El día después.
Bueno voy a tratar de incluir algunos detalles más en cada
relato, alguien me pidió que relate mi participación pero eso es imposible
porque Vero no me deja participar. Yo les cuento solo lo que vivo nada más.
Como les conté habíamos estado el sábado por la noche en un
boliche y Vero había quedado en verse con Pablo al otro día.
Yo me levante antes que ella el domingo y le preparé un
vestuario súper sexy para su encuentro, grande fue la sorpresa cuando ella me
dijo que estaría por la tarde y noche con su amigo.
Por la tarde, irían al parque a caminar y disfrutar de la
tarde y por la noche cenaría en el departamento de Pablo o en casa.
Era casi el medio día así que teníamos tiempo de hacer unas
compras en el shopping, quería que Pablo la viese radiante en su día al aire
libre. Le propuse que fuéramos y se comprara ropa adecuada para una tarde en el
parque.
La primavera en Córdoba (Argentina) es hermosa, propicia para
usar ropa hindú; entonces fuimos a una tienda de ropa hindú y Vero se eligió una
falda larga de una tela semitransparente que dejaba insinuar lo que llevaba
debajo y una camisa blanca muy suelta. Luego pasamos por la lencería donde
adquirió un conjunto para esa ropa y otro para la noche. Yo la seguía como
poseído por lo que estábamos haciendo, temblaba de la calentura cada vez que
ella me hacia algún comentario sobre su futuro encuentro o me preguntaba si me
gustaba todo lo que hacíamos.
Como al pasar me sugirió ir a un sex-shop del centro, por
supuesto accedí.
El sex-shop está al fondo de una galería comercial y es muy
discreto. Preguntamos por algunas películas sobre nuestro tema y luego Vero
eligió un conjunto de lencería y cuando nos disponíamos a salir ella pidió un
gel lubricante.
¿Para que lo quieres?
Bueno, amor te acordas lo que me pidió Pablito la
última vez? No se, si voz estas de acuerdo…
Llevalo… pero hablamos en casa. Fue lo único que pude
decir, delante del vendedor y otros clientes.
Tuve en ese momento sentimientos encontrados. Por un lado el
vendedor del sex-shop mirándome junto con otros clientes con cara de
circunstancia me provocó una tremenda humillación y por otro lado me sentía
tremendamente excitado.
Cuando salimos le reproche a Vero decirme eso delante del
vendedor. Ella solo me dijo que me tranquilizara y hablemos en casa.
Cuando volvimos ya no quedaba mucho tiempo para que Vero
partiera hacia su encuentro pero nos tomamos unos minutos para charlar sobre el
tema.
Mira, me dijo , Pablo me pidió la cola y me gustaría
dársela…
Pero Vero, no me la diste a mi!
Lo que pasa… es que con Pablo la paso muy bien, a vos
te tengo que guiar todo el tiempo, ponela así, más fuerte, más despacio,
etc. No hace falta que te diga todo… Pablo es distinto… te lo digo con
todas las letras: me coge re bien. Con el solo me dedico a gozar y no a
enseñarle. Me hace re feliz coger con él y creo se merece un premio. ¿No
queres que tu mujercita sea feliz?
Sí, quiero que seas muy feliz. Te comprendo, se que
no soy el mejor haciendo el amor pero… no se… me gustaría a mi también…
Siii, no seas tonto, luego vas a poder!! Solo quiero
que Pablito sea el primero!
Bueno… si eso te hace feliz estoy de acuerdo.
Gracias mi amor!!… me voy a preparar.
Durante esta charla me sentía tremendamente humillado y
excitado a la vez, mi mujer me decía de frente que cogía mejor con otro.
Antes de salir me dijo que si quería podía venir al parque y
mirar desde lejos.
Creo que vos te mereces ese premio, sos tan bueno.
Ante la perspectiva de ver algo, me preparé unos mates y
luego de que ella saliera yo también fui hacia el parque.
Se iban a encontrar en el rosedal, donde hay algunas
glorietas y bancos muy retirados de la vista, el lugar ideal para enamorados.
Estacioné mi auto bastante lejos y me acerque caminando.
