Antes de leer este capítulo es preciso leer los anteriores.
Ello es obvio para cualquier serie y, en mi caso, más porque no acostumbro a
recapitular. Sin embargo hay gente estúpida como yo que entra en un episodio
solamente para ojear si conviene leer los anteriores fundándose en el estilo de
la redacción o el interés del actual. Creo que es un error aunque yo lo cometa
reiteradamente.
También quiero decir que nadie que apruebe la conducta de mis
personajes, sea de este relato u otro, sean dominantes o sumisos, está en su
sano juicio. Recibo gran cantidad de mensajes –que no respondo casi nunca- que
revelan la convicción de que los relatos son ciertos en su totalidad. Supongo
que son menores de edad o gente inmadura. A todos ellos les manifiesto que la
única parte veraz de mis relatos es, desgraciadamente, la oscura, triste,
vergonzante y sarcástica. El resto es aderezo para que algun@s disfruten de una
masturbación y, en algún caso, un potencial violador pierda capacidad para
serlo.
. . . . . . . . . . . . .
Ya en Barcelona empleé los dos días de vacaciones que nos
quedaban en localizar a Tess para aclarar el asunto de mi cuenta corriente y de
mi piso. También hube de ir a la Seguridad Social a mostrar que vivía para
mantener la pensión de mi difunto esposo. Pero no encontré en el piso ni a Tess
ni a Hariri ni a ninguna de sus dos esposas.
Reanudamos Lucas y yo el trabajo como actores porno para la
productora que yo extendía en el club para hacer algunos servicios de puta y
ampliar nuestros ingresos mientras mi marido se iba a hacer la compra y limpiar
la habitación de la pensión o ver la tele.
Lucas cada vez era más plasta con el asunto de hacer de puta
tras el trabajo de rodaje. Pero lo pude torear hasta que se confirmó mi
embarazo. Por desgracia mis temores se confirmaron. Haciendo cuentas, el bebé
había sido engendrado por uno de los dos yanquis que me follaron donde la plaza
de toros de Pamplona, por el chico de Bilbao o por el conserje del hotel donde
nos alojamos allí.
A la productora le encantó que volviese a estar preñada y
preparó un programa de rodajes para que no fuese muy trabajoso hasta que mi
tripa se notase pero intensivo a partir de entonces. Ni siquiera descuidaron la
explotación posterior de mis tetas rellenas de leche. El caso es que mi
calendario para trece meses, excluyendo la cuarentena del parto, estaba ya
programado.
Por más que regresé a mi piso para localizar a Tess o a
Hariri, allí no había nadie. Los vecinos, con malos modos me informaron que allí
ya no había putas y que mejor dejase yo de aparecer, que si quería vender el
piso, ellos se encargaban sin cobrar comisión. ¡Qué majos!
Se me ocurrió pasar por el burdel donde trabajaban las dos
negras y Tess desde que Hariri se la apropió en ausencia de Charli para dar
cuenta de sus deudas. Ninguna de las tres trabajaba ya allí desde hacía varios
días, se habían esfumado. Pero la madame del burdel quiso quedarse conmigo para
prestar servicios por un mes porque aducía que tanto Hariri como Charli le
debían dinero. Llamé a mi Lucas y acudió en mi auxilio y me libró del mes de
puta gratis porque no había papeles que demostrasen ("Acreditasen" dijo mi
Lucas, y yo, como puta limpia y ansiosa de ser culta anoté en mi cabeza esa
palabra) que Hariri o el Charli debieran ese dinero.
Discutí con Lucas porque yo pensaba que había utilizado una
artimaña, ya que entre la gente del puterío no se hacen papeles, todo se basa en
la honorabilidad y yo mantenía ante Lucas que una ramera debe tener fe en que si
se dice que su chulo ha contraído una deuda es que la ha contraído. Por tanto yo
debía cumplir el mes de puta gratis en el burdel para salvar la honorabilidad
del Charli, de Hariri o incluso de Tess. Fue la primera vez que mi Lucas me
zurró. Y como siempre, al día siguiente mis nalgas con sus correspondientes
verdugones fueron muy bien valoradas por los actores que iban a follarme, por el
director, por los cámaras, por las maquilladoras –que ya manda huevos- por los
iluminadores y hasta por mi propio marido, satisfecho de su obra y ufano ante
las felicitaciones sobre como debe tratarse a una puta.
