Hola a todas y todos, mi nombre es Laura soy de Bogotá,
Colombia, actualmente tengo 28 años soy soltera y bastante atrevida por cierto.
Soy una mujer sagitariana bastante independiente y lanzada y he llegado a la
conclusión que soy adicta al sexo. Me considero una mujer bastante atractiva, mi
estatura es de 1,75 soy delgada con una cinturita diminuta y cadera anchita,
tengo unas nalgas paradita y redonditas, de tez blanca, pelo negro azul liso.
Tengo unas tetas hermosas o por lo menos a mi me parece así, pues son de tamaño
mediano, redonditas y muy firmes (siempre me he esforzado por que sean así), tan
firmes que no necesito usar sostén, solo lo utilizo cuando la ocasión lo exige y
si es bien sexy. (Advertencia: mi nombre es real pero algunos de los demás
protagonistas lo he cambiado por privacidad).
Este primer relato que quiero compartir con ustedes es para
contarles como perdí mi virginidad a los 18 años, me demoré mas que mis amigas
pero valió la pena, igual de ahí en adelante me he puesto al día.
Esto fue algo hace mas o menos diez años, estaba yo aún
terminando bachillerato (secundaria), asistía a un colegio femenino y algunas
tardes iba a práctica de coro con un grupo al cual me había inscrito. Pasaba
bastante rato con mis amigos y mi novio y llegaba generalmente tarde a la casa.
Mi mamá siempre ha sido muy liberal y muy honesta con nosotras (conmigo y mi
hermana), por eso siempre me he sentido tranquila hablando de sexo con ellas.
En ese entonces tenía yo mi primer novio, Francisco, el
estaba ya en la universidad estudiando cuarto semestre de Ingeniería Civil, lo
había conocido por un primo pues eran compañeros. Francisco y sus amigos tenían
compañeras mayores que yo y la mayoría de los hombres estaban ennoviados con
mujeres universitarias, eso hacía que yo me sintiera extraña y fuera de lugar.
Cuando ya llevábamos dos meses mas o menos Francisco empezó a
tocar el tema del sexo conmigo, hasta el momento eso había sido muy esquivo todo
y por eso yo estaba tranquila. La primera vez que hablamos del tema el empezó
contándome lo mucho que se sentía atraído hacia mi y como estaba muy contento de
estar conmigo; algo en mi supo en ese mismo instante para donde iba el tema y me
puse nerviosa aunque traté de no demostrárselo, automáticamente empecé a pensar
en que iría a pasar y deje de poner atención a todas las cosas que el me estaba
diciendo, yo sabía por mi primo que Francisco ya había tenido relaciones con dos
mujeres, y en ese momento alcance a escuchar cuando el me pregunto:
-¿Lala, (así me dicen mis amigos) tu eres virgen?
No se que se apoderó de mi y automáticamente le respondí
-No
El puso mirada perpleja
-¿Por qué? ¿Te molesta? Le dije yo con toda la seguridad del
caso
-no para nada, antes me siento mas tranquilo, porque el día
que pase nos vamos a entender muy bien.
Ese día la conversación terminó sin mayores pretensiones.
Cuando llegué a casa le conté a Paola mi hermana (mayor que yo dos años pero tal
vez una de las mujeres mas hermosas que he visto).
-Lala, tu estás loca ¿porque le dijiste que eres virgen?
-me puse nerviosa, yo se que el ya ha estado con otras
mujeres y no quiero que piense que soy una niñita.
-pero si eres una niñita
-ay Pao solo porque tu perdiste tu virginidad a los 14 no te
hace mas madura que yo. Le respondí algo furiosa.
Salí de ahí y me fui para mi cuarto (habitación) me acosté en
la cama a pensar. En esas tocaron a la puerta, era Pao y me dijo:
-Lala, perdóname no era eso a lo que me refería ábreme la
puerta.
Me levanté y le abrí, nos sentamos en la cama
-que vas a hacer, le vas a decir la verdad
-no, no quiero que piense que soy estúpida o algo así
-bueno no queda mas que hacer fíngele
-¿Qué? y ¿cómo?
