Un domingo poco antes de casarme, cuando aún estaba
formalizando la relación me encontraba en casa de la familia de la que ahora es
mi esposa.
Familia numerosa en la que solo crecieron tres hermosas
mujeres ( una de ellas es la madre de mis hijos e hija ) y doce varones.
Dicho sea de paso mi suegra una de mis cuñadas y mi esposa
son de las personas que "viven" en la iglesia, pero de el resto de mis cuñados y
mi otra cuñada no puedo decir lo mismo.
Volviendo al tema, estaba platicando con mi suegro que es
mecánico, cosas relacionadas con mis vehículos ( que si no se me descomponían,
que si cuantas millas me rendía el gallon, etc ), y notaba como mi cuñada la
menor (18 años), me miraba de una forma extraña .
Ella estaba colocada justo detrás de mi suegro de tal forma
que podia observar el movimiento de mis ojos percatandome de su presencia, sin
que su padre lo notara.
Al mirarme, me giñaba un ojo, cualquier persona sabe que eso
seguramente significa que "te están tirando el calzón", por lo que me disculpé
con mi suegro diciendole que necesitaba ir al baño.
Lo dije de tal forma que mi cuñada comprendiera que le
"estaba siguiendo la corriente", por ese motivo al llegar al baño no me fué
dificil adivinar que ella estaba en su interior, y al poner el seguro en la
puerta, abrí la cortina corrediza de la bañera y en el rincón se encontraba mi
cuñada.
Estaba vestida con ropa cómoda para estar en casa, con una
pijama roja de cuadros blancos.
No fue necesario pronunciar palabra alguna, porque de hecho
sobraban todas las explicaciones.
Me acerqué a ella y noté como su respiración se comenzaba a
agitar, la tomé de la cintura y con mis labios le acaricié el cuello
provocandole estremecimientos por todo su cuerpo.
Mis manos acariciaron su espalda y sentí el movimiento de sus
muy bien desarrolladas tetas en mi pecho.
De una forma desesperada le besé los labios e hicimos que
nuestras lenguas se juntaran, pretendiendo hacer un nudo con ellas, al mismo
tiempo que con mis manos le comenzaba a despojar de sus ropas que para el
proposito que tenía habían comenzado a estorbar desde hacía unos minutos.
Al hacerlo pude contemplar su cuerpo entero encontrando
ciertas similitudes con el de mi novia, sus senos de gran tamaño, la cintura y
su precioso coñito, que aún con su vello púbico le podia ver perfectamente su
ranurita.
Sin perder mas tiempo me "prendí" de uno de sus pezones y lo
succioné haciendo que se levantara aún más de lo que en ese momento estaba,
repitiendo el mismo procedimiento con el segundo y al hacerlo, recibia del cielo
todas las gratificaciones que en mi vida esperaba recibir.
Lentamente recorrí su pecho con mi lengua haciendo un húmedo
"caminito" hacia su vientre, deteniendome un poco en su ombligo para hacer
circulos con la misma y después continué mi camino hasta en medio de su velludo
coñito.
Al concentrarme en ese lugar ella abrió sus piernas para
disfrutar un poco más de mis caricias "LENGÜISTICAS".
Al hacer los movimientos repetitivos dentro de su "cuevita"
ella obtuvo su primer orgasmo del día y al parecer no fué suficiente que la
estuviera sosteniendo de las nalgas, porque al entregarme sus jugos vaginales se
apoyó de mis hombros para no caer porque su cuerpo temblaba como si fuera a
desmayarse.
Sin embargo eso fué momentáneo y al recuperarse yo habia
bajado mi pantalón y mi ropa interior, era el momento de que me devolviera el
favor.
Mi "polla" estaba completamente erecta y parecia que el
orificio del glande desafiaba la mirada de mi cuñada, y ella actuaba como si
nunca hubiera visto alguna, porque la miraba con extrañeza,no obstante la tomó
con sus manos, la acercó a su boca y con la experiencia que tiene cualquier
mujer a los 18 la lamió, besó, escupió, y metió en su boca en repetidas
ocasiones.
Un poco después la sostuve en brazos y la acomodé encima mío
de tal forma que pude penetrar su coño velludo. La sensación que obtuve al
contacto de sus piernas "abrazando" mi cadera al momento de penetrarla y con sus
pies en el aire fué demasiado placentera,
Le apoyé su espalda en la pared y con fuertes embestidas
logre hacer que de su garganta brotaran los gemidos de placer que me gusta
escuchar de todas las mujeres con las que tengo sexo.
Después de un rato la bajé e hice que se diera vuelta y le
dije que levantara el jabón que estaba en el suelo, adivinó lo que quería, se
inclinó dejando su culo a la altura de mi verga, y con unos leves empujones le
abri su conducto sodomita.
Unos instantes después, cuando sentia que llegaba al cielo,
saque mi verga de su culo y colocandome frente a ella le acerque mi miembro a su
rostro, para descargarle todo mi semen.
Al terminar fuí hasta donde se encontraba mi suegro, que el
paso de los años ya lo habia vencido y se encontraba tomando un siesta, pero lo
desperté para que cuando llegaran las mujeres nos encontraran platicando.
Poco tiempo después llegaron mi suegra, mi novia y su hermana
de la iglesia, pero al mirarnos platicando no sospecharon lo que había sucedido
minutos atrás
Esta misma experiencia la he repetido en diferentes
ocasiones, cada vez con menos frecuencia, porque con la llegada de los niños a
nuestra vida, mis constantes salidas a trabajar fuera de la ciudad de mi
residencia y aunque ella con sus 28 años no se ha casado,,se nos ha hecho un
poco más dificil.
Por eso cada vez que podemos, disfrutamos nuestros encuentros
amorosos al máximo, por si no se llegara a poder en otra ocasión.
Pero de cualquier forma esto "queda en familia".