Antes de leer este capítulo es preciso leer los anteriores.
Ello es obvio para cualquier serie y, en mi caso, más porque no acostumbro a
recapitular. Sin embargo hay gente estúpida como yo que entra en un episodio
solamente para ojear si conviene leer los anteriores fundándose en el estilo de
la redacción o el interés del actual. Creo que es un error aunque yo lo cometa
reiteradamente.
También quiero decir que nadie que apruebe la conducta de mis
personajes, sea de este relato u otro, sean dominantes o sumisos, está en su
sano juicio. Recibo gran cantidad de mensajes –que no respondo casi nunca- que
revelan la convicción de que los relatos son ciertos en su totalidad. Supongo
que son menores de edad o gente inmadura. A todos ellos les manifiesto que la
única parte veraz de mis relatos es, desgraciadamente, la oscura, triste,
vergonzante y sarcástica. El resto es aderezo para que algun@s disfruten de una
masturbación y, en algún caso, un potencial violador pierda capacidad para
serlo.
. . . . . . . . . . . . . .
Nuevamente me encontraba traspasada al margen de mi voluntad
y esta vez a una persona jurídica. Aquello me desconcertaba. No sabía realmente
quien era mi nuevo chulo o, acorde con la palabra "VENDIDA", mi propietario.
¿Con quien había de tratar? ¿Quién acordaba mis servicios? ¿El gerente? ¿Los
directores de las películas? ¿El dueño del Club de alterne?
Pronto me fueron aclaradas mis dudas. Todos ellos y algunos
más dirigían mis quehaceres y disponían de mis encantos si no estaba trabajando
en el plató o con clientes.
Tan pronto me llevaba el gerente a una partida de póquer con
sus amigos donde me usaba quien quisiera, como algún director me llevaba a una
orgía u otro me tenía el fin de semana en su casa a disposición. Me usaba el
primero que me pillase sin trabajo asignado. Así que pasé a ser puta de 24 horas
todos los días del año. Era agotador pero a la vez estimulante y me hice tan
adicta a los orgasmos que ya no podía imaginarme una vida sin ser del viejo
oficio.
Tras rodar una buena cantidad de películas y vídeos SM donde
mis tetazas pletóricas de leche fueron objeto de tratamientos demasiado fuertes
se me retiró a la leche y dejé de protagonizar para pasar a actriz de reparto.
Eso significó algún alivio, porque ya estaba muy delgada, destacando mis tetas
de una manera que no me gustaba porque colgaban demasiado a causa de la
lactancia constante y el ginecólogo me había dicho que debía dar algo menos de
caña a mis agujeros pues de seguir así tendrán que hacerme una reconstrucción
vaginal o jubilarme.
De jubilarme nada, porque me gustaban demasiado los orgasmos.
Pero no quería trabajar tanto. El Charli me dejaba descansar dos días a la
semana y si algún cliente abusaba de mi, él y su pandilla lo ponían en su sitio.
Pero ahora como reclamaba yo y a quien, si era propiedad de una persona jurídica
(Lo de persona jurídica no lo sé por estudios, que como ya les conté son muy
escasos, si no por un cliente que trataba por el móvil con otra persona mientras
yo le hacía una felación y tuve posibilidades de enterarme de que eso era una
empresa y otras cosas como las comunidades de propietarios. Lo de la palabra
felación tampoco lo conozco por estudios, sino porque me gusta ser limpia y bien
hablada y un cliente culto me pedía eso en lugar de "dame una mamada" y yo
adopto enseguida todas las palabras cultas)
Bueno, no quiero divagar, pero el hecho es que estaba muy
confusa. Si una persona física de una persona jurídica abusaba de mi, pongamos
el gerente, para tenerme un fin de semana limpiando su casa y follando con su
mujer y una pareja de amigos que además me meaban y me cagaban sin pagarme el
servicio ¿cual era la otra persona física de la persona jurídica a la que me
tenía que quejar?
