Que tengo ansia de ti mujer.
Así es como me vas, tu, de quien de mi te enamoras y esta
misma historia de sentimientos se repite una y otra vez... Y por amor vivo en mí
tu vida, en alegría y en agonía... Y tú de deseos conmigo lloras y damos mil
tumbos para juntar nuestras almas. Vivir contigo es ser más que amigo y ser
objeto de tus deseos, caricias y besos. Es ser parte de lo que eres y de lo que
has sido, y encaminarnos al que será… futuro sentimental.
Vivir en la agonía de esperarte y tenerte unas horas, de
darnos y de atropellarnos amorosamente. Sentir que el deseo lo llena todo, en
ambos…, en cuerpo y mente. Me siento atraído e impulsado a ir a ti, a fundirme
contigo y mantener esos dulces escarceos de pareja. Eres la mujer que en mi más
profunda huella ha dejado y me dejas, desde siempre. Y te recorro a milímetros,
toda tu piel y todos los rincones de tus sentimientos deseo conocer. Ansia de ti
que tengo, mujer.
El corazón se nos lleva y nos trae, es vivir en un huracán
dominador. Estamos ligados y rodamos juntos por el romance en que vivimos. Nos
sentimos y nos encontramos, y entonces libremente nos damos y nos tomamos. Y se
desvanece toda la amargura, y mi corazón se me alegra y me siento rodando en
azares de sensual noria; estando contigo.
Te pido y me pides caricias, en una herida de ansiedad y de
besos. Quiero ser algo más de lo que hayas conocido hasta ahora y por eso toda
mi alma llora. Te quiero en todo lugar y a toda hora y eso duele, cuando no te
tengo. Y eso me hace feliz cuando vienes y me entristece cuando te vas; aunque
al irte dejas sabor de ti en mí, memoria elocuente del encuentro vivido… Y
anticipo, del próximo encuentro de amor y en el que la pasión salga de nuevo a
desbocarse y a llegarnos hasta lo más profundo.