-no te preocupes yo te explico…
Esa noche hablamos de sexo mas que nunca, aunque eso era
normal en nosotras, luego llegó mamá y se dio cuenta, así que se unió a la
conversación, después de un tiempo ya estábamos atacadas de la risa y
molestándonos unas a otras, burlándonos de los hombres y escuchando las
historias de ellas cuando perdieron su virginidad y todo eso, al final de la
conversación mamá dijo
-Lalita, los hombres son muy ingenuos y ni cuenta se dan pero
por si acaso porque no le preguntas a tus amigos hombres como se dan cuenta
ellos si una mujer es virgen, y utiliza toda es información, así cuando estés
con Francisco puedes tratar de disimular al máximo. ¿Tu te masturbas?
En ese momento me avergoncé un poco
Y entre dientes respondí
-si
-bueno y ¿te has metido los deditos?
-mami no quiero hablar de eso
-Lala tranquila tu sabes que me puedes decir la verdad
-no mami, no me meto los dedos, solo el clítoris, e igual no
me masturbo mucho
-bueno pues puedes intentar meterte los dedos uno a uno y
haciendo el movimiento, verás que te acostumbras y cuando estés con Francisco el
no va a notar la diferencia.
Paola dijo:
-Lala, me parece buena idea la de hablar con algún hombre de
confianza, a ver si eso te puede ayudar, y en últimas te acuestas con cualquier
amigo que te guste y ya, así no llegas virgen donde Francisco, JAJAJA
-Pao, no seas así, dijo mi mamá, tu sabes que de todos modos
la primera vez debe ser algo especial, déjala que ella decida con quien quiere
vivirlo.
Esa noche se nos hizo tarde hablando pero y cuando ya ellas
se fueron a dormir me acosté pensando en todo lo que habíamos hablado y que iba
a hacer.
Empecé a masturbarme por encima de la pijama, pero no quise
probar meterme los dedos, tuve un orgasmo delicioso y quedé cansada así que me
acosté a dormir.
El día siguiente comenzó igual que siempre, me vestí para el
cole con el uniforme que era una faldita plisada bastante cortica, siempre me
metía en problemas con la coordinadora de disciplina pues según ella eso era
vergonzoso, aunque usaba unos bikers (bicicleteros) azules debajo, la camisa
blanca de botones y cuello, encima la chaqueta de mi promoción, los zapatos que
parecían bolicheros, y medias blancas que yo usaba hasta que cubrieran las
rodillas, no es por nada pero se que la coordinadora tenía razón porque lo hacía
lucir muy sexy.
Ese día fui al colegio normalmente, era un jueves, por la
tarde tenía práctica de coro. Salí del cole y me fui al estudio de grabación de
mi profe que era donde ensayábamos, el sitio era muy agradable pues era muy
acogedor tenía las salas de grabación, las cabinas, consolas, y tiene un cuarto
con sofacama pues ahí dormía Julio a veces cuando trabajaba hasta tarde. Julio
era nuestro director de coro, un músico increíble y era el dueño de los
estudios, era joven, en ese entonces tenía unos 25 o 26 años, muy atractivo de
pelo castaño, alto, delgado pero atlético, y tenía un aroma increíble, era algo
así como avellanas, no había una sola del coro que no estuviera secretamente
enamorada de él y ninguno de los hombre que lo envidiara, porque además era muy
exitoso siendo muy joven.
Ese día el ensayo pasó sin mayor novedad, luego nos quedamos
todos tomándonos unas cervezas y escuchando lo que habíamos grabado.
A eso de las siete se fueron todos y quedamos solo Julio,
Katherine y yo. Katherine era una amiga del grupo que tenía 22 años y aunque no
era la mas atractiva era encantadora, estuvimos un rato hablando y luego ella me
dijo
-Lala estás como elevada que te pasa
-ah que, no nada, no es nada
-ay si como no, dime, estás bien
Julio me dijo - si, estás ida hace rato, te pasa algo
Yo les respondí –no es nada, solo una bobada
-vamos cuenta, me dijo Kathy
Y empecé a contarles lo que estaba pasando y el temor que
tenía que Francisco se diera cuenta que yo no era virgen.
