Luis y yo 10
Algunas semanas después de las visitas inesperadas en mi casa
de Jorge y de Luis, todo al parecer transcurría sin novedad alguna, no faltaban
los mensajes y las llamadas de Luis y las salidas que ahora eran cada vez más
frecuentes con Jorge, por lo que Luis me pedía más tiempo, pero era casi
imposible vernos.
Decidí seguir tratando a mi ex novio Jorge, y las cosas iban
muy bien, pasaba por mi a la escuela, salíamos cada fin de semana y aunque
parezca increíble el tiempo que pasaba a su lado, me hacía olvidarme de Luis...
Tuve que acompañar a mi mama a Guadalajara a visitar a la
mama de Luis, porque la habían operado y su estado era un poco delicado, Luis
sabía que iría a su casa, así que él fue a recogernos a la terminal y desde un
principio se comporto muy lindo, aunque claro teníamos que disimular un poco
frente a mi mama y más aun una vez estando en su casa, por fin llegamos y yo
dije que me sentía un poco cansada por el viaje, mi tío me dijo que podía
subirme a recostar, mientras tanto el, Luis y mi mama irían al hospital.
Sabiendo que me quedaría sola en la casa, subí las escaleras
y me dirigí al cuarto de uno de mis primos me recosté sobre la cama, cerré los
ojos y deje que el cansancio reposara allí, era tanto lo cansada que estaba que
en pocos minutos me quede dormida... cuando sorpresivamente comencé a sentir los
dedos de alguien que jugueteaban con mi cabello, se detenían en mis orejas,
recorrían mi cuello, sentía como poco a poco esos dedos bajaban y penetraban en
mi escote, en eso abrí los ojos y frente a mi sentado estaba Luis... se me quedo
viendo y me dijo:
-Luis: No sabes lo hermosa que te ves cuando duermes, no
quería despertarte...
No le dije nada y le sonreí muy coquetamente, me recosté boca
arriba, dejando que siguiera jugueteando...
Así que sus dedos entraron en mi escote, y allí se quedo por
un rato, hasta que se aproximo hasta mi boca y comenzó a besarme de la manera
más deliciosa que podía hacerlo, nos quedamos besando por un rato más, hasta que
los besos nos llevaron a que Luis se subiera encima de mi y nuestras manos
comenzaron a juguetear, nuestras lenguas se fundían, nuestros cuerpos se
contraían... era una sensación realmente placentera, en eso se detuvo y me dijo:
-Luis: Te quedaste un muy buen rato dormida... y ni cuenta te
diste que regrese y que ahora estamos solos... que te parece si nos vamos a mi
cuarto?
-Yo: Ahh así que estamos solos? me parece una idea
perversa...
Nos levantamos de la cama de su hermana y rápidamente ya
estábamos dentro de su cuarto, cerramos la puerta muy bien, asegurándonos que
nadie podía entrar... y una vez allí comenzamos a acariciarnos, ambos estábamos
de pie, así que nuestras manos podían recorrer cualquier parte del cuerpo, nos
besábamos cada vez más y más, hasta que Luis deslizo sus dedos debajo de mi
blusa y en eso me la quito, estábamos viéndonos de frente, así que en eso el
quedo sentado en la cama y yo encima de el, dejando que con sus dedos me
acariciara, me besara, poco a poco deslice la camisa que traía puesta, una vez
fuera comencé a besar su cuello, y poco a poco iba bajando recorriendo su
velludo pecho, mis manos y mi boca jugueteaban, el me acariciaba el cabello y
las orejas... sus dedos se deslizaron por mi espalda y en eso me quito el
sostén, continuamos besándonos y ahora tenia delante de mi, lo que a el tanto le
gusta, se quedo un rato besando mi senos y acariciándome, cuando de repente
desabroche su pantalón... podía darme cuenta de que ya estaba bastante excitado,
por lo erecto de su pene, así que metí una de mis manos y comencé a acariciarlo,
baje un poco mi boca, quedando completamente frente a su pene, me aproxime hasta
su ombligo y con mi boca lo besaba, hasta que sin esperárselo llegue de nuevo a
su pene, lo metí a mi boca y comencé a chuparlo, succionando, haciéndolo cada
vez más fuerte, más rico, esa sensación es inexplicable, por un lado sentir su
pene completamente duro y mojadito en mi boca y por otro ver su cara de
placer... eso ocasionaba que me excitara mucho más de lo que ya estaba... Luis
gemía... le gustaba lo que estaba haciendo... en eso sus manos me recorrieron