Vagamente pensé afiliarme a un sindicato de putas, pero yo ya
había oído decir a varias colegas que eso es para putas independientes, porque
si eres una puta con chulo y éste se entera de que te has afiliado al sindicato
te hace un chirlo en la cara o te raja una teta o te corta un dedo. Y si eso te
lo hace una persona física como es un chulo, que no paga IVA ni IAE, ¿qué te
puede hacer una persona jurídica? Lo mismo te meten en una caja de madera y te
tiran al mar. (lo del IVA y el IAE no lo sé por estudios sino ….)
En esas circunstancias de inseguridad jurídica me encontraba
yo sin hombre, proxeneta, chulo o como quieran llamarlo que velase por mi ( Lo
del inseguridad jurídica no lo sé por estudios sino …)
Perdonarán ustedes que insista tanto en explicar cómo conozco
las palabras cultas que uso, pero es que tengo a gala ser una puta limpia y bien
hablada. Ya lo he dicho varias veces, y lo lamento, pero junto con mis tetas,
mis nalgas y mis manos son mis mayores atractivos … creo yo. Porque mi cara
siempre dicen que es de ama de casa y peor desde que parí y tuve leche tanto
tiempo. El dueño del club me llamo Mamá Adelle y los de la productora lo
adoptaron como nombre artístico para las carátulas de los DVD. Los clientes
también lo adoptaron y ya no dejaron de preguntarme por mis alianzas y darme el
pésame por ser viuda con un hijo tan pequeño. Cualquiera explicaba el negocio en
que me metió Tess usando hasta mi útero.
Cuando uno de los directores sugirió hacerme unos tatuajes
para hacerme más excitante, me dejé hacer en la creencia de que me daría un
aspecto más sofisticado y perverso haciendo pasar desapercibida mi cara de
matrona.
Así que desde entonces luzco un extenso tatuaje floral con
pequeños faunos y animales diabólicos que se enroscan en mis extremidades y que
nace en un hombro para descender por mi torso y cadera hasta el glúteo, donde se
expande, y seguir su descenso por el muslo y el dorso de la pierna hasta el
tobillo.
Además, me cambié los anillos de los pezones que había dejado
de usar desde que nació el bebé y me los quité para darle de mamar -poco, como
ya os conté- porque las escenas porno de lactantes con anillos puestos en los
pezones son un asco ya que en vez de salir la leche propulsada cuando te
aprietas las tetas, resbala por los anillos y cae al suelo sin salpicar para que
la cámara lo pueda filmar. El mismo que me tatuó la filigrana floral me ensanchó
las perforaciones de los pezones para ponerme otros anillos bastante más
gruesos. Otra cosa que me desagrada, pues el peso de esos anillos vence mis
pezones y los dobla hacia abajo. Pero el gerente dice que dan mucho morbo y no
me deja usar los anteriores.
Pero todo ello no ha servido de nada. Seguí siendo Mamá
Adelle. Quien tiene mala suerte tiene mala suerte. Bueno, una cosa sí fue muy
positiva en esa época de mi vida: por fin ví el dinero. El dueño del club me
pagaba religiosamente al finalizar la jornada mi parte del precio del servicio,
que era del 30%, descontando gastos indirectos de habitación y elementos de
higiene, y la productora me pagaba semanalmente unas sumas que me hicieron creer
millonaria. Nada menos que mil euros semanales ¡Cabrona de la Tess!
Rodando y rodando escenas porno fui estrechando lazos con el
actor que os dije que me follaba con gran delicadeza. Cada vez era más agradable
ser partenaire suya y después de terminar los rodajes comenzamos a tener
charletas en el bar del Club mientras no me arrendaba ningún cliente. Eso
disgustó al dueño que nos montó una bronca porque decía que si yo no tenía
clientes era porque creían que Lucas, que así se llamaba el autor era un
cliente.
