JULIA ME AYUDÓ CON MAMÁ
Hola nuevamente. Soy Guille y quiero comentarles como
continúa la relación que mantengo con mi vecina Julia, amiga de mi madre Mar. La
suerte era que vivíamos en la misma urbanización, a pocas casas de distancia. Es
la continuación del relato "Julia, más que amiga de la familia" en la categoría
de sexo con maduras
Les recuerdo brevemente que tras ayudar a Julia, una
espectacular mujer de 45 años a montar una piscina en el jardín de su casa
tuvimos sexo. Para mi era la primera vez.
Cada vez que podía me escapaba a casa de Julia para tener un
buen rato con ella. Ella estaba más feliz. Cada vez que la veía por mi casa
había un guiño de complicidad. Como digo ella estaba feliz y yo totalmente
encoñado. Adoraba a esa mujer. Incluso me hizo una copia de la llave de su casa
para que fuera cuando quisiera y no tuviese ni que llamar.
Nos habíamos aficionado mucho al 69, de lo que ya éramos unos
verdaderos expertos. Le apasionaba que le comiese el coño y a mi me mataba con
las comidas de polla con las que me obsequiaba.
Una vez hablando me preguntó si en general me gustaban las
mujeres maduras o era solo ella. Le tuve que reconocer que si bien ella era mi
musa desde que tengo uso de razón, la verdad es que a la hora de atraerme lo
hacen más las mujeres mayores.
Entonces, aparte de mi, ¿hay alguna otra madurita que te
guste?
La verdad es que como tú, por supuesto que no. He visto a una
en el club de tenis, creo que se llama María José que no está mal, pero la
verdad es que no te llega ni a la suela de los zapatos
¿María José?, ¿una morenita, un poco más baja que yo que
siempre viste una camiseta rosa para jugar?
Si, esa.
Pero bueno, Guille, como me puedes decir que te gusta esa…
Hombre, tampoco hay mucho más donde elegir.
Te lo digo porque tengo la ventaja de verlas en los
vestuarios del club. Esa María José tiene unos muslos horribles con una
celulitis que no veas y las tetas se le caen bastante. Tú las ves bien, pero eso
es porque usa sujetadores especiales
Hombre, Julia, tu es que tienes más información que yo…
Eso por descontado. Además las mujeres somos muy malas y
siempre vemos defectos en las otras mujeres
Entonces ¿cual es, aparte de ti, claro está, la mujer que
está más buena de esta zona, o por lo menos de las que ves en el club?
Bueno…déjame pensar…Marta no está mal, pero casi no tiene
tetas, y eso para los hombre es importante…
Mucho.
Después está Marisol, pero la cara lo estropea bastante…
La verdad es que es fea con avaricia.
Pero te digo que tiene un cuerpo espectacular…y luego está
Mar…
¿Mar, mi madre?
Si, claro, Mar tu madre. Creo que es la que en conjunto está
mejor de todas…excepto yo, claro… ¡Ja,ja, ja!
Nunca había pensado en mi madre…
Pues te digo en serio que es un pedazo de mujer.
Pues no se. Lo más que la he visto es en bikini y si que
tiene un buen cuerpo, claro que desnuda no se…
También, te lo aseguro.
Lo digo porque como es tan…puritana.
Si. Bueno, no veas. Para hacer topless aquí tuve que
comprobar que nadie podía vernos…y aun así le costó mucho decidirse.
Después de esa charla estaba especialmente caliente, por
lo que le eché un polvo a Julia de los que hacen época. Menos mal que no nos oía
nadie.
Esa noche, al volver a casa no podía quitarme de la cabeza lo
que me había dicho Julia de mi madre. Me la imaginaba desnuda, pero…faltaba
algo. Procuraba espiarla, pero, que va, imposible. Ni en sujetador la podía ver
en casa.
Tenía que hablar con Julia de este asunto. Y así lo hice la
siguiente vez que fui a su casa.
Oye, Julia, sobre que lo hablábamos el otro día…
¿Sobre qué?
Sobre si me gustaban las mujeres maduras y eso
Ah, ya… ¿si?
Pues me dijiste que para tu criterio la que, aparte de ti,
está más buena, es mi madre…
Si, eso creo.
Pues la cosa es que ahora quiero ver como es…y te querría
pedir un pequeño favor…
Dispara
Pues me gustaría, si es posible, y no te molesta…
Venga, dime
Pues que la próxima vez que venga mi madre a tomar el sol
contigo, pues…
Que te gustaría…echar un vistazo, ¿no?
