Esta historia es real, nos sucedió a mi hermana y a mí hace
unos meses cuando el verano estaba en su apogeo. Mi hermana y yo vivimos solas,
en un departamento rentado desde hace como año y medio, así que en realidad
somos muy unidas, bueno siempre lo hemos sido desde pequeñas, cada una le
contaba a la otra sus "aventuras" por lo que al ser mayores compartimos el
departamento, pero no la habitación como cuando éramos niñas. Antes de
independizarnos por completo vivíamos con mis padres, pero al ser mayores nos
fuimos a estudiar a otra ciudad donde al no tener la comodidad de un auto para
nosotras, tuvimos que movernos en taxis ya que los consideramos mas seguros
aunque resultaban ser un gasto mayor.
Pero resulta que un día teníamos que ir al banco por dinero
pues precisamente estábamos cortas de efectivo, así que al no tener mucho dinero
decidimos ir al cajero automático en autobús, ya que el banco queda como a 20
cuadras del departamento así que esta un poco lejos para ir caminado. Bueno la
idea es que teníamos que tomar un autobús para llegar.
Yo tengo 22 años, soy de cabello rizado castaño claro, piel
clara, de pecho prominente, y más alta que mi hermana, ella tiene 24, es de
cabello lacio rubio oscuro, piel blanca y pecho un poco más grande que el mío.
Como hacia calor ese día se nos ocurrió ponernos unas minifaldas y blusas sin
mangas , pues pensamos que no tardaríamos mucho en el autobús, y que saliendo
del banco podríamos tomar un taxi e ir a cenar o tomar algo, pero resulto en
algo mucho mejor
Resulta que el autobús que tomamos iba algo lleno, y no había
dos asientos juntos así que decidimos quedarnos paradas, pues pensamos que no
tardaría mucho, pero en menos de lo que imaginamos el autobús se empezó a llenar
y mas por que por la falta de experiencia nos equivocamos de autobús y dio
vueltas por donde no sabíamos que las daría así que en cierta forma nos
perdimos.
Al poco tiempo de que estuvo casi lleno el autobús, nos vimos
rodeadas de tipos un tanto toscos, pero para nada feos. De tras de nosotras se
colocaron un par de hombres de no mas de 30 años, al poco rato pude sentir como
una mano iba acariciando mi espalda, la cual iba desnuda, al igual que la de mi
hermana, de inmediato me percate de que era el tipo que estaba detrás de mi y
pensando que faltaría poco para llegar a nuestro destino no le di importancia y
no dije nada tratando así de evitar un escándalo innecesario. Me empecé a
preocupar cuando las caricias del desconocido se fueron haciendo mas atrevidas,
ya iba bajando por la espalda hacia mi trasero, que debo decir es algo antojable,
entonces empezó a acariciar por debajo de mi minifalda, directamente mis nalgas,
ya que tanto yo como mi hermana llevábamos unas lindas tangas, que se escondían
por el canal de nuestras pompis. Al poco rato el chico comenzó a jugar con la
tanga que llevaba jalando de atrás para delante, lo que provoco en mí una
reacción de calentamiento casi al instante, pues sentía como iba sobando mi
vulva.
Al ver a mi hermana pude ver que su situación era parecida,
pues a ella le estaban sobando el pecho por dentro de la blusa acariciando sus
pezón con sus dedos, lo que hacia que mi hermana se pusiera roja como un tomate,
del calor que eso le provocaba, pues el que estaba con mi hermana era mas
atrevido ya que incluso se animo a besar su cuello mientras que el mío solo
acaricio mi sexo, con sus ásperas manos; después de que arranco mi tanga con la
fuerza con ala que la jalo la guardo en su pantalón, sentí como sobaba con su
pene aun dentro del pantalón mis pompis y supongo que el de mi hermana hacia lo
mismo pues por la cara que tenia podía apreciarse que estaba gozando con las
caricias del desconocido.
"Mi chico" estaba introduciendo sus dedos en mi vagina, lo
cual a mi me ponía como loca, tuve que morderme los labios para no gritar del
placer que eso me causaba, de pronto sentí otro par de manos en mis pechos y es
que otro tipo se las ingenio para poder acariciarlos mientras el otro me sobaba
con su miembro en mi trasero; me sentía usada, como una zorra cualquiera, pero
increíblemente me estaba gustando sentirme así. Mientras uno de los tipos que me
tenían entretenida me acariciaba los pezones, que para ese momento ya estaban en
lo alto, el otro extrajo su miembro del pantalón pues pude sentir el pedazo
caliente de carne en la separación de mis nalgas, lo sentía como subía y bajaba
por aquel canal de carne.
