Este es un relato que mi amiga Sara me lo envío para
publicarlo, ella relata lo que sucedió en nuestra experiencia que surgió de un
deseo por parte de su curiosidad como mujer de saber lo que hay detrás del mundo
en Internet.
Mi nombre es Sara, soy de Lima - Perú, tengo 44 años, soy una mujer bien
parecida, mi cabello es claro, piel blanca y pecosa, con mas incidencia en la
espalda y senos, de unas piernas muy bien proporcionadas, simétricas y muy
depiladas, mis pechos siempre se mantienen duritos, firmes y lechosos debido a
mis ejercicios para mantenerlos muy consistentes, ni que hablar de mi derrier
que es redondito y me encajan muy bien los jeans y las minifaldas, por eso me
gustan usar estas ultimas.
Será quizás porque mi cuerpo siempre atrae miradas masculinas
que me ha encantado sentirme sexy, deseada, poder mostrar lo que tengo y seducir
a los hombres con mi cuerpo.
Desde cuando me case he tenido latente la fantasía de hacer
el amor con un hombre que no sea mi esposo.
Mi relato refiere una tarde de aburrimiento y tedio. El reloj
marcaba casi las 3 de la tarde. Estaba en casa, sola en mi cuarto, algo
deprimida, pero caliente, seguramente la depresión se debía a la falta de sexo,
ya que mi esposo mas dedicaba tiempo a sus viajes y sus quehaceres laborales que
a fijarse en mi como mujer, ya que me tenia relegada en el plano sexual desde
mucho tiempo atrás y mi único espacio que llenaban mi soledad eran el internet y
mis amigas del club.
Aquella tarde llevaba puesta una blusa transparente de seda
que a duras penas tapaba mis senos, pero hacían resaltar mis pezones negritos,
duritos y paraditos, de la parte de abajo llevaba puesta una micro-minifalda de
lycra blanca muy pegada a mi cuerpo que apenas tapaba mi coñito, como estaba
sola en casa y por la comodidad, no llevaba puesto nada debajo de mi minifalda,
y si a alguien se le ocurriría ponerse en mi frente, fácil podía notar la rayita
de mi vagina depilada y algunos pelitos de mi vulva.
Estuve en Internet revisando mis correos, contestando algunos
y pensando en mi situación del momento; pero, quizás en algún instante de esta
monotonía, la curiosidad por conocer algo mas de la sexualidad me arrastro a
abrir algunas paginas de contenido erótico, eran muy excitantes y cada clic que
daba en cada una de ellas era un mundo cada vez mas complejo, estuve revisando
cada enlace que se me presentaba por horas y a buenas instancias empezaba a
excitarme, con mi vagina cada vez mas húmeda, sobreexcitada y con mis nalgas
deseosas de ser apretadas, mi boca a estas instancias la tenía muy seca,
imaginando cómo me sentiría si como por arte de magia llegase la oportunidad de
tener un "encuentro sexual con alguien con quien no conozca, alguien quien me
pueda seducir y con quien pueda realizar lo más indecoroso y prohibido, pero que
a la vez que no pudiera complicar mi vida sentimental"
Pensando en esto, abrí el buscador Google y busque por la
frase "relax y masajes" y fue cuando aparecieron varios perfiles de hombres de
esos que anuncian en internet y en diarios y que se dedican al servicio sexual
del relax y masajes.
Todos los anunciantes hablaban de ser tipos dotados,
varoniles y mostraban sus bondades, eso, me acabó de calentar. Pensé que quizá
alguno viviese en mi ciudad y pudiéramos concertar una caliente cita.
No tuve qué esperar mucho, leí varios anuncios y todos casi
tenían la misma similitud de contenido, hablaban de ser dotados, machos y
mostraban sus fotos, falsas por supuesto, ya que la gran mayoría las baja de la
net, pero uno en especial y muy singular atrajo mi atención:
"ADAMO, sex partner masculino, con un despliegue extremo de
energía sexual y erótica. Brindando una oportunidad de crecimiento y placer
sexual mas humano, abierto y diferente, exclusivamente damas"
Peruano, de buen parecer, heterosexual, DISCRETO, 33ª, 1.70,
tez clara, profesional, instruido, físico armonioso, buena silueta y postura,
buen abdomen, pectorales marcados, apéndice 17 cm. Totalmente pulcro y aseado.
