El sol empezaba a entrar por la ventana y yo seguía
despierto, Julián abrazado a mí seguía dormido, yo lo miraba y le acariciaba la
mano q tenia apoyada en mi pecho. Esa noche había sido todo nuevo para mí, los
labios de un hombre en los míos, un cuerpo desnudo de un hombre pegado a mi y yo
disfrutando de el con todo el placer que me suponía tener a Julián junto a mí,
había disfrutado mucho con sus besos, cuando por primera vez unos labios de un
hombre besaban mi pene, había sido fantástico y yo dentro de mi ignorancia,
había disfrutado mucho al meter el suyo en mi boca y saborearlo con placer,
nunca imagine que fuera tan excitante y que me gustaría, lo había hecho con
ganas porque me gusto y sabia que le daba placer como el me lo daba a mi. Cuando
me dio la vuelta y quede de espaldas a el, no imagine lo que vendría, se tumbo
encima de mí y empezó a besarme el cuello electrizándome todo mi cuerpo, fue
besando y lamiendo mi espalda poco a poco, iba de un lado a otro, su lengua no
dejaba de acariciar mi espalda, me volvía loco esa sensación, poco a poco fue
bajando y conforme lo hacia yo elevaba mi cintura como queriendo entrar dentro
de esa lengua para que no parara, sus manos tenían las mia atrapadas en una
caricia que me gustaba, sentía que jamás había sentido tanto placer, lo que
sentía por Julián hacia que todo lo que estaba pasando fuera mucho mas intenso,
en un momento note como sus manos dejaban las mías, con ellas note como
acariciaban mi culo despacio pero intensamente y separaba para abrirlo, como
note su lengua recorrer ese interior que nunca antes había sido abierto, fue
algo maravilloso el placer que sentí cuando su lengua lamía y acariciaba mi ano,
fue algo como una descarga eléctrica que me hizo gemir de placer y el a sentir
que me gustaba se echo encima de mí, me abrazo y con voz dulce y suave me
dejó...
Te quiero Javier, soy sumamente feliz de tenerte
junto a mí.
Me volví y quede frente a él, lo mire con todo el amor que
estaba sintiendo por él, no dije nada solo lo bese con pasión, quería sentirlo
junto a mí, su calor me excitaba y mis manos recorrían su espalda hasta llegar a
sus nalgas que acaricie con gusto. Como pude le di la vuelta y empecé a
devolverle todo el placer que él me había dado, mi lengua recorría su espalda
como él había hecho, quería probar su culo y hacia ahí me dirigí, le abrí sus
nalgas y deje a la vista su ano, me encanto y puse mi lengua en el, empecé a
saborearlo, no dejaba de lamerlo y besarlo, me estaba excitando mucho, mi pene
estaba que iba a explotar, el sabiendo en el estado que me encontraba levanto su
cintura para dejar mejor a la vista su ano y me dijo...
Si quieres métemela, yo estoy deseándolo, quiero
sentirte dentro de mí.
Me excito mucho oír eso y coloque la cabeza de mi pene en su
ano y empecé a penetrarlo, sus gemidos de placer hicieron que la metiera de un
golpe, el se quejo con un pequeño grito de dolor pero no dijo nada, disfrutamos
mucho hasta que llego el momento en que me venia y él sabiéndolo solo dijo que
lo hiciera dentro, termine con un orgasmo genial y me quede pegado a el, cuando
ya el relax dejo paso a la realidad, lo abrace con todas mis ganas y lo bese con
todo el cariño que me provocaba... era sumamente feliz y el me lo demostró con
su cara de felicidad.
Mis pensamientos estaban centrados en la noche anterior, en
mi vida anterior, no podía dejar de pensar en todo lo ocurrido, había sido todo
nuevo para mi pero muy placentero, pero como un sentimiento de culpa me invadía,
como traicionando mis recuerdos al lado de mi mujer, había sido tan feliz con
ella que no entendía todo lo ocurrido. Pero miraba a Julián y me sentía feliz a
la vez, no podía de dejar de mirar esa cara hermosa con su pelo revuelto... que
guapo era!!.
Buenos días mi vida, que tal te encuentras esta
mañana? – me dijo besándome con mucho cariño.
Muy bien, ha sido una noche fantástica y única en
mi vida, gracias por todo lo que me has dado, nunca pensé que esto
seria así.
Duchémonos y tomemos algo para desayunar, me
apetece ir ala playa y darnos un baño.
Nos duchamos juntos, enjabonándonos el uno al otro y
besándonos bajo el agua, no pudimos reprimir la erección y terminamos
pajeandonos mutuamente, el se bajo para meterse mi polla en la boca y recoger mi
leche, se la trago y me volvió a besar con pasión sintiendo a la vez el sabor de
mi leche. Terminamos y nos vestimos, el café le propuse tomarlo de camino a la
playa, no tenia ganas de meterme en la cocina, todo estaba por medio.