Los ubique enseguida, Vero estaba sentada en un banco y Pablo
a su lado. Se reían tomados de la mano, Pablo le acariciaba el pelo, la cara
hasta que le dio un tremendo beso que duró un rato. Comenzaron a tocarse
mutuamente como dos novios. Luego se levantaron y caminaron tomados de la mano
por el parque, cada tanto Pablo la tomaba de la cintura y la apretaba contra su
cuerpo para darle un beso.
Yo miraba de lejos, no quería arruinarle la tarde a mi
amorcito. Estaba súper caliente, tanto que mojé el pantalón con semen. Me senté
un rato en el auto y me masturbé frenéticamente, luego volví a buscarlos.
Cuando los encuentro los veo charlando con Ricardo, un amigo
mío. Con este chico habíamos estudiado juntos, así que me conocía bien y a Vero
otro tanto. Mientras charlaban Pablo la tenía de la cintura y la apretaba contra
su cuerpo. Luego de unos minutos Ricardo le pasa un papel que Vero guarda y se
despiden.
Estaba seguro que Ricardo me llamaría la móvil. Esperé un
rato y nada…que amigo! pensé.
La tarde siguió de la misma forma hasta las 18, hora en la
que se despidieron, Vero paro un taxi y volvió a casa.
Cuando ella llegó yo estaba en el dormitorio con la pija en
la mano, masturbándome lentamente.
Mmmm parece que algo te gusto de todo lo que viste.
Si, bastante. Me detuve ya que ella solo me miraba y
no tenía intención de hacer otra cosa.
La pase muy bien con Pablito, supongo que te habrás
dado cuenta?
Si, totalmente. Te vi muy bien y me alegro.
Todo te lo debo a vos mi amor. No podría estar casada
con otro. Sos súper especial.
Vos también sos especial, ¿Qué vas ha hacer ahora?
Bueno, me voy a preparar para salir esta noche. Voy a
cenar a lo de Pablo. Uhh pero ahora mi cornudito no va a poder espiar!
Es cierto, pero me vas a contar ¿no?
Claro que te voy a contar. Bueno me doy una ducha y
seguimos.
Me quedé en el dormitorio, puse una película porno que
habíamos comprado en el sex-shop y seguí con mi jueguito.
A las 20.30 Vero estaba lista para salir.
Vestido ajustado color borravino que termina justo sobre la
rodilla, unos hermosos zapatos negros de tacos súper altos con unas delicadas
cintas que los sujetan a los tobillos, medias con portaligas del mismo color que
el vestido y un conjunto de lencería alucinante.
Pude sentir cada cosa sobre su cuerpo, me dejo ponerle los
zapatos, la lencería, portaligas y ayudarla con el vestido.
Bueno cornudito mío, vos te quedas aquí. Yo me tomo
un taxi y voy a lo de Pablo. Espérame despierto debes entretenerte con
las películas que compramos.
Si Vero como quieras. No te olvides que te amo.
No, tontito. Yo también te amo… pero ahora me voy a
coger con Pablo. Recorda de lo que hablamos. Chau!
Y se fue.
Bueno, me quedé solo en casa. Puse un video porno de los que
habíamos comprado y me tiré en la cama a masturbarme lentamente, seria una larga
noche esperando que vuelva mi mujer del encuentro con su amante.
Era domingo y yo debía trabajar el lunes temprano por la
mañana de tal manera que a eso de las 12 de la noche me preparé para dormir.
Pero me fue imposible, eran las 3 de la madrugada y yo estaba despierto y con la
pija dura como una estaca pensando en mi mujer y lo que estaría haciendo con su
amante, Pablo.
En esos momentos de total excitación cuando ya no sabía que
hacer puse otra peli y un rato después sonó mi celular, era Vero, en un mensaje
de texto me decía que había pasado todo, estaba muy contenta y que volvería a
casa por la mañana. Podía ir tranquilo a trabajar, ella estaría allí cuando
volviese.
Era extraño lo que sentía, pero la consecuencia seguía siendo
la misma… más excitación.
