Una gran mamá, una gran mujer, una gran amante.
La erótica mamá que conocí en Internet, quien es una gran
amante, ¿porqué antes no conocí una mujer así? (historia real)
Tiene 36 años y para mí hoy es ante todo un gran ser humano,
comprensiva con sus hijos de los que hablamos siempre y quienes son la luz de
sus ojos, por los que ve cada día, con quienes vive además de su ex-marido, una
mujer caliente, llena de sexo cuando la provoco, muy complaciente y supremamente
bella. Suena difícil eso vivir con el ex, ella siempre me dice que esta separada
de el, pero desde mi posición es muy difícil verificarlo, yo le creo, porque no
quiero juzgarla y siempre la veo sufrir por la situación que la pone allí,
parece afectarle la manera como el la trata y las implicaciones que tiene en sus
hijos. Creo que sobretodo afecto su capacidad sexual que es altísima para el
promedio de las mujeres que he conocido, me encanta que es supremamente
complaciente, esta dispuesta, es el sueño de una amante ocasional perfecta.
Es una mujer bella, debe pesar unos 50 kilos, blanca, se
pinta el cabello de rubio, tiene una linda sonrisa y una actitud curiosa que me
volvió loco desde el principio. Se viste de manera muy sexy, siempre la
encuentro con ropa interior muy sensual, de colores pasteles que le hacen juego
con su color de piel claro. Tiene unos senos pequeños y con unos liadísimos
pezones rozados, me encanta chupar, es súper sensible.
Me dice que antes de mi, solamente había estado con su esposo
porque aunque disfrutamos mucho estando juntos, se nota que todavía le tiene
mucho respeto, quizás porque es el padre de sus hijos o porque mas puede la
costumbre de años de historia. Trabaja como promotora de licores, con un ron que
vende una empresa licorera de Bogotá, por eso algunos fines de semana podemos
encontrarnos después que termina su labor, que puede ser en cualquier parte. Me
encanta eso, porque nuestros planes de los fines de semana han tenido que variar
de un lugar a otro, es muy rico que hagamos el amor en diferentes escenarios, en
todos esos lugares ha quedado nuestra lujuria desmedida.
Soy un hombre estudioso, soltero, tengo 33 años y estoy
descubriendo que soy súper sexual, ando de pelea con mi novia, razón por la cual
creo que buscaba este tipo de encuentros. Soy un hombre de 172cm de altura, peso
70 kilos, cabello negro, trigueño, fuerte y me encanta vivir la vida, por eso
sonrío mucho, vivo "mamando gallo" (tomando el pelo), prefiero una sonrisa al
llanto. Sexualmente muy activo, debo satisfacer este deseo con frecuencia, estoy
excitado constantemente, con erecciones muy extensas y fuertes, creo que
permanezco con una erección por lo menos cuatro o cinco veces al día.
Trabajo como docente universitario y estudio una maestría, me
queda muy poco tiempo libre, no trato de alardear y a los lectores ofendidos les
pido disculpas. Solo hago estas introducciones para los que les gusta el
contexto tal como a mi me gusta. Trato de aprovechar el tiempo al máximo por eso
son difíciles este tipo de situaciones en mi vida. Descubrí con ella que en la
vida hay cosas que no se pueden juzgar y que para tener en un futuro una familia
linda, debo primero conocer de mi, saber como satisfacer en todos los sentidos a
una mujer que sufre por los problemas de la rutina, por eso no dudo en volver a
hacerlo, siempre y cuando otras personas no sufran por ello, traer un poco de
bienestar a nuestras vidas, conocimiento sobre nosotros mismos y el disfrute de
estar vivos. Pasar un rato rico.
La conocí hace poco, entré en al terra-Chat, un día que
estaba muy aburrido y por algún maravilloso motivo me crucé con ella, siempre
había tenido la fantasía de conocer a una mujer con intenciones sexuales y de
buen corazón, encontrarme con ella y poder tener una sesión de sexo delicioso,
pero también poder compartir un poco de la vida, y por la manera de verla y de
sentirla que tuve con ella me indica que tuve mucha suerte y espero se repita en
algún momento no lejano, con otras mujeres interesantes.
Fue de noche cuando la encontré, charlamos de la manera mas
jovial del mundo y le pregunté porque estaba en la sala de Chat y me dijo que
estaba aburrida con su vida, después comprendí que era difícil, que en su
situación de mamá y viviendo con su ex, ella pudiera entablar una relación con
otro hombre, aunque es muy joven y todos sus instintos sexuales están
subutilizados y en proceso de descubrimiento, sus hijos y la situación
particular que tiene, limitan esta posibilidad.