Pues si.
Es solo eso. Caray!, pensaba que querías algo raro.
¿No te parece mal?
La verdad es que es un poco traicionar la confianza de tu
madre, pero, como se que no se lo vas a decir a nadie…
Claro que no…
Ya se que no. Además de unos meses a esta parte tu madre
tiene mucha más confianza conmigo, que ya era mucha, porque me cuenta cosas…que
antes no hacía.
¿Cómo cuales?
Te lo digo porque se que no vas a soltar nada…
Acaso lo dudas.
No, pero te lo recuerdo. Bueno, pues desde hace un poco más
de dos años…como decirlo…pues que tu madre ha follado tantas veces como yo esta
semana.
Pero si he venido tres veces. ¿Me quieres decir que en dos
años solo ha echado tres polvos?
Pues si. Y me asegura que al principio la pasaba mal, pero
ahora…incluso estaría dispuesta a engañar a tu padre si se le presentase una
ocasión favorable sin riesgos. Dice que está que no puede más.
Joder, con mami.
Pues si. Respecto a lo otro, pues si el sábado hace buen día
tu madre va a venir a tomar el sol, hemos quedado a las doce. Cuando la veas
entrar en casa, pues dejas un tiempo y vienes. Además estoy intentando
convencerla para tomar el sol íntegramente.
¿En pelotas?
Si, desnudas. Ya casi lo he hecho. Creo que un par de días
más de sol y lo hace.
Subimos a la planta de arriba de la casa de Julia para
poder ver cual era la mejor perspectiva y así ir a tiro hecho. La vista idónea
era en el dormitorio de Julia, en una de las dos ventanas que tenía. Ya lo tenía
todo previsto.
El sábado, afortunadamente el día no podía ser mejor. El sol,
radiante, sin una nube y un calor importante. Perfecto. Poco antes de las doce
mi madre dijo que se iba a casa de Julia. La observé. Vi como salía de casa y
dejé pasar unos veinte minutos que se me hicieron eternos. Con mucho nerviosismo
me fui a casa de Julia con mi nueva cámara digital. Me temblaba todo. Entré sin
hacer ruido y así, muy sigilosamente me fui hasta el dormitorio de mi amante en
la plata superior. Tal y como habíamos quedado, la cortina estaba casi
completamente corrida. Solo quedaba un poco por donde podía mirar (y sacar
fotos). La imagen que vi, me dejó impactado. A cuatro metros de mi estaban dos
pedazos de mujer de lo mejor. Julia tenía razón: mi madre tenía un cuerpo de
infarto. Las dos estaban tumbadas boca arriba en las hamacas con sus tetas
bronceándose al sol, con unos bikinis diminutos y gafas de sol. Las tetas de las
dos eran más o menos del mismo tamaño, con la salvedad que a mi madre la areola
y el pezón se le marcaban mucho más. Sin embargo, al estar acostadas no sabía
cuan firmes eran (las de mi madre, las de Julia, lo sabía perfectamente. Empecé
a hacer fotos como loco. Menos mal que con las nuevas tecnologías ya no
necesitas tiendas de revelado y con una buena tarjeta de memoria puedes hacer
muchas, pero que muchas fotos. Cuando llevaban un buen rato tomando el sol,
tiempo en el que ya había hecho más de ciento cincuenta fotos y me había cascado
la primera paja de mi vida pensando en mi madre, veo que Julia se levanta y
entra en la casa. Me escondí por si acaso, pero no. Al momento la oí hablar con
mi madre. Había entrado a por un par de cervezas fresquitas para combatir la
sed. En ese momento las dos mujeres se sientan, para fumarse un cigarro mientras
se toman la birra y charlan. Así, en esa posición pude comprobar que las tetas
de mi madre eran al menos tan firmes como las de Julia. Seguí haciendo unas
fotos más y cuando calculé que les quedaba poco, sigilosamente me volvía a casa.
Esa tarde la pasé en mi cuarto, viendo las fotos en el ordenador y haciéndome
más pajas que un mono.
Al día siguiente fui a casa de Julia, con un pen drive con
las fotos del día anterior. Al llegar se las enseñé. Riéndose me dijo que ese
reportaje se podía llamar "Las tetas de mamá, por Guille". Follamos como locos.