Ellos se portaron muy bien y hablaron muy honestamente
conmigo, después de un tiempo Julio salió a comprar mas cerveza y Kathy y yo nos
pasamos al sofá del estudio, entonces decidí contarle la propuesta que mi
hermana había hecho de acostarme con un amigo antes.
-Sabes no me parece tan mala idea, si escoges bien puedes
tener una experiencia única y no tienes que mentirle a Francisco sobre tu
virginidad.
Julio volvió y seguimos tomando cerveza y hablando de todo un
poco.
Kathy, se levantó
-Señoras y señores, yo me iré a la cabina a practicar flauta
Ella tocaba flauta traversa y casi siempre se encerraba
después de coro a practicar.
Julio y yo seguimos hablando, como una hora mas, me levanté
del sofá
-ya las cervezas están haciendo efecto, voy al baño. Le dije
-tu tranqui, ve
Tomé mi mochila y entré al baño me mire al espejo y sonreí,
ahí supe que quería estar con Julio, el iba ser mi primero, así que me quité la
chaqueta y me quité la blusa, tenía debajo un brassiere agua marina que me hacía
ver las tetas preciosas luego me quité los bikers y me volví a poner la
chaqueta, guardé la blusa y los bikers en la mochila, no sabía que me pasaba
pero estaba muy decidida, así que comencé a masturbarme por encima de las
tanguitas, eran color agua marina que le hacían juego al bra, tenían una malla
en algodón que las hacía transparentes y se me veía la cuquita bien rica, en ese
entonces yo no me depilaba toda tan solo me hacía el bikini pero igual se veía
muy linda, estaba muy mojada, me mire y vi como la telita se oscureció un
poquito en la parte de la vagina gracias a mis flujitos.
Salí del baño cuando ya estaba bien arrecha y me senté en
sofá como si nada, me acomodé de medio lado dejando un pie en el piso y la otra
pierna la subí al sofá, y puse mis manos sobre mi falda como tapándome para no
ser tan obvia. Julio se levantó
-bueno ahora me toca a mi
Me quedé esperando allí hasta que salió del baño, se sentó
nuevamente en el sofá y seguimos conversando y tomando cerveza, yo calculo que
ya eran como las diez
-me prestas el tele. Le dije
- si claro, Lala para ti lo que sea, respondió en ese tono
que el usaba siempre con nosotras con juegos de doble sentido
-lo que sea, le dije yo, ya veremos. Y me levanté del sofá
cruce el estudio, hasta la mesita del teléfono, me acerqué a la silla de al lado
del teléfono y subí mi rodilla en ella luego me doble hacia adelante y tomé el
teléfono marque a mi casa y hablé con mi mamá para avisarle que estaba bien y
que llegaría tarde, mientras de reojo miraba a Julio y vi que me estaba mirando
el trasero que casi se asomaba por mi cortica falda. Cuando terminé de hablar
con mamá colgué el teléfono y volví al sofá Julio me siguió con la mirada, me
senté nuevamente en el sofá pero esta vez no puse las manos sobre mi falda.
Veía a Julio ponerse nervioso y que miraba mi entrepierna,
supongo que buscaba que tan lejos podía ver por entre mi falda, me bajé la
cremallera de la chaqueta hasta abajito del bra, Julio me miró perplejo
-¿Qué haces Lala?
-Ya te dije Francisco cree que yo no soy virgen y así voy a
llegarle
No podía creer lo lanzada que estaba, supongo que era gracias
al alcohol, terminé de abrir mi chaqueta, Julio se quedó casi paralizado, y la
bote al piso, quedando solo en bra, moví la pierna que aún tenía en el piso y
subí ligeramente mi faldita tan solo para se pudiera ver el borde de mi
tanguita, dejando en evidencia lo mojadita que estaba pues aún se notaba ese
color un poco mas oscuro.
Julio solamente miraba pero su expresión cambio por cara de
placer, creo que ahí fue cuando se percató que me iba a comer.