Ufffff, un hombre como los que me hacen llegar a lo más
hondo.
Tenía su propia página web, donde daba una descripción mas en
detalle de su persona (incluyendo un dossier fotográfico) y lo que ofrecía a
mujeres como yo, en busca de una aproximación más intima, pasajera y sin
complicaciones de vida.
Me tome la molestia de leer su pagina en completo, solo así
pude darme cuenta que dentro de todos los ofertantes era el mas confiable.
Le envié un mensajillo para poder conocer lo que ofrecía,
estaba muy calentísima y excitadísima, deseaba saber que podría decirme, aun no
terminaba de imaginarme lo que me diría, cuando para mi sorpresa la respuesta no
tardo en llegar.
¡Si que era muy efectivo este chico!
De todos modos, no me confié mucho, porque ya me había
ocurrido chatear con otras personas y descubrir que hay muchos mentirosos en la
red. Pero, su mensaje que me envió me dio mayor seguridad para darme una idea de
que se trataba de una persona muy entendida.
"Sara, te agradezco el haber confiado en mis servicios,
además de darte las garantías en cuanto a mi discreción, mi propuesta es hacerte
sentir bien donde podrás sentir mi calor humano y atento hacia las damas como
tu"
El aportó más datos de su persona y de su trabajo como
acompañante, me dijo su profesión, me ubicó en su área de desempeño, me
proporcionó su teléfono celular. Esto me pareció o un atrevimiento de su parte,
exceso de confianza o mucha calentura.
Ya imaginan como me sentía y las ansias por poder conocer a
este chico atento.
Sin embargo, lo que más me entusiasmó es que me dijo que estaba en línea y si
gustaba podía agregar su correo a mis contactos por MSM, para poder charlar en
línea, cosa que no dude ni un instante y en menos de 3 minutos ya estaba en
conexión con el, conversamos muy amenamente, por largo rato, se notaba que era
un chico muy instruido tanto en modales como en temas de sexualidad, me comento
que su domicilio se ubicaba en San Borja, un distrito residencial y por las
referencias que me comento este no distaba de unas 20 cuadras de mi domicilio,
ya que también yo domiciliaba en aquella zona.
No tarde en descubrir de la conversación con Adamo, que tenia
algo que era muy diferente de otras personas que había conocido por este medio.
Como me encontraba sola en casa -ya que mi marido se
encontraba en uno de sus continuos y largos viajes- se me ocurrió la idea de
invitarlo a mi casa en ese mismo instante, estaba deseosa por conocerlo y
también quería pasar un buen rato en su compañía. Estaba dispuesta a llegar
hasta los límites inimaginables.
Pero antes, decidí llamarlo por teléfono, quería saber como
era su voz y lo que me diría por teléfono, decidí marcar su número y al timbrar
su celular me contesto una voz con mucha personalidad entre sonora y grave, me
hablo con mucha naturalidad y confianza, lo que me acabó de cautivar. Solo el
escuchar la melodía de su voz, me sentía como haber encontrado la llave al
paraíso y por supuesto con deseos de estar en mi fantasía.
Así que le dije que pase a visitarme y le proporcione la
dirección de mi domicilio.
Es cierto que le había dado los datos de mi casa y mi numero celular, cosa que
nunca acostumbro a hacerlo, nunca doy mi teléfono o direcciones a desconocidos,
mucho menos por MSM, pero mi intuición de mujer me decía que Adamo era diferente
a cualquier hombre, que era un hombre respetuoso y confiable. También le indiqué
mi profesión y mis rasgos físicos. En ese sentido, no acostumbro mentir porque
me hago acreedora una mentira igual y no me parece muy justo y decente.
Quedamos de acuerdo que venga a mi casa a las 9 de la noche y
le ofrecí esperarlo con unos traguitos para poder sazonarnos, le pregunte si
bebía algo en especial ofreciéndole un menú en licorería, entre cervezas, vinos,
whiskys, pisco sour y toda una gama de extensa botellería. Yo le indiqué mi
preferencia por los bocadillos salados y el me ofreció traer algunos bocadillos.
