Santiago estaba sentado leyendo el diario, en la mesita de en
frente estaba sentada la misma muchacha que varias veces había visto en ese
mismo cafetín, ella estaría almorzando o algo así. A Santiago en realidad le
traía sin cuidado, el solo la recordaba cuando la veía y era siempre en ese
mismo cafetín.
Casi todos los días luego de salir de sus clases, Santiago se
dirigía al mismo cafetín para tomarse un jugo y leer el diario como asía
siempre. En la mesita de en frente estaba la misma muchacha que había visto en
días anteriores.
Ya tenían un par de meses viéndose en el mismo lugar, solo se
conocían de mirada, nunca ninguno de los dos se había dirigido la palabra y ni
siquiera se habían escuchado sus voces.
Siempre era lo mismo, ambos llegaban al cafetín al medio día,
casi siempre andaban solo los dos y rara vez alguno de los dos no se presentaba.
Pero la vida seguía su curso sin ninguna variación.
Un día Santiago venia subiendo las escaleras mecánicas del
metro, se dirigía a la salida y dos peldaños mas arriba estaba la misma muchacha
que siempre veía en el cafetín, sin duda ella también se dirigía al mismo lugar.
Ambos cruzaron miradas saliendo del metro, por primera vez
ella le hacia algún tipo de gesto, ella lo vio y le sonrió, fue como un saludo
con una sonrisa tímida, Santiago le respondió de la misma forma.
Ambos se dirigían al cafetín de siempre, que queda dentro de
un parque, el mismo donde muchas otras veces se habían cruzado miradas. Los dos
continuaron su camino sin ninguna novedad.
Cuando llegaron al cafetín ambos se dieron cuenta que solo
quedaba una mesita desocupada, ese día había mas gente de lo habitual. Santiago
dirigió su mirada a la muchacha que lo había saludado con una sonrisa tímida y
le propuso que compartieran la única mesita que quedaba vacía.
Ella acepto la proposición y fueron a ocupar el sitio. Una
vez sentados ambos, fijaron sus miradas el uno en el otro, se quedaron así sin
decir nada por unos segundos hasta que Santiago comenzó a presentarse.
El la saludó y le dijo su nombre a lo que ella le responde el
saludo y le dijo que su nombre era Nancy, a partir de hay comenzaron a charlar y
a conocerse mas a fondo, el le contó que siempre que salía de sus clases se
dirigía a ese parque a tomarse un jugo y leer el diario y que luego que salía de
allí se dirigía a su trabajo.
Ella le contó que después que ella salía también de sus
clases, también se dirige al mismo lugar a almorzar y que luego se regresaba a
sus clases cuando le tocaban por la tarde y cuando no, se iba a su casa.
Una hora después de haber llegado, ya ambos se tenían que ir
a sus respectivos destinos, se fueron juntos hasta la estación del metro, ahí se
separaron y se despidieron.
Otro día Santiago estaba ya sentado leyendo su diario como
siempre cuando de repente aparece Nancy y lo saluda, el muy cortésmente se
levanta de su asiento, le sonríe, la saluda y la invita a tomar asiento, ella
acepta de buena gana y toma su asiento.
Santiago no solía almorzar en el cafetín, pero ese día lo
hizo, invito el almuerzo a Nancy y ambos pasaron la hora entre charla y charla,
se iban conociendo cada vez un poco más. Cuando ya habían terminado, ambos se
dirigieron hasta la estación del metro, donde se volvieron a despedir.
Así pasaron los días, se iban conociendo cada vez mas, ambos
se enteraron que los dos eran solteros, los dos tenían el mismo signo zodiacal y
se iban dando cuenta que tenían muchas cosas es común.
Entre ellos había una muy buena química, ambos se sentían a
gusto con la compañía del otro, en muy poco tiempo se fueron convirtiendo en
buenos amigos, pero ambos sabían que esa amistad duraría poco, porque ambos se
atraían mucho y la verdad de su buena amistad era la mutua atracción y el cariño
que se profesaban.
Pasaron un par de meses y en ese tiempo Santiago y Nancy ya
eran mas que amigos, eran muy, muy buenos amigos, salían cada vez que podían,
iban al cine, a comer, a museos, bibliotecas, el la había llevado a su casa,
ella hizo lo mismo un día invitándolo a cenar a casa de ella, ya conocían a sus
familias y algunos pensaban que ellos eran novios.
