CROSSOVER: SUPERNATURAL / ONE TREE HILL / 7th
HEAVEN

Hola, les pido mil disculpas por haberme tardado tanto en
publicar la continuación de la historia, pero varios motivos me lo impidieron,
en verdad lo siento, en algunas ocasiones intente publicarlas pero al parecer
era demasiado extensa, por eso la dividí en dos; esta es la primera parte del
último capítulo. Gracias a quienes leen mis relatos, espero que este les guste.

DEAN Y SU SAMMY

Sam se apresuró a empacar y subió al auto para buscar a Dean.
Lo encontró en la carretera pidiendo aventón.
Le pidió que subiera pero Dean se negó rotundamente, entonces
Sam bajó del carro, se acercó a Dean, lo tomó de las mejillas y lo besó
apasionadamente.
Sam se despegó de el y le dijo: "sino vienes conmigo,
entonces no podré hacer realidad tu sueño". Dean no supo como reaccionar.
Inmediatamente, Sam volvió a besarlo con todas sus fuerzas.
Sería imposible describir lo que sentía Dean en ese momento.
Pensó que tal vez estaba delirando, pero el delicioso sabor de la boca de su
hermano era demasiado real. Acercó lentamente sus manos al cuerpo de Sam y
cuando lo tocó se convenció de que lo que estaba viviendo era verdadero. La
lengua juguetona de Sam exploraba la boca de su hermano quien después de los
duros momentos por los que pasó sentía ahora que volvía a la vida.
Los claxonazos e insultos de los transeúntes hicieron
reaccionar a Dean quien respondió a estos de la única forma en que sabía
hacerlo: usando la violencia.
Como Dean estaba acostumbrado a pelear con mas de un oponente
a la vez, solo resultó herido de sus nudillos por los puñetazos que repartió.
Temiendo que llegara la policía, Sam intentó por todos los
medios calmar a su hermano. Uno de los automovilistas amenazó a Dean con un
rifle, este respondió sacando la pistola que siempre llevaba consigo. La
ferocidad en el rostro de Dean hizo titubear al otro hombre.
Finalmente las súplicas de Sam lograron que su hermano
subiera con el al auto.
Sam tomó el volante y partió apresuradamente. Dean estuvo a
punto de bajarse del auto debido a las ofensas que se acentuaron a raíz de su
retirada.
El mayor de los Winchester temblaba de rabia, por lo que Sam
acercó su rostro al de su hermano y le dio un tierno beso, beso que a Dean le
pareció el mas reconfortante del mundo. "Tranquilo", le dijo Sam, al tiempo que
estiraba su mano derecha para acariciar la verga de su hermano por sobre sus
ropas. Esto logró que el enojo de Dean desapareciera por completo, después de
todo, ahora estaba con la persona que mas amaba en el mundo y cuya traviesa mano
provocaba en el la mas deliciosa y placentera sensación, ya todo lo demás no
importaba.

Sam notó que los nudillos de Dean estaban heridos, así que
detuvo un momento el carro, tomó las manos de su hermano y limpió los nudillos
con su lengua y su boca, además de brindarles amorosos besos. Dean se sintió en
el paraíso.
Sam: ¿Están mejor?
Dean: Mucho mejor bebé…
Sam: Bueno, ahora debemos volver a Tree Hill.
Dean: ¿Qué? ¿Por qué?
Sam: Dejamos trabajo pendiente ¿recuerdas?
Dean: ¿Estas seguro de que hay algo sobrenatural en esa casa?
Sam: Seguro no, pero tampoco lo estoy de lo contrario.
Dean: Bueno, haremos lo que tú quieras papi.
Al llegar al pueblo, se encontraron con que no los quisieron
recibir de nuevo en el hotel en el que se habían hospedado debido al escándalo
que Dean había armado la noche anterior. Luego de mucho buscar, dieron con una
modesta pensión. Al llegar a su habitación, Dean no le dio tiempo a su hermano
de decir nada; se fue sobre el, lo abrazó y lo besó apasionadamente, su verga
estaba durísima.