La formación que nos dan en casa a veces atenta contra
nuestra vida sexual, creo que el sexo es algo lindo que nos regalaron y que
debemos disfrutar con responsabilidad. Tengo una hipótesis adicional, que entre
mayor cantidad de mujeres satisfechas tenga nuestra sociedad, vamos a tener un
mundo mas justo, ellas (ustedes mis queridas damas) reflejaran esa satisfacción
en sus hijos, les enseñarán cada día a ser personas de bien (o de otra cosa), a
reconocer su sexualidad como una más de las necesidades y un derecho básico del
ser humano, que el sexo no debe estar lleno de tabúes y debe librarse de los
señalamientos de la iglesia, o la política, que pretenden mostrarlo como algo
malo, que debe evitarse.
La charla en el Chat fue muy chévere, pudimos reír y hasta
llorar, me contó sobre su vida y las penurias que pasaba, me preguntó que cosas
hacia, donde trabajaba, que inquietudes tenía, que cosas prefería. Y me dijo
algo que me llamo poderosamente la atención.
….Estoy desesperada con mis hijos, ellos no tienen la
culpa de mis errores. Pero me sacan la rabia con su desorden….
…Es que me la paso todos los días haciendo oficio
arreglo este apartamento de pies a cabeza…
Al decirme esto recordé a mi madre cuando teníamos problemas
de dinero en casa, porque ella descargaba parte de sus preocupaciones en
castigos injustos desde mi perspectiva en muchos casos, pensé en esos niños,
traté de recordarle mi experiencia y que los tratara con paciencia, que quizás
otra sería la causa de sus problemas. Y allí me confesó que estaba recién
separada, que no dormía hace 6 meses con su esposo, el duerme con su hijo desde
entonces.
Fue allí donde me manifestó algunas de las cosas que mas me
gustaron de su manera de pensar y sentir la vida…
…Pero necesito tener amigos, siento que soy muy joven
y es muy temprano para encerrarme en estas cuatro paredes el resto de mi
vida…
…Oye porque no hablamos otro día… cuando me dijo eso
me emocioné muchísimo…
…Si quieres te doy mi número telefónico…
Y me lo dio. Su número telefónico. Para mi nuevo en esto de
las cosas de la red me pareció un logró fantástico, ella accedió de la manera
más natural, esto fue algo que me indico su transparencia y que no tenía nada
extraño que ocultar.
Luego de un solo día la llamé, me encantó su voz, era suave
como la de una joven "quinceañera", serena y tierna en sus maneras de comunicar
las ideas. Hablamos de su falta de trabajo, que tenía esperanzas de ser
contratada por una licorera, pero que era solo los fines de semana, me contó que
necesitaba mucho el dinero porque parte del problema en su casa tenía que ver
con la independencia económica.
Para mi fue un descanso conocerla, porque por fin le pude
contar a alguien todos mis problemas de pareja, le conté que me sentía un poco
atrapado, porque mi novia es una mujer de mal genio y permanece de mal humor una
buena parte del tiempo, me cuesta mucho hacerla reír, si bien no tenemos
problemas sexuales la tensión permanente no me deja estar relajado, permanezco
tensionado y con el poquito tiempo tan corto que tenemos para vernos me parece
un gran problema. Fue muy comprensiva con esta situación me aconsejó, me hablo
de la necesidad de ser tolerantes, de tener paciencia, de ser cariñoso,
dedicarle mas tiempo, en fin, unos consejos muy útiles.
Me decidí a invitarla a salir, vive en Suba un barrio en el
que vive mucha gente en Bogotá, en unos apartamentos cercanos al centro
comercial Imperial era el punto de encuentro mas cercano para los dos, acordamos
el encuentro un sábado en la noche como a eso de las ocho y media, fue muy
puntual, cuando llegué pude verla a lo lejos, vestía de jean ajustado, unas
botas, una chaqueta de cuero y traía el cabello rubio suelto.
Me encantó cuando la pude detallar, su manera de caminar, la
manera de mirar, cuando me acerqué la saludé de beso en la mejilla y pude sentir
su aroma suave. Toda físicamente me gustó, estaba muy linda, cuando empezamos a
caminar dentro del centro comercial pude ver sus caderas y se me antojaron
apetitosas, claro solo dentro de mi mente porque nunca tocamos el tema sexual
para nuestra primera fase del encuentro, simplemente hablamos que sería rico
conocernos y así fue.
