Instinto
El frío que cala en mis riñones me despierta. Estoy tirado en
el suelo encharcado de un sucio callejón. Estoy empapado, ¿Como he llegado aquí?
Me incorporo y me siento extraño, aparte de no saber como he llegado hasta aquí,
me encuentro totalmente despierto. Un millón de olores invaden mi cuerpo, y muy
pocos son agradables. La ciudad entera grita en mi cabeza, y pese a que no hay
ninguna luz que ilumine el callejón puedo ver perfectamente mi americana tirada
en el suelo a mas de 50 metros. Me acerco y la recojo, y al moverme me siento
bien, jodidamente bien. Como hacia veinte putos años que no me sentía. Mi cuerpo
no esta cansado como de costumbre, me siento lleno de energía, siento mis
músculos tersos y en forma. Al ponerme la americana, me doy cuenta de que mi
camisa esta rota y manchada de sangre. Siento pánico, pero solo dura unos
segundos. Inmediatamente mi cuerpo reacciona arrancando mi camisa y tirándola a
una papelera. Me pongo la americana encima de mi torso desnudo, me muevo por
instinto. Salgo del callejón con paso decidido como si fuera a comerme el mundo;
esbozo una sonrisa.
Al pasar por un escaparate observo mi reflejo y me sorprendo
un poco, soy yo, pero no parezco yo. Veo a un tipo de unos 40 años con un buen
cuerpo, y una cara llena de vida. Joder si hasta me parece que tengo mas pelo.
Sonrío echando mi pelo mojado hacia atrás, ahora se lo que siente el puto Brad
Pitt cuando se mira por las mañanas al espejo.
La ciudad sigue gritando en mis oídos, pero de repente un
olor hace que me olvide del resto de mis sentidos, lo ubico a mi izquierda y al
girar la cabeza veo en la acera de enfrente a dos chicas, puede que entre las
dos sumen mi edad. "Nos ha mirado" las oigo gritar, pero no, no gritan, están
cuchicheando y me lanzan una sonrisa, se la devuelvo. De nuevo ese olor me
golpea, me ciega; es olor a mujer, a coño, y me esta volviendo loco. Las chicas
continúan su camino y yo cambio de acera para seguirlas. Siento que mi polla va
a reventar los pantalones ¿Cuando fue la ultima vez que estuve tan excitado? Ni
lo recuerdo...
Las chicas se separan, una de ellas entra en el metro y mi
olfato y mi polla me dicen que es a la otra a la que debo seguir. Lleva puesto
un vestido negro con corte hasta medio muslo totalmente empapado y pegado al
cuerpo a causa de la lluvia, al repicar de sus tacones me perfora el cerebro. De
repente se detiene, y mira hacia atrás.
- ¿Me estas siguiendo guapo? - Me dice con desparpajo y
sonriendo
Camino hacia ella con decisión mientras una risa rasga mi
garganta. Un destello de pánico cruza por sus ojos unos instantes antes de que
le abrace, pero en el momento en que la beso se rinde a mi y cierra los ojos.
Nunca un beso me ha sabido igual, nunca me he sentido tan vivo. La cojo de su
melena rubia y empapada y le hecho la cabeza hacia atrás mientras beso su
cuello; noto el latir de sus venas mientras mi lengua las recorre. Mis manos
bajan su espalda recorriéndola hasta sus piernas para subir después hasta su
culo, colándose por debajo de su vestido hasta encontrar su tanga.
- Frena un poco, nos pueden ver - Me susurra al oído
Me separo de su cuerpo, a unos pocos metros hay un portal de
un edificio, la cojo de la mano y prácticamente la arrastro hasta allí, la
puerta esta cerrada pero al empujarla y hacer presión oigo el crujir de la
cerradura.
- ¿Com...
No le dejo acabar la frase y la empujo hacia dentro mientras
vuelvo a besarla apasionadamente con un ansia animal. Ella me arranca los
botones de la americana y empieza a acariciar mi torso y a besarlo, con mis
manos acaricio sus pechos, los agarro con fuerza, siento la dureza de sus
pezones y los pellizco. Ella baja su mano hasta mi entrepierna y al acariciar mi
polla lanza una exclamación de sorpresa. Se arrodilla y sin perder un momento me
baja la cremallera y se la mete con ansias en la boca, la lame de arriba a
abajo, de abajo a arriba, me chupa los huevos y vuelve de nuevo a mi polla,
escupe encima intenta metérsela entera pero no puede, acompaño los movimientos
de su cabeza mientras le sujeto el pelo.
Siento que me voy a correr y la detengo, la levanto del suelo
y la siento en las escaleras, ella se quita el vestido y se queda solo con un
tanga rojo. La vuelvo a besar mientras la acaricio por encima de la tela
empapada, sigo besándola por el cuello hasta sus tetas sin dejar de acariciarle
el coño y empiezo a lamerlas, a chuparlas, a morder sus pezones. Cada vez me
siento mas vivo, mas fuerte, le arranco las bragas de un tirón y empiezo a
comerle el coño desesperadamente. Mi lengua recorre sus labios de arriba a abajo
de abajo a arriba mientras con mi pulgar acaricio su clítoris. Siento que la
polla me va a reventar, dejo de chuparla y se la meto de golpe empiezo a
penetrarla y cada vez me siento mas fuerte, mas grande, oigo el latido de su
corazón en mi cabeza, cada vez mas rápido mas fuerte y mis arremetidas ahora
están acompasadas con sus latidos, oigo sus gemidos, sus gritos, noto como me
voy a correr y lanzo un rugido feroz. Ya no oigo los latidos de su corazón.
La luz de la escalera me ciega al encenderse, y puedo oír las
voces de los vecinos. El olor a sangre me invade, un millón de voces gritan en
mi cabeza. Como puedo me subo los pantalones, me siento cansado, viejo, como
siempre. Salgo corriendo de la portería mientras lanzo una última mirada al
cuerpo muerto de la joven.
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encantará leer vuestras criticas y comentarios.