Dean: Te amo Sammy.
Estas palabras que tanto habían asustado a Sam el día
anterior, provocando en el una reacción que hirió profundamente a Dean, en esta
ocasión, tuvieron por respuesta un riquísimo beso, aún así, el mayor se sintió
desilusionado, pues hubiera querido escuchar de labios de su hermano un "yo a ti
también".
Las manos de Dean estrujaron el culito de Sam y procedieron a
desvestirlo.
Al quitarle la chaqueta, Dean se encontró con los boxers de
Lucas, los cuales Sam había guardado como trofeo.
Dean: ¡¿Qué es esto?!
Sam: Ah…son de un chico que conocí ayer en un parque.
Dean: ¡¿Y por que los tienes tú?!
Sam: Bueno…el me los regaló.
Dean: ¡¿TE LOS REGALÓ?!...¡¿POR QUE?!
Ante la reacción de su hermano, Sam no supo que decir
Dean: ¡¿TE COGIÓ?!
Sam permaneció en silencio, asustado.
Dean: ¡¿TE COGIÓ, VERDAD?!
Sam: Dean, calmate, yo…
Dean: ¡DESPUÉS DE RECHAZARME A MI, FUISTE A DARLE EL CULO A
OTRO CABRÓN!...¡POR ESO QUISISTE REGRESAR AL PUEBLO! ¡¿VERDAD?!
Sam trató de explicarle a Dean como había pasado todo, pero
este se encontraba fuera de sí, le dio un puñetazo en la cara a Sam y se dirigió
a la puerta, pero Sam lo alcanzó, le propinó dos fuertes golpes en el rostro
tirándolo al suelo, se agachó junto a el y enseguida lo besó, se pegó a su
cuerpo y desabrochó su pantalón.
Ese beso tuvo un sabor especial, ya que ambos sangraban de la
boca por los golpes que se dieron mutuamente.
Sam: Muy bien, hablaremos después…ahora quiero que descargues
toda tu testosterona en mi para que te calmes y entres en razón.
Dean se entregó al momento, colocó a su hermano boca abajo y
le bajo los pantalones, encontrándose con que Sam no llevaba boxers.
Dean: No me digas que también se los regalaste.
Sam no respondió.
Dean tomo su enorme verga y, sin preocuparse por lubricar o
dilatar a su hermano, se la enterró violentamente en el culo.
Sam gritó, lo que excito mas a Dean.
Dean: ¿Quién te coge más rico, el o yo?...¡RESPONDE!
Sam: ¡AAAGGH!...el no me cogió…¡aaaghh!, yo me lo cogí a el…
Dean: ¡¡¡NO TE CREO MARICÓN!!!...¡¡¡SEGURAMENTE HASTA LOS
HUEVOS TE METIÓ!!!
El mayor continuó con la salvaje penetración por varios
minutos hasta que finalmente soltó grandes chorros de leche dentro de su
hermano. El orgasmo de Dean fue tan intenso que sintió que la vida se le
escapaba por la verga.
Cayó totalmente rendido a un lado de Sam, quien sentía rabia
y tristeza por lo que le había hecho Dean.
Mas calmado, el mayor experimentó un fuerte sentimiento de
culpa por la forma en que había tratado a su mas grande amor.
Dean: Bebé…¿por qué tenías que traicionarme?, mira lo que me
obligaste a hacer.
Sam: ¿Satisfecho? - (en su voz se notaba un gran dolor).
Dean: ¡No!, ¿cómo crees que hacerte daño me va a dejar
satisfecho?. Perdóname por favor chiquito.
Dean abrazó a su hermano y este trató de resistirse, pero al
final, le correspondió.
Dean: Ven, vamos a darnos un baño.
Dean terminó de desvestirse y desvistió también a Sam.