Sin embargo la relación con mi marido se fue deteriorando.
Empezó por andarse con remilgos con los otros actores que me follaban, sobre
todo cuando hacíamos tríos con él.
Estaba todo el rato: Que si le has dado la vuelta a mi mujer
muy bruscamente y está preñada, que no metas esa polla enorme y deforme hasta el
fondo que me vas a desgraciar al niño, que no le metas la polla hasta la
garganta, que vomita ¿No sabes que la tengo preñada? Que no le metas la polla en
la vagina tras hacérselo por el ano porque se puede infectar el feto…. Y así
continuamente.
Después pasó a reprochar a los directores:
¿No te vale tenerla trabajando diez horas y encima te la
llevas a la cama? Pero qué te has creído ¿Qué voy a dejar que le meen en el coño
en esa escena? Ah ah ah de eso nada, mearla dentro del recto ni hablar, tacha
esa escena. Ni de coña eso de atarle las tetas. Lo de azotarle las nalgas lo
quitas. No no no cinco horas de rodaje ni hablar.
Después se metió con los guionistas por redactarme papeles
demasiado duros y, por último, con los productores. Sobre todo cuando en la
comercialización de mi último vídeo se decidió cambiarme el nombre de guerra y
salí en la carátula y los créditos como "Adelle Lacochonne"
Le pegó una ostia a un productor y una bofetada a una
directora y se decidió que ya no trabajase conmigo sino con otras actrices.
Pero daba igual, porque cuando no trabajaba se presentaba en
mi plató y montaba un cisco. Una vez que llegó y vio que un enano me estaba
sodomizando, ya con la barriga de cinco meses, le pegó cruelmente.
Ya en casa se lo reproché:
-Lucas, cariño, no deberías haber pegado al enano. Es un
abuso.
- ¿Y tú que? ¿Crees que puedes contaminar a mi bebé con el
semen de un enano? ¿Y si nos sale así?
- Pero cariño, el bebé es de tu semen, el del enano ya no
puede cambiarlo.
- Ah, la lista ¿Tú sabes algo de eso? ¿dónde aprendiste
medicina? Ignorante, bruta, cerda, pervertida … follarte a un enano … solo te
falta follar con perros.
Me tuve que callar, claro.
Pero cada noche era algo parecido. Varias veces me pegó,
merecidamente por mi parte, ya que, ante sus constantes celos le pregunté con
quién follaba él, porque yo también tenía celos, ya que dada su edad, 48 años,
le habían metido a hacer la especialidad de old&young y se tiraba a jovencitas
de 18 o sabe dios si menos.
Una de las veces que me pegó me dejó la cara bastante
estropeada y eso me impidió trabajar semana y media. La productora lo despidió y
encima lo demandó por provocar un incumplimiento de contrato por mi parte y ya
que no teníamos separación de bienes en nuestro matrimonio, la condena de 8.000
euros de indemnización también me afectó a mí.
Como favor, la buena gente de la productora porno me ofreció
la posibilidad de saldar mi parte de la deuda solidaria del matrimonio haciendo
videos de circulación restringida. Ya saben, con menores, de SM verdadero y
cosas así. Esos vídeos se rodaban en las habitaciones del burdel y su rodaje
podía ser presenciado por caballeros de gran poder adquisitivo. Me presté a ello
porque serían pocos días ya que esas especialidades estaban bien pagadas y en
breve conseguiría los 4.000 euros de mi parte de la indemnización por
incumplimiento de contrato
Un día en que me un viejo gordinflón me estaba azotando en la
barriga mientras yo cabalgaba encima de una mesa sobre la polla de un chaval de
14 años alojada en mi ano y una jovencita de 15 me meaba en la boca abierta,
apareció mi Lucas por allí. Se quedó helado y pálido viendo el espectáculo, pero
después su cara pasó roja de indignación, Yo sabía que aquella noche me iba a
zurrar como nunca, pero la pasta que iba a sacar por aquella escena bastaría
para pagar mi deuda, así que seguí sin inmutarme.
