En la madrugada me encuentro solitaria y aburrida… el
silencio y el aire fresco me hacen pensar muchas cosas…
Y de manera lamentable, aunque increíble, hoy duermo sola. Y
soy tan hermosa… mis tetas rosadas con duros y ricos pezones rojizos, mis
labios, mi culo firme y caliente, mis piernas, y mi coñito abultado. Me encanta
mirarme en el espejo, y masturbarme. Me gusta penetrarme con objetos y ver como
entran y salen jugosos de mi cuquita. En la madrugada, me antojo de sentir un
poco de calor.
Y mi imaginación vuela… es como soñar despierta!
Imagino, que tengo un gran hueco en mi cuca. Tan amplio que
mi manita entera cabe en él. Y en la terraza de mi casa, me masturbo con el sol
quemando mi cuerpo… y con la posible mirada de algún vecino.
Me imagino con mis largas piernas muy abiertas, sintiendo el
calor del mediodía en mi coño y en mi culito, completamente abiertos… mi
clítoris esta erecto, duro, a reventar! y con dos grandes, enormes consoladores,
metermelos en el gran hueco, menearlos a gusto, con un movimiento como si
quisiera masajear hasta el ultimo rincón de mi vagina.
Me siento tan putita, que desearía tener otro consolador en
mi culito, sin importar el dolor de algo tan grueso! Pero no sé qué puede ser
más placentero, si tenerlos ambos en mi cuchara mientras los muevo con
violencia, o uno en la concha y otro en el culo.
Y por indecisa e imaginativa, dándome cada vez más fuerte, el
calor que siento en mi cuchara arrecia… en toda mi cuca siento… que me vengo!
Tan ricamente que eyaculé mucho juguito rico y hasta me oriné!
Qué gusto me daría! Pero es sólo… un deseo de madrugada!