Entraron a la ducha y abrieron la llave de la regadera. El
agua tibia cayó sobre ambos mientras se abrazaban y besaban.
Dean cerró la llave y se arrodilló frente a su hermano, tomo
el garrote de este y se lo introdujo en la boca.
La mamada les resultó deliciosa a los dos, la gran verga de
Sam, mojada por el agua de la regadera, era exquisita, mientras que la boca de
Dean era calida y muy húmeda y su lengua sabía como moverse.
Sam se corrió y Dean se devoró a todos sus "sobrinos".
Dean: Todavía tienes algo que darme.
Sam no entendió.
Dean: Vamos papi…tengo sed, y un gran antojo de "agua de
riñón".
Sam se sorprendió
Sam: ¿Es en serio?
Dean: Muy en serio.
Esto le pareció una guarrada a Sam, pero decidió darle gusto
a su hermano. Descargó una buena cantidad de meados sobre Dean, los cuales, aún
tenían rastros de semen. El menor baño con su calida orina al mayor, quien trato
de tragar toda el agua amarilla que pudo. Ese liquido le pareció
indescriptiblemente delicioso a Dean, y es que la verdad, este amaba tanto a su
hermano, que con gusto se comería hasta su mierda.
Terminaron de bañarse, se secaron y desnudos, se acostaron
abrazados en la cama. Como en la vez anterior, Sam recostó su cabeza en el pecho
de su hermano.
Dean: ¿En verdad aquel cabrón no te la metió?
Sam: En verdad, solo tu has estado dentro de mi.
Dean: ¿Quién es el?
Sam: Su nombre es Lucas, es un chavito de 17 años. Me dejó
pasar la noche en su casa aprovechando que su mamá no estaba. Le hable mucho de
ti…¿sabes?, cuando estuve con el, te recordaba a cada rato, lo dejé en la mañana
porque me moría de ganas de verte, pero le prometí que volvería y le dije que
quería que lo conocieras. Estoy seguro de que te va a encantar, es un niño
precioso, rubio y de ojos azules.
Dean: No Sammy. Mira… no voy a prohibirte que estés con
alguien mas, pero no me pidas que presencie cuando lo haces, no podría
soportarlo, mataría a cualquiera que viera tocarte.
Sam: Pero, estoy seguro de que…
Dean: Dije que no bebé. Tu ve y cúmplele a ese chico la
promesa que le hiciste, yo mientras me ocuparé de la casa embrujada…¿todavía
estas interesado en eso, verdad?
Sam: Si…claro.
Dean: Oye papi…
Sam: ¿Qué?
Dean: ¿Quieres ser mi novio?
Sam: ¡¿TU QUE?!
Dean: Si, tu sabes, no solo quiero coger contigo, también
quiero que salgamos juntos, que festejemos juntos San Valentín…que hagamos todo
lo que hacen los novios.
Sam: Chale…pues se me hace algo raro, pero, si te hace feliz,
pues…esta bien.
Dean: Gracias nene, realmente si, me haces muy feliz, no te
imaginas cuanto.
Ambos se besaron.
Dean: Oye…y, ¿se la mamaste a Lucas?
Sam: Eeeeh….pues la verdad…si.
Dean se sintió mal al escuchar esto, no solo le dolió saber
que la verga de otro hombre había estado en la boca de Sam, sino que lo haya
hecho antes que la de el. Tuvo que hacer un gran esfuerzo para reprimir su ira,
pues lo que menos quería era volver a lastimar a su hermano. Resignado, solo se
limitó a decir:
Dean: A mi no me la has mamado aún.
No tuvo que decirlo dos veces, Sam bajo hacia la reata de su
hermano y se la metió en la boca, también chupó las enormes pelotas de Dean,
quien después de un rato, premió a su recién estrenado novio con una generosa
cantidad de espesa, caliente, nutritiva y deliciosa leche masculina.
Definitivamente, esa verga y esos mecos eran mas sabrosos que los de Lucas. Para
Dean fue maravilloso que su hermano se alimentara de el.
Dean: Mi rey, prométeme una cosa
Sam: ¿Qué?
Dean: Que no le darás tu culito a ningún otro cabrón, no te
pido que me seas fiel, pero quiero que tus nalguitas sean de mi exclusividad.
Sam sonrió.
Sam: Ok, te lo prometo.



