[ Inicio ] [ Novedades ] [ Top100 ] [ Relatos Hablados ] [ SexShop ]
 Enlace Recomendado del día: [ Contactos Personales ]
 1,144,608 Miembros | 12,854 Autores | 54,290 Relatos | 2,431 Usuarios Online Bienvenido a TodoRelatos.com! 
TODORELATOS
RELATOS
AUTORES
PANEL / INFO
VARIOS
 
 
SEXSHOP
RELATO HABLADO

Primero lo pruebo, luego lo escribo
TODORELATOS » RELATOS » ADRIáN (2)
[ El que no corre, vuela. ]
 TODORELATOS.COM Fecha: 05 de Diciembre, 2008.
Fecha: 24-Feb-08 « Anterior | Siguiente » en Gays (6060 de 6573)

Adrián (2)

migue89
Accesos: 5,302
Valoración media:
Tiempo est. lectura: [ 5 min. ]
 -   + 
Nos habían pillado. Al principio sólo distinguí unos ojos verdes que reconocí enseguida; eran de Carlos, el hermano menor de Adrián. Version para imprimirEnviar este relato a un amigo/a Ver ficha del autor

ADRIÁN (II)

Éramos dos personas abandonadas por completo al placer, una amalgama de carne, sudor y gemidos dedicada.

En ese momento la puerta se abrió. Adrián y yo nos quedamos rígidos y contemplamos con una mezcla de asombro y profunda vergüenza la silueta que se perfilaba en la puerta del apartamento.

(…)

Recordaba perfectamente aquellos ojos verdes que nos miraban desde la puerta. Su piel morena y su pelo oscuro y mojado eran exactamente igual a los de Adrián… Su hermano Carlos nos estaba observando atentamente desde la puerta.

Yo no podía apartar la mirada del chico, que debería rondar los veinte años, aunque aparentaba bastante menos. Siempre había sido un niño delgado y huesudo que iba detrás de nosotros intentado imitarnos en todo lo que hacíamos; y, por la expresión con la que Adrián lo estaba mirando, lo había conseguido en muchos más aspectos de los que yo pensaba.

La expresión asustada de Adrián había cambiado del inicial miedo a una media sonrisa y le hizo gestos a su hermano para que se acercara; en ese momento me di cuenta de la enorme erección que se apreciaba a través del bañador y me di cuenta de que no era la primera vez que entre ambos hermanos pasaba algo así, la sola idea de imaginar a ambos follado cuando éramos niños me excitó todavía más y mi polla, que aún seguía dentro del culo de Adrián, se puso todavía más dura.

Sin mediar ningún tipo de palabra, Carlos se acercó donde estábamos nosotros y sacando un miembro de unos 18 centímetros se lo ofreció a su hermano, que empezó a mamar mientras que hacía señales para que reanudará mi follada. No me hice de rogar y continué, pero miraba fijamente a Carlos, que me observaba entre excitado y divertido; su media sonrisa dejaba ver unos dientes blancos que contrastaban con su morena piel y su ojos verdes me miraban deseosos de lanzarse a por mi boca. Me acerqué lentamente y le besé; su lengua entró en mi boca para encontrar a la mía, y empezó a recorrer todos los recovecos; en ese momento creo que empecé a ser consciente de que tenía a dos hermanos sólo para mí.

Empecé a buscar su culo e intenté separar sus nalgas para encontrar su tierno agujero, pero él se apartó lentamente; sin ser brusco me dejó claro que era un territorio vedado y pensé que tal vez ni su hermano Adrián había explorado sus secretos; decidí que hoy pondríamos solución a eso.

Me separé de Adrián y solté:

- Venga Carlos, que tu hermano ya te ha ensalivado suficientemente la polla y yo ya te he abierto el camino.

Carlos se limitó a sonreírme maliciosamente y sacó su miembro de la boca de su hermano; en ese momento, Adrián y yo cruzamos una mirada cargada de complicidad; después de tantos años todavía éramos capaces de decírnoslo todo con sólo mirarnos, y me quedó claro que Adrián había comprendido lo que pretendía hacer.

Por su parte, el inocente Carlos, ajeno a nuestras maquinaciones, empezó a introducir su miembro en el ya dilatado recto de su hermano mayor, que soltó un pequeño gemido cuando su hermano la hubo introducido toda. Poco a poco, Carlos empezó a gozar con el culo de su hermano y yo, disimuladamente me coloqué detrás de él y empecé a acompañar sus movimientos mientras le besaba suavemente el cuello.

Cada vez más, Carlos iba cayendo preso del places y era menos consciente de lo que sucedía a su alrededor; mediante un movimiento rápido me introduje debajo de él, lo que hizo que abriera sus ojos receloso, pero cuando sintió mi lengua chupar sus huevos y el tronco de su polla que rítmicamente abandonaba el culo de su hermano se relajó y se dejó hacer como un buen chaval.

Disimuladamente, mi lengua se deslizaba esporádicamente hacía su agujero; a medida que me iba acercando, Carlos reducía su ritmo y cuando empecé a saborear su pequeño y cerrado agujero se detuvo por completo aunque no se apartó; por lo visto, a pesar de su miedo a ser penetrado mi experta dilatación le estaba gustando. De repente Adrián dijo:

- Estate tranquilo Carlos que ya verás como te va a gustar. Relájate y confía en mí.

