Leyendo los relatos que se encuentran en esta pagina, me
anime a escribir este mío de cómo despertó mi cuerpo a la bisexualidad. Teniendo
yo solo 20 años, viajaba de mi casa a la universidad en camión urbano. Un día de
regreso a casa tome un camión que se encontraba completamente lleno de gente, al
abordarlo fui buscando como acomodarme para agarrarme de algo puesto que el
camión se ponía en marcha, de tanto pasar entre la gente por fin encontré un
lugar y me tome a la barra de un asiento, así comenzó ese viaje inolvidable.
Ya en marcha, la gente pasaba tras de mi, empujando como
podían para bajarse del autobús o subirse, en una de esas paradas, solo sentí el
empuje de la gente para salir del ese apretadero y en cuanto el camión toma
marcha de nuevo, siento una persona que se posa tras de mi, pasando su brazo
cerca de mi cadera para de igual forma tomarse del tubo del asiento que yo
estaba agarrándome y solo me dice perdón, y pues lo deje para que se tomara, era
un joven igual que yo, wapo y delgado, en ese momento no pude ver mas, el camión
toma su marcha nuevamente entre acelerada y frenada el joven tras de mi rosa con
su pene mi trasero, al principio me incomode mas con tanta gente no había manera
de retirarme.
Empecé a sentir su miembro cada ves mas duro rozando mi
trasero, al mismo tiempo comencé a excitarme, sintiendo esa dureza en mi trasero
rozarme a cada instante, sensación nueva para mi, nunca había sentido esa
dulzura rozándome rico, mas llego un momento que abrí un poco mis piernas y
acomode mi trasero para sentir ese miembro duro en mi culito, ya en lugar de
roses eran arrimones ricos, dándome una gran excitación, así nos fuimos un rato,
yo parándole el trasero y el dándome cada ves mas.
En un momento el me dice, debo bajarme gustas ¿?
Inmediatamente dije claro, en un instante bajamos del camión y caminamos a su
departamento que estaba cerca de ahí, inmediatamente que entramos el volvió a
tomar mi trasero en sus manos, solo me decía que rico estas recuéstate que
continuaremos, nos quitamos la ropa y ahí lo sentí penetrarme rico, sintiendo
ese duro miembro entrar en mi.
Así fue como todo comenzó, ese día en ese camión, ya después
me bajaba en la misma parada para ir a buscar esa gran parada.