Por la tarde, Sam llegó a la casa de Lucas, a este se le
iluminó el rostro al ver al chico Winchester y le pidió que pasara, al entrar le
dio un beso que le quitó el aliento.
Lucas: ¿Qué crees?, mi mamá me llamo para avisarme que
regresa hasta el lunes.
Sam: Que…bien
Lucas: Te extrañé mucho, creí que no ibas a volver
Sam: Bueno, aquí me tienes
Lucas: ¿Y tú hermano?
Sam: Estamos muy ocupados con aquella casa…pero, yo me di una
escapada para verte
Lucas sonrió
Lucas: ¿Ya se arreglaron las cosas entre ustedes?
Sam: Si, ya todo esta bien
Lucas: Tengo muchas ganas de conocerlo, ¿es tan guapo como
tu?
Sam: Eeeh, no tanto, pero tiene lo suyo.

Lucas tomó de la mano a Sam y lo llevó a su habitación,
inmediatamente se desvistieron, el rubio quedó fascinado con las trusas rojas
que llevaba el cazador de demonios y se las quitó con la boca, de paso,
aprovechó para besar sus genitales y sus nalgas; separó estas y lamió el
delicioso ojete de Sam, pero este recordó la promesa que le había hecho a su
hermano y detuvo a Lucas, le pidió que se levantara y, fundidos en un fuerte
abrazo y un intenso beso se acostaron en la cama.
Sam colocó su verga frente al hermoso rostro de Lucas y su
cara junto al aparato del adolescente e hicieron un 69, de pronto Sam se detuvo
y fue hacia donde estaban sus tenis, tomó el cordón de uno de ellos y lo ató
alrededor del escroto de Lucas, bajo la base de su pene.
Sam: Eso evitará que te vengas antes de tiempo

Continuaron con aquel 69 que los estaba haciendo gozar en
grande, tanto que no oyeron que alguien entró a la casa en ese momento.