Empecé a masturbarme pero esta vez metí mi mano por debajo de
mi falda y empecé a tocarme los labios vaginales, pasando uno de mis dedos
lentamente por toda mi raja. Con la otra mano comencé a tocarme las tetas y a
meterme mano por debajo del bra, luego empecé a pellizcarme los pezones. Con los
dedos bajé las tirantas del bra por mis hombros hasta que quedaron colgando,
miraba a Julio, el empezó a tocarse la verga por encima de los jeans y se le
notaba un bulto bien grande, claro que yo no sabía mucho de tamaños en ese
entonces.
Con la mano que tenía en mi vagina empecé separarme los
labios y a rozarme el clítoris, cuando ya estaba bien excitada ejercí mas
presión sobre mi clítoris que ya estaba bien durito, y empecé a echarme mano
como nunca mientras me apretaba las tetas bien duro,
-sácate esa verga, por favor
Julio se sacó la verga y empezó a recorrerla con su mano de
arriba abajo, estaba muy parado, tenía esa verga durísima, hoy en día les puedo
decir que es inmensa, era gruesa, la verdad me gustó mucho lo que vi, me excitó
demasiado, yo seguí masturbándome, hasta que tuve un orgasmo delicioso, el mejor
que había tenido hasta entonces. Julio se desnudo y fue a cerrar la puerta de la
sala 8ª todas estas Kathy seguía ensayando en la cabina y en cualquier momento
podía salir).
Julio se acercó a mi puso su mano en mi hombro y se acercó a
besarme, su mano bajo hasta quedar encima de mis tetas empezó a cogerlas,
delicioso era la primera vez que alguien me tocaba las tetas, era aún mas rico
que tocármelas yo, mientras me besaba recibí su lengua con gusto y le
correspondí, su mano se metió por entre las copas del sostén y ahora me estaba
tocando los pezones me daba pequeños pellizquitos, era como si supiera
exactamente como era que lo hacía yo. Su otra mano toco mi pierna, y fue
subiendo hasta llegar a mis tangas empezó a acariciarme la vagina por encima de
las tanguitas, y eso me hizo retira mi boca de sus labios para exhalar, el muy
sutilmente me besaba el cuello y me chupaba el lóbulo de la oreja, me estaba
enloqueciendo.
Yo lo abrace suavemente y acariciaba su espalda, tenía una
piel demasiado suave, era increíble. El con su boca recorría mi cuello, luego mi
hombro hasta llegar a mi pecho, con su mano corrió el sostén y sacó su lengua
hasta llegar a mi pezón, el que empezó a lamer y chupar, yo me excité aún mas la
cabeza me daba vueltas, no podía creerlo era espectacular, yo seguía
acariciándole la espalda y los brazos, y como puede me agaché besarle la nuca y
el cuello mientras el estaba pegado a mis tetas chupándolas. La mano que tenía
en mi vagina empezó a buscar el borde de mi ropa interior y sentía como sus
dedos se deslizaban hasta correrla dejando expuesta toda mi cuca, sus dedos
recorrían mi labios que estaban inflamados de la excitación y el los separaba y
mojaba sus dedos en mi sin llegar a metérmelos.
Levantó su cara de mis tetas y la dirigió a mi vagina, yo lo
tome de la cabeza y lo frené
-¿que pasa? Me dijo
-no me la vayas a chupar, respondí
-¿por qué no quieres?
-me da pena
-no te preocupes, quiero saborearte
Y tomó mis manos retirándolas para que lo dejara bajar luego
tomó el borde de mi tanguita y lo corrió tanto como pudo, casi lo rasgó, hasta
dejar bien despejada mi vagina, y empezó a chuparme, sentí como su lengua
recorrió mi raja de arriba abajo y luego con sus dedos separó mis labios y
empezó a meterme la lengua así duró un rato y luego me besaba el clítoris y me
lo chupaba, mi arrechera estaba llegando a un limite él se retiró y siguió
masturbándome rápidamente sobaba mi clítoris con dos dedos rozándolo muy
rápidamente, luego fue aumentando la presión de sus dedos y de repente me vine
en un orgasmo que nunca pensé que fuera posible, hasta ese momento nunca había
tenido esa sensación, sentí como si me fuera a orinar y no pude contenerme salió
de mi un liquido, por un momento pensé que me había orinado, y lo detuve
apenadísima.