En vista de eso acordamos con el propietario que tendríamos
charletas siempre que no hubiese más clientes en el bar y que, además Lucas y yo
nos tomaríamos un güisqui para hacer gasto.
Un buen día, o malo según se mire, Lucas me sorprendió
proponiéndome que nos casáramos. Aquello me emocionó mucho y me recordó a mi
difunto esposo al que tanto amé. Lloré como una adolescente recién enamorada y
acepté su propuesta, pero al día siguiente ya tenía una lista de impedimentos:
- Pero Lucas, de qué vamos a vivir, yo solo sé hacer esto. Y
no te gustará que tu esposa sea utilizada por varios hombres al día ni que la
vean en Internet siendo sodomizada o tragando semen a mares.
- Bueno amor, tampoco yo sé hacer otra cosa. Supongo que te
pasaría igual a ti. Pero somos profesionales y ya sabemos qué es esto.
Me callé lo que me gustaba follar y tener todos los orgasmos
posibles fuera quien fuera el que me los proporcionase.
- Cielo: ¿y lo de mi relación con la productora? Porque yo no
sé como es. Cuando mi último chulo Hariri trató mi traspaso se habló de VENTA.
Yo no sé si tengo derecho a vivir fuera del club y pasar las noches y los fines
de semana en un hogar.
- Nena, eres una tontina, esa gente te ha explotado de mala
manera. Tu exchulo no te podía vender. Ya he hablado con el gerente y le puesto
las peras al cuarto y amenazado con denunciarle por secuestro y extorsión.
Me enredé con él para que me dijese qué era la extorsión,
porque como ya les he reiterado soy una puta limpia y bien hablada y quería
saber qué era esa palabra tan culta y que me afectaba.
Después le puse muchas más pegas pero él las sorteó todas y
me ofreció un panorama idílico: Tendríamos un hogar y (esto no se lo dije) yo
tendría tantos orgasmos como quisiera porque seguiríamos trabajando en el porno.
- Eh! Y como puta también, que casi gano más.
- Sí cielo, como tú digas. Como puta también.
Nos casamos y fuimos una semana de luna de miel a Andorra, no
sin pagar a la productora cuatro mil euros por lucro cesante ya que en mi
traspaso no estaban estipuladas vacaciones ni licencias. Lucas se enredó
invocando el estatuto de los trabajadores y el derecho a licencia por matrimonio
pero prefirió dejar el asunto para la vuelta. En el trayecto a Andorra, Lucas
tuvo que explicarme lo que era el "lucro cesante", lo que eran "estipular" y
"licencia" y el horrible asunto del estatuto de los trabajadores que me dio
dolor de cabeza. Pero como ya saben, soy una puta limpia y bien hablada y no
puedo dejar pasar una palabra culta sin capturarla para mi léxico (No es que la
palabra léxico estuviese en el programa de mis escasos estudios pero la aprendí
con un cliente que ….)
Durante nuestra luna de miel, aparte de hacer lo que se hace
en la luna de miel, aunque poco porque ya estábamos más que saciados, hicimos
muchos planes y desplanes. Al regresar viviríamos en la habitación de la pensión
de Lucas y mientras exigiríamos a Hariri y Tess que desocupasen mi pisito. Había
que localizar al Charli para que me diese mis ganancias de tanto tiempo de
ejercicio de puta y además el dinero de mi pensión de viudedad. Seguro que la
Tess sabía donde estaba su hijo y Hariri nos ayudaría a presionarla para hacerse
con las ganancias que La Negra había acumulado mientras su marido estaba
expulsado de España y ella estaba tutelada por Charli.
Además Lucas se empeñó en tener un hijo. Como le vi tan
ilusionado no le contradije, pero mientras yo pensaba en la pasta que pagaron
por mi durante mi anterior embarazo y volver a rodar porno con barriga y tetas
hinchadas no me pareció nada desagradable ahora que yo recibiría la pasta en
lugar de Tess. Delante de él tiré a la basura mis cajas de píldoras
anticonceptivas para demostrarle me intención de tener un bebé de él.