Por fin me dormí y desperté a las 8 de la mañana solo en mi
cama. Me preparé y partí hacia el trabajo. Allí estuve todo el día pesando en
Vero y mi vuelta a casa.
A las 5 de la tarde estuve en casa, me recibió mi amor
enfundada en una bata cortita color negra, con el pelo mojado y súper perfumada.
Se notaba que estuvo preparándose, estaba feliz de verla así y muy ansiosa por
lo que sucedería. Saber que mi mujer fue desvirgada analmente por un amante y
que luego se me ofrecía a mí es algo que no todos pueden disfrutar.
Esta es la continuación del relato anterior, aquí les relato
como aparte de cornudo empiezo a aceptar la sumisión.
Me recibió con un beso casi tímido, muy suave, delicioso en
la mejilla. El aire estaba caliente se notaba un erotismo que hace mucho no veía
en ella. Su forma de caminar era otra, la bata se movía suavemente sobre su
cuerpo mientras se alejaba de mí, sus pies enfundados en unos zapatos con tacos
muy altos y sus piernas eran un deleite a la vista.
Estaba cansado del trabajo pero la excitación de esta vista
me hizo olvidar de todo, entré al baño y me duche.
Cuando salgo del baño me esperaba sentada en el living de la
casa, sus deliciosas piernas cruzadas se dejaban ver en plenitud ahora luciendo
unas medias negras con portaligas.
-Sentate mi amor vamos a charlar… creo que hay mucho para
hablar.
Me dijo esbozando una sonrisa. Yo tenía puesto solo un bóxer,
tome una remera, me la puse y me senté en el sillón frente a ella.
-Si tenemos mucho para charlar. Te imaginas como estoy, ¿no?
-Claro amor, queres saber lo que pasó… pero vamos despacito,
vos quédate sentadito allí. Yo te cuento. Ponete cómodo, deja las manos
quietitas, no quiero que te estés tocando… ¿sí?
Debo reconocer que no me esperaba eso. Yo quería tirarme
encima de ella y coger como un animal. Pero esa no era su idea. Ella prosiguió
Mira, las cosas van a ser así, vos me miras… eso a
vos te gusta mucho, yo lo sé, pero no te tocas. Sí en algún momento te
tocas no seguimos… ¿te quedo claro?
Sí querida como quieras.
Algo se soltó en mi cabeza, estaba como loco de
calentura…temblaba.
Vero se sentó en el sillón frete a mí, abrió las piernas
lentamente mirándome fijo. Debajo de la bata no tenía ropa interior por la que
pude ver inmediatamente su conchita depilada.
Mira bien cornudito, esta conchita fue usada por mi
amigo, la uso bien y muchas veces en toda la noche. Acá tenes la prueba…
Me tiro su ropa interior la que había usado anoche.
-Ahora te podes mover agarra eso.
Tome su tanga y su corpiño, y me los acerque para sentir el
olor… mmmm que placer semen, flujo todo en ese pedacito de tela.
Te gusta cornudito. Cada vez que me cogí a Pablo me
limpie con eso y también limpie su pija.
Me contas más?
Si ya te cuento. Queres saber como empezó todo? No te
muevas.
Si claro, quiero todo saber.
Llegue y estaba con un amigo en el departamento.
¿Cómo ?
Si, otro chico que va con nosotros a la Facultad.
Charlamos un rato y luego quedamos solos. Porque Carlos se dio cuenta de
que no estábamos para estudiar.
¿Carlos? El que viene a buscarte para que le pases
los apuntes?
Si, el mismo. El también sabe que sos un cornudo.
Bueno a esta altura lo sabe todo el mundo.
Cuando Carlos estuvo con ustedes…
Ya se queres saber si Pablo hizo algo? Siiii, me dio
un beso que me partió la boca. Carlos se puso súper rojo de la sorpresa.
Yo le dije que con Pablo somos muy amigos.
El solamente sonrió y dijo que se iba.
Cuando se fue Carlos, Pablo me puso contra la mesada
de la cocina y me dijo que era una puta hermosa y cogeríamos toda la
noche. Yo le dije que estaba recaliente y necesitaba una pija ya. Me
pregunto si estaba todo bien con vos.
