La fiesta de aniversario de Antonio
El sábado llegó, habíamos quedado con María, mi mujer y
Carmen, la mujer que Antonio que celebraríamos por sorpresa la fiesta de
aniversario de Antonio que cumplía 45 años, las dos mujeres habían preparado
todo, estamos muy unidos las dos parejas, no solo por que Antonio y yo
trabajamos en la misma empresa, si no por que María y Carmen se conocían desde
pequeñas, en el colegio, esta doble casualidad nos unió y cada sábado salíamos a
cenar, compartíamos vacaciones, etc.
Carmen y María tienen la misma edad, 43 años, yo, Pedro, soy
el mayor de todos, tengo 48 años, nos consideramos muy buenos amigos desde hace
mucho tiempo, por lo menos 20 años, en los que han pasado muchas cosas, crisis
matrimoniales de unos y otros, hijos, buenos momentos, incluso alguna que otra
infidelidad descubierta, pero el balance es mas que positivo. Referente al sexo,
tenemos confianza suficiente para hablar de casi todo, sin tabas, visto
películas porno juntos, ido a locales de strip tease, etc.
Durante la semana, María me comentaba lo que estaban
preparando para Antonio, se trataba de llevarle a cenar y después a un local de
estos que las chicas se desnudan, a los 4 nos gustan estos locales, además, es
sinónimo de buen polvo al llegar a casa
Éramos nosotros los que normalmente los íbamos a buscar a su
casa, como a mi casi no me gusta beber, es mas prudente, así que nos dirigimos a
nuestro restaurante favorito, Antonio se pensaba que la fiesta consistía en
aquella cena, la verdad es que las mujeres intentaron por todos los medios que
Antonio bebiera mucho, para ponerlo a tono, lo que pasa es que esto provocó que
ambas mujeres también bebieran mas de la cuenta.
Después de los postres y los cafés le dijeron que la fiesta
seguiría mas tiempo, lo subimos a nuestro coche sin decirle donde íbamos, pero a
medida que nos acercábamos al local, el lo adivinó.
Entramos, el espectáculo estaba apunto de empezar, habían
reservado una mesa muy cerca del escenario, por lo que la vista era inmejorable,
varias chicas iban saliendo y desnudándose una a una, alguna pedía al publico
que le ayudara, cuando se acercaba a nuestra mese le señalábamos a Antonio,
quien pudo desabrochar un par de sujetadores y quitar otros tantos tangas.
Cuando acabo el espectáculo, que lógicamente dejo a Antonio
algo excitado, las dos mujeres cuchicheaban algo que no podíamos entender
mientras se reían, en esto que nos dicen que nos quedemos allí que ahora
regresarían, mientras se van a hablar con una persona que parecía un encargado.
Regresaron a los dos o tres minutos y dijeron que pasaríamos a un reservado.
Sorprendidos los dos, nos levantamos y las seguimos hasta una habitación cerrada
que tenia unos sofás y una mini pista con una barra vertical y una iluminación
muy tenue. Las mujeres pidieron a Antonio que ocupara uno de los sofás, mientras
que en el otro nos sentamos María, Carmen y yo en medio, Antonio preguntó que
iba aquello, a lo que ellas respondieron que se pusiera cómodo y disfrutara de
lo que le iba suceder.
Al momento apareció una chica que nos preguntó quien era el
agasajado, le señalamos a Antonio, al que le dio dos besos, felicitándole y
diciéndole que estaba dispuesta a hacer que pasara el mejor aniversario de su
vida.
La chica se subió al pequeño escenario, y poco a poco, al
ritmo de la música, fue sacándose la ropa hasta quedar solo con un minúsculo
tanga y sujetador, a partir de aquí es cuando empieza la parte mas fuerte, se
bajó del escenario y arrastro a Antonio para que le siguiera cogido de la mano y
lo subió al escenario, la chica le pregunta:
Quieres acabar de desnudarme?