La verdad es que mis cálculos y posibilidades de alcanzar mi
dinero estaban un tanto en el aire, pero entre lo que me debía Charli y lo que
esperaba ganar como actriz preñada y puta me hacía la idea de ser millonaria.
Andorra, "el país de los Pirineos" podrá ser interesante en
invierno con la nieve, pero a primeros de julio y una vez visitado todo es un
sitio aburrido. En la tele del hotel vimos que empezaban los Sanfermines en
Pamplona y le dije a mi Lucas:
- Por qué no vamos a Pamplona? Estoy deseando juerga
callejera después del tanto tiempo de encierro en el Club de alterne.
Y en Pamplona nos presentamos en plenos sanfermines. Quien
conozca la ciudad en esas fechas sabrá lo que es y de sus aglomeraciones, sobre
todo en los encierros. Llegamos allí de noche tras bajar de Andorra al valle del
Ebro y volver a subir. Mi Lucas estaba cansado y no inició las maniobras
necesarias para preñarme. Era comprensible, pobrecito mío.
Madrugamos para ver uno de los encierros y nos apostamos como
pardillos cerca de la entrada de la plaza de toros. Aquella aglomeración era
insoportable, las turbas de gente borracha, ya a tan tempranas horas, emprendía
movimientos en masa para llegar a la barrera y desplazar así a pardillos como mi
Lucas y yo y encima no había elegido bien mi ropa, porque vestía una camiseta de
algodón sin sujetador, una tanguita y un fino pantalón corto también de algodón,
así que mi culo y mis tetas eran sobadas continuamente, incluso por manos de
procedencia que no conseguía ubicar. El caso es que perdí de vista a mi Lucas.
Quise llamarlo por el móvil pero debía estar todo saturado. Así que intenté
acercarme a la esquina más próxima con la intención de encontrar algo en el
edificio que me permitiese trepar lo suficiente para localizar a mi recién
estrenado marido entre aquel mar de cabezas todas apretadas y forradas de rojo.
En la esquina estaban apoyados dos enormes mozos rubicundos a
los que pedí permiso para llegar a la pared y encontrar algo donde apoyarme y
ver por encima. Visto que no había ni tan siquiera un bordillo o un zócalo me
libré de mi timidez y pedí por favor a uno de los gigantes si podía elevarme:
- I d’nt understand.
- Que si por favor me puede subir un poco. Y le hice gestos
de que me elevase.
- Ah! Yea, yea. I’ll to please.
Como ya les he descrito mi anatomía saben que no soy mujer de
peso pluma, pero así me sentí cuando el gigante yanqui me elevó como a unas
pesas en dos tiempos y me dejó sentada sobre su manaza.
Mientras miraba intentando localizar a mi marido entre la
marea de cabezas rojas noté como el pulgar de la mano del gigante yanqui donde
estaba sentada comenzaba a frotar mi clítoris sobre el pantaloncillo y la
tanguita. No le di importancia. Otro sobón más entre tantos de aquella masa de
beodos tempranos. Mi asunto era localizar a Lucas.
No lo localizaba y entretanto el pulgar del gigante estaba
haciendo estragos en mi libido que se revelaban en la humedad de las ligeras
telas del pantalón y la tanguita. Escuché:
¡Ey! Med’m. Yu’will fuck?
Como saben ustedes soy una puta limpia y bien hablada aunque
de pocos estudios. Y de idiomas no sé nada. Ni siquiera catalán. Así que miré al
tipo, sonreí y asentí por cortesía pensando que ya estaba cansado y quería
bajarme o que me preguntaba si había visto lo que buscaba. De todas maneras el
pulgar del tipo ya debía estar empapado de mis flujos y podía sentirse incómodo.
¡Ey Jou! This mom is fuckable. Woud’yu?
¡ Ahhh ok, ok ok ¡ ¿just now?