Mi dulce Lucas se puso a llorar y se marchó sin decir
palabra. Desde entonces no lo he vuelto a ver.
Me quedé un tanto confusa, ya que ahora no sabía de quien
dependía y yo no sé vivir sin depender de alguien. Como no tenía ni a Tess ni a
Hariri ni a nadie para consultar decidí hablar con el gerente de la productora
porno que me aclaró la situación y terminó con mis angustias de puta sin chulo,
aunque regresó mi comida de tarro sobre la pertenencia a una persona jurídica.
Efectivamente, el gerente, tras sodomizarme mientras sobaba
mi ya enorme barriga y amasaba mis tetazas a punto de producir calostros, me
enseñó el papel firmado por mi como aceptación donde se decía que Hariri me
había VENDIDO a la productora.
- No hemos querido discutir con tu marido sobre esto ya que
no respeta los principios de honorabilidad en este negocio. De acuerdo con los
usos y costumbres en nuestra actividad tu nos fuiste vendida con tu
consentimiento, luego eres propiedad de la productora. Lo que ocurre es que la
compraventa de seres humanos no está permitida legalmente y, claro, si alguien
como tu marido quebranta las normas del valor de la palabra y la honorabilidad
no se puede ir a los juzgados. Solamente se le pueden mandar unos matones que le
convenzan. Pero no estábamos por esa labor.
- Le agradezco mucho que no hayan perjudicado la salud de mi
marido. No se preocupe, que yo soy una puta disciplinada y cumplidora con las
normas del oficio, por eso reconozco que a partir de ahora soy de propiedad de
la productora, y que si mi marido aparece le convenceré de que se comporte
honorablemente.
- Me satisface mucho tu honesta actitud que nos evitará
conflictos tanto a ti como a la empresa.
- Lo que no sé es con quien debo tratar mis asuntos. Si con
usted, con el director general, con los productores, con los directores, es un
lío.
- Tu no te preocupes cielo, que siempre habrá alguien para
indicarte lo más conveniente. De todas maneras ven a mi siempre que quieras que
te atenderé gustosamente. Vente siempre después de ponerte un par de enemas.
- Muchas gracias señor gerente. Es muy satisfactorio para mi
no solo que aprecie mi cuerpo sino que esté dispuesto a perder su tiempo con
esta humilde puta que jamás olvidará lo que ha hecho para salvarme de ser puta
mostrenca. (Lo de mostrenca no lo sé por estudios, sino por una vez que ... )
- Por cierto querida, entenderás que al corregir tu desviada
conducta impulsada por tu marido y regresar a propiedad de la empresa, ya no es
necesario pagarte los honorarios, como no se paga por ninguna herramienta ni
objeto propiedad de la productora.
- Lo entiendo perfectamente, señor gerente, es inadmisible
pagar por algo tuyo.
- También comprenderás que debes ser explotada con mayor
productividad, por lo cual deberás dejar tu domicilio para alojarte en el hotel
del club donde podrás ser usada con más frecuencia.
- O claro, sino no sabría con qué pagar la pensión.
Nuevamente le agradezco su generosidad.
- Otra cosa, cuando nazca el bebé no podrás cuidarlo ya que
tendrás mucho trabajo y la habitación de un burdel no es lo más adecuado para un
bebé. Si lo deseas podemos encontrarle unos padres adoptivos que pagarían hasta
un millón de euros. Si vamos a medias en la venta, tu te llevarías medio millón,
con lo que podrías pagar los trescientos mil que nos costaste cundo te vendió
Hariri y ser libre. Aún dispondrías de doscientos mil más.