Estaba realmente embrutecido.
Guille, la verdad es que estoy encantada con las folladas
con la que me has obsequiado esta semana, pero creo que hay un motivo.
¿Un motivo?
Creo que sabes a que me refiero. Estás pensando en tu madre
cuando me follas…
No exactamente…
¿Como que no?
Quiero decir que cuando te follo pienso en ti, pero el estado
de excitación que tengo, desde que me dijiste que mi madre tenía un buen cuerpo
y eso y lo que vi ayer…
No, si encima es culpa mía…
No, mujer, no es eso
Pero vamos, que si te pudiese trajinar a tu madre ahora
mismo, ni te lo pensabas.
Si te soy sincero, no.
Ya, si se nota. Pensándolo, bien, a lo mejor te puedo ayudar
en eso
¿Cómo?
Con paciencia…ya verás.
La cosa estaba en que cada vez más las conversaciones de
Julia y mi madre tocaban el tema del sexo. En estas mi madre le decía que estaba
a dieta, que su único consuelo era masturbarse con la mano, ya que hasta de
comprar un consolador tenía miedo por si mi padre lo descubría. Que otra opción
era buscarse un amante, pero claro, con la vida que llevaba era difícil y que
recurrir a sexo de pago, pues…que no. Mi madre le preguntó a Julia que ella como
aguantaba…¡¡¡y Julia le dijo que porque tenía un amante!!! Mi madre estaba
sorprendida. Le preguntó que quien era y claro, Julia le dijo que no se lo podía
decir. Incluso llegó a preguntarle que si era mi padre. Julia le juró que no. Mi
madre se tranquilizó.
Esto sucedía a lo largo de unas semanas, en las que la
confianza de mi madre y Julia era ya absoluta. Se lo contaban todo (excepto
decirle a mi madre que quien se estaba tirando a Julia era su hijo). Ya por fin,
una de las veces mi madre, medio en broma, medio en serio le dijo a Julia, que
ya que eran tan buenas amigas, pues le podía "pasar" un poco a su amante, al
menos para desfogarse un poco. Ella, en el mismo tono le dijo que le preguntaría
a su "amigo" si estaba dispuesto a satisfacer a otra mujer. La cosa es que
cuando me lo dijo, me puse como una moto. Por supuesto que quería follarme a mi
madre, pero, claro, Julia no podía ir y decirle, "oye que mi amante ha dicho que
si, que follará contigo. Por cierto es tu hijo Guille". Ella sugirió un plan. Le
diría que si quería estar conmigo tendría que ser con la condición de ir con los
ojos tapados, para no reconocerme.
La siguiente vez Julia le dijo que había hablado con su
"amante" y que estaba dispuesto a ayudar a una mujer tan necesitada. Pero le
dijo cuales eran las condiciones, tales como que yo no hablaría, que ella
tendría los ojos vendados y cosas de ese tipo. Después de dudar un rato mi madre
dijo que de acuerdo, que estaba dispuesta, y que cuando podía ser. Julia le dijo
que podía ser cualquier día, que su "amante" tenía "disponibilidad de horario".
Quedaron en que el sábado por la tarde sería el día. Antes como era costumbre
tomarían un rato el sol en el jardín. Ese sábado, tras un "lavado de cerebro"
Julia y mi madre se pondrían completamente en bolas, como así me hizo saber
Julia, para poder repetir lo de la primera vez que las vi juntas tomado el sol.
Realicé el mismo ritual de la vez anterior, salvo que o me hice ninguna paja.
Quería conservar mis fuerzas
Tras irme a casa, la comida…una eternidad. A las seis y
media, mi madre, un tanto nerviosa, yo lo notaba y sabía por que, dijo que iba a
ir con Julia a dar una vuelta. Al llegar Julia la llevó a su dormitorio para
prepararla. Le puso una venda en los ojos, y la dejó sentada en la cama. Al poco
llegué yo y si bien en principio Julia le había dicho a mi madre que ella
estaría en el salón viendo la tele o leyendo, a mi me pidió quedarse en la
habitación para ver como me follaba a mi madre. Iba a ser la primera vez que me
tiraba a mi madre…y con público. No podía fallar.
Tras llegar al dormitorio y entrar, Julia se sentó en un
silla, fui donde mi madre y le acaricié la cara. Ella se sobresaltó un poco.
