Mi tío me debuto
- Hola tía, no esta mi tío?
-No, aún esta en el consultorio. Quieres pasar a esperarlo?
-No tía muchas gracias. Lo que pasa es que me dijo que
viniera a verlo pues el me va llevar a la escuela para presentar mi examen
final.
-Ya veo. Si quieres le marco al consultorio y le digo que vas
para haya Mariana.
-Me haría ese favor tía?
-Si por su puesto hija, permíteme tantito.
Apenas me despido de mi tía, tomo el primer taxi que veo
pasar y me dirijo al consultorio de mi tío Ramiro. Por fin, por fin llegó el día
del examen final. Al fin salía de la preparatoria.

Mi nombre es Mariana, tengo 18 años de edad y soy del
Distrito Federal. Como verán soy una chica bella que si bien no tengo los más
desarrollados senos o las mejores nalgas si una linda cara, una cintura pequeña
y mi piel es bastante suave como la de un bebe según dice mi tío del cual he de
hablar a continuación.
Mi tío Ramiro para mí siempre ha sido como un padre. Mi tío
siempre ha velado por mis intereses desde que soy pequeña. Tanto a lo largo de
mi vida como en mis estudios siempre estuve bien motivada por mi tío y a el le
debo que todos estos años yo haya estudiado a conciencia. El es un doctor de
nombre en mi ciudad y debido a sus buenos ingresos y a la falta de hijos, el ha
sido como mi padre adoptivo desde que mi papá nos abandonó a mí y a mi mamá
siendo yo muy pequeña.
Poco a poco le fui agarrando cariño a mi tío y fue así como
sin querer cometí el peor error que una chica de mi edad puede cometer.
Enamorarse de un señor, y peor aún que ese señor es mi tío. Sangre de mi sangre,
hermano del desvergonzado de mi padre que no tiene nada de parecido a Ramiro. En
fin, para no hacérsela larga termine por confesarle mi amor a Ramiro hace poco
menos de un año. Por su puesto que mi tío se sorprendió e intento alejarse de
mi, pero el amor que yo sentía por el me hacía que lo buscase día y noche. Lo
perseguía en su consultorio, en su casa (incluso con mi tía dentro), por la
calle, en mi escuela (cuando el pagaba mis mensualidades). En fin termine por
hacerlo perder la cabeza y un buen día sin más ni menos nos besamos.
Fue el beso de amor más rico de toda mi vida. Desde ese
instante lo adore como nunca y supe que sin duda no me había equivocado y el era
el hombre de mi vida.
Comenzamos una relación que lejos de ser la relación
tío-sobrina de antes había pasado a ser una relación de dos enamorados. De
hombre y amante. Cabe señalar que en este tiempo nunca tuvimos relaciones pero
si nos dábamos unos encuentros realmente buenos mi tío y yo cada vez que
podíamos sin llegar a la penetración claro. Como sabíamos que mi familia jamás
lo entendería mi tío me propuso fugarme con el, casi como dos fugitivos pero
engañando a la familia. Fue algo que me resulto romántico y a la vez muy
excitante. Desaparecer con mi tío, mi tío después de separarse de mi tía, se
iría a vivir a la ciudad vecina y yo, lo seguiría argumentando que quería seguir
mis estudios dicha ciudad. Fue la mejor idea que se le pudo ocurrir a mi tío
para que estuviésemos juntos sin que nadie sospechara.
Solo que para lograr eso, antes yo debería pasar mi examen
final de la preparatoria. El día de mi examen mi tío me recibió en su
consultorio de manera muy alegre y después de besarnos en los labios me llevó
temprano a presentar mi examen. Antes de entrar a mi examen él me dijo algo
realmente motivador:
-Confío en que lograras pasar amor. Yo se que no es el mejor
momento más prudente pero quiero pedirte algo.
Mi tío se inclinó y ante la mirada de los presentes que la
mayoría eran alumnos me extendió un anillo de compromiso y me pidió que me
casara con el.
-Siii
Por su puesto que no me hice del rogar y sin más me eche a
sus brazos a besarlo como loca.
Yo no podía perder la oportunidad de ser su esposa y entré
decidida a pasar el examen. Me concentré de tal forma y con todas mis fuerzas
que di un excelente examen.