-¿te viniste rico? Me preguntó, quien iba a pensar que eras
de las que podía eyacular
Yo lo miré y no pude responder dada lo tomé del rostro y le
metí un beso que me lo devoraba, mientras lo besaba empecé a acomodarme en el
sofá para que me penetrara cuando ya estaba acostada el estaba sentado al lado
mío besándome, yo no se como se me quitó la pena y busqué se enorme verga y
empecé a acariciarla como había visto que el lo había hecho antes, era muy
gruesa pero lo que mas me gustó era la textura de la piel era muy suave aunque
podía sentir las venas, el debió excitarse pues dejo de besarme y echó su cabeza
para atrás mientras suspiraba, yo me levanté un poco y empecé a besarle el
cuello y el pecho, mientras lo masturbaba, aumenté la presión que hacía con las
manos y la velocidad el respiraba mas y mas fuerte, así estuvimos un rato hasta
que me detuvo fuertemente
-para, para, que no quiero terminar todavía
Me recostó nuevamente en el sofá y se levantó sacó de un
cajón de la mesa del tele algo y volvió, era un condón lo abrió y me explicó
como ponerlo
-Es importante que sepas esto si quieres ser convincente con
tu novio
Cuando lo tenía puesto me separo las piernas y se acostó en
medio de ellas mientras posaba su pecho sobre mi y me besaba apasionadamente,
movía su cadera pero no me penetraba aún, mi excitación fue creciendo mucho.
Julio comenzó a hablarme y a decirme cosas muy excitantes sobre lo que le
gustaba de mi y lo atraído que se sentía por mi, eso me arrechaba aún mas.
El levantó su pecho y se sentó sobre sus tobillos y entre mi
piernas con una mano corrió mi tanguita
-si quieres quítamela. Le dije
-no así me gusta me parece muy excitante, y la falda y el
brassiere también me excitan. Respondió él
Con la otra mano sacó saliva de su boca y la llevó hasta mi
vagina, empezó a meterme un dedo, yo sentía delicioso aunque sentía un dolor
bajito pero muy leve, en medio de todo me gustaba luego sentí que metió otro
dedo el dolor aumentó
-despacio. Le dije
Mientras con mi mano lo frenaba un poco, el empezó a mover su
mano lentamente de adentro afuera, así acariciando mi vagina por dentro, luego
acercó su rostro y me besó entre las tetas y por encima del brassiere, su mano
se movía muy rico y el dolorcito que sentía había pasado
-métemelo, por favor
El bajó su cadera acercó su pene y guiándolo con su mano
comenzó a metérmelo muy lentamente, yo me tensioné un poco pero fue mas por la
predisposición, poco a poco sentí como entraba cada centímetro de esa vergota,
me producía un dolor ligero pero era hasta agradable, una vez que me lo metió
todo se quedó quieto un rato haciendo presión con su cuerpo y me besaba
apasionadamente, yo le correspondía el beso y le acariciaba la espalda. Después
de un momento empezó a moverse lentamente sacando y metiendo su verga
lentamente, para ese momento ya no tenía yo ningún dolor solo sentía placer, y
el aumentó la velocidad con que me clavaba, cada vez mas rápido y mas fuerte,
abrí mis piernas tanto como pude para darle la mejor bienvenida, sentí como sus
pelotas golpeaban mis nalgas, así que levanté la cadera de tal forma que me
golpeara mas rico, subí mis piernas hasta sus hombros, y esa verga entraba muy
al fondo, a veces incluso me golpeaba de cierta forma por dentro que me dolía
pero aunque era un dolor punzante e intenso era muy corto y realmente lo
disfrutaba pues era señal que estaba llegando muy adentro.
Estuvimos así bastante tiempo, Julio cambiaba el ritmo, a
veces me clavaba muy fuerte y rápido, y luego se dedicaba a hacerme suave y
lento, esto me estaba llevando a un grado de locura y frenesí sexual.