- No sabe lo que se lo agradezco, ya me estaba comiendo el
tarro con qué hacer con la criatura. Pero no sé yo lo de pagar por liberarme de
mi compromiso con la productora. Seguro que no sabría trabajar por libre. Sería
un desastre y cobraría menos del precio de mercado o incluso haría servicios
gratis. Tiendo a ser muy generosa cuando me encariño de algún cliente.
- Bueno, eso te lo piensas. Anda ahora vete al plató que te
esperan.
Me fui contenta al ver mi futuro más despejado ¿qué podría
hacer yo por ahí de puta mostrenca sin nadie que me guiase laboral y
espiritualmente? Dados mis pocos estudios y la dependencia de mi marido primero
y de mis chulos después, yo no era capaz de andar sola por la vida.
También debo agradecer a la productora su interés por mi
cuerpo, que comenzó a rendir a tope aún en la embarazosa situación en que me
encontraba. Eso me daba gran satisfacción pues el aprecio por mi trabajo siempre
me afianza la autoestima y me hace considerar una persona realizada.
Como ya hacía buen tiempo se pudo rodar en el campo.
Estuvimos una semana rodando en una granja en donde pude realizar unas muy
buenas escenas vaginales, anales y orales con perros, caballos e, incluso con un
chimpancé que hizo las delicias con sus piruetas de los chavales y niñas con los
que también filmaba otras escenas igualmente escabrosas y dirigidas a un mercado
muy restringido pero enormemente lucrativo.
Por la noche la productora me colocó en una habitación de la
casa de una señora en el pueblo próximo para atender las necesidades de los
lugareños. Estuvieron encantados conmigo ya que sus esposas no eran proclives a
atender su sexualidad con las artes de que yo disponía. La mayoría no la habían
metido jamás en un ano ni en una boca.
Cuando salí de cuentas me llevaron a la clínica donde pasaba
mis revisiones médicas mensuales para detectar las ETS y en la habitación de al
lado estuvo un negro de enorme pene durante los dos días que tardé en romper
aguas. Esos dos días aprovecharon para firmar algunas escenas de hospitales y
enfermeras, pero el objeto de la estancia del negro era el de sodomizarme
mientras paría. Parecerá increíble, pero cuando la cabeza del bebé salió de mi
vagina con la enorme polla del negro alojada en mi recto, tuve un descomunal y
prolongado orgasmo que me hizo desmayar.
Cuando recuperé la consciencia no había rastro del bebé. Pasé
la cuarentena en la habitación del burdel haciendo orales y anales y
suministrando mi copiosa producción de leche a los clientes. Hay que decir que
la productora estuvo muy pendiente de mi para que no hiciese nada que pudiese
perjudicar la producción de leche de mis tetas. Nuevamente me sentí orgullosa de
la estima laboral en que me tenían.
Se me hizo eterna la cuarentena pero por fin pude ya rodar
disponiendo de todos mis agujeros. No pude recuperar totalmente mi figura pero
la productora opinó que estaba tan apetecible o más que antes y que mi aspecto
de mamá se había acentuado, por lo que me dedicaron a películas de incesto y
otras de depravación donde me aseguraron un gran futuro.
Para acomodar mis especialidades de actriz guarra y
pervertida a mi nombre, cambiaron en los títulos de crédito mi último nombre de
guerra de Adelle Lacochonne a Maman Lacochonne.
Mis nuevas especialidades como actriz guarra y depravada me
proporcionaban más orgasmos que antes y, sobre todo, contactos con más
caballeros, ya que filmaba numerosas escenas de orgías donde la mayor parte del
semen iba a parar a mi boca, a mi cara o a mis tetas. El semen se complementaba
con orina y así mi piel estaba tersa como la de una adolescente.
