Hola me llamo Alberto y ésta es mi primer relato que publico
en la página, sólo espero que les guste.
Hace unos días atrás fui donde mis primos en que hace tiempo
no los veía, como dos años por problemas familiares, pero nos reconciliamos y
todo bien ahora, conocí a sus novias y a los hijos de uno de mis primos. Pero lo
que me llamó la atención fue el culo de la novia de mi primo mayor, era
redondito y flaquito y me gustaba su espaldita, la verdad es que me excitaba
mucho, conversamos un buen rato entre los primos para saber como estábamos y me
empezó a gustar la tipa esta. La junta familiar terminó pero luego nos seguimos
viendo mas seguido ya que como no nos habíamos visto, decidimos juntarnos mas
seguido.
Con el tiempo, empecé a conversar más con ella y nos hicimos
amigos y me sentía cada vez más atraído a ese culo que poseía y me daban ganas
de poseerlo de alguna forma pero no podía. Cada día que pasaba deseaba entrar en
ese culito que ya me estaba fascinando, comencé a tramar como lo podría tener
sólo para mi, hasta que llegó ese día tan ansiado. Nos juntamos de nuevo todos y
estaba ella, pero como faltaban algunos por llegar, no habría problema para
poder poseerla por el culo, además que algunos habían salido, pero era muy
peligroso porque estaban entrando y saliendo de la casa, pero por esas cosas del
destino los que estaban debieron salir por un ratito y me quedé completamente
sólo, conversé con ella un rato para tener confianza y cuando se daba vuelta le
miraba el bello y delgado culo que tenía, hasta que se dio cuenta de que la
miraba.
Ella: - "¿qué me miras?"
Yo: - "tu trasero, ¿por?"
Ella (enojada): - "¿por qué haces eso?"
Yo: - "Desde que te conocí me gustó, por eso y lo deseo"
Ella: - "¿QUÉ ME DICES?"
Yo: - "eso, que deseo sentirlo, tocarlo y todo lo que
pienses"
Ella: - "a no, eso no te lo permitiré, le diré a tu primo lo
que me dijiste"
Yo: - "dile no mas, no te creerá nada, jajaja, así que no
sacas nada."
Luego ella se va corriendo al living de la casa y la persigo
hasta pillarla, la sujeto fuerte de los brazos.
Yo: -"ahora tu culito será mío y nada me lo impedirá"
Ella: - "no lo creo"
Yo: - "yo si y será ahora mismo"
La tomo con fuerza, ella se resistía, tenía tanta fuerza como
yo pero logré dominarla, la tiré al suelo y me puse encima de ella para poder
tener control sobre ella, pongo mi mano en su culito, lo acaricio bien y ella se
tranquilizó aunque no me la creí para nada. Bajé su pantalón y ese calzoncito
suyo, se veía hermosa con el culito al aire, sólo para mí, lo acaricio, lo beso,
le beso el ano. Después de un rato forcejeando, me bajo el pantalón con mi pene
totalmente erecto y ansioso de ponérselo, le abro sus piernas, pongo mi pene en
la entradita de su ano, su cuerpo se puso tenso, levantó su cabeza del dolor que
sentía.
Ella: - "¡me esta doliendo mucho, para por favor, para!"
Yo: - "te dolerá, pero te gustará mucho amor."
Ella: - "no lo creo, me duele demasiado"
Se lo meto por completo hasta que queda llorando de dolor, me
afirmaba de sus hombros para poder metérselo, si hacía cualquier movimiento, se
lo metía cada vez más fuerte, disfrutaba la estrechez de su culo, lo cual me
provocaba un gran placer el metérselo por allí. Estoy casi 5 minutos metiendo y
sacando mi pene en el culo que me había vuelto completamente loco desde que lo
vi, pero mientras hacía eso, en vez de quejarse le empezó a gustar, no gritaba,
dejó de llorar, ya se había adaptado su culo a mi pene y disfrutaba más de la
penetración al igual que ella. Saqué mi pene, nos cambiamos de posición, me
senté en un sofá que había y le dije que se sentara sobre mi pene y así lo hizo,
lo cual me dio un placer, se movía como loca, tocaba su espalda, culo, sus
pechos, lo disfrutaba mucho, hasta que la saqué, la agache y le dije que me lo
chupara para terminar en su cara, lo chupaba tan rico que llegué a gritar y le
pasaba la lengüita por la puntita, por el tronco y al final terminé en su
carita, le pase todo el pene en su boca y tragaba mi semen.
Ella: - "lo pasé bien, nunca me lo habían metido por allí".
Yo: - "te dije que te iba a gustar".
Ella: - "y vaya que me gustó".
Yo: - "algún día tendrás más, linda".
Ella: - "esperaré ese día".
Yo: - "allí vienen los otros, anda al baño a limpiarte."
En ese rato ella fue al baño a limpiarse y después fui yo
para asearme cuando ellos llegaron a la casa y nadie se dio cuenta de lo que
hicimos y todo quedó entre nosotros y no dijimos nada.
NOTA: esta historia es ficticia, sólo espero que les haya
gustado, si es así me mandan un correo.