- Yea, yea.
Con una destreza increíble me bajó conjuntamente el
pantaloncillo y la tanguita al mismo tiempo que me hacía descender apoyada en su
pecho hasta dejar mis nalgas a la altura de su ingle. Un segundo más tarde su
glande hacía irrupción en mi ano y la polla de su amigo en mi vagina.
Dada la estatura de los dos tipos, solo parecíamos tres
amigos conversando sobre la carrera de los toros, pero mis dos agujeros eran
taladrados sin compasión y bien a fondo hasta que fueron inundados de esperma.
- A pleas’r med’m
Y desaparecieron de mi vista mediante una serie de empujones
descorteses entre la masa humana que nos rodeaba. Y lo peor es que no me habían
dado la oportunidad de correrme. Pero eso tuvo solución:
- Tía, te han dejado al borde. Si quieres completo el
trabajo.
Un chaval, que sin duda fue testigo porque estaba al lado era
el que me hacía la oferta.
- ¡Anda ya. Si eres un niño!
- ¿Niño yo? Capulla estúpida, soy vasco de Bilbo. ¿qué
apuestas a que te doy el orgasmo y encima te preño si no usas barreras?
- Con el orgasmo me conformo. A ver si es verdad.
Me acostó contra el edificio y me la metió mientras con una
mano manejaba hábilmente mi clítoris y con la otra sujetaba mis nalgas con un
dedo metido en mi ano. Me consiguió el orgasmo como prometió y encima me inundó
la cavidad vaginal. Cuando se lo iba a agradecer había desaparecido entre la
muchedumbre.
Busqué mis pantalones por lo menos pero no los encontré. Así
que llegué al hotel estirando por las calles mi camiseta para tapar mis bajos y
metiéndome de cuando en cuando en un portal o comercio para recoger el semen que
brotaba de mis agujeros. Hice lo que pude para disimular, pero el conserje de
aquel hotel se fijó en mí.
Menos mal que llegué antes que Lucas y me dio tiempo a
lavarme y vestirme. Me había estado buscando por todo Pamplona, cosa que le
agradecí con numerosos besitos. Hicimos una siesta mañanera conforme con el
madrugón para ver el encierro y la agotadora jornada de viaje anterior y después
comimos.
Por la tarde salimos a ver Pamplona y después a tapear y
tomar algo de vinillo de la Rioja alta. Todo estaba repleto de gente pero en un
lugar conseguimos sitio en una mesa.
Con el cerebro a baja altura de trabajo por el vinillo y la
tripita llena me pilló de improviso la presencia del chaval que me había follado
el último por la mañana. Estaba en el mostrador y me hizo una seña para ir a los
lavabos.
Será porque soy caliente genéticamente, pero le dije a mi
reciente marido que tenía que hacer pis y me dirigí a los lavabos de mujeres.
Como siempre había una cola monumental. El chaval de Bilbao llegó y me tomó de
la mano sacándome por una puerta a un callejón.
- Me gustan un güevo las amas de casa. Me follo habitualmente
a una de Barakaldo y otra pija de Neguri. Quisiera verte y follar contigo muchas
veces. Tienes una cara de ama de casa que me vuelve loco.
Lo de la cara de ama de casa en sitio distinto de BCN me
confirmó que no tenía remedio. Era una puta atractiva para tipos comunes cuya
obsesión es poner cuernos a un marido aunque sea desconocido.
- Mira nene, me has visto con mi marido. Ayer tuve un
problema mal resuelto. Pero hoy no. Así que me vuelvo al bar y listo.
- Espera ¿Por qué has venido si no al hacerte la seña?
- No sé … este … creí que tenías que disculparte por lo de
esta mañana.
- No. Has venido porque quieres que te folle de nuevo.
- No, no, para oír tus disculpas.
- Para follar.
- Está bien, tienes razón, pero no ahora ni aquí.