Continuamos charlando por teléfono y nuestra plática nos
llevo a tener una conversación muy caliente por teléfono, yo le hable de mi
depresión, mis hobbies, mis largas horas a través de internet, mis necesidades y
porque no, también un poco de mi calentura.
El me comentó que como mujer no solo tenia derecho a ser
admirada, sino que también tenia derecho a disfrutar de lo que la naturaleza me
había dado, que tenia derecho a ser amada, deseada, disfrutada y
excitada.....que la mujer es igual al hombre y tiene los mismos derechos y
privilegios sexuales. Por sus palabras supe que él siempre ha asumido su
personalidad heterosexual y que, al igual que yo, era lo que nos movía de
placer.
Cada palabra que brotaba de sus labios me hacia vibrar de
éxtasis y sentía derretirme de placer.
Le dije que estaba ardiendo de calentura y ya no podía
resistir la tentación del gozo, de tenerlo cerca de mí….pasamos a ser mas
explícitos en nuestra conversación y me dijo que igual que yo estaba
semi-desnudo ya que recién se había duchado y tenía muchas ganas de
todo......que estaba ardiendo de placer por hacerme el amor, de querer desfogar
su libido en mi, que se encontraba en excitación y erección y que no podía
resistir la erección involuntaria del cuello de su pene que lentamente se erguía
y de flácido pasaba a convertirse en un miembro tieso, duro y potente. que le
encantaba coger, mamar y acariciar la sensualidad de una mujer como yo, que si
me tuviera al frente, me haría el amor como si mi cuerpo se tratase de un lienzo
en el cual el pondría sus pinceladas llenas de finura, arte y tacto masculino.
Que deseaba acariciar y lamer mis turgentes senos y todas mis
glándulas femeninas.
Ya no podía aguantarme,
Mis piernas rozaban entre si, las apretaba y las movía para
sentir el roce de mis labios interiores, sentía mis entrañas vaginales muy
calientes, me quemaban, mi vagina estaba muy lubricada, mojada e hinchada, y mis
jugos ardientes como lava y a punto de estallar, estaba muy deseosa de acoger un
buen nabo en mi interior, así que no resistí mas y le dije que estaba
sobreexcitada, que mis pezones estaban duros y que mi mano estaba cerca de mi
escote buscando mis sensibles y delicados senos para acariciármelos......me
encontraba muy arrecha, así que le dije que venga inmediatamente a mi casa…..que
estaba tocándome y que necesitaba urgentemente de su compañía para disfrutar de
su cuerpo.
Me dijo que en menos de 15 minutos estaría en mi domicilio y que mientras tanto
siga tocándome y acariciándome.
Mientras esperaba a Adamo continuaba auto-excitándome ahora
con mis dedos que bajaban la minifalda que tenia puesta y buscaban mi vagina, me
tocaba mis partes, mis dedos los movía muy deprisa para sentir el placer, sentía
mis bellos púbicos y trataba de jugar con mi clítoris moviendo mis dedos tan
rápido en mi coño que al igual que mi cuerpo me pedía más y más excitación
haciendo que me mueva con más intensidad.
Me acariciaba mi clítoris, me olía y chupaba mis dedos,
tratando de lograr satisfacerme plenamente en mi exploración sexual, mientras
tanto el tiempo se me hacia muy largo en espera y estaba muy ansiosa de ser
cabalgada por este chico lleno de bastante experiencia sexual.
Repentinamente el ruido del timbre de mi sala me hizo volver
en mi, sabia que era el, que ya había llegado y salí muy deprisa de mi
dormitorio -ubicado en el segundo piso de mi casa- para recibirlo, tanta fue mi
desesperación que en mi bajada casi resbalo de las escaleras ya que llevaba
puesta zapatos de taco alto que me hicieron perder el equilibrio, antes de abrir
la puerta observe por la cortina para cerciorarme bien si se trataba de Adamo ya
que mi excitación me había llevado a apresurarme corriendo llevando mi ropa muy
mojada y muy subida de mi cuerpo, tanto, que podían notarse todas mis bondades
femeninas.
A través de la cortina pude notar que era un hombre de buenas
medidas –entiéndase, como un hombre de muy buena factura en dotación y
cuerpo- Cuando abrí la puerta principal a medias, observe que mi amigo
visitante era nada menos que un tipo muy cautivador.
