Después de que se entero que su novia se había masturbado en
la oficina la idea no paro de darle vueltas en la casa, las imágenes le
torturaban y empezó a desear mirarle como lo hacía, hasta que un buen día se lo
propuso y su deseo se cumplió.
El día deseado por fin había llegado, las condiciones se
prestaban para que viera a su novia masturbarse, pero la sorpresa fue cuando
ella le comento que quería ir a una Sex Shop haber si encontraba algo lindo,
para darle más excitación y cachondeo al momento
le indico que le esperase afuera del local. La espera fue
eterna, los minutos parecían no pasar y los segundo ser eternos. Salio con una
bolsa algo grande que impedía ver que era y se dirigieron al cuarto.
Ya instalados en la habitación ella se hizo dueña de la
situación, lo sentó en una silla y lo acomodo frente a la cama, mientras ponía
"LIGHT MY FIRE" de los Doors a la vez que le amarraba las manos para impedirle
que se masturbara. Lo beso en los labios y se empezó a despojar de la ropa hasta
solo quedar en una tanga de color rosa y tapándole su sexo una mariposa, se
recostó en la cama, cerro sus ojos y se empezó acariciar el cuello de la base a
la barbilla fue bajando lentamente sus manos a su seno izquierdo y lo rodeo con
sus dedos, más nunca se toco el pezón, se froto el otro pecho y rozo muy poco su
pezón, mientras la otra mano iba bajando lentamente Portu abdomen, su estomago y
encima de su ropa interior sobo su rajita de arriba abajo, para después con su
dedo corazón situarlo en medio, mientras que el dedo anular e índice abrían sus
labios, gimió un poco, de placer y así sin más introdujo su mano a su ropa
interior que delataba sus movimientos, rápidos, lentos, círculos, arriba abajo,
con todos sus dedos sobando su sexo ya fuera en círculos o arriba y abajo,
aumento su ritmo y de repente paro, solo para alzar sus caderas y despojarse de
la tanga que salio volando y curiosamente fue a parar por el rostro de él que
aprecio que la prenda estaba más que húmeda y que olía a placer puro y eso no
fue todo el coño de ella estaba completamente rasurado y empapado, ella le
sonrió y siguió en lo suyo, se abrió los labios como diciéndole - mira chiquito
que rica se ve mi raja húmeda – y la siguió acariciando frenéticamente ya que el
orgasmo hacia su presencia, gimió y se apretó un seno. Reposo unos segundos y de
la bolsa saco un vibrador de color rosa, lo sobo como si fuera el sexo de él, lo
lubrico y lo coloco en medio de sus piernas, lo encendió y gimió como gata en
celo, pero era el principio del juguete así que lo froto por todo su sexo, del
principio hasta el clítoris, con sus dedos abrió sus labios y coloco la cabeza o
punta del vibrador en su clítoris, después lo bajo lentamente y como si el
aparato tuviera voluntad propia lo fue introduciendo poco a poco. Él entre la
excitación y la calentura se sorprendió, ya que el vibrador no era nada pequeño
y delgado, al contrario grueso y un poco más largo que su pene. Lo metía y
sacaba rápidamente, a veces lo dejaba dentro y lo movía en círculos, y ya casi
al llegar al orgasmo le aumento la velocidad, abrió lo más que pudo sus piernas,
la mano que estaba libre la llevo a la cabecera para apretarle y alzarse
mientras con un "Oh si" a todo pulmón seguía en su fiesta. Aquello había sido
una delicia, pero aún faltaba la fiesta.