desde la espalda hasta la cabeza, se reincorporo y me levanto, me recostó sobre
la cama, se fue quitando lentamente el pantalón y se agacho a besarme con tal
pasión y desenfreno que logró que un sin fin de sensaciones recorrieran mi ser,
poco a poco su boca fu bajando por mi cuello, por mis senos, por mi vientre
hasta llegar a mis muslos, se detuvo un instante y comenzó a besármelos, en eso
fue bajando y llego hasta mi sexo, con sus dedos me acaricio, lentamente fue
metiendo uno de los dedos, podía sentir lo mojada que me tenía, abrió mis labios
y en eso metió su boca, su lengua comenzó a juguetear por mi clítoris,
succionaba, su lengua se detenía, se ayudaba también de uno de sus dedos, hasta
que esas sensaciones ocasionaron un enorme orgasmo que inundo toda su boca, una
de sus manos descansaba en mi vientre y con su lengua seguía lamiendo y
succionando todo mi sexo, yo ya no podía más, sentía como dentro de mi las
vibraciones y palpitaciones que me provocaba... en eso se detuvo y se acomodo
frente a mi, con mis manos lo sujete del cuello y el acaricio mi vientre y en
eso sentí como su pene poco a poco iba entrando en mi, comenzaron los
movimientos pélvicos que tanto disfrutábamos, entraba y salía de mi, nuestros
cuerpos chocaban, no dejábamos de besarnos, nuestras manos se entrelazaban,
levante mis piernas y lo rodee con ellas, la penetración se sentía mucho mejor,
el no dejaba de moverse, de deslizarse, de hacerme sentir tanto placer, mis
manos arañaron su espalda, el sudor se hacia presente, nuestras miradas se
encontraban, en eso cambiamos rápidamente de posición, me levante y quede encima
de él, el sujeto mis senos y yo comencé a deslizarme de atrás hacia delante y
meneaba mi cintura en forma de círculos, sintiendo cada vez y más profundamente
la dureza de su pene... era excitante lo que sentíamos, hasta que se vino dentro
de mi, yo quede encima de el, y así nos quedamos unos momentos, el me abrazo, y
nos besamos...
En eso le dije:
-Yo: mmm esto que hacemos no sabes como lo disfruto... es
inexplicable...
-Luis: Me encantas, quisiera tenerte así siempre, ve estamos
en mi casa, lo hicimos en mi cuarto y sentí como la primera vez que lo
hicimos...
-Yo: Hasta que hora estaremos solos?
-Luis: No se ni que hora es, pero mi papa me dijo que
seguramente se quedarían en el hospital, así que no tenemos prisa alguna, ahora
no me importa nada ni nadie más que estar así contigo...
-Yo: Me parece perfecto...
De reojo alcance a ver el reloj que tenía sobre su escritorio
y eran exactamente las 10:30 de la noche, sabiendo que estábamos solos, me dijo
en el oído:
-Luis: Te invito a que nos demos un relajante baño...
-Yo: Ok... vamos
Nos levantamos de la cama, tome mi ropa del suelo, apenas
alcance a medio vestirme cuando mi celular sonó, al sujetarlo vi que era Jorge,
se quede de pie antes de salirme del cuarto y le conteste:
-Yo: Hola como estas?
-Jorge: Hola amor... muy bien y tu?
-Yo: Bien también
-Jorge: Que paso como esta tu tía?
-Yo: Bien, al parecer lo delicado ya paso y seguramente hoy mi
mama se va a quedar con ella
-Jorge: Ok, me da gusto y dime cuando regresas?
-Yo: Lo más seguro es que antes del martes, tengo que regresar
a clases
-Jorge: Te extraño mucho princesita! hubieras dejado que las
llevara
-Yo: No de verdad no era necesario, yo también te extraño!
-Jorge: Me avisas ok? porque ya quiero verte!!!
-Yo: Claro que si! yo también quiero verte
-Jorge: Bueno te dejo Lyz, cuídate Mucho,
te mando un besote, no olvides que te quiero mucho eh!
-Yo: Ok Tu también cuídate, un beso bye
Luis seguía dentro del cuarto y cuando salí del mismo, casi
cuando llegamos al baño me dijo:
-Luis: Quien era?
-Yo: Ah un amigo, Jorge si te acuerdas de el no?
-Luis: Claro que me acuerdo... sigue siendo solo tu amigo?
-Yo: Si hasta ahora si, no me salgas con que estas celoso!
-Luis: Si la verdad un poco, pero no importa, el no esta aquí
ahora... jajajaja le llevo cierta ventaja!
Una vez en el baño, Luis abrió la regadera, yo por mi parte
no podía dejar de pensar en Jorge, lo peor del caso es que el comenzó a notar
eso, porque me quede viendo el agua, mientras sus besos se hacían presentes, me
abrazo y me dijo al oído:
-Luis: Que tienes Moni?