Me miro fijamente a los ojos y me dijo: Hola soy Adamo, tu
debes de ser Sara……..si,….soy Sara le replique.
Su mirada masculina recorría todo mi cuerpo, (ya había
comentado que llevaba puesta una minifalda blanca y una blusa transparente, sin
nada debajo de ellas) así que no era muy difícil para el, notar por la
transparencia de mi blusa y mi falda, mis glándulas mamarias, mi vientre desnudo
y toda mi región pelviana.
Lo invite a pasar, y al ingresar, pude ver sus glúteos muy
redonditos y su espalda muy perfecta, suponía que trabajada en algún gym.
El se acomodo en uno de los sillones de la sala, mientras yo
dándole la espalda y en un movimiento acelerado procedí a encender una lámpara a
media luz, estando de espaldas a el, pude observar muy sutilmente que el tenia
la mirada fija en mi colita, así que demore un poco encendiendo la luz de la
lámpara para que pueda tener una visión muy amplia de mis glúteos y mis piernas,
tratando de agacharme para insinuarme, luego volteándome no pude disimular fijar
mi mirada en sus piernas abiertas a ambos extremos y observar su zona genital en
profundidad con su órgano glanduloso y saliente bajo su pantalón, no tuve
oportunidad de tomar la medida, pero su grosor era impresionante y para mi
deleite se le notaba la línea de su bulto por su pantalón, mi emoción y
calentura eran evidentes en la tremenda erección que había visto, y para evitar
que se diera cuenta de mi morbo, le pregunte si deseaba tomar alguna bebida,
sugiriéndole que me aceptara un pisco sour, cosa que el accedió muy atentamente,
luego, me dirigí al bar a pocos metros de donde el se encontraba, por dos copas
de la bebida que le había insinuado, no sin antes de mostrarle nuevamente mi
espalda y mi caminar muy coqueto, mostrándole mi movimiento y oscilación de mi
cuerpo vibrante, amen de la minifalda apretadita que llevaba y que mostraba mi
rayita y mi cintura quebradita.
Mientras estaba en el bar sirviendo los tragos, de espaldas, no pude percatarme
que el se había puesto de pie y estaba detrás de mi, me cogió del talle y me
pego hacia el, no me dio tiempo de reacción y solo pude sentir su miembro
enhiesto, erguido y erecto pegado a mi culo, en vez de rechazar su aproximación,
quebré mi cintura y estire mis nalgas hacia atrás tratando de ser receptiva ante
su órgano masculino, luego el me tomó por los hombros, mi cuerpo empezó a vibrar
como un remolino impetuoso y me dio un beso de lengua en el cuello cuya succión
me hizo estremecer. Inmediatamente después me dijo que sólo por mi descripción,
la forma como caminaba y vestía sabía que era una mujer muy sexy, y que tenía
pensado en hacerme realidad alguna fantasía en la cama y que solo que me
sintiera "en confianza", instrucciones que seguí al pie de la letra.
Le alcance una copa de pisco sour por sobre mi hombro, el me
recepcionó la copa, pero, ni tardo ni perezoso bebió un sorbo y la dejo de lado
para introducirme una de sus manos dentro de mi blusa, haciendo aparecer desnudo
uno de mis senos logrando que me pierda en deleite y sobreexcitación, mientras
su glándula masculina realizaba movimientos en ondas circulares detrás de mí,
luego, empezó con destreza y habilidad a desabrocharme la blusa, hasta dejarme
semi-desnuda, y yo muy obediente dejaba sentir su calidez corporal acariciando
cada poro sensible de mi cuerpo.
Adamo, continuo su exploración en mi cuerpo y su mano ahora
había bajado hasta el pliegue de mi minifalda y poco a poco la levantaba, en
busca de mi carnesí fértil y jugoso y de un salto con sus manos agarrando mi
cintura me volteo y me levanto para sentarme sobre la barra del bar, fue directo
con su boca a mi entrepierna.........me empezó a lamer engolosinado mi parte
vaginal y clitoridial, me dio un beso profundo y succionador entre la comisura
del labio vaginal y la vulva consiguiendo provocar ciertos placeres hasta ahora
desconocidos para mi persona, mientras mi cuerpo se dejaba caer en una posición
supina (boca arriba) sus labios subieron y bajaron mis carnes en repetidas
ocasiones, mientras que con su otra mano amasaba mis tetas, que a estas alturas
las tenia duras, rojitas y mis pezones muy erectos.