El día de los resultados, mi tío me llevó a ver los
resultados, cuando pegaron los resultados en la prepa, mi tío corrió a leerlo y
regresó contento me abrazó y besó delante de todos.
-ingresaste mi reina! Al fin vamos a estar juntos amor.
Pase el examen fácilmente y ahora si mi amorcito tendría que
cumplir lo ofrecido. Para ese entonces mi tío ya tenía en trámite el divorcio.
Incluso ya había hablado con mi madre de sus planes para irse a vivir a otra
ciudad y de la posibilidad de que yo lo siguiera para estudiar la universidad.
Me llevó directo a su carro y me volvió a besar dentro un sin
fin de veces. Arrancó el auto y sin dejar de manejar me dijo:
-Mereces un premio mi cielo, eres la mejor. Nunca dude que lo
pasarías.
Yo lo miré profundamente y guardé silencio. Mi mano se movió
instantáneamente a su entre pierna y después de sobar su pene por encima del
pantalón me acerque a el y aprovechando que estábamos en un semáforo, lo bese
delicadamente en los labios y le dije:
quiero que me desvirgues esta noche mi amor. El día
de hoy quiero recordarlo siempre toda mi vida. Quiero que este sea el
más feliz de mi vida. El día en que termine la preparatoria, el día en
que me propusiste matrimonio y sobre todo quiero que este sea el día que
fui tuya completamente.
Mi tío sin decir nada desvió el rumbo y se dirigió a un nuevo
hotel que yo no conocía. Este era muy lindo, elegante y bastante grande. Pasamos
por el lobby y todas las miradas nos rodeaban. Uno que otro hombre veía a mi tío
con envidia y una que otra mujer me pegaba miradas como si yo fuese una puta. No
les di importancia y entré a la habitación muy contenta sabiendo que el momento
había llegado.
Dejando la habitación a media luz mi tío me desnudó
lentamente, sin prisa, mi sostén cayó a un solo movimiento de su manos; ellas se
apoderaron de mis turgentes pezones que parecían estallar mientras yo gemía de
gusto. Me tomó de espaldas mientras sus manos bajaron a mi hilo dental hasta las
rodillas.
Abrí mis piernas instantáneamente para que pudiera meter sus
traviesas manos en mi caliente cueva que lo reclamaba desde hace meses. Mi
adorado tío comenzó a besarme el cuello con una tranquilidad desesperante y fue
bajando por mi espalda, quedé completamente excitada a esas caricias y me tiré
de rodillas sin fuerza en las piernas que me temblaban de placer.
Me di vuelta inmediatamente y allí tenia frente a mis ojos la adorada verga con
la que tantas noches había soñado; esta vez me iba a dar lo que ansiaba noche a
noche. Su hermoso glande rosado parecía que en cualquier momento iba a estallar
furioso en mi cara y llenarme de leche como siempre hacía estando en su carro o
incluso en su casa a escondidas de mi tía. Pero esta vez yo no iba a permitir
que me echara su semen en la cara, estaba decidida a controlar al monstruo que
me iba a desflorar.
Comencé a besársela con mucha ternura como si fuera la primera vez a pesar que
me la había tragado cientos de veces antes. Mi tío me separó de su pene para no
correrse en mis ansiosos labios mamones y me echó de espaldas a la cama y esta
vez comenzó comerme mi conchita con su lengua hambrienta, yo me corrí apenas
sentí su lengua en mi delicado clítoris. Y comencé a llorar de emoción…
- Aaahhh tío!! Métemela, métemela tío por favor ya amorcito
lindo, hummm, que rico mi amor, que rica lengua bebé, pero ya métemela, quiero
sentir tu monstruo dentro de mí… rómpeme de una vez mi vida hazlo yaaaa… comencé
a gritar desesperada.