Claro, dijo Antonio
La chica se colocó de espaldas a Antonio para que este le
desabroche el sujetador mientras se los aguantaba con ambas manos, se dio la
vuelta y dejo caerlos, quedando dos magnificas tetas a un palmo de sus ojos,
después le puso las manos en la tira del tanga para que se lo bajara, la chica
quedó totalmente desnuda, Antonio se dirigió de nuevo a su sofá y la chica
inició otro baile, esta vez mucho mas sensual en el que nos enseño su coño
totalmente abierto, después se acercó a Antonio moviendo los pechos de manera
que casi rozaban la nariz, para acabar el espectáculo, se sentó sobre las
piernas de Antonio, ella con las piernas abiertas, entre su coño y la polla de
Antonio solo estaba separado por la tela de los pantalones y los calzoncillos,
mientras esta acariciaba el pecho, primero por fuera y después por dentro de la
camisa, la polla de Antonio se marcaba en sus pantalones.
La chica acabó el espectáculo, cogiendo su ropa y se fue
después de dar un par de besos a cada uno y diciéndonos que nos podíamos quedar
allí si queríamos, y que para pedir algo, solo teníamos que apretar un botón
Carmen y María se acercaron, diciéndose cosas a la oreja para
que no les oyéramos, hasta que pareció ponerse de acuerdo, mi mujer le dice a
Antonio:
Te ha gustado el espectáculo?
Muchísimo
Que te gustaría ahora para acabar tu aniversario?
Antonio dudó, o yo diría que no, pero no se atrevía a decir
nada, Carmen y mi mujer insistían en que pidiera lo que quisiera, que era su
aniversario, al fin se decidió:
Quiero que María me haga un espectáculo de strip
tease
Yo no me lo creía, mi amigo le pedía a mi mujer que para
celebrar el aniversario se desnudara para el, de hecho, nunca había visto
desnuda a María, ni yo a Carmen, a pesar de los muchos años de amistad. Mi mujer
me lanzo una mirada en la que suplicaba que le diera mi aprobación, supongo que
influida por el alcohol, mire a Carmen, no sabia que pensaba de aquello, pero vi
que también solicitaba mi aprobación, y yo, claro, acepté
María, que lucia un vestido tipo tubo negro, muy ajustado al
cuerpo y que le llegaba a cubrir con dificultades su coño, se subió a la pista
de baile, la música que sonaba le sirvió de ritmo, se contorneaba alrededor de
la barra, agarrándose a ella y de espaldas a nosotros, levantaba y abría las
piernas, con solo estos movimientos ya me la puso dura, y a Antonio también, no
separaba la mirada para nada, Carmen aplaudía e incitaba a María quien se bajó
del escenario y le pidió a Antonio que le desabrochara los primeros botones del
vestido que estaba justo entre sus tetas, Antonio me lanzó una mirada, yo asentí
con la cabeza, María se colocó como tirada para adelante, así se acercaba mas,
Antonio desbrocho el primer botón, después el segundo, el vestido se abría y
dejaba ver el comienzo de el sujetador, un sujetador sin tiras. Con el tercer
botón ya era casi todo el sujetador el que se veía, y con el cuarto, no había
dudas, sus pezones se marcaban perfectamente, señal de que estaba caliente, el
quinto ya le quedaba a la altura de ombligo, aquí le hizo parar, subiendo de
nuevo a la pista donde nos deleitó de nuevo con un baile sensual, esta vez
enseñando su sujetador, después, poco a poco se fue desabrochando los botones
que quedaban sin interrumpir el baile y aguantando el vestido para que no se
abriera, cosa que resultaba bastante difícil y que mas de una vez vimos su tanga
negro, Cuando ya no quedaba ningún botón abrochado, se giró de espaldas a
nosotros y contorneándose, abría el vestido sin que pidiéramos ver nada, hasta
que de golpe lo deja caer, quedando de espaldas y girando la cara hacia
nosotros, su culo quedaba esplendido, la tira del tanga se escondía en sus
nalgas, por lo que aparecía ante nosotros con todo su esplendor.
María se dio la vuelta y nos enseñó su cuerpo por delante, el
tanga tapaba lo mínimo que puede tapar, después imitó los movimientos de la
chica, realizando un baile en el que abría mucho las piernas, y como el tanga
era tan delgado, nos dejaba ver parte de su coño.