Me agregaron seis anillos a los labios vaginales exteriores y
retornó la chapa, esta vez con el nombre de la productora, a la argolla de mi
clítoris. También me compré, bajo supervisión del gerente, unas vistosas
sortijas de puta para los dedos y una colección de enormes pendientes también
muy de estilo fulana.
No solamente amplié mi círculo de conocidos entre la gente
del cine x, sino que comencé a tener más clientes para servicios colectivos
donde querían ensayar conmigo lo que hacía en las películas.
Un día, uno de los clientes, un jovencito, me preguntó: ¿te
acuerdas de mi?
Al principio no caí, pero observándolo mejor me acordé con
gran alborozo. Era Miquel, el primer menor de edad que disfrutó de mi cuerpo
serrano al principio de entrar en el oficio y a quien desvirgué junto a dos de
sus amigos en ausencia de sus padres de casa.
Sí era él sin duda. Lo besé con alegría.
- ¿Y como te va? Ya estás hecho un hombre ¿Cuánto ha pasado?
- Por lo menos cuatro años. Cuando me desvirgaste tenía 16 y
ahora 20.
- Qué gusto da ver un hombretón como tú al que enseñé a
follar y … si no recuerdo mal … también me hiciste el culo.
- Exactamente, fuiste la perfecta profesora. Fue muy bonito y
fuiste muy generosa con los tres … cuatro chicos por lo poco que te pagamos.
-¿Y volvisteis a emprender ese tipo de aventuras sin tus
padres en casa? Si me dices que llamasteis a otra puta me enfadaré.
- ¡Bah! No hizo falta ¿te acuerdas que te envié un mensaje de
que nos habíamos ligado a la madre del compi maricón? ¿te acuerdas que dijiste
que si su padre era como él, su madre era fácil de cazar?
- ¡Ah ya me acuerdo! La señora que decías se parecía a mí.
- Bueno, pues esa ha sido nuestra puta estos años. Al poco de
tu visita, y siguiendo tu consejo, cayó en las tentaciones que la tendimos y,
falta de atención conyugal, no fue difícil empezar a follarla. Al principio con
discretas visitas de uno en uno por la mañana haciendo "peyas" en el Instituto y
ya más tarde con los tres al tiempo. Pero hay que reconocer que no era como tú.
No era tan dispuesta por su pacatería. Costó horrores convencerla de que nos la
mamase. Más iniciarla en el sexo anal y, sobre todo en la doble penetración.
- ¡Por favor, qué mujer más estrecha! Con lo guapos que erais
y, supongo, sois.
- Eso se resolvió porque al poco de que yo cumpliese mis 18
años mis padres fallecieron en un accidente de tráfico. Entonces la convencimos
de divorciarse de su marido y venirse a vivir a mi casa. Y lo hizo pero puso
como condición llevarse a su niño maricón.
- Qué mal rollo.
- No creas. Al niño le convencimos de hacerse transexual y
hoy día anda por ahí con un cuerpazo de hembra fenomenal, una polla bien dotada,
y felizmente sumiso a un buen amigo mío. Ahora se llama Vanessa. La madre ya es
una buena puta que me sacia bastante bien e incluso trae dinero a casa con
algunos servicios.
- Has hecho muy bien, porque cuando las mujeres salimos
calentorras es mejor aprovechar la disposición y prostituirnos que dejarnos en
casa reprimidas. Gana el macho y la hembra. Él consigue dinero y ella orgasmos.
Y los clientes no tienen que andar violando ni hacer cosas malas. Yo, que soy
poco instruida, pero soy puta bien hablada y ansiosa de cultivarse, tengo una
teoría sobre el papel social y económico de la prostitución y …
- Eh, eh ya me contarás tus teorías. Estoy aquí porque he
visto algunas de tus películas y me encanta tu depravación. Mis padres dejaron
buena pasta que yo he invertido muy bien y quiero negociar con tu actual chulo
un traspaso.