Mi tío lamió todos mis jugos con una calma increíble que me desesperaba a cada
segundo. Seguí rogándole que empezara la perforación de mi conchita
completamente caliente y arrecha, entonces él se subió sobre mi y sentí por
primera vez todo su peso sobre mi cuerpo caliente, sus besos fueron directo a mi
cuello pero sabia que no debía dejar por el momento huellas de nuestro amor, así
que fueron mis tetas las que pagaron las consecuencias de de su arrechura. Las
mordisqueo a su antojo y las huellas comenzaron a brotar en mi delicado cuerpo,
bajó hasta mi entrepierna y volvió a marcar con fuerza por todos lados dejando
muestras que le pertenecía cada milímetro de mi cuerpo, yo gritaba de placer y
me retorcía bajo su cuerpo. Los orgasmos venían uno tras otros sabiendo que
vendría uno mayor en cualquier momento.
Entonces me volteó y mi culito blanco durito y paradito como me decía que lo
tenía, se alzó instantáneamente para que pudiera también marcar lo que le
pertenecía desde hace tiempo. Esta vez ya no succionó. Una fuerte mordida me
hizo sacudir violentamente dejándome completamente adolorida, toda la calentura
se me pasó de inmediato, pero mi amor sabía lo que hacía, antes que pudiera
quejarme, me volteó y me abrió de piernas poniendo su hermosa verga en la cueva
que tanto la reclamaba. Sentí su cabeza grande y caliente por primera vez y me
levanté hacia su cuerpo sedienta de ser penetrada, entonces entendí que si no me
hubiera mordido ya solo con esa caricia me hubiera vaciado nuevamente y no
hubiera disfrutado la penetración esperada tanto tiempo.
Fue entonces que lo sentí. Era indescriptible sentir como la gran cabeza del
monstruo empezaba abrirse paso por primera vez en mis entrañas, un fierro
caliente y poderoso avanzó lentamente hasta chocar en mi virginal membrana que
tanto cuidé. Entonces el empujón violento y poderoso de mi hombre me desfloro.
-aaahhh!! Tíooo!!!!
Ahí estaba completamente desvirgada, de inmediato, mil
orgasmos me sacudieron cuando me enterró con fuerza tremenda pieza. Por fin era
completamente su perra y comencé a moverme con desesperación. Grité sin el menor
escrúpulo pidiendo desesperada mente que me cogiera con fuerza y que no pare de
empujármela. Mi tío sabía bien el arte del amor. Dejó que me sacudiera bien
abajo y luego me puso arriba para que me moviera a mi gusto. Había aprendido a
controlar la profundidad de mi vagina y me comía su pene desesperadamente, no se
de donde me imaginé tantas poses, ellas salían de manera natural solamente con
el deseo de sentir su rica verga dentro de mi.
-aaahhh ricoo!! Tíoooo! Hmm
Yo no era egoísta así que de rato en rato me bajaba de mi montura y se la
chupaba rico hasta limpiarle con mi lengua mamona todo su líquido pre seminal.
Recuerdo haber visto un poco de mi sangre en su pene cuando se lo chupé pero no
me importo, aún así la devore como nunca antes y disfrute de su rica verga.
Pronto, volví a montarme en mi rica pinga que por fin era mía completamente. Fue
entonces cuando sentí que mi arito comenzó a inquietarse y decidí compartir mí
alegría con ese orificio y lo enterré con mis manos en un solo movimiento, mi
deliciosa verga parecía que conocía bien mi tubo y ya no tenía problemas para
encularme, lo hacía en un solo movimiento.
Verga para mi culo y conchita era algo delicioso, estuvimos dos horas cogiendo
de lo más rico, cuando nos dimos cuenta que eran casi las doce de la noche,
corrimos a ducharnos medio cuerpo y a quitarme el olor a leche que tenía por
todo mi cuerpo. Llegamos contentos a casa, mi mamá nos esperaba ansiosa. Pase el
examen, me voy a vivir con mi tío. Le dije abrazándola. Ella correspondió mi
alegría con muchos besos. Mi nena me dijo, te has esforzado tanto que te lo
mereces, miró a mi tío y le dijo esta niña merece un premio. ¿Que le vas a
regalar ?...
-Un crucero dijo mi tío sonriente y mostró los papeles del viaje.
Corrí a abrazarlo y en cuanto se fue mi madre a dormir lo
bese con ansias e incluso hice que durmiera esa noche a escondidas en mi
habitación.
Relato: Basado en la vida de Mariana.