Master, Seung
Mi-na observaba el lago, impaciente y dubitativa de que llegaran en dos días,
Kilik había ido a buscar a Yun-seong pero era dudoso que llegaran al templo
antes de que ella se fuera….en cualquier caso debía esperar, ya no tenia dinero
para seguir viajando.
De repente, vio como a lo lejos se acercaban tres figuras,
ella esforzó su vista por ver mejor….
- Hwang? ……?? –
Al llegar los tres hombres al templo, Mi-na los recibió con
una sonrisa, especialmente por ver a su antiguo amigo Hwang.
- Hwahng, ¿que haces aca? -
- ¿Que crees tu? -
- A pu…….ouh……ya veo….-
- Mi-na, los encontré a ambos en el primer lago del bosque
oriental, así que no tuve que ir hasta el pueblo, por eso llegamos mas rápido de
lo que esperábamos.-
- Además que nos esforzamos en venir a verte, no dudamos ni
un momento en caminar horas y horas – dijo Yun-seong mientras Mi-na lo observaba
algo incrédula.
-Hwang, sabes bien que no podrás detenerme verdad?-
- ¿A donde iras? –
- A la mansión Valentine, necesito averiguar que es lo que
sabe esa bruja Ivy-
- ¿Aun te duele la ultima vez que te derroto? – dijo
Yun-seong.
- Mmmm….pues necesito que Hwang vaya a una aldea que esta a
30 KM de aquí, aparentemente allá viven solo niños, pero son los sobrevivientes
de una masacre causada por Soul Edge-
- Yo iré con el – dijo Yun-seong algo sonrojado…
- ¿Mm? ¿Estas seguro? –
- ¡Si! ¡Si!-
- Pues Kilik, acompáñame – Dijo Mi-na dando media vuelta.
- Pues voy con ellos…… -
- QUE?!! – Mi-na se giro de nuevo sorprendida – ¡¡Como que
vas, que yo no tengo dinero!!! Además en Inglaterra nos espera Xianghua!!! –
- Así es…..a…..mmm….bieeeeeen, iré contigo.- Dijo Kilik sin
ocultar su molestia y duda.
Hwang y Yun-seong se miraron mutuamente, y el segundo sonrío
con muchos ánimos y decisión.
Hwang supo que había encontrado un mejor compañero de viaje
de lo que fue Mi-na.