Mientras tanto a mi hermana le pasaba algo similar, mientras
alguien le apretujaba los pechos, otro tipo ya le estaba metiendo el pene por su
conchita, mientras ella acompañaba el mete-saca subiendo y bajando al ritmo de
la penetración mientras se agarraba de la barra, ella tenia los ojos cerrados, y
también se iba mordiendo el labio, estaba yo impresionada por lo que hacia mi
hermana, que me saco de mi impresión cuando sentí la punta del pene del chico
entrar por mi gruta, ya húmeda de tanto manoseo. El pene se introdujo en mi sin
dificultad e hice lo mismo que mi hermana cerré mi ojos y me puse a subir y
bajar agarrando me del tubo para facilitar la penetración…, en ese momento sentí
los labios de mi "violador" en mi cuello y trate de encontrarlos con los míos.
Su sabor era indiscutiblemente a cerveza, pero no le di importancia y lo bese
sintiendo su lengua entrar en las profundidad de mi boca, después de algunos
minutos de penetración sentí que el chico salio de mi pero de inmediato sentí
como otro pene aun mas grande entraba en mi cuerpo por la mismo cavidad,
mientras tanto me sorprendió un poco sentir como un liquido caliente me mojaba
las nalgas por sobre la tela de la mini, de inmediato pensé que el chico que
acababa de salir estaba eyaculando en mi trasero, lo cual me calentó aun más y
seguí acompañando el vaivén de la penetración hasta que pude ver a mi hermana y
vi que su situación er la misma, tenia la espalda llena de semen, al igual que
las nalgas, mientras otro tipo le metía su pene por su vagina, y un dedo por su
ano, ella tenia una cara de privada que la delataba, y en ese momento fue cuando
me di cuenta de que la mayoría de los que abordaban el Autobús eran hombres y
casi todos estaban atentos a nosotras. Eso me hizo zafarme por completo y empecé
a gemir, no muy fuerte pero alfil y al cabo ya no había por que tener
discreción, entonces creo que eso sorprendió a mi hermana pues también empezó a
gemir. Así estábamos las dos hermanitas manchadas de semen, con un pene en
nuestros chochos, y gimiendo como locas, en un autobús urbano hacia quien sabe
donde.
Los dos tipos salieron de nosotras casi al mismo tiempo, y de
la misma forma que los anteriores eyacularon sobre nostras, pero esta vez el
chico eyaculo sobre mi espalda desnuda, así que sentí el chorro de liquido
pegajoso sobre mi piel, pues la blusa no tenia espalda. Y el que estaba en mi
hermana lo hizo sobre su falda, manchándola igual que la mía, casi de inmediato
sentí otro chorro venido de quien sabe donde que también dio en mi cuerpo y en
el de mi hermana manchándonos aun mas, y suya sintiendo chorros, parecía que
todos los del autobús se estaban masturbando, y los que podían por estar mas
cerca eyaculaban en nosotras. En ese momento mi hermana paso su mano por mi
espalda y se la lamió, yo hice lo mismo con la suya probando así el amargo sabor
del semen de estos tipos, junto con el del sudor de mi hermana. De pronto el
autobús hizo una parada brusca, los cuatro que nos penetraron nos dieron un
billete de 100 pesos cada uno y la mayoría de los hombres se bajaron.
Parecía que era su lugar de trabajo o algo así, mi hermana y
yo nos intentamos sentar pero el dolor nos lo impidió, además estábamos tan
llenas de Semen que nos fue imposible hacerlo. De pronto vimos que estábamos
cerca de los bancos y pedimos la parada, el autobús iba casi vació, así que
cuando íbamos a salir del autobús el conductor nos detuvo y sin aviso nos hecho
todo su semen en el cuerpo por enfrenté manchando las blusas también.
Bajamos del autobús y como pudimos nos tapamos con las
chaquetas que llevábamos, mi hermana y yo nos miramos a los ojos y solo
sonreímos, pues ambas pensamos en lo mismo "buena fiestesita nos dimos" y ella
comento, "hay que viajar seguido en estro trastos no crees Sis?" yo solo sonreí
y asentí con la cabeza. Entonces entramos al cajero y retiramos un poco de
dinero por suerte estaba vació, salvo una señora que nos vio con mala cara
cuando entramos pues por la facha que llevábamos y el olor que despidamos debió
pensar que éramos una prostitutas, aunque después de lo sucedido creo que si lo
éramos… después de todo en menos de una hora ganamos 400 pesos.
Esperamos que les haya gustado. Cometarios a nuestros
correos:
El Mío:
sumi_sanro84@hotmail.com la de rojo (Clara)
Mi Hermana:
sexy_sanro82@hotmail.com la de negro (Sara)
Ambas:
quierosersumisa@yahoo.com.mx lo revisamos las dos
Como ya tenemos muchos contactos casi nuca nos conectamos,
así que si prefieren enviarnos correos, lo agradeceríamos mucho, también de
personas que les guste el incesto.