- Te seguí al hotel. El recepcionista nos facilita un cuarto
en el sótano esta noche si follas también con él.
- ¡Que cabrón, cómo me miró. Se dio cuenta de cómo regresé!
- Sabe todo lo que te pasó. Es amigo mío. Se lo conté. Así
que si no te follamos esta noche, tu marido lo sabrá también.
- ¡Hijodeputa!
- Bueno, pero ¿Follamos esta noche o no?
- Qué remedio …
- Emborracha a tu marido. A las 01 en el vestíbulo, mi amigo
está en turno de noche.
El resto de la tarde y noche procuré que mi marido infiriera
todo el vino y la cerveza posible. El ambiente sanferminero se prestaba a ello.
A la una de la madrugada roncaba como un cerdo. Bajé al vestíbulo con un simple
vestido veraniego holgado y sin ropa interior. No me haría falta.
Nada más salir del ascensor el recepcionista amigo del chaval
de Bilbao salió del mostrador y vino a buscarme, me tomó de la mano y me condujo
por unas escaleras mientras hacía una seña a una mujer que ocupó su puesto de
trabajo.
- Esa también tiene que follarte.
- ¿Y que tiene que ver esa conmigo? ¿Me tiene que follar toda
Pamplona?
- Joder, alguien tiene que estar en el mostrador del hotel. Y
solo quiere que le comas el chocho y mearte en la boca. No nos pide dinero por
cubrirme.
- Será hijaputa.
Me bajó de la mano por unas escaleras que conducían a la sala
de calderas del hotel. Allí esperaba el chico de Bilbao junto a un colchón
tirado en el suelo en uno de los extremos de la sala.
El chico fue al grano de inmediato. Me deshizo del vestido
con un habilidad que decía mucho de su experiencia con las mujeres. Se explayó
cinco minutos enseñando mi cuerpo a su amigo y comentando ambos mis cualidades y
sin más me tumbó en el asqueroso colchón y me follo en el coño vaciando una
buena cantidad de semen. Seguidamente me folló el conserje del hotel mientras el
chico vasco miraba, derramándose igualmente en el coño. El conserje se largó a
su trabajo tras advertir que de inmediato bajaría la golfa que quería la comida
de coño y mearme.
Miré al chico bilbaíno:
- ¿No has terminado? ¿Te gusta ver un lesbo?
- Me gusta. Y no he terminado. Cuando termine la lesbiana te
la voy a meter por el culo.
En eso apareció la golfa. Por el peinado y lo fea debía ser
batasunera. Sin preámbulos se bajó las bragas y me ofreció un chumino peludo y
maloliente que no tuve más remedio que comer hasta que consiguió su orgasmo. Me
meó en la cara y las tetas como si mease en el suelo. No pareció obtener mucho
placer humillándome ya que no se recreó lo más mínimo. Me humilló más esa
actitud de desprecio que si me hubiese obligado a beberme su orina y me hubiese
escupido en la boca.
Después el bilbaíno me puso en cuatro y me sodomizó sin mucho
entusiasmo hasta que se volvió a correr. Un asco de polvo. Podríamos haberlo
pasado mejor.
Allí me dejaron y tuve que apañarme para regresar a mi
habitación donde gracias a dios mi marido seguía roncando. Con la máxima
discreción posible me duché y, según me administraba un enema, advertí
aterrorizada que había recibido cantidad de semen en mi vagina sin ninguna
protección contra el embarazo. Tantos años de ejercicio de ramera sin más
cuidado que tomar las píldoras y, para una vez que dejo de tomarlas me olvido de
ellas. No pude dormir esa noche pensando que, habida cuenta de mi trabajo, mi
Lucas pediría un análisis de ADN de mi bebé para confirmar que era suyo.
Angustiada por mi descuido no quise seguir más en Pamplona y
le pedí a Lucas regresar a Barcelona. No quería volver a encontrarme con el
pollito de Bilbao y sus enredos.
CONTINUARÁ