El electricista se portó muy bien (4)
Hacía mas de 20 días que no estaba con un hombre. Desde que
estuve con Hugo Y después con el Vigilante, no he visto el sexo de un hombre.
Sucede que me fui a la playa y ahí con la familia siempre trato de portarme
bien. Y me entrego al sexo heterosexual y monogámico. Pero admito que me dan
como ataques de abstinencia que me cuesta contener.
Así que, ni bien llegué a Buenos Aires esperé un día y me
atreví a llamar a Hugo con la excusa de que tengo un nuevo trabajo. Me contestó
muy contento y me dijo si quería pasar por su casa para hablar. Le pregunté si
no era molestia y me contestó: "en absoluto, macho, vos sos un amigo, vení
cuando quieras". A lo que contesté: "en 30 minutos estoy por ahí.
Llegué, estacioné el auto frente a su casa y toqué el timbre.
Hugo me hizo pasar y cerró la puerta. Estaba solo con una toalla en su cintura,
recién bañado y aún tenía el cuerpo mojado. Lo miré y le pregunté ¿"siempre
recibis así a tus clientes?, Hugo con su risa que le cambia la cara y lo hace
irresistible, me responde "solo si el cliente lo merece". Y me abrazó y me besó.
Me dijo "te extrañé como loco, me hago una paja cada noche pensando en lo último
que hicimos, quiero que hagamos todo otra vez."
Yo le dije que también lo extrañé mucho y le conté lo que
había pasado con el vigilante. Abrió lo ojos y me dice "sos terrible, no
perdonas a nadie!!!" "por favor contame todo".
Así lo hice y noté que se calentó muchísimo, Se agarraba la
pija por sobre la toalla. Y me acariciaba la espalda y me besaba el cuello.
Bueno la charla siguió y la temperatura nuestra ya no
esperaba más. Nos habíamos tomado dos cervezas cada uno y me invitó a su
dormitorio.
Ahí empezó una sesión de caricias sobre la cama y se colocó
en 69, él arriba mío. Me dio una chupada de pija, huevos y culo que yo no me
esperaba. Y colocaba su agujerito frente a mi boca para que lo lengueteara a
gusto. Después cambiamos de posición y él debajo de mí seguimos con el mismo
juego. Ahí aproveché para meter un dedo en su esfínter que lo tiene muy
apretado, pero con la insistencia y la saliva entró todo. ¡Cómo le gustó! No
paraba de decir "me re calentás". Y la pija se le ponía como de madera, muy
dura.
Yo saqué el dedo y volví a ensalivarlo y traté de meter dos.
Me resultó muy difícil. Pero Hugo quería porque me ofrecía su culito virgen. Ya
con dos dedos en el culo la pija parecía que le iba a reventar. Yo tenía tres
dedos de Hugo metidos en mi culo. Me pidió que le permita cogerme. Yo esperaba
ese momento.
Me colocó boca abajo y una almohada en mi pelvis. Y se colocó
encima de mí. Me acarició la espalda, me besó el cuello y me hablaba al oído,
"así te va a entrar más"
"te gusta"?. Y me la fue poniendo sin mucho trabajo, ya que
él mismo se había encargado de poner mi agujerito a punto. Una vez toda adentro,
comenzó a bombear, el clásico bombeo. La sacaba casi toda y la mandaba para
adentro.
Como nunca antes disfruté del peso de su cuerpo, Su pecho
velludo encima de mi espalda.. Me apretaba en un abrazo fuerte. Y seguía
metiendo y sacando su pija.
Se detuvo y me colocó en posición de perrito y siguió
cogiendo. Esta vez él tenía una pierna arrodillada en la cama y con la otra se
apoyaba en el piso. Para tener más fuerza. Yo resistía los embates.
El final fue poniéndome boca arriba, con una almohada en la
cola, levantó mis piernas sobre sus hombros y me la colocó, Disfruté otra vez de
su hermoso rostro, traspirado y con expresión de mucho placer, mientras me
bombeaba cerca del orgasmo. Cuando estuvo por acabar me la sacó, se sacó el
forro y ahí mismo se pajeó un poco y me largó los chorros de leche sobre mi cara
y cuello.
Se tranquilizó un poco y me lengüeteó por donde había caído
su leche y me besó. Saboree su leche desde su boca y nos tendimos a reposar
abrazados.
Pasó un rato y me dijo que durante estos días que no nos
vimos se imaginó todo esto. Tenía ganas de hacer muchas de las cosas que yo hago
y quiere llegar a disfrutar de una pija en el culo.
Después nos bañamos juntos y esta vez él se arrodillo para
lavarme la pija y jugó con ella en su boca. Yo entendí lo que quería. Hice un
poco de fuerza y mi pis salió fuerte llenándole la boca. No podía tragarla toda.
Cuando vacié la vejiga, siguió jugando logrando una nueva erección, yo seguía
sin acabar y mis bolas me estaban reclamando. Así que, lo dejé que la chupe, así
bien parada, me masturbé en su boca y acabé. Lo sorprendí y un poco le cayó en
la lengua, el resto en la cara y en sus manos. Nos terminamos de bañar y fuimos
a charlar para arreglar algo para la próxima vez.
Le sugerí que propiciáramos un encuentro entre el vigilante,
él y yo. Le pareció buena idea y quedamos en que cuando el vigilante lo llame lo
va a citar a su casa para hablar del presupuesto y me va a llamar a mi para que
llegue como de visita. Vamos a ver si nos sale bien.
Ya les contaré.
Pueden escribirme a
danielgrimau@yahoo.com.ar