Traducción tomada de un texto histórico sobre la depilación
de las esclavas en el mundo islámico. Pienso que lo mismo se aplica para los
esclavos, de los que no se dice nada. Abajo ofrezco el texto original en inglés.
En casi todas las representaciones, las esclavas desnudas en
Oriente son mostradas sin ningún tipo de vello púbico, incluso si son de clara
descendencia europea. No es necesario puntualizar que una escasez natural de
vello en el cuerpo es extremadamente rara entre mujeres europeas adultas.
¿Debemos aceptar que las esclavas orientales eran afeitadas o
depiladas, o se debe esta escasez de vello a las convenciones de los artistas?
Tales convenciones o costumbres han existido: por ejemplo,
las diosas griegas no eran representadas con demasiado vello púbico, y las
santas cristianas, si eran representadas desnudas, raramente tenían ese vello.
Esto podía tratarse de una alusión a su virginidad, el estado de una jovencita.
En el caso de las esclavas orientales, sin embargo, la
eliminación del vello púbico era no solo un hecho artístico, sino además un
hecho histórico. El afeitado o el depilado del pelo del cuerpo tiene una larga
historia en el cercano Este de las culturas mediterráneas. Las sacerdotisas
egipcias llevaban sus cuerpos con escaso vello debido a razones de su culto,
mientras que en la Antigua Grecia la depilación era una moda entre las mujeres
(y añado que también lo era entre los hombres). La costumbre fue preservada en
las culturas islámicas, donde muchas mujeres eliminaban su vello púbico.
Esto era practicado entre las mujeres casadas y entre las
novias a punto de casarse: lo hacían para resaltar su belleza y agradar a sus
maridos. Otra razón podía ser la siguiente: para incrementar la sensibilidad en
los labios. Evidentemente, la razón erótica era otra de ellas.
Era una costumbre depilar a las esclavas de los harenes. No
era únicamente un signo de subyugación; con la connotación erótica de la
depilación, las esclavas eran vendidas listas para realizar servicios sexuales.
Podemos imaginar los sentimientos de una jovencita cristiana que se ha mantenido
casta y pura que, repentinamente (raptada y esclavizada) se encuentra a sí misma
expuesta en un mercado de esclavos árabe desnuda y depilada y, además, sin el
pelo natural que protege las partes privadas de las mujeres. Debía de ser una
terrible experiencia para muchas de las que se vieron en esta situación.
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In almost all depictions, oriental slave women and girls are
shown without body hair, even if they are clearly of European descent. It is
probably not necessary to point out that a natural lack of body hair is
extremely rare among grown-up European women.
Must we accept that oriental slave women were shaved or
epilated, or is the lack of hair an artists' convention?
Such conventions or customs once existed: E.g., Greek
goddesses are usually depicted with hairless pubic mounds. Female saints, if
depicted naked, seldomly have pubic hair; this may be an allusion to their
virginity, the state of a young girl.
In the case of the oriental slaves, however, removal of the
pubic hair was not only an artistic topos, but a historical fact. Shaving of the
body hair or epilation has got a long history in the Near East and the
Mediterranian countries. Egyptian priestesses kept their bodies hairless for
cultic reasons. In ancient Greece epilation was fashionable for women. The
custom was preserved by the Islamic cultures, where even now many women remove
their pubic hair.
This removal is practised by married women as well as by
brides on the eve of their marriage; they do this to enhance their beauty and to
please their husbands. Another reason may be the increased sensitivity of the
hairless labia. Evidently, the motivation for shaving or epilation seems to be
mostly an erotic one.
It was customary to epilate harem slaves. This was not only a
sign of subjugation; with the erotic connotation of epilation, such slave women
were marked as ready to do sexual services. One can imagine the feelings of a
Christian girl who had been raised chastely in Italy or Greece and suddenly
found herself on display on an Arabic slave market, naked and epilated, without
even the veil by which nature protects a woman's private parts! It must have
been a crushing experience for many women.