Mientras me daba una lectura lingual a mis tetas yo
aprovechaba en sacar su camisa de su cuerpo, y al lograr abrirlo pude notar sus
pectorales muy bien tonificados y marcados, los bese y acaricie, mientras el
seguía en sus delectaciones sexuales a mi cuello y mis tetas. Su lengua jugaba
con mi cuello, mientras sus manos bajaban lentamente de mis senos hasta mi
ombligo, luego hacia mis caderas curveadas hasta llegar a mis piernas y llegar a
mi vagina hasta rozarlas, mi arrechura era cada vez más ardiente de gozo y
placer como una hembra poderosa, en mi cabeza solo estaba la idea de tener su
pinga caliente, dura y gruesa dentro de mi, me encontraba al máximo de
calentura, así que le dije que quería desabrochar su pantalón y sacar su
herramienta, entonces el acerco su boca a mi cuello y de un susurro me dijo:
¡No seas tímida y sácalo, es todo para ti.
Entonces, desabroche y baje el zipper de su pantalón, al caer
este, estaba desnudo por completo, su verga yacía erectísima en su entrepierna
sobre el soporte de dos enormes huevos de buena factura. Me contuve durante un
momento en solo pensar que esa delicia de carne podía encajar en mi interior,
acerque una de mis manos y acaricie sus huevotes y su verga, luego, el saco un
condón de su pantalón y me dijo que me lo ponga en la boca y se lo coloque con
ella a su pene, a lo que accedí y al desenrollar el condón en su extremidad a
modo de una succión fálica, este cobraba cada vez mayores dimensiones en
longitud y grosor, toda una delicia para mi, luego el se acerco su vientre a mi
vagina y alzando sus caderas acomodo su pene en mi orificio vaginal, yo por
supuesto levantando también mis palpitantes nalgas y abriendo los muslos hacia
los extremos ansiosa por dar albergue a su órgano masculino y obtener su
desenfreno sexual en la forma mas explicita, mi celo era muy ardiente y podía
sentir las sustancia secretada por mis glándulas sexuales de mi excitación
dentro de mi interior.....el acercó su pene y en una suave penetración en mi
interior hizo que mi respiración y agitación aceleren, podía sentir vivos sus
deseos de saciar mi gula morbosa......comenzó a moverse cada vez mas y mas a
meter y zambullir su pieza caliente que penetra y se ajusta a mi interior, cada
movimiento de su pelvis, su mórbido trasero bien aleccionado era para mi un
periodo de turbulencia y agitación, tratando de no perderme cada embestida de
parte de su miembro, abrí y apreté mis piernas un poco más para poder sentir
mejor su potente pinga penetrándome y rozándome.
Mi cuerpo y mente se encontraba en una fase de goce y
felicidad que marcaban el transito agitado y tumultuoso hacia una erupción de
placer, mi lubricación vaginal era extrema, mis labios y clítoris enormes en
tamaño, mis pezones erizados, sentía el deseo de mover la pelvis adelante y
atrás cuando el orgasmo se me aproximaba, se me venia un cosquilleo, un temblor,
un reflejo, como un estornudo, solo que mucho mas placentero, una descarga
eléctrica sobre mi cuerpo, sentía correr mi liquido interior y una serie de
contracciones de mis músculos vaginales que aumentaban en intensidad, hasta que
no pude soportar mas la complacencia de los deleites sexuales, la embestida y
movimiento peneano de Adamo fueron causantes de estallar en una convulsión
orgásmica única, un violento orgasmo de cuerpo completo, uno que nunca antes
había tenido la oportunidad de experimentar, que me hizo vibrar, gemir gritar y
sollozar de placer y alcanzar la cima del clímax femenino, quede muy relajada
por buen tiempo sin pronunciar palabra, solo deseaba quedarme muy quieta y gozar
inmóvil del torrente orgásmico que experimentaba.
Adamo, me había hecho llegar y tocar el cielo, y no estaba
dispuesta a dejar pasar este lento y gradual retorno a la normalidad de mi
vagina y en las profundidades de mi pelvis.