Nathan, el medio hermano de Lucas, sabía que este tenía en su
poder documentos que probaban los fraudes financieros del padre de ambos, y como
este era el alcalde del pueblo, tenía una llave maestra que abría todas las
casas de Tree Hill. Nathan se las ingenió para conseguir esta llave, y como supo
por medio de su madre, amiga de la mamá de Lucas, que esta se encontraría fuera
todo el fin de semana y, creyendo que, como cada sábado a esa hora, Lucas
estaría practicando en la cancha junto al río, decidió entrar a su casa para
apoderarse de esas pruebas que amenazaban el futuro de su padre y el suyo.
Subió hacia el cuarto de Lucas y cuando se acercó a el,
escucho gemidos de placer. Cuidadosamente, abrió la puerta y se quedo
boquiabierto al observar el 69 entre su hermano y el chico Winchester.
Lo primero que Nathan sintió, fue repugnancia. Sacó su
celular y comenzó a grabar la escena, pensó que con eso podría destruir a Lucas.
Sin embargo, la visión de aquel par de jóvenes y atléticos cuerpos masculinos
dándose placer, pronto despertaría en el una extraña sensación de lujuria y
excitación diferente a cualquier otra que haya experimentado antes.
La verga de Nathan estaba durísima, sintió un deseo
irresistible por unirse a aquel par de jóvenes machos.
Lucas notó la presencia de su hermano
Lucas: ¡NATHAN!
El rubio se paró inmediatamente, tomó la sabana de su cama y
se cubrió. Al ver el celular en la mano de su hermano, intuyó que los había
grabado, rápidamente se acercó a el y se lo arrebató, Nathan no lo evitó, ya que
estaba medio pasmado, así que reaccionó algo tarde.
A Sam le pareció que el hermano de Lucas era bastante lindo y
notó el gran bulto que formaba su pito parado bajo su pantalón, sin decir
palabras extendió su mano y lo comenzó a acariciar. Nathan sintió una
extremadamente placentera sensación eléctrica en sus verijas ante el manoseo de
Sam. El adolescente sintió, como nunca lo había sentido por nadie, un inmenso
deseo por ese hermoso veinteañero desnudo que acariciaba su joven virilidad.
Instintivamente, agarró con su mano la inmensa tranca de Sam, quien lo besó
ardientemente.
Lucas, quien observaba conmocionado la escena (pues jamás
pensó estar en una situación así con su medio hermano), se sintió dolorosamente
celoso, pues Sam parecía haberse olvidado de el. Finalmente, decidió unir sus
labios y su lengua a ese beso, el cual se convirtió en una experiencia
indescriptiblemente increíble para los tres.
Sam y Lucas llevaron a Nathan al interior de la habitación y
procedieron a desnudarlo. El cazador de fantasmas tomo el cordón de su otro
tenis y ató los huevos de Nathan.
El chico Winchester se sentó en el borde de la cama, abrió
las piernas y con la mirada les indicó a los hermanos Scott lo que tenían que
hacer, ambos le proporcionaron a Sam la mamada mas deliciosa de su vida. Lucas,
guió a Nathan en la rica tarea; le dijo que tuviera cuidado con sus dientes para
no lastimar a Sam y le indicó que le chupara también los huevo.
El veinteañero alucinaba de placer mientras ese par de bellos
adolescentes comían con deleite su verga y sus pelotas.
La eyaculación de Sam fue extraordinariamente abundante
debido a la excitación que alcanzó. Nathan sintió asco ante esa leche, pero al
ver que su hermano la devoraba con gran gusto se animó a probarla y acabó
peleándose con este por tragar la mayor cantidad posible.
San se puso de pie y les pidió a los hermanos que le dieran
"show".
Se sentó en una silla frente a la cama para observar el
espectáculo.
Lucas recorrió con su lengua el cuerpo de su hermano,
poniendo especial énfasis en sus partes íntimas. Nathan detuvo al rubio cuando
este le lamió las nalgas, pero Sam le dijo que se lo permitiera y así lo hizo.
Cuando Lucas lamió el agujero de su rival y hermano, provocó en el una sensación
extrañamente placentera que nunca imaginó que experimentaría en esa zona de su
cuerpo. Lucas se levantó y beso a Nathan en la boca haciendo que este conociera
el sabor de su propio culo, además, comprobó que la fama de buen besador de
Lucas era verdadera.
Después, Lucas se acostó y pidió a Nathan que le chupara el
falo, este inmediatamente lo complació, pues no pudo reprimir el poderoso deseo
que sentía en ese momento por la verga de su hermano.
Para el rubio ojiazul, esto fue como una especie de revancha,
pues Nathan lo había agredido y humillado en muchas ocasiones y ahora se
encontraba succionándole el pito. Por su parte, Nathan no podía creer lo
excitante que le estaba resultando el sabor de la ñonga de su hermano.
Lucas se desató el escroto y soltó el lechazo, Nathan,
gustoso, se comió a sus "sobrinitos".
Sam, gracias a lo que había presenciado, tenía nuevamente la
verga parada y ansiosa por entrar de nuevo en acción. Fue hacia sus ropas y sacó
su frasquito de aceite de oliva, el cual unto en su verga. Se acercó a los
hermanos y pidió a Nathan que se colocara a gatas en el suelo. Nathan no se negó
