De la Plata a Constitución
No es muy frecuente, pero a veces tengo que hacer el
recorrido en Tren hacia Constitución. Yo lo tomo en la estación de Berazategui y
de ahí tengo entre 45 a 55 minutos según sea un rápido o el que para en todas.
Siempre me preguntó por qué los días lunes y los viernes
viaja más gente de lo habitual. Subo al tren siempre puteando porque se viaja
mal, apretado, arriesgando a ser robado.
La experiencia que cuento acá me hace creer que no todo está
tan mal y pueden suceder cosas buenas en un viaje.
Hace un par de semanas tuve necesidad de viajar por la mañana
y tomé uno que pasó por Berazategui a las 5:45. Estaba oscuro y subí a un coche
que venía muy lleno y me quedé en los claros que hay en las puertas, aunque ya
había gente ahí. Y como subía más gente no me quedó más remedio que quedar cerca
de una puerta pero detrás de mí había otra persona y delante se colocó otro
(quedé como un sándwich).
Yo estaba vestido con un ambo blanco, (por mi trabajo) y
venía listo para trabajar, y traía una mochila chica delante de mí que yo
cuidaba de que manos extrañas no me robaran nada. Ya en movimiento y por los
intentos de otras personas que querían ubicarse en otros lados me vi más
presionado hacia atrás y mi culo quedó justo tocando la pelvis de quien estaba
detrás de mí. Enseguida sentí en el culo una mano que me tocaba, yo ni me moví.
Y delante de mí justo a la altura de mis manos que sostenían
la mochila tenía la bragueta del otro pasajero que cuando sintió mis manos
rozándole el bulto me miró a los ojos y me dijo "acá estamos como sardinas". Yo
me reí y dejé mis manos ahí haciendo un movimiento muy suave como acariciando y
empecé a sentir que el bulto le crecía.
El hombre que estaba atrás ya había puesto una de sus manos
bien en mi culo y me acariciaba sin problemas. Enseguida metió su mano debajo de
mi pantalón que se baja muy fácil y ya jugaba con mi agujerito. Yo llevé una
mano a su entrepierna y le sobé la pija por encima del pantalón, comprobé que
tenía un buen pedazo y con la otra mano le acaricié la pija al que tenía
delante.
El trén era un rápido y aunque se detuvo en alguna estación,
ahí donde estábamos no entraba nadie más. Estábamos en penumbra, asi que me
arreglé de modo que pude colocarme en posición para besar ese bulto aunque sea
por encima de la ropa. Era un hombre joven que vestía un traje oscuro.
Quedé ahí agachado, acariciando ese bulto. Mi actitud hizo
que el hombre bajara su cierre y me dejó meter la mano. Como tenía un boxer me
dificultaba llegar hasta la pija que además era muy grande y estaba muy dura.
El otro hombre se arrimó un poco más como cubriendo con su
cuerpo y además ya había sacado su pija y la ponía cerca de mi cara. Para mi eso
era un sueño. Un tipo que se pajeaba cerca de mi cara y el otro que dejaba que
le meta la mano en la bragueta.
Seguí el juego. Me metí la pija que tenía a la vista en la
boca y se la chupé hasta que acabó. Eso hizo que el otro sacara si pija y me la
puso en la boca, Se empezó a mover metiendo y sacando la pija de mi boca hasta
que acabó.
Yo no quería manchar mi ropa asi que dejé que termine de
largar leche toda en mi boca, le limpié bien la pija con la lengua, y le ayudé a
arreglarse la ropa.
Ya estábamos llegando a Constitución. El tren se detuvo
varios minutos antes de arrimar a un andén. Eso nos dio tiempo para arreglarnos
bien. El hombre de la puerta me dijo, "me quedé con ganas de ponértela, tenés un
hermoso culito. Igualmente estuvo de "diez". Yo le dije "bueno espero volver a
verte". Me dijo que es casado y que viaja todos los días en ese tren pero que
nunca le habían chupado la pija en el viaje. "Muchas veces apoyé a alguien pero
nada más". Nos intercambiamos los números de celulares para ver si coincidimos
en otra oportunidad pero hasta ahora no hemos concretado nada. El otro ya se
había alejado y no lo vi más.
Voy a seguir insistiendo, y lo contaré acá mismo.
Si me quieren hacer un comentario háganlo a mi mail,
danielgrimau@yahoo.com.ar