Luis y yo 9
Después de aquella fiesta tan emotiva, llena de sensaciones y
sentimientos prohibidos, Luis y yo dejamos de vernos por algún tiempo, ya que
ambos entramos a trabajar, así que no teníamos mucho tiempo, además de que
tuvimos que extremar precauciones por las sospechas de ambos lados de la
familia.
El tiempo transcurría sin novedad alguna, aunque mi primo
Mauricio ahora frecuentaba mucho más mi casa, según el con el pretexto de
convivir con mi hermano, pero cada que tenía la oportunidad de verme a solas,
trataba de chantajearme diciéndome que el sabia mi secreto y que más me valía
que cooperara, pero yo no le hacia caso y hacia lo posible por evitarlo.
Llegaron las vacaciones y con ellas una noticia que me dejo
atónita, la visita de un ex novio que desde hace mucho tiempo no veía, su papa
de el tenia algunos negocios con el mío, así que sin esperármelo en pocos días
lo tendría como huésped especial en mi casa... esa mañana que llego, pude verlo
desde lo alto de mi ventana, se veía tan cambiado, tan radiante.. que sin
pensarlo más baje con el pretexto de unirme al desayuno...
Mi papá entro en la casa y detrás de él, Jorge y su familia,
allí estaba parado, con las maletas en el suelo, la imagen que aun no se me
borra de la mente de Jorge... tan guapo como siempre, con unos jeans, una camisa
arremangada negra... se veía divino, su mirada inmediatamente se poso sobre la
mía, esos ojos tan cafés como el caramelo...
Yo me quede helada, sin palabra alguna, pero ese silencio fue
interrumpido por su voz:
-Jorge: Hey Mónica! como estás? hace tanto que no nos vemos!!
Me levante del sillón y le conteste:
-Yo: George!! que gusto! yo muy bien y tu?
Nuestros padres se adelantaron a la mesa y nosotros nos
quedamos allí en la entrada de la sala, platicando, viéndonos detenidamente, yo
podía sentir como su mirada me recorría toda, me puso nerviosa… en eso se fue
acercando hacia mi y sin decir más me abrazo, el silencio seguía presente
El desayuno fue de lo más normal, nuestros padres hablando de
negocios, mis hermanos platicando entre si y Jorge y yo solo viéndonos,
obsequiándonos alguna sonrisa coqueta, pero solo eso… ese momento era mágico, a
tal grado que me olvide de pensar en Luis, cuando sorpresivamente ese momento se
vio interrumpido por el sonido de mi celular, al bajar la mirada para ver de
quien se trababa… todas esas sensaciones desaparecieron, ya que la llamada era
de Luis…me levante de la mesa, llegue hasta la ventada de la sala y conteste:
-Luis: Moni, como estás?
-Yo: hola, muy bien y tu?
-Luis: con unas ganas locas de verte…
-Yo: yo también
-Luis: crees que pueda raptarte estos días?
-Yo: cual sería el plan?
-Luis: Voy a ir a México con mi mama, vamos a pasar a tu
casa, te veo al rato
-Yo: Me parece bien, por acá nos vemos
Después de colgar con el... me quede sin decir nada y me
dirigí hacia mi cuarto, usando el pretexto de que me dolía un poco la cabeza y
que mas tarde bajaría, Jorge se me quedo viendo de una manera muy rara, pero no
me dijo nada...
Ya sentada en la cama de mi cuarto, pasaban mil y una cosas
por mi mente, que haría con Luis en la casa? como reaccionaría Jorge? como
podría escaparme de este asunto?
En eso decidí recostarme un poco, cerré los ojos y en eso
tocaron la puerta de mi cuarto, me levante y del otro lado de la puerta estaba
Jorge, tan radiante, tan guapo, se me quedo viendo y me invito a salir.
Ya estando afuera encendimos un cigarro y nos sentamos a
platicar, yo la verdad tenia muchas cosas en la cabeza, pero no me podía
resistir a mirar a Jorge a los ojos, recordando tantas y tantas cosas que
habíamos vivido, nuestra platica se torno un tanto simple, en eso Jorge se me
acerco un poco más y sin esperármelo me beso, ese beso lo sentí tan profundo,
tan diferente, al instante me quede sin saber que decirle... pero al termino del
beso el me dijo:
-Jorge: Sabes... aun no entiendo el porque terminamos y
extrañaba tanto tus besos, la humedad de tus labios que ya no podía más
-Yo: Terminamos por tonterías, por no saber lo que queríamos
en esos momentos y es chistoso, pero yo también extrañaba tus besos.