a nada, pues había llegado muy lejos, así que si estaba haciendo una putería,
iba a hacerla bien y completa.
Sam estaba bastante orgulloso de si mismo; el día anterior
había desvirgado a Lucas y ahora haría lo mismo con su hermano. Untó aceite en
el culo de Nathan y dirigió su animal hacia el.
Nathan, al igual que Lucas, tenía el culo estrecho, por lo
que a Sam le costó trabajo penetrarlo. Cuando por fin lo logró, el alarido de
Nathan se escuchó en toda la casa. Poco a poco, el dolor se convirtió en placer,
Nathan empezó a gemir como una perra y a suplicar por mas.
Nathan: ¡Así papi!....¡aaaggh!, ¡no pares!...¡maaas,
maaas!....¡dame mas!
Lucas sonreía excitado y complacido al ver a su orgulloso y
arrogante hermano convertido en una puta lujuriosa.
Repentinamente, Sam detuvo la penetración.
Nathan: ¡¿Qué?!....¡no te detengas!
Sam: Tranquilo, se me ocurrió algo que te va a encantar
Sam pidió a Lucas que se acostara boca arriba, este lo hizo y
el chico Winchester le ordenó a Nathan que se colocara encima de su hermano y se
metiera su verga en el culo. Nathan obedeció inmediatamente, pues Sam lo había
dejado tan caliente que necesitaba urgentemente ensartarse algo por el agujero.
La verga de Lucas era grande, pero no tanto como la de Sam, así que Nathan se
sintió algo vacío.
El veinteañero le indicó a Nathan que se inclinara y besara a
Lucas, y a este le dijo que abrazara fuertemente a su hermano. Con este
movimiento, la verga de Lucas se salió un poco del culo de Nathan.
Sam subió a la cama y se colocó detrás de Nathan y acercó su
garrote al culo de este.
Nathan se dio cuenta muy tarde de las intenciones del
caza-fantasmas, intentó zafarse pero Sam hizó valer su superioridad física y
pudo detenerlo, además, le dijo a Lucas que abrazara con fuerza a su hermano y
no le permitiera moverse.
Al entrar la verga de Sam en Nathan, este quiso gritar con
todas sus fuerzas por el horrible dolor que sintió, pero el veinteañero le tapó
la boca con la mano, aún así, hizó bastante ruido, gemía con todas sus fuerzas.
La desesperación lo obligó a morder la mano de Sam haciéndola sangrar, pero este
aguantó. El dolor se incrementaba de forma desgarradora a medida que la verga
del investigador de lo paranormal se adentraba cada vez mas en ese sangrante
culo.
Para Lucas esto era asombrosamente increíble, su verga y la
de Sam estaban juntas en el interior del culo de su medio hermano.
Sam no tuvo piedad de Nathan, debido al mete-saca y al
aceite, su verga o la de Lucas se salían constantemente de ese culo adolescente,
pero inmediatame las tomaba con la mano y las volvía a meter.
Nathan lloraba a mas no poder, ese dolor era insoportable.
Lucas se corrió espectacularmente, experimentando el orgasmo
mas intenso y delicioso de su vida, al hacerlo quedo exhausto y dejó de
aprisionar a Nathan con sus brazos y los extendió. Respiraba agitadamente.
La verga de Lucas se salió de su hermano y Sam continuó con
la cogida. Se inclinó para besar el rostro de Nathan y beber sus lágrimas. Quitó
su mano de la boca del adolescente, quien ya no gritó, solo lloraba y se quejaba
lastimosamente.
Con una mano, Sam desató los huevos de Nathan y comenzó a
masturbarlo, Debido al horrible dolor producido por esa doble penetración y por
la humillación que sentía, el joven Scott había perdido totalmente la erección,
así que el veinteañero tuvo que jalonearle la verga un buen rato para que
volviera a endurecerse.
A pesar de todo, Nathan alcanzó el orgasmo y descargó una
buena cantidad de elixir masculino sobre el abdomen de su rubio hermano.
Sam aceleró sus embestidas.
Sam: ¡AAAAGGH!
¡SIIIIII!......¡¡¡¡MIERDAAAAGGH!!!!....¡¡¡¡AAAGGH!!!!
Finalmente expulsó grandes chorrazos de su caliente y
deliciosa leche dentro del destrozado culo de Nathan.
Una vez que todo hubo terminado, Sam se encargaría de
consolar a Nathan con ternura, ternura que el joven Winchester empezaba a
descubrir, ningún ser humano podía resistir. Definitivamente había algo especial
en el, algo SOBRENATURAL.
Sam: Papi, me tengo que ir, mi hermano me espera.
Lucas: Pero volverás ¿verdad?
Sam: Claro que si nene, regresaré para despedirme
Lucas: ¿Despedirte?
Sam: Si bebé, sabes que mi trabajo no me permite quedarme
aquí
Lucas se entristeció mucho al escuchar esto, sus ojos se
humedecieron, Sam lo abrazó.
Sam: Tranquilo, no significa que no nos volvamos a ver
Lucas: Pero no quiero separarme de ti…¿sabes que?, dejaré la
escuela y me uniré a ti y a tu hermano.
Sam: No puedes dejar la escuela, y no puedes venir conmigo,
es muy peligroso.
Lucas insistió bastante, pero no pudo convencer a Sam y tuvo
que dejarlo ir.
Antes de marcharse, el joven Winchester se apropió de los
boxers de Nathan, ahora tenía uno de cada hermano.
Sam: Nathan, mas te vale tratar bien a tu hermano o tendrás
problemas conmigo ¿entendido?
Nathan, aún conmocionado y triste por la doble violación anal
de la que fue victima, solo se limitó a asentir.
Sam y Lucas se despidieron calurosamente.