Después de un rato lo paré, el me miró intrigado, me levanté
del sofá me di la vuelta y me arrodille en el borde del sofá apoyando mi mano
derecha en el sofá me levanté la faldita exponiendo mi culo y con la mano
izquierda me bajé la tanguita solo hasta la mitad de los muslos, con la mano me
separé las nalgas, mostrándole todo desde mi culito hasta mi raja que asumo
estaba toda dilatada de la bombeada que me había pegado, no se de donde saqué el
espíritu y me di una nalgada, Julio se exalto se puso detrás mío y me metió el
pene otra vez.
Me clavaba con ritmo intermedio muy agradable y yo comencé a
acariciarme el ano con la puntica del dedo índice, giré mi cabeza para mirarlo y
vi como el observaba mi culo y su verga entrando y saliendo de mi rajita toda
mojada. Con sus manos me acariciaba las tetas, yo estiré mi brazo izquierdo, aún
apoyada en el derecho, lo halé de las nalgas como pude con fuerza, el entendió
mi mensaje y empezó a bombearme durísimo, mientras me manoseaba las tetas
también con mucha fuerza como si quisiera arrancármelas, esa sensación me
fascinó y con mi mano empecé a apretarle la suya para que entendiera que me
gustaba mucho que me tomara así de duro.
En un momento dado me tomó por el pelo y me halo duro sentí
como si estuviera desesperado y quisiera entrar a fondo, mientras tiraba de mi
pelo muy fuertemente su respiración se agitó luego me soltó el pelo y me tomó
por la cintura y ahí si me clavo fuertísimo sus movimientos fueron bastante
bruscos y eso me excitó mucho, cuando ya sentí su respiración fuerte acompañada
de unos gemidos ahogados, sentí contracciones en su pene, hasta que se fue
calmando y bajando la intensidad sus manos empezaron a acariciarme la espalda y
luego él me daba besos en la nuca y la espalda.
Me encantó que se hubiera venido dándome, pero yo también
quería venirme, así que lo corrí me di la vuelta de nuevo pero esta vez me senté
en el sofá, me quité del todo las tanguitas y el brassiere, tomé mis tanguitas y
empecé a frotármelas en la vagina que estaba toda mojada me masturbé como a mi
me gustaba y luego con la presión que había utilizado Julio, después de un corto
periodo mi arrechera era tal que tuve un orgasmo increíble, la misma sensación
de orinar con una presión muy fuerte en la vagina y el clítoris me palpitaba
fuerte, hasta que termine soltando nuevamente un chorro de liquido transparente
aunque esta vez fue menos cantidad, pero el orgasmo fue igual de intenso.
Cuando terminé lo mire y el estaba sonriente, yo le sonreí y
le lancé mi ropa interior toda mojada de mis juguitos
-compláceme, lamelas. Le dije
El las lamió y se saboreó, yo no podía creer lo que estaba
pasando, porque fui capaz de ser tan lanzada en mi primera vez, supongo que las
cervezas ayudaron bastante, eso lo hizo espectacular.
Luego nos vestimos aunque yo no me puse ropa interior pues se
la regalé como un recuerdo, cuando salimos del estudio Kathy estaba esperándonos
en frente y apenas nos vio se sonrío con una mirada de complicidad, Julio nos
ofreció llevarnos en su carro (coche), dejamos primero a Kathy y luego me llevó
a mi casa en el camino metió su mano por mi falda y me acarició suavemente la
vagina fue muy rico hizo que me mojara otra vez pero no paso nada mas.
Esa experiencia fue increíble, agradezco haber escogido a
Julio para eso puescuando me acosté con Francisco aunque fue lindo no fue nada
especial, fue muy normal y no era el mejor polvo del mundo, tanto así que me
acosté con el solo tres veces y le terminé porque no podía dejar de pensar en
los polvazos que nos metíamos con Julio, obviamente repetí bastante aunque nunca
le hice sexo oral en esa época, pues no me atrevía, igual le prometí que algún
día se lo haría... eso es otra buena historia.
Espero que no haya sido muy larga mi historia pero es que
quería contarla con lujo de detalle porque me excita mucho pensar en eso.
Bueno amigas y amigos espero que les haya gustado mi
historia, si tienen comentarios con gusto los recibiré.
Seguiré contándoles mis experiencias que son bastantes
Un beso a todos
LALA.