Como les conté en los relatos anteriores, Yo era una
chiquilla muy caliente que me divertía con un consolador que fabrique, luego mi
tía Imelda me inicio en las relaciones lesbica, eso me animo a seducir a Sandra,
una de mis hermanas. Pero ahora quería cojerme a mi prima Laura.
Laura era la prima que me dio a guardar los condones, y que
me platicaba lo que hacia con su novio, durante las vacaciones no tuve
oportunidad de estar con Laura, por que ella estaba en cursos de verano debido a
que andaba mal en los estudios. Así que apenas tuvimos tiempo de platicar, le
conté lo del consolador y lo de la tía Imelda y lo de Sandra, eso la puso muy
caliente, quería saberlo todo con lujos de detalle. Al día siguiente Laura me
confeso que esa noche se masturbo pensando en lo que le conté. Quería saber que
se sentía con una mejer, ella lo había hecho con su novio, bueno exnovio. La
oportunidad se presento un fin de semana en que mis padres vinieron a
hermosillo, planeaban ir a Tucson, Arizona, de compras. Mis tíos también se
animaron, en eso Laura dijo que ella no podía ir por que tenia que estudiar,
ella mi guiño un ojo, Yo por mi parte dije que quería quedarme con ella para no
dejarla sola, mis padres no estaban del todo de acuerdo, pero mis tíos los
convencieron diciéndoles que ya estábamos grandes y nos cuidaríamos además que
solo seria un fin de semana. Sandra intento quedarse, sabia lo que pasaría, pero
no la dejaron.
Cuando nuestros padres se fueron, Laura me dijo que
estudiaría un rato y se fue a su cuarto, Yo me quede viendo la tele casi todo el
día, luego ella salió diciéndome que tenia que ir a la casa de una amiga, Yo
comencé a creer que ella tenia miedo de estar a sola conmigo, pero estaba
equivocada. Cuando Laura regreso traía un película, Yo estaba en mi cuarto, me
hablo a la sala y me preguntó si estaba lista para comprobar lo que le conté,
-Hasta pálida te pusiste, querida-, exclamó con una sonrisa
de oreja a oreja, "vamos a ver si todo lo que dices es cierto o se trata sólo de
mentiras-.
Al sentarme en la sala noté que el televisor estaba
encendido, comenzaron a aparecer rayas, luego las barras de colores de las
películas. Era una cinta porno, muy porno, apenas si había tenido contacto con
ellas. Era una cinta de bisexuales.
Se me cayó la mandíbula al ver lo que se hacían dos mujeres
con largos penes de hule introduciéndolos por sus panochas y después llenando
sus culos con bolitas ensartadas mientras le chupaban el pené a dos actores muy
guapos y bien dotados.
De pronto apareció una escena grotesca en la que una mujer,
de espaldas sobre una mesa, era penetrada por la boca y por atrás por dos
hombres, lógico, pero lo más increíble era que el que se la metía por el trasero
era penetrado por otro hombre. Ni siquiera podía moverme del sofá, era como si
una fuerza invisible me mantuviera pegada al asiento.
Entonces sentí la presencia de Laura. Al voltear hacia arriba
tenía su cara encima de la mía. la bese en la boca y no pudo resistir
corresponderme, sus besos eran mejores que los de Sandra.
La lengua de Laura llegó a tocar mi garganta, eso me encantó,
mis manos tomaron delicadamente su rostro, su cuello y se deslizaron por encima
de sus pechos, entonces trato de retirarlas. Laura tenia puesto una blusa y un
pantalón entallado, le quite la blusa y el brasier y pude ver sus senos. Sus
senos eran mucho más grandes que los míos, más firmes y sus pezones eran de un
color canela mientras los míos estaban teñidos de rosa pálido.
Laura reclinó mi cabeza sobre el respaldo del mueble y puso
sus pechos encima de mi boca. -Chúpalos-, dijo excitada, -chúpalos -, Sus
palabras me causaron excitación, la obedecí en el acto. Me sentí como un bebé,
manso y hambriento.