Sus palabras surtieron efecto, ya que Carlos relajó sus músculos y su culo fue abriéndose progresivamente hasta que estuve satisfecho de mi trabajo. Entonces le introduje lentamente dos dedos lubricados con abundante saliva, Carlos emitió un grito de dolor, pero la mirada que le echó Adrián le hizo tranquilizarse, yo me levanté y coloqué mi polla, más dura que nunca, en la boca de mi gran amigo Adrián que la lubricó para que pudiera penetrar a su hermano y luego dijo:

- ¡Demuéstrale como un folla un tío Miguel!

Yo asentí y me dirigí hacia Carlos, que me miró tímidamente, como años atrás cuando era un chavalín. El recuerdo avivó aún más el deseo y le dije:

- Tranquilízate y si sientes en algún momento que no puedes aguantar avísame.

Por contestación sólo recibí un tímido asentimiento. Parecía ser que, a pesar de haberme besado, de tener su polla dentro del culo de su hermano y de que yo le hubiera comido el culo, se moría de vergüenza cada vez que le dirigía la palabra. Entre cachondo y divertido me puse detrás de Carlos y le encañoné con mi cipote; empecé a empujar y noté como mi miembro iba entrando lentamente mientras Carlos sólo emitía pequeños suspiros de dolor. Iba muy lento, y nos costó casi 5 minutos conseguir que su culo tuviera dentro todo mi miembro.

Una vez Carlos se relajó le dije:

- Estás hecho un campeón. Muy bien. Ahora muévete tú a tu ritmo y disfruta.

Poco a poco Carlos empezó a moverse lentamente, penetrando nuevamente a su hermano mientras que, a la par, se clavaba en mi polla. Yo me estaba en la gloria, su recto era estrecho y suave; además, el hecho de ser el primero que le penetraba le daba un morbo especial; a todo ello había que sumar la vergüenza que me tenía el chaval, la cual no le impedía follarse a su hermano delante de mí, pero sí dirigirme la palabra.

Con estos pensamientos, Carlos empezó a moverse más rápidamente y a lanzar verdaderos gemidos de placer, que competían con los de su hermano. Yo, completamente relajado, me dejé hacer y me concentré a disfrutar de su joven culo hasta que, Carlos clavó profundamente a su hermano y vació sus huevos dentro de su culo, entre espasmos de placer. En ese momento Carlos quedó acostado sobre Adrián, respirando agitadamente por el esfuerzo, pero yo aún no estaba satisfecho, empecé a follármelo como un poseso, deseoso de llenarlo con mi leche; algo que él me pidió entre susurros. Aquellas palabras, pronunciadas entre jadeos y apenas audibles por culpa de su respiración agitada fueron lo único que necesite para descargar toda mi leche en su precioso culo mientras lanzaba un grito triunfante. Cuando me recompuse me retiré y le ayudé a levantarse, durante un momento nuestras miradas se cruzaron, pero él retiró la suya avergonzado. Le dije:

- Ayúdame con tu hermano anda, que no le podemos dejar así.

Sin apenas mirarme se colocó en el lado opuesto del que yo me encontraba y ambos empezamos a comer el rabo de Adrián, que no tardó nada en correrse. Carlos se lanzó ávido a comer la mayor cantidad de leche posible, sin importarle ser brusco y sin ningún tipo de vergüenza; aquel chaval cada vez me resultaba más gracioso y desconcertante. No podía mirarme a la cara, pero si apartar mi lengua con la suya para lamer la leche de su hermano.

Cuando ya no quedó nada que lamer, Carlos se levantó rápidamente y dando una torpe excusa se metió en el baño para ducharse. Me quedé mirando a Adrián y le dije:

- Tienes mucho que explicarme ¿Eh?

- La verdad que sí…

- ¿Sabes? – repuse -, ha sido una suerte haberte encontrado de nuevo.

- Sí… - dijo Adrián maliciosamente -, nunca volveremos a perder el contacto.

- ¡Nunca! – corroboré.

TodoRelatos.com © migue89

Valore y Comente los relatos que lee, los autores lo agradeceran y supondrá una mejora en la calidad general de la web. Gracias!
 Comentarios (4)
\"Ver  Perfil y más Relatos de migue89
 Añadir a Lista de Favoritos
 Reportar Relato
 Versión para Imprimir
 Enviar este relato a un amigo/a
 Excelente
 Bueno
 Normal
 Malo
 Terrible
« Volver a la página anterior Ir arriba
Usuario
Contraseña

 
» Registrarse
» Recordar Clave
» Ayuda
 

Sexo en Vivo
 
 
SEXO

WebCam de Sexo
 

Descargar Peliculas
 

Galerías Porno
 

Sexole
 

FisgonClub
 
 
CONTACTOS
» Red de Contactos
 
     
 
Emotik: Nicks y Emoticonos para MSN Messenger
InverForo: Comunidad sobre Dinero y Vivienda
ForoCoches: El mayor foro de coches en Internet
Copyright © 1999 - 2008 TodoRelatos.com v3.42 - LWNET. Todos los derechos reservados.
Privacidad y Terminos de Uso · Ayuda y FAQ · Contacto