Nos quedamos apenados y en eso Jorge me agarro de la mano y
me pidió que esa noche saliéramos, recordando viejos tiempos, tratando de ver si
podíamos rescatar algo de lo que habíamos dejado en el pasado, no lo dude y le
dije que si.
Horas más tarde yo me encontraba en mi cuarto arreglándome
para la salida que me esperaba más tarde, apenas acababa de salir del baño,
cuando por mi ventana pude ver la camioneta de Luis que se acercaba hacia la
casa, me quede helada... a lo lejos vi como se bajaban su mama y él.
Salí del cuarto, dirigiéndome hacia un closet que se
encontraba en el pasillo, en medio del cuarto de mi hermano y del mío, para
buscar un suéter, al salir del closet, Luis estaba parado afuera del cuarto de
mi hermano, se veía increíblemente guapo, nos quedamos viendo y coquetamente lo
invite a que entráramos en el closet. Al estar adentro Luis me sujeto y me pego
hacía el, comenzamos a besarnos, sus manos recorrían mi cuerpo, nuestros cuerpos
poco a poco se iban calentando, en eso le dije:
-Yo: Oye todos están abajo? al subir no se vino mi hermano
contigo?
-Luis: Si todos están abajo, Mich me acompaño, pero se bajo,
me dijo que tu estabas en tu cuarto que no te molestara jajajaja, así que
tenemos tiempo, estamos aquí solitos...
-Yo: Ok, entonces no hay problema...
Me deje llevar por el momento y poco a poco nuestras caricias
fueron subiendo de tono, era muy excitante sentir su respiración, sentir sus
manos, sentir sus labios sobre los míos, sentir todo su cuerpo, era algo
irresistible, sin darme cuenta del tiempo, sentía como sus manos jugueteaban
debajo de mi blusa y mientras las mías jugueteaban en su cabello, nos
acariciamos y besamos hasta cansarnos. En eso el me dijo:
-Luis: Moni crees que te pueda raptar algunas horas?
-Yo: La verdad no creo, porque voy a salir con un amigo que
vino de visita, no sé si lo viste allá abajo?
-Luis: Si si lo vi, de hecho iba llegando con Mich, pero para
que no sospechen, aquí voy a estar... tenemos mucho que hacer... o no?
-Yo: Si claro, me parece perversa la idea de vernos cuando
regrese, estas de acuerdo?
-Luis: Si yo te espero...
Nos besamos, salimos del closet, el se metió en el cuarto de
mi hermano y yo camine hacia el mío.
Después de algunos momentos baje hacia la sala, en donde
estaba mi Tía, platicando con mi mama, mi hermano, Luis y Jorge, me quede allí
parada y en eso Jorge me pregunto que si ya nos podíamos ir, le dije que si,
caminamos hacia la puerta y en eso Luis me jalo el cabello, me regrese y lo
avente contra el sillón, el se quedo riendo y muy coquetamente me guiñó un ojo.
Jorge y yo, nos subimos en su carro y nos dirigimos hacia un
bar, en el camino intercambiamos algunas frases, pero sabía muy bien que me
preguntaría por Luis, así que antes de llegar al bar me dijo:
-David: Oye quien era el chavo que llego?
-Yo: Uno de mis primos
-David: Ahh se ve que es buena onda no?
-Yo: Pues es un pesado, yo no lo soporto
-David: Jajajajajaja porque dices eso?
-Yo: Desde que éramos niños siempre nos hemos caído mal
-David: Ok entiendo... si eso si pude notarlo
Llegamos al bar, pedimos unas cervezas y comenzamos a
platicar, el ambiente en el lugar era muy bueno y no tardamos mucho en
levantarnos a bailar, la música, el lugar y la compañía de Jorge, me hacían
recordar viejos tiempos, y aunque pensaba en Luis, en esos momentos me dejaba
seducir por el brillo de los ojos de él.
Regresamos a la mesa y justo antes de que pudiera tomar una
cerveza, Jorge se acerco hacia mi, me sujeto y me beso, esta vez disfrute mucho
más el beso, con mi mano le acaricie la mejilla y continuamos besándonos, hasta
que el silencio se interrumpió por esa voz tan seductora que lo caracteriza:
-Jorge: Moni... realmente me siento muy a gusto contigo,
sabes que me gustas mucho y que te quiero, te gustaría que intentáramos
regresar?
Me quede callada, dudando un poco... pero no le conteste,
mejor preferí robarle un beso, se quedo petrificado, pero después se fue
soltando y fuimos disfrutando el beso, se me quedo viendo, en lo que encendía un
cigarro y me dijo:
-Jorge: Debo entender ese beso como un SI?
-Yo: Así es!