Un día cualquiera Santiago y Nancy decidieron no ir a
trabajar ni a clases respectivamente, ambos solo querían estar juntos y luego de
almorzar, se fueron a dar vueltas por el parque, luego vieron un sitio muy
bonito, había algunos árboles y varias rocas tamaño familiar que servían de
sentadero.
Nancy se sentó en una de las rocas y Santiago se quedo de pie
muy cerca de ella, estuvieron mirándose por varios segundos que les parecieron
minutos.
Luego se tomaron de las manos y fueron acercando sus caras
hasta terminar en un suave y muy tierno beso.
Se separaron por un instante, tomaron aire y volvieron a
unirse en otro beso, este mas largo y más apasionado que el primero, Santiago la
tomo con sus dos manos por la nuca y le iba acariciando el cabello, ella lo
abrazaba por la cadera.
Estuvieron en ese mismo plan muchísimo tiempo, pero ambos
querían seguir y
Continuaron con lo suyo. Sus besos eran perfectos, parecía
como si conocieran sus formas de besar de muchos años. Sus lenguas iban en
perfecto orden junto con el movimiento de sus cabezas.
Duraron varias horas en ese sitio, se besaron, se acariciaron
por encima de sus ropas, se abrazaron, se dijeron todo lo que sentían el uno por
el otro y terminaron el día siendo novios oficialmente.
Pasaron varios meses y su amor iba creciendo cada día mas,
ambos se querían y se respetaban y todo era como un hermoso sueño hasta que un
día apareció en la vida de Nancy un antiguo ex novio.
Rodrigo fue el primer amor de Nancy, un hombre arrogante,
presumido, bajito, gordo y feo, el había amasado una muy buena cantidad de
dinero con su empresa en el tiempo que estuvo fuera de la vida de Nancy.
Rodrigo fue directo al punto con Nancy, le pidió que volviera
con el, pero ella lo rechazo porque ella ya tenia un nuevo amor y estaba
enamorada de el.
A Rodrigo eso no le importo, el comenzó a mostrarle todo el
dinero que el tenia y empezó a seducirla o mejor dicho, el dejo que su dinero la
sedujera, al cabo de unas semanas Santiago notaba muy extraña a Nancy, el le
preguntaba que le sucedía y ella lo evitaba o le decía que no pasaba nada.
Santiago pensaba que Nancy estaría atravesando algún tipo de
depresión o alguna pequeña crisis y un día pensó que dándole una sorpresa eso la
ayudaría a volver a ser la misma de siempre.
Así que una noche estando ambos cenando en un restaurante,
Santiago le pidió a Nancy que se casara con el, ella se sorprendió mucho y le
dijo que no. Santiago con el corazón del tamaño de una metra, aguanto el dolor y
mantuvo la compostura durante el resto de la noche.
Nancy estaba cayendo en las garras de Rodrigo gracias al
dinero de este y fue por ese motivo que ella rechazo la propuesta de matrimonio
de Santiago, ella estaba en un dilema. Por un lado tenia al que era sin lugar a
dudas el amor de su vida, Santiago un hombre joven, simpático, excelente
persona, pobre y luchador, por el otro lado tenia a Rodrigo, un hombre bastante
mayor que ella, antipático, arrogante y con mucho dinero, un hombre que le daría
muchos lujos y comodidades, pero que sabia que nunca le daría ni el amor ni el
respeto que una mujer necesita.
Un día Nancy le contó todo a Santiago y le pidió que la
ayudara a decidirse por uno de los dos, esto molesto a Santiago, pero eso no era
nada comparado con el dolor y la humillación que sentía, el no podía creer que
Nancy, el amor de su vida estuviera hay diciéndole todas esas cosas.
Todo el amor, respeto y cariño que sentía por Nancy se
convirtió en un abrir y cerrar de ojos en odio puro, Santiago con el cuerpo
temblándole, con el corazón disminuido y lleno de dolor y con los ojos aguados
por las lagrimas, saco fuerzas y con voz fuerte y clara le dijo a Nancy que no
la quería ver nunca mas y que por ningún motivo lo buscara y nunca mas la volvió
a ver.
Nancy no le quedo más opción que aceptar volver con Rodrigo,
pero cuando este se entero que ella estaba embarazada de Santiago, la insulto y
la voto.
Nancy loca de dolor y dándose cuenta del enorme error que
había cometido se fue a su casa, por la noche se tomo un veneno y se acostó a
dormir para siempre.