Entonces le tomé la cara y le di un suave beso en la boca. Seguí así un poco de
tiempo, con besitos en la boca, en el cuello…Mi madre suspiraba con cada una de
mis caricias. Lentamente le fui desabotonando su camisa. Le besé el canalillo.
Aquí se le escapó un ligero gemido. Le quité la camisa y le bajé los tirantes
del sujetador, muy sexy que se había puesto para la ocasión. Se lo terminé de
quitar y la acosté en la cama, con la falda todavía puesta. Pero no había prisa.
Me entretuve un buen rato en comerle las tetas. Ella gemía y tenía una
respiración cada vez más entrecortada. Me fijé en Julia y vi como estaba
haciéndose una paja de campeonato, con las piernas muy abiertas y frotándose el
coño con fruición. Pero yo seguía a lo mío. Le bajé la falda y le pasé la mano a
su coño por encima de las bragas, negras igual que el sujetador, de encaje. Se
estremeció. Le quité delicadamente sus bragas y le abrí un poco las piernas.
Como otras veces con Julia le lamí su coño, progresivamente. Pensaba que si bien
las tetas las había mamado antes, de bebé, aquí si que me estrenaba. Tenía la
polla a mil y mi madre estaba igualmente caliente, ya que de su chumino
chorreaban fluidos. Ya estaba todo preparado. Me puse un condón y me acomodé
sobre mi madre, apunté a la entrada de su cueva…y empezamos a follar. Primero
despacio, para paulatinamente ir aumentando el ritmo y terminar jodiendo como
animales. La pena es que no podía abrir la boca, pero mi madre si podía hablar…
Como me gusta, me gusta, siiiii, siiii!!!...
Ahora, sigue un poco más, así, sigue, hasta el fondo…que
bueno…
Si, si, si…que buenoooo…
Como lo echaba de menos…
Así, así, así….
Sigue, sigue, un poco más, un poco más…
Siiiiii!!!, arrrrrrgh!
Solté una gran cantidad de leche que quedó retenida en el
látex del condón. Hice como si me fuera, pero quien en realidad abandonó la
habitación fue Julia. Yo me escondí en un armario, para ver lo que pasaría a
continuación.
Julia entró, como si viniese de abajo, y fue a quitarle la
venda de los ojos a mi madre, que seguía completamente fundida y desnuda en la
cama…
¿Un cigarrito?
Siii…no sabes cuanto tiempo hace que no me fumo un cigarro
después de un polvo…
Me imagino…bueno ¿qué tal?
Increíble, genial, maravilloso…no sabes la joya que tienes.
La verdad es que si que lo se…
Lo que no entiendo es por qué no me dices quien es.
Es que lo conoces y él a ti. Por eso prefiere mantener el
anonimato.
¿Si? ¿Es de por aquí?
Se puede decir que sí.
Venga, hija, no seas tan egoísta. Préstamelo alguna vez…
En serio, que por mi no hay problema. Es él.
Dile que haré lo que quiera…solo pido un poquito…
Se fumaron el cigarro, mi madre se vistió y se fue. Yo
salí de mi escondite y me fui a Julia. Echamos un polvo salvaje. Los dos
estábamos muy calientes. Hablamos de lo que quería mi madre. Barajamos diversas
opciones.
A las dos semanas, otro sábado volvimos a repetir el mismo
ritual. El polvo con mi madre fue espectacular. Se moderó menos que la primera
vez y sus gemidos fueron muy elocuentes. Cuando "me iba"…
Espera…hazme un favor…dile a Julia que venga, ¿quieres?
Fui a "buscar" a Julia
Hola, Mar, dime.
Es a los dos. Esto es maravilloso. Quiero poder repetirlo,
pero…me gustaría ver con quien estoy.
El problema ya te dije que es que él no quiere que lo sepas…
Estoy dispuesta a hacer lo que quiera…lo que me pida o me
pidáis…
Creo que no va a ser posible…
Por favor, intentarlo…
Es que no quiero que por un tema sexual perdamos nuestra
amistad. Sabes que significa mucho para mí…
Y para mí también. Por eso te prometo…te juro, que nada
cambiará esa actitud.
Nos miramos Julia y yo y asentimos.
Está bien. Pero te lo he advertido…
Por favor…de verdad, entre nosotras todo será igual…haré lo
que queráis. Si a él le hace ilusión estar con dos mujeres al mismo tiempo…que
si quiere y tú…pues hasta estoy por hacérmelo contigo…lo que sea
Está bien. Solo te pido que recuerdes tus promesas
Si, si, de verdad…
Fui donde estaba mi madre y le quité el pañuelo que le
impedía ver quien era su amante misterioso…
¿Guille?