Lucas se sentía muy mal por la partida de Sam, pero por
suerte, ahora tenía a alguien con quien desquitar su frustración. Fue hacia su
medio hermano quien aún sangraba abundantemente del culo. Nathan había sido
humillado y ultrajado en gran manera, su orgullo y su voluntad fueron
doblegados, probablemente nunca se recuperaría de eso, así que Lucas podría
hacer con el lo que quisiera sin encontrar resistencia, le haría pagar por todas
las que le había hecho antes.....vaya que le haría pagar……

Sam llegó a la casa que investigaba y ahí se encontró con su
hermano.

Dean: Sammy, tenemos un problema, los dueños de la casa
llamaron a un pastor que les ha dicho que no nos permita la entrada porque somos
agentes del demonio.
Sam: Oh men, ¿y ahora que hacemos?
Dean: Pues creo que no nos queda mas que retirarnos, el
pastor y sus hijos están haciendo un exorcismo o algo así.
De pronto, la casa comenzó a temblar y uno de los hijos del
pastor, un chico de unos 20 años, salió violentamente expulsado por los aires a
través de la puerta que se volvió a cerrar después de esto.

Sam corrió hacia el y le extendió la mano para ayudarlo a
levantarse.
Sam: ¿Estás bien?
El joven no respondió, inmediatamente intentó entrar de nuevo
a la casa pero esta lo volvió a repeler.
Sam: ¿Qué pasó ahí dentro?
"Estábamos rezando salmos, pero la Biblia comenzó a sangrar,
la casa tembló y yo salí volando. Mi papá, mi hermano y los Hamilton (la familia
que habitaba la casa) están atrapados adentro" – respondió el joven.
Sam: No te preocupes, los sacaremos de ahí, ¿cuál es tu
nombre?
"Me llamo Matt" – dijo el chico – "pero no podemos aceptar su
ayuda"
Dean: Escucha, respetamos sus creencias, por muy absurdas que
sean….
Sam: ¡DEAN!
Dean: Ok, me disculpo, pero obviamente necesitan refuerzos
Matt: No es necesario, nuestra fe nos basta
Matt se acercó a la casa y comenzó a orar, pero por tercera
ocasión la casa lo rechazó, esta vez con mas violencia, el joven se estrelló
contra la casa de enfrente, destrozando la pared de madera y horrorizando a los
que en ella habitaban.
Sam corrió hacia el, entro a la casa a través del agujero en
la pared y lo encontró inconsciente.
Sam: ¡Matt, Matt!, vamos, despierta.
De repente, los ojos de Matt se abrieron, habían adquirido un
color amarillo. El joven habló con voz demoníaca:
Matt: Hola Sammy, ansiaba este momento.
El chico abrazó a Sam y veloz como rayo, se alejó con el de
ese lugar.
Dean: ¡¡¡¡SAMMY!!!!.....¡¡¡¡¡NOOOOO!!!!!
El mayor de los Winchester sintió una impotencia desgarradora
y una rabia inmensa; algo le había arrebatado a su mas preciado tesoro...y
pagaría muy caro por ello, pues nada ni nadie se podían interponer entre el y SU
SAMMY.