Nos dimos un corto intervalo a nuestros placeres, unos
pequeños sorbos a nuestras bebidas, unas suaves caricias para volver
atropelladamente a ponernos al tanto de las novedades en nuestros sexos.
Me llevó de la mano a la habitación, ocupamos la cama y
entonces empezó el verdadero espectáculo: nos mamamos, nos corrimos ambos, sobre
todo yo que no había tenido experiencias como esta, tomamos otras copas, nos
cogimos mutuamente pero yo disfruté tremendamente el ritual que él siguió para
poseerme:
Con toda parsimonia empezó un recorrido con sus labios,
habiéndome pedido previamente que me mantuviera quieta y con mis brazos a los
costados. Sus labios pasearon por mi pelo, frente, ojos, nariz, orejas, cuello,
hombros, senos, vientre, ombligo, pubis, sólo de pasada tocó mi almeja que ya
estaba humedísima y caliente nuevamente, siguió por mis muslos, piernas.
tobillos y pies. Uno a uno succionó mis dedos, regresó a mis manos, se levantó y
me pidió tranquilidad. Saco de entre sus ropas un pequeño frasco que contenía un
líquido viscoso de excitante aroma y tranquilamente empezó a untarme todo el
cuerpo, no obvió ningún sitio, luego me pidió que me volviera y me apoyara sólo
en mis codos y rodillas.
Me ungió con aquel líquido y cuando llegó a mis nalgas, hizo círculos con sus
dedos en ambos glúteos mientras enterraba su cara en el gran canal, su lengua
empezó a recorrer la periferia de mi culo, intermitentemente me tocaba la
abertura con la punta de la misma y finalmente, me embarró de gel lubricante, se
arrodilló tras de mí y dirigió su extremidad hacia mi más íntimo agujero.
La irrupción de tan generosa arma no fue una penetración, sino un
desgarramiento. Pujé, gemí y él se afianzó a mi espalda besándome y diciendo:
"Ya amor, es sólo un momentito, la vas a disfrutar"
Su verga según mis sensaciones internas se hinchaba más cada
segundo y yo me sentía totalmente invadida.... inició un mete y saca acompasado
sin dejar de besarme la espalda y murmurar palabras cariñosas. Sin más ni más
explotó en semen, inundando mi interior de manera profusa.... yo experimenté una
invasión profunda, mi culo daba la impresión de haber sido roto y bañado con
lava hirviente. Él se fue retirando tan despacio como inició la penetración y yo
fui percibiendo un vacío tal que ansiaba ser llenada nuevamente.
Cuando estuvimos de frente, ambos transpirados y jadeantes,
él me pidió que me quedara de espaldas a la cama y de frente a él. Mamó
mi vagina ansiosamente, me masturbó de tal manera que dos o tres succiones
provocaron mi corrida también abundantísima.
Adamo, recibió mi jadeo y revuelco, me veía directamente, me
sonreía me daba el sexo que deseaba y enseguida me pidió que agarre mi propia
vagina con mis manos y se lo ofreciera a su boca. Lo hice en varias ocasiones
hasta dejar su cara pegajosa y con olor y sabor a mí.
Los dos, yo al menos, quedamos con las piernas temblorosas,
fue una vivencia espectacular. Nos encaminamos a la ducha, entramos a la tina y
disfrutamos un rico baño de burbujas, tocándonos, acariciándonos y besándonos.
Terminado el baño nos secamos mutuamente, sin dejar de besarnos y decirnos
palabras tiernas.
Nos vestimos, él con pantalón y camisa, yo con mi blusa
transparente y mini y tomamos otra copa antes de despedirnos.
Esto ocurrió hace exactamente ocho meses. He vuelto a
solicitar sus servicios en varias oportunidades para saciar mis noches de
soledad, unas veces para continuar nuestros contactos íntimos y en otras
oportunidades para recibir uno de sus buenos masajes antes de nuestras
delectaciones corporales, he tenido oportunidades sin límite para dar rienda
suelta a mi libido y disfrutar de horas tan deliciosas como las que vivimos,
como me lo ha enseñado el.
No he visualizado la posibilidad de un romance, porque según el, y yo coincido
también, se perdería la magia de la complicidad y lo prohibido.
phholux@hotmail.com
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