- ¿Quieres que sea puta tuya? Pues me encantaría, porque
ahora dependo de una persona jurídica, la productora porno, y no me hallo
cómoda. Yo prefiero que me chulee un buen macho persona física y que sea él
quien me proteja y corrija mi conducta como está mandado de siempre.
- ¿Con quién tengo que hablar para hacerme contigo?
- Buena pregunta. Ese es uno de mis problemas por ser
propiedad de una sociedad mercantil en lugar de pertenecer a una persona física.
Porque resulta que si le voy con mis problemas al gerente me deriva a la jefa de
personal, ésta a la secretaria del director de la filmación de la escena que me
hizo constipar por no darme un albornoz, éste a la ayudante de producción y ….
- Bueno, vale ¿Cómo contacto con el gerente?
Le di los datos pero en ese momento me llamaban para el
espectáculo de restringida audiencia cuyas imágenes serían sin embargo
difundidas sin ninguna restricción salvo la del exagerado pago y la seguridad
contra la ley.
- ¿Sabes? Hoy tengo que rociar con la leche de mis tetas a
los 15 espectadores, después me las mama y me sodomiza un niño de 14 años y ….
- Ya, ya lo sé … después te follan dos viejales que te mean
dentro de los agujeros, a continuación te sodomiza un enano que te mea en la
boca y por último una dómina negra te deja el culo marcado con un látigo. Ya
conozco el programa.
- Ah, vale. Pues después nos vemos y me cuentas si te ha
gustado el espectáculo. Me encanta que me digan que mis actuaciones son buenas.
Pero cuando terminé, Miquel no estaba entre los espectadores
y quedé muy decepcionada porque pensé que no era bastante guarra para que él se
decidiese a comprarme.
Sin embargo, días más tarde me llamó el gerente y acudí ante
él lo más rápido que pude habida cuenta de que debía administrarme dos enemas
antes de llegar a su presencia por si quería usarme.
- Maman Lacochonne, creo que estás informada de que un
cliente desea adquirirte. Y me ha informado de que estás de acuerdo ya que no te
encuentras satisfecha de la forma en que esta sociedad mercantil gestiona el uso
de tu cuerpo.
- No, no es eso, es que soy algo iletrada y la forma en que
la sociedad mercantil me gestiona me resulta complicada. Yo soy muy simple y con
un chulo me conformo.
- Bueno, bueno, no te acuso de nada ¿Quieres que se te venda
a ese hombre?
- Pues la verdad es que me sentiría más cómoda.
- Ya sabes que la empresa pagó por ti trescientos mil euros a
un tal Hariri y que tienes en tu haber quinientos mil por la venta … jjmmm …
este … por la adopción de tu bebé. Si pagas los trescientos mil serás libre para
irte con ese caballero.
- Los pago.
- Bien, firma aquí y le comunicaré al joven que puede pasar a
recoger su mercancía y el documento de venta aceptado por ti cuando desee. Los
doscientos mil restantes se ingresarán en la cuenta corriente del mismo para que
lo administre vista tu incapacidad para disponer de tus fondos monetarios.
- Le agradezco que vele por mi dinero. Yo no sabría
administrarlo ni hacer las gestiones necesarias. Ni tan siquiera tengo una
cuenta bancaria cuyo número sepa.
- Por eso, querida, por eso te ayudo. Las comisiones por la
gestión serán de un 25%, una minucia.
- Favor que me hace.
- ¡Ale pues! Ve a tu habitación y recoge tus cosas, que tu
nuevo propietario enviará a buscarte en una hora.
Dos horas más tarde estaba ante el lujoso chalet de Miquel.
Me abrió la puerta una mujer semidesnuda –solo corset sin sujetador, medias de
ancha malla y zapatos de enorme tacón y plataforma- que me preguntó:
- ¿Eres Lacochonne?
- Sssi. Soy Maman Lacochonne.
- Pues ve por atrás. Por la puerta de servicio.
Rodeé la casa hasta encontrar la puerta de servicio donde me
esperaba la mujer que debía ser la parecida a mi. Evidentemente lo era, buen
pandero, buenas domingas y oronda figura sinuosa. Pezones y vulva adornados como
los míos.