Que le dijiste?.
Obviamente que sí, mi amorcito sabe que yo vengo a
estudiar!- le dije-Entonces me subió a la mesada sobre la que me apoyaba
y empezó!. Me levantó el vestido, me corrió la tanga y me la puso de un
solo golpe.
Cuando empezó a recordar, se tiro en el sillón, siempre con
las piernas abiertas hacia mí y comenzó a tocarse la concha. Se puso un dedo y
lo sacó empapado en sus jugos.
Abrí la boca cornudito.
Me puso el dedo en la boca para que lo chupe. Yo tenía la
pija como una estaca de dura pero ella no me dejaba moverme. Me dijo:
Parece que te gusta lo que te cuento. ¿Te gusta que
me acueste con otros?
Si mi amor me encanta.
Te gusta que sea una puta y todo el mundo sepa que
sos cornudo?
Sii… ¿me puedo tocar?
No, todavía no
Se sentó nuevamente, pero esta vez en la mesita del living y
apoyó los pies en el sillón en el cual estaba yo un pie a cada lado mío, de esta
forma su concha quedó frente a mí totalmente abierta. Continuo su relato
mientras se tocaba las tetas y la concha, me miraba gozando de mi total sumisión
a sus deseos.
Me vez la conchita, mira esta toda abierta por la
pija de Pablo. Me cogió en la mesada, después me bajó y me puso de
espaldas. Me volvió a dar un rato largo. Es increíble lo bien que la
mueve y lo mucho que tarda en acabar.
Le encanta decirme cosas en el oído. Anoche me decía:
Pensa en tu maridito, ¿que estará haciendo el muy
cornudo mientras yo gozo de su putita?
Seguramente está durmiendo esperando a su amorcito…
cógeme más no pares!
Si putita te voy a dar todo lo que tu marido no te
da… te gusta mi pija?
Si Pablo me encanta…dame más… seguí…
Entonces yo no aguante más y le pedí por favor que me dejara
tocarme; ella me miro con una sonrisa mientras se paraba sobre el sillón en el
que estaba yo:
Lo que vas hacer ahora es chupar la concha de tu
mujercita. Acostate!
Me tiré en el sillón y ella literalmente se tiro sobre mi
cara, su concha quedó a la altura de mi nariz.
Ahí tenes tu concha, chupa cornudo, dale cómemela
bien, meteme la lengua…dale…así, siii….dale más.
Hacia lo que podía, tenía su concha a plena disposición sobre
mi cara pero ella estaba muy caliente y se movía sobre mí pasándome la concha
por toda mi cara que estaba ya toda mojada por sus jugos. Tenía me pija dura y
chorreando ese liquido transparente cuando ella se dío vuelta tomó mi pija y
comenzó a masturbarme.
Mira como tenes la pija cornudito… vamos a ver cuanto
aguantas, seguro que no mucho con lo pajero que sos. Anoche te pajeaste
toda la noche, no? Contame
Si, me hice varias
Pensando en que?
En vos, en lo maravillosa que sos, en que Pablo te
haría feliz con su pija y tu culito …tendría una buena pija.
Siii, que linda pija me comí, te dije que es más
cabezona y grande que la tuya? Varias veces me la comí por la concha y
después por la cola… mmmmmm que hermosa la pija.
Contame más..donde más lo hicieron?
Después de ese polvo furioso en la cocina,
descansamos, pedimos comida a un delivery y tomamos una cerveza.
Siguió con la paja lentamente.
Nos empezamos a besar lentamente, me acaricio todo el
cuerpo. Me quitó el vestido y quede con el corpiño, el portaligas
solamente. Me beso toda…ves esto… me lo hizo de un chupón. Yo le saque
la remera y el jeans lo deje en slip mientras le acariciaba la pija
Me mostro marcas en su cuello y muslos.
Yo como te imaginaras estaba en la gloria…me volvió a
coger en el suelo, también le chupe la pija. Luego de hacerlo un rato me
volvió a pedir la cola.
Y?
Le dije que sí. No querías eso?
No pude contestar, acabe en ese instante.