Cuando acabó el baile, se dirigió hacia Antonio, colocándose
también igual que lo había hecho la chica, sentada con las piernas abiertas
entre las suyas y de cara a Antonio, le dijo algo al oído, Antonio, muy nervioso
colocó las manos en la espalda de mi mujer y le desbrochó el sujetador, María
apartó las manos del cuello de Antonio y se aguantó el sujetador, y tirándose
para atrás, lo saco de golpe enseñándonos a todos sus pechos, y a escasos
centímetros de la cara de Antonio. Ella volvió a abrazarse a nuestro amigo, sus
tetas rozaban el pecho de Antonio que comprenderéis estaba contento pero no se
atrevía a abrazar a mi mujer, esta tuvo que colocarle las manos a su espalda
para que lo hiciera. María se movía, lo que aceleraba aun mas la calentura de
ambos ya que tenia su coño encima de su polla. Mi mujer no dio el tema por
acabado, se levanta y le pode que le saque el tanga, este no se hizo esperar, su
vello púbico, escaso y depilado como a ella le gusta, apareció ante la vista de
nuestro amigo, mi mujer volvió a sentarse como estaba, ahora su coño quedaba
tocando la entrepierna de Antonio, yo sabia que cuando estaba caliente se mojaba
mucho, como esta se movía adelante y atrás, vi que los pantalones de Antonio
quedaban manchados del flujo de su coño.
Carmen se levantó del Sofía y dirigiéndose a su marido le
dice:
Has visto que bonitos pechos tiene María?, te
gustaría tocarlos?
María le cogió las manos y se las puso una en cada pecho,
Antonio los cogía, primero tímidamente, pero después mas enérgicamente, a ella
le gustaba, solo hacia falta mirar su cara, casi gemía y sus movimientos se
aceleraban, Carmen no se separaba de la pareja viendo lo que hacían y
tímidamente se tocaba con la mano entre las piernas, como apretando, señal de
que el ver esto de su marido y amiga le calentaba también, igual que a mi,
claro. Entonces Carmen hizo que se levantara un poco, colocó su mano en la
bragueta de su marido, la desabrocho y apartando los calzoncillos sacó una dura
polla que aguantaba con la mano, quedo a dos o tres centímetros del coño de mi
mujer, Le pidió que se bajara despacio, esta así lo hizo, la polla de nuestro
amigo se iba introduciendo en el coño de mi mujer que cuando lo tubo toda
dentro, cabalgó como una poseída, mientras que se agarraba a Antonio. Carmen se
abrió un poco los pantalones y entro en ellos su mano derecha hasta llegar a
tocarse le coño, cosa que se apreciaba perfectamente. En un par de minutos,
María y Antonio se corrieron como locos, Antonio descargaba su leche dentro del
coño de mi mujer mientras ella no dejaba de gritar de placer durante mucho
tiempo, Carmen cada vez se acariciaba mas fuerte y también se corrió con su
masturbación, y yo, mirando todo el espectáculo con mi polla dura dentro de los
pantalones.
Los amantes eventuales se separaron, a María se le salía la
leche que poco antes había regado Antonio, Carmen se abrocho los pantalones,
Antonio y mi mujer se vistieron, allí todos se habían corrido menos yo, cosa que
precisó mi mujer y Carmen no quería que me quedara así, sentado como estaba, se
colocó entre mis piernas y abrió los pantalones sacándome la polla y se la
introdujo en la boca, vaya mamada me hacia !, yo le tocaba las tetas, primero
por encima la ropa, luego introduje las manos por dentro, mi mujer me ayudó
desabrochándole el sujetador para que tuviera mejor acceso, Carmen me tocaba los
huevos, cuando noté que ya me corría, hice una señal para que se apartara, mi
mujer nunca me deja que me corra en su boca, pero Carmen no se apartó y me corrí
dentro, que placer correrte en la boca!, Carmen se tragó toda mi leche, incluso
lamió la que se escapaba.