En una zona boscosa de las afueras de Tree Hill, Sam
Winchester despertó completamente desnudo, recostado junto a el, también
desnudo, se encontraba Matt, bueno, no realmente, pues era obvio que estaba
poseído.
Sam: ¡¿QUE ME HICISTE HIJO DE PUTA?!
Matt/Demonio: Nada aún, pero te lo haré, o mejor dicho, tú se
lo harás a Matt.
Sam: ¡¿Que?!
Matt/Demonio: Sammy, Sammy, estoy muy bien enterado de las
travesuras que has estado haciendo con tu hermano y con los Scott, niño sucio.
Sam se sorprendió.
Matt/Demonio: Matt es lindo ¿no?, pero lo mas importante; es
completamente casto y puro, pero no por mucho tiempo, porque tu te encargarás de
profanar su cuerpo.
Sam: ¡¿Que?!, ¡yo jamás haría algo así!
Matt/Demonio: Sammy, yo se de lo que eres capaz, harás esto y
cosas aún peores. Tengo grandes planes para ti y para todos los niños como tu.
Sam: ¿Como yo? ¿De que demonios hablas?
Matt/Demonio: Lo sabrás a su tiempo, ahora, solo dejate
llevar por tus perversos instintos y posee este cuerpo que tanto deseas.
El demonio, abrazó a Sam y lo besó y manoseó deliciosamente.
El hermoso joven Winchester intentó resistirse, pero la lujuria que sentía lo
estaba venciendo.
Matt/Demonio: ¿Sabes?, el tarado de Matt planeaba llegar
virgen al matrimonio, que pena que tu no se lo permitirás ¿verdad?
Sam no pudo mas, se entregó a ese sucio deseo que lo
impulsaba a cometer la maldad a la que el demonio lo incitaba. Sam nunca se
había sentido así, esos depravados impulsos eran algo totalmente nuevo para el.
No solo nunca se había sentido tan caliente, sino que jamás imaginó que en su
ser pudiera existir tanta maldad como la que sentía en ese momento y que lo
obligaba a cometer esa infamia contra Matt. Además, Sam también adquirió en ese
momento una potencia sexual descomunal, sodomizó a Matt durante horas.
Lo que Sam no sabía era que, aunque el demonio controlaba el
cuerpo y los actos de Matt, este se daba perfectamente cuenta de todo lo que
pasaba. El pobre sintió cuando Sam lo desvirgó violentamente, estuvo conciente
en todo momento, su dolor físico era terrible, pero no se comparaba con el dolor
de su alma, pues Sam le arrebató algo que había cuidado celosamente toda su
vida.
Cuando Sam tuvo su último y mas intenso orgasmo, el demonio
salió de Matt, Sam pudo verlo, sentía un gran odio hacia el por lo que le había
orillado a hacer, pero sabía que no podía echarle toda la culpa, ya que tuvo la
opción de negarse a abusar de Matt, sin embargo, su lujuria lo venció, se dio
cuenta de que había algo oscuro y maligno en el.
Al término de la posesión Matt rompió en llanto, estaba
desconsolado.
Demonio: Gracias por el poder que me has dado Sammy, pero
todavía no he terminado contigo, hasta muy pronto hermosura.
El demonio se esfumó. Sam se sentía fatal, por la reacción de
Matt se dio cuenta de que este tuvo conciencia de lo que pasaba todo el tiempo,
fue hacía el, pero no supo que decirle, además se mostró aterrado cuando el
chico Winchester se le acercó.
"Lo siento", se limitó a decir Sam.
El cazafantasmas vio que a unos metros de ellos. Se
encontraban tiradas las ropas de ambos, tomó las suyas y se vistió. Se disponía
a marcharse, pero lo detuvo un pensamiento que le hizo sentir asco de si mismo:
quería conservar los boxers de Matt…..y eso hizo.
CONTINUARA…