- Soy Suciacarne, la otra esclava de Amo Miquel. Te
llevaré ante él.
- Buenos días Lacochonne, no me gusta lo de Maman, te
llamarás solamente Lacochonne.
- Como quieras amor, ya pensaba que no ...
Recibí un buen bofetón.
- Amor no. Amo Miquel y de usted.
- Si Amo.
Otro bofetón.
- Si, Amo Miquel.
- Desnúdate.
Fue algo inmediato ya que, adiestrada por mis sucesivos
chulos, solo llevaba encima una gabardina. Ya con el verano mi ropa sería
exclusivamente un liviano vestido de algodón que marcaría mis anillados pezones.
Eso si Amo Miquel no disponía otra cosa.
- Suciacarne, dale su ropa e infórmale de las costumbres.
Me entregó solamente un liguero, unas medias negras y unos
zapatos de fulana como los suyos. Vamos, los que acostumbro a vestir en las
películas y durante los servicios a clientes. Mientras me conducía a mi
alojamiento, en el sótano, me informó:
- No debes pensar en nada ni hacer nada que no se te ordene
salvo las necesidades básicas, y ni tan siquiera eso si se te prohíbe. Nada de
masturbarse y pedir siempre permiso para orgasmar.
- Supongo que debo vestir así siempre en casa, ya estoy
acostumbrada, mi primer chulo así lo exigía ¿pero si llaman a la puerta y hay
que abrir o vienen visitas?
- Abres la puerta así. Y si hay visitas como si no, siempre
así vestida, digo desnuda. Ya estás pensando, mal vas.
- Pero algo tendré que hacer.
- Se te dirá en su momento. Todas las mañanas consultarás la
agenda que está en el vestíbulo con tu nombre y acudirás adonde esté anotado a
la hora que esté anotada. Tienes en el garaje un utilitario para desplazarte. A
veces iremos juntas si así dispone Amo Miquel. Para vestir en exterior: Abrigo y
botas altas en invierno. Gabardina en otoño y primavera. Vestido suelto de
algodón en verano. Esta es tu habitación, igual que la mía.
La "habitación" era una jaula de dos por dos metros y uno
cincuenta de altura dotada de un camastro y de un orinal. La "habitación" de
Suciacarne era exactamente igual y separada dos metros de la mía, entremedias un
retrete, un bidet y un lavabo sin ninguna mampara o biombo que los ocultase. En
una esquina una ducha sin mampara ni cortina y el resto del local ocupado con
siniestros aparatos de SM y vitrinas con peculiares herramientas harto conocidos
de mi cuerpo por las películas que rodé de esa especialidad.
- ¿Por qué el orinal si hay retrete?
- Te he dicho que no pienses si no quieres problemas. Por la
noche nos atará con una cadena a los barrotes. No puedes levantarte a mear.
- ¿Y si quiero beber agua?
- Qué bien vivía yo. Me traerás muchos problemas, puta
analfabeta e inconsciente. Antes al menos podías tener orgasmos. Te aseguro que
pocos te permitirá Amo Miquel. Y encima elegiste voluntariamente. Te voy a
callar un rato ¿Ves este collar de acero que llevo y que no se puede quitar?
Pues en dos minutos te pondré el tuyo ¿Ves este tatuaje en mi brazo que todo el
mundo puede ver y que pone "ESCLAVA SEXUAL"? Pues mañana lo tendrás ¿Y ves esta
marca con las letras ME grabadas a hierro candente en lo alto de mi nalga? Pues
el sábado por la tarde te la pondrán a ti en un acto público "muuuy caliente".
Si que me callé, si.
Y este fue mi último traspaso. El resto de mis vivencias las
contará la esclava Neus D’Albagés junto con las suyas en su relato MI VENTA que
próximamente se publicará. Ella, mucho más culta y letrada que yo, lo hará
mejor.
FIN.