Mientras le besaba y chupaba los pezones, Laura me desabotonó
el vestido, colocó mis pechos encima de las copas del sostén y agachó la cabeza
para hacer lo mismo con los míos; después, con movimientos ansiosos me quitó el
bikini y comenzó a acariciarme suavemente el pubis, rozando mi clítoris
inflamado. Para ese momento yo estaba totalmente húmeda, excitada, y cuando,
tirando de mis labios mayores, me dio delicados pellizcos con sus afiladas uñas,
yo lo único que deseaba era que me metiera uno de sus dedos, lo que finalmente
hizo al tiempo que me daba un profundo beso en la boca. Gemí ante su invasión y
le apreté un pezón, ella también hizo un ruido de gusto.
Estando desnudas las dos, tome la iniciativa, la tumbe en el
piso y le bese los muslo hasta llegar a su panocha virgen, en el terreno
lesbico, y mame su clítoris, Laura cerro sus piernas sobre mi cabeza mientras
que gemía de gusto –aaaaoooo, uuughhh, que rico, primita me matas-, le hice
tener un verdadero orgasmo, no como los que tenia con su exnovio.
Creí que eso seria todo, pero ella se levanta y me dijo,
-primita me hiciste tocar el cielo, no se como pagártelo-, sonreí mientras le
dije –creo que Yo si se como puedes pagármelo-, y le señale mi panocha, ella
sonrió. Me puse en cuatro patas sobre el sofá y Laura se puso detrás de mi, con
sus manos abrió mis nalgas y paso su lengua por el canal que las divide, toco mi
culito y hizo que mi piel se enchinara, siguió hasta llegar a mi panocha y
comenzó a mamar como una experta, tuve que morder el sofá para que mis grito no
se oyeran hasta la calle, -mmmm sigueeeee, quiero massssss- caí desfallecida
después de mi tercer orgasmo, no podía ni moverme, estaba con los ojos cerrados
cuando Laura me dijo que todavía faltaba una sorpresa mas, se dirigió a su
cuarto, cuando regreso traía un consolador pegado en su cintura, se parecía al
de la película, media como 20 cms y parecía una verga verdadera, aunque Yo
todavía no había visto una en persona.
Se coloco de manera que la verga se puso en la entrada de mi
panocha y comenzó a meterla lentamente poco a poco, eso me dolió –ahhhhh, eso
duele, sácamelo, Laura por favor sácamelo-, pero ella no me hacia caso al
contrario lo metía mas, -aguanta, Cecilia, luego te gustara-, y me lo metió
todo. Sentí que me partía en dos pero luego cuando comenzó a meterlo y sacarlo
le agarre el gusto, luego me puso en cuatro patas y me penetro por atrás
mientras que me picaba el culo con sus dedos, los gritos se debieron de oír en
la casa vecina, -ouggggg, queee ricooooo sigueeeeee-.
El placer que sentía en ese rato en inenarrable; la verga de
hule en mi panocha, los dedos de mi prima Laura en mi culo y los mios en mis
pezones. Tuve como cinco orgasmo seguidos, cada uno mas intenso que el otro.
Laura me pidió que la hiciera gozar, y me coloco el arnés,
queriendo cobrarme el dolor inicial se lo metí en el culo de un solo golpe, pero
cual seria mi sorpresa que se le fue como cuchillo en mantequilla, ella me dijo
luego que su novio se la había metido por ahí. Ella comenzó mover la cintura en
círculos mientras que Yo metía y sacaba la verga de su culo, entonces me dijo
algo que no creía.-primita nalguéame, pégame-, así que le comencé a dar de
nalgadas, cada vez mas rápido y fuerte, hasta que las tenia completamente rojas
y alcanzo su décimo orgasmo. después de eso caímos rendidas y nos quedamos
dormidas hasta la mañana siguiente.
Cuando nos despertamos estábamos adoloridas y mas que
satisfechas, nos bañamos y luego salimos a pasear, Laura me llevo a conocer a
mis otras primas, bueno primas lejanas, casi todas estaban de muy buen ver. Al
día siguiente llegaron nuestros padres y creí que tendría que regresar a
Navojoa, pero entre mi prima Laura y Yo convencimos a mis padres para que me
dejaran y así poder estudiar la prepa. Sandra quiso quedarse pero le dijieron
que no, por que nuestra otra hermana se sentiría muy sola.