El baño
Últimamente me ha tocado bañarme al mismo tiempo que mi
sobrina Andrea, ella en el baño de abajo y yo en el de arriba, lo cual ocasiona
que el agua se enfríe para ambos, por lo que decidí encarar el problema y le
propuse que nos bañáramos juntos, a esa hora mi esposa y su papá se encuentran
dormidos, por lo que no había mucho problema. Ella lo pensó un momento y me dijo
que si le tallaba la espalda lo haría con gusto. Desde entonces, empezamos a
bañarnos juntos sin problema y poco a poco me permitió tallarle no solo la
espalda, sino también sus hermosas nalgas en las cuales insertaba el dedo índice
cada vez a mayor profundidad, a la semana ya podía meterle la punta de mi verga,
ella se quejaba un poco porque era realmente estrecha, casi tardé un mes para
que me permitiera metérsela toda.
Su familia le preguntaba que si ya tenía novio, porque su
carácter que antes era muy agrio y hostil, ella sólo sonreía sin contestar.
Cuando llegaron las vacaciones escolares, ya no pudimos bañarnos juntos, ya que
ella tendía a levantarse muy tarde, afortunadamente, Natalia su hermana mayor
empezó a trabajar por esas fechas y se bañaba al mismo tiempo que yo, con los
mismos resultados: agua fría en la regadera, por lo que tuve que hacerle la
misma propuesta que a Andrea, al principio se molestó conmigo, pero unos días
después me dijo que había platicado con su hermana y que aceptaba bañarse
conmigo, el problema es que nunca le gustó que le tallara la espalda, así que
tuve que hacer todo por delante.
Después, cuando se terminaron las vacaciones de Andrea, para
no enfadar a mis dos sobrinas tuve que bañarme en días alternados con cada una.