Salimos al pequeño jardín y nos encaminamos calle abajo a ver
en donde íbamos a desayunar, al cruzar la calle un coche rojo freno de golpe
para dejarnos pasar, no lo habíamos visto, Julián le increpo y al volverme a
decirle que no merecía la pena, le vi que palidecía y se le cambiaba la cara...
no le di importancia y seguimos en busca del café.
Un café con leche un té americano y dos tostadas
mixta – le pedí al camarero del bar. Julián seguía con la mirada
como perdida y algo serio, sabia que algo pasaba y que no seria
bueno.
Julián que te pasa? Te has quedado como ido, como
ausente, te encuentras bien?
Ehh... perdona estaba pensando pero no te
preocupes no pasa nada voy al baño no tardo nada.
Ok, pero no tardes que por ahí viene el camarero
con los cafés.
Enseguida estoy de vuelta.
El camarero dejo el café y el te las tostadas vendrían ahora,
el teléfono de Julián empezó a sonar, mire a ver si venia pero no, bueno
volverán a llamarlo pensé.
Ya estoy aquí, todavía no han traído las
tostadas?
No, el teléfono ha estado sonando creo que
volverán a llamarte –
Sin querer mirarlo directamente no le quitaba ojo a su
expresión, era de estar preocupado y algo serio, no lo había visto así
anteriormente. No quise agobiarlo y preguntarle que le pasaba porque ya me había
dicho que nada y sé que hay que dejar que cada cual encuentre su momento para
contar que le pasa, sé que tarde o temprano lo haría, mientras intentaría
ayudarlo para que se sintiera a gusto. Nos tomamos el café y las tostadas en
silencio, al terminar me cogió la mano y me sonrió pero no dijo nada, le
correspondí con otra sonrisa llena de amor y nos levantamos para irnos. En la
calle íbamos callados, no sabia que hacer, no quería estropearlo, lo tenia a mi
lado y yo era feliz aunque algo preocupado por no saber que era lo que le
pasaba.
Llegamos a la playa y buscamos un sitio cerca de la orilla y
tumbarnos.
Javier, creo que sabes que te quiero y que lo de
anoche fue fantástico y espero que sea
solo el comienzo de algo duradero entre los dos,
pero quiero contarte algo.
Soy todo oídos Julián, tengo ganas de saber de ti
todo lo que tu quieras.
Veras Javier, te acuerdas el coche rojo de esta
mañana?...
Si, lo conocías?
Al principio no sabia quien podía ser, pero luego
le vi la cara y ya ves si se quien es – me dijo con cara seria pero
sin apartar los ojos de los míos... Ese tipo es mi ex, no se que
hace aquí pero es el, y la llamada de teléfono también era de el...
no se que quiere pero estará de paso y al verme pues ha llamado para
saber que tal estoy.
No te preocupes Julián, no pasa nada todos
tenemos un pasado y el tuyo no me pone nervioso, yo te tengo ahora
conmigo y eso es lo que me importa, siempre que sea lo que quieras
tu también no habrá problemas.
Claro que si Javier estoy contigo y te quiero
mucho, no te preocupes que estaré contigo siempre.
Se levanto y se metió en el agua, empezó a nadar y vi como se
alejaba de la orilla. Me quede pensando en el y en su relación, pero decidí que
no era para preocuparme, no suelo ser celoso y se que si su ex esta aquí es
normal que algo se altere, así que me tumbe y deje de pensar en el tema.
El teléfono de Julián volvió a sonar y me saco de mis
pensamientos, miré hacia la orilla a ver por donde andaba y vi que estaba
sentado, me levanté me acerque y arrodillándome detrás de el le bese el cuello y
le dije que había vuelto a llamar, me miro a los ojos me beso en la boca y me
dijo que no me preocupara y se levanto. Hice lo mismo y le dije que nos fuéramos
a casa.
De camino me dijo que iría a su casa a ducharse y a descansar
que se pasaría por la mía sobre las ocho para preparar algo de cena y ya
quedarnos juntos. Le bese, le cogí de la mano y solo pude decirle, tranquilo se
que lo estas pasando mal... pero yo estoy aquí y te quiero, me sonrió y se
marcho.
El móvil sonó diciendo que tenia un sms, mire la hora porque
me había quedado dormido en el sofá... las dos y cuarto de la mañana, leí el
mensaje, solo decía:
- No tengo que mentir a la persona que mas quiero, te llamo
cuando vuelva, eres lo mas
importante para mi. Ciao.
Me di cuenta que unas lagrimas corrían por mis mejillas...
mire hacia la ventana y me deje llevar en un llanto de amor abandonado....
Continuara....