Lo que resto de la noche y de nuestro encuentro en aquel bar,
fue muy lindo, reíamos como locos, bailamos, nos besábamos y realmente
disfrutamos mucho estar juntos, salimos del lugar y al estar solos en el carro
volvimos a besarnos y nos dirigimos hacia mi casa, la emoción que sentía en ese
momento era tal que hasta que llegamos a la casa me acorde de Luis.
Al entrar en la casa, ya todos estaban dormidos, el carro de
mi hermano no estaba, no había nadie más que nosotros dos en la sala, nos
sentamos en la sala y nos quedamos viendo, nos acercamos y nos besamos, hicimos
planes para salir al día siguiente y después de algunos besos más subimos hacia
las recamaras, él comenzó a caminar hacía el cuarto continuo al de mi hermano.
Yo mientras abrí la puerta de mi cuarto y entre el silencio y
la oscuridad que me rodeaban al darme la vuelta hacia mi cama, allí estaba
sentado Luis, alzo los brazos hacia mi y me dijo que me estaba esperando, que
teníamos algo pendiente y es curioso, pero en esos momentos no sabía que hacer,
por primera vez al estar con el, sentí miedo, remordimiento... me quede allí
parada, en lo que el se levantaba y se acercaba hacia mi, me beso, ese beso nos
llevo hacia mi cama y comenzamos a besarnos y acariciarnos con mucha más
intensidad, sus manos recorriéndome, las mías acariciándolo, nuestras lenguas
sedientas, buscando un escondite, él estaba encima de mi, comenzó a quitarme la
blusa, mis instintos me llevaron a quitarle la camisa, los besos seguían,
nuestras manos se entrelazabas, nuestros cuerpos se sentían, nuestras miradas se
encontraban, sus dedos se deslizaban por mis hombros, comenzaron a bajar y de
repente me quito el sostén, comenzó a acariciarme de tal forma que me excito
mucho, mis manos desabrocharon su pantalón, metí mis dedos en su boxer y pude
sentir que estaba realmente muy excitado, en eso sus manos dentro de mi pantalón
me distrajeron y no tuve más remedio que dejar que me consintiera, era super
excitante sentir sus dedos en mi sexo, sentir como jugueteaban, como me tocaba,
como hacia que me humedeciera, me recostó sobre la cama, levanto mi cadera y mi
sexo quedo completamente en su cara, en eso cambio sus dedos por su boca y por
su lengua, las sensaciones que me provocaba eran increíbles, sentía la humedad
de su lengua, sentía como succionaba mi vagina, en más de una ocasión sentí como
me humedecía más y más... en eso me levante y suavemente cambiamos de papeles y
ahora estábamos disfrutando de un erótico 69, llenos de sudor, acariciándonos,
sintiéndonos cada vez más, yo chupeteaba su pene, hasta hacerlo venirse en mi
boca, después de ese encuentro, se incorporo y quedo completamente encima de mi,
comenzamos a besarnos y al sentir su cuerpo lleno de sudor y cada vez más
caliente sobre el mío, lo sujete de la espalda y en eso metió sus brazos por
debajo de mi espalda y comenzamos a cachondearnos, en muy poco tiempo sentí la
dureza de su pene y decidió penetrarme, fue impresionante sentir como su pene
entraba en mi, con esos movimientos lograba hacerme explotar de placer, nuestras
manos entrelazadas, nuestros cuerpos impregnados de sudor, desnudos a la luz que
entraba por la ventana, Luis no dejaba de besarme, yo no dejaba de tocarlo y
después de algunos gemidos se vino dentro de mi, el quedo encima de mi,
descansado en mis senos, yo descanse mis manos en su espalda y jugueteaba con su
húmedo cabello.
En eso me pregunto:
-Luis: Moni, el chavo con el que llegaste es solo tu amigo?
-Yo: Porque la pregunta?
-Luis: Porque desde que lo vi en la tarde no me gusto como te
veía
-Yo: Es solo un viejo amigo
-Luis: Me puse celoso, porque saliste con el
-Yo: Jajajajajaja no pienses cosas que no son
-Luis: No sabes como te quiero y como me encanta estar así
contigo
-Yo: Yo también te quiero y ya te extrañaba!
Nos quedamos así por un muy buen rato, el rodeada con sus
manos mi espalda y yo acariciaba su cabeza, ya muy entrada la madrugada, se
levanto, vistió, nos besamos y se dirigió hacia el cuarto de mi hermano, con
mucho cuidado y precaución de que nadie lo viera salir del mío.
Yo no desperté hasta la mañana siguiente, me sentía
ilusionada por la noche que había pasado con Jorge, pero también satisfecha por
ese encuentro lleno de adrenalina que hace algunas horas había tenido con Luis.