-Yo: Nada, porque?
-Luis: Desde que colgaste te noto muy rara...
-Yo: No para nada...
-Luis: Moni, dime que esta pasando... ese tal Jorge no es
solo tu amigo cierto?
En eso me volteé hacia el... y le dije:
-Yo: Luis... sé que no puedo engañarte y tienes razón, Jorge
no es solo mi amigo, el era mi ex novio y hace poco tiempo decidimos intentarlo
de nuevo... lo siento!
-Luis: Sabía que eso estaba pasando, ahora entiendo todo...
pero que a caso lo que tenemos tu y yo no te importa?
-Yo: No es que no me importe, pero sabemos bien que lo que
tenemos tu y yo, es algo que no podría ser aceptado tan fácilmente... por lo
mismo decidí intentarlo de nuevo con el, para no levantar tantas sospechas, me
entiendes?
-Luis: Si, pero sabes que aún con eso de que no podrían
entendernos, yo te quiero y no me gustaría perderte...
-Yo: No no me estas perdiendo, créeme que lo que siento por
ti, no se compara en nada a lo que siento por el, es algo distinto...
Se quedo callado... me abrazo fuertemente, me dio un tierno
beso y me dijo:
-Luis: Lo único que te pido es que no lo ames como me amas a
mi...
Con esas palabras me destruyo, porque era obvio que estaba
sintiendo algo más por Jorge, algo que me hacia olvidarme de él, pero no podía
decírselo...
Nos quedamos en el baño y aunque parezca increíble, solo nos
acariciamos, nos besamos y dejamos que el agua, mojara nuestros cuerpos...
salimos de allí y nos metimos en su cuarto, yo me sentía un poco culpable, pero
era mejor que lo supiera, nos vestimos y bajamos hacia la sala, en eso llego uno
de sus hermanos y nos invito a cenar.
En todo el transcurso de la cena, nos comportamos como
siempre lo hacíamos delante de la familia, molestándonos, el jalándome el
cabello, yo empujándolo, para no levantar sospechas... regresamos a la casa, ya
un poco cansados, así que solo llegamos a dormir, yo me quede en el cuarto que
esta junto al de el, mi primo que era el que estaba más cansado cayo rendido
como por arte de magia...
Estando en el cuarto sola, me costo un poco de trabajo
quedarme dormida, en eso Luis entro y sin hacer nada de ruido se sentó en la
cama y me dijo:
-Luis: Moni, quiero que sepas que te quiero mucho... y que no
quiero perderte... me sonrió muy coquetamente y se levanto de la cama...
Rápidamente me levante de la misma y lo sujete del brazo
antes de que saliera....
-Yo: Espera, no te vayas, créeme que lo que te dije hace rato
no fue para hacerte sentirte mal, sabes que yo también te quiero!
En eso me abrace a él y nos besamos!! con ese beso pude
sentir que se sentía mal, pero lo abrace con tanta fuerza para que sintiera que
no le estaba mintiendo.
Salió del cuarto y me quede pensando muchas cosas, lo menos
que quería era hacerlo sentir mal, era verdad lo que sentía por el, pero también
estaba sintiendo algo por Jorge, el estar pensando y acomodando mis ideas logre
dormirme.
A la mañana siguiente, mi mama y mi tío ya estaban de vuelta
en la casa con mi tía, desayunamos de lo mas normal y delante a todos Luis me
dijo:
-Luis: Moni, que te parece si me acompañas al centro?
Me quede sorprendida y le dije que si, antes de irnos sus
papas y mi mama nos pidieron que por favor no estuviéramos peleando, que nos
comportáramos.
Una vez en su camioneta, me dijo:
-Luis: Sabes, toda la noche estuve pensando las cosas y
necesitamos pasar este día juntos! así que no puedes escaparte!
-Yo: Jajajajajaja estas loco! ... no pondré resistencia,
llévame a donde tu quieras!
Una vez que ya estábamos unas cuadras lejos de la casa,
detuvo la camioneta y nos besamos como si fuera la ultima vez que lo hiciéramos.
No fuimos al centro, sino a un lugar completamente alejado de
la civilización, en donde podríamos estar a solas, así que de verdad disfrutamos
ese día juntos, nos quedamos tumbados en lo verde del pasto, con nuestras manos
entrelazadas, mirando al cielo... nuestros cuerpos relajados, nos besábamos, nos
sentíamos, ese día no necesitamos del sexo, sino de esos instantes llenos de
paz, en los que no estaba nadie más que nosotros dos...