¡Hola, mamá!
Pero, esto…esto es una broma…dime
Recuerda que no queríamos decirte nada
Ya. Pero, vosotros dos, ¿desde cuando? Si solo es un niño
¿En serio, Mar? ¿Crees que es solo un niño?
Para mi si, es mi niño…pero desde luego, ha crecido
La cosa se fue serenando. Mi madre estaba más tranquila.
Decía que en principio pensó que estaba volviéndose loca, pero que sin dudarlo
las dos veces conmigo habían sido los dos mejores polvos de su vida.
Por cierto, mami.
Dime cielo.
¿En serio decías que estabas dispuesta a hacer cualquier
cosa?
Si, ¿por qué?
Por nada, por nada…
La verdad es que ahora tenían una excusa para salir sin
levantar sospechas. Si salían y yo iba con ellas ¿Quién pensaría que intentarían
ligar si estaba yo? En casa, cuando mi madre y yo estábamos solos, pues nos
besábamos, o me comía la polla, o le lamía su coño…todo menos follar. Eso lo
dejábamos para casa de Julia. Además, podían volver mis hermanas y se armaría el
belén. Por supuesto que tenía mis escapadas con Julia.
Oye Julia
Dime tesoro.
¿Estarías dispuesta a tener sexo con otra mujer?
¿Lo dices por lo que dijo tu madre el otro día?
Si, claro.
Pues la verdad, creo que si. No sexo boyero exclusivo, pero
un trío contigo, mi amor, creo que si.
Es que estaba pensando…
Que malo eres, Guille…
Al día siguiente por la noche con la excusa que Julia
quería mover unos muebles, fuimos mi madre y yo. Era la primera vez que íbamos
juntos, a lo que sabíamos. Al llegar al dormitorio les dije mi idea
Estaba pensando que nos lo podemos pasar muy bien juntos
los tres…si os parece bien…
Por mi perfecto.
Y por mí
Nos quitamos la ropa. Como era costumbre, ayudé tanto a
Julia como a mi madre a desnudarse y empezamos con nuestros juegos. Las besaba,
pero a diferencia de otras veces, me tenía que alternar en besar a mi madre y a
nuestra amiga. Incluso ellas en un intento, se dieron un pico, pero que no llegó
a mayores. Creo que estaban un poco "cortadas", pero esa situación se fue
relajando con el paso de los minutos. Así cuando le besaba las tetas a Julia, yo
lo hacía en una de ellas y mi madre en la otra y luego Julia y yo se lo hicimos
a mamá. Nos acercábamos al momento de la penetración
Creo poder asegurar que tengo bastante para las dos. Lo
que si me gustaría es que mientras me follo a una, la otra…pues…
¡¡¡¿¿¿Quéeee????!!!
Pues que la otra le coma el coño a la que está sin polla
Perfecto.
Vale.
Pues entonces Julia, ponte a cuatro patas que te voy a follar
como a una perra mientras te comes el coño de mamá.
Ok
Y tu mami, prepárate que luego te toca a ti. Julia te va a ir
preparando. Ya sabía que erais dos putas de lo mejor.
¡¡¡Siii!!!
Empezamos a bombear y como he dicho, mientras le follaba
el delicioso coño de Julia, ésta le comía el chocho a mi madre.
Dios mío, que bueno, Guille…sigue así, así, así
Tu tampoco pares, Julia, que bien me lo comes, que bien…
Me llenas, Guille, me llenas, sigue, sigue….
Me estais dando el mejor polvo de la historia…
Sigue, si, si, siiii!!!!
Julia, me voy, sigue, un poco, un poco, ya, ya, yaaaaa!!!
Sigue así, mi amor, que me vengo, me vengo, me vengooooo!!!
Aquello parecía una sinfonía de orgasmos. Después de un breve
descanso para tomar aire seguimos, pero con un cambio de roles, ya que ahora el
coño follado por mi era el de mi madre y el coño lamido por mi madre era el de
Julia. La sinfonía tuvo un final apoteósico. Después de tomar aire, el consabido
cigarrito de después del polvo. La verdad es que solo fumo (un par de caladas al
cigarro de mi madre o Julia) tras un polvo, pero al paso que voy…