Tomamos un café en unos sofás que tiene el centro comercial
que por la hora comenzaba a vaciarse, hablamos de nuestras relaciones y las
situaciones que veníamos pasando en nuestras vidas, ambos nos dimos unas voces
de comprensión y de aliento mutuas, sonreíamos y hablamos de sus hijos, de sus
sueños, de los míos, de su falta de trabajo, del exceso del mío, de los gritos
sin fin de mi novia, de su constante enfado. En fin todo transcurría de la
manera más casual que imaginen. Pero ni siquiera toqué una de sus manos se lo
juro a todos los lectores, apenas comencé a hablar con ella se me olvidaron
todos los pensamientos que sobre sexo tenemos los hombres 25 horas al día.
Cuando terminamos el café el centro comercial estaba
prácticamente vacío, solo quedaban parejas como nosotros charlando mientras
comenzaba el mantenimiento de los locales y entre los dos pensamos nos miramos y
creo que de manera cómplice decidimos invitarnos mutuamente a algo más, la
conversación había estado muy amena, ambos sentimos lo mismo, entonces ella
hablo de bailar y que sería rico porque hacia tiempo que no bailaba, yo le dije
lo mismo, que no salía de rumba hace mas de un año me gusta bailar pero no es
una actividad que prefiera a estar en la casa por ejemplo, no bebo y el humo me
da una tos terrible, bailo bien, cuando intentaba hacerme futbolista mi
entrenador siempre decía que jugador que no baile se come todas las gambetas y
nunca llegaría a hacerlas y por supuesto de los 8 a los 30 me sacaba un equipo
entero y por supuesto bailo una noche, aunque esperaba que esta noche no fuera
solo de baile.
Hablamos de ir a unos lugares cerca de Suba, tomamos el carro
y salimos para allá, yo confiaba 100% escuché algunas historias de personas que
son robadas por encuentros en Internet, pero estaba seguro que no sería mi caso,
el camino la verdad se me hizo eterno, pero no le dije nada sobre mis nervios y
mucho menos sobre la excitación que sentía al estar allí con ella camino a no se
donde. Entramos a un local con dos niveles, pequeño, con no más de 5 mesas en el
primero y, en el segundo en donde nos sentamos solo había espacio para tres
mesas. Nos sentamos y las otras dos estaban vacías, los dos solos en el mezanine
y la música salsa en un ritmo muy lento y sensual, o por lo menos así lo sentía
mi libidinosa cabeza. En el transcurso del camino se me ocurrieron diez mil
fantasías, como besarla, como acariciarla, como sería desnuda, como estaría su
ropa interior.
Pedimos cerveza, conversamos sobre trivialidades me dijo que
le gustaba mucho la salsa y que el vallenato que yo odio le gustaba mucho, ella
me decía que se sentía feliz de estar allí, que estaba muy contenta, sus hijos
ya debían estar dormidos, que su hijo menor que tiene 8 años ya estaría dormido,
que suele meterse a su cama y aunque ella se resista suele meterse contra su
voluntad, que su hija de 12 años es una dormilona de tiempo completo, ella en
cambio debía estar dormida desde que su mamá salio de casa.
Yo la miraba a los ojos, me encantaba su conversación,
escuchar hablar de sus hijos, todas las anécdotas de lo que hacen sus hijos, de
sus vivencias, la veía tan humana y tan linda que ya no pude mas. Me acerqué y
robé un beso tibio de su boca, que se extendió lentamente, nos besamos por dos,
tres y cuatro canciones seguidas, nuestras lenguas entrelazadas en una danza,
casi al ritmo de la música. Entonces llegan dos parejas al mezanine, pero
nosotros no parábamos de besarnos. Le propuse bailar, pero sin dejar de besarnos
y soltó una carcajada. Dijo que la idea le parecía perfecta, para eso habíamos
ido allí, a bailar solamente mientras su picara mirada me decía otra cosa.
Comenzamos a bailar ya habían transcurrido quizás unos 30
minutos de besos deliciosos y era inevitable que tuviera una erección
espectacular, me sentía excitado, sentía un poco de alegría y un poco de
vergüenza porque la notara, pero creo que ella la sentía, y se pegaba a mi, eso
me parecía delicioso. No decíamos nada en absoluto, solo bailar, solo sentir,
solo besar, tiene unos labios tibios, delgados, besa muy suavecito eso me
encanta, pero yo pensé en este momento que ella se debería sentir tan excitada
como yo, o mucho mas para que pudiera lograr una noche de locura.
La abracé con fuerza y me miró a los ojos, me beso mas
fuerte, intensamente, sentí su aliento agitado, no lo podía creer, que rico se
sentía, decidí arriesgarme un poquito sabiendo que nos conocimos solo hace un
par de horas, decidí tomar sus caderas y mecerlas rítmicamente de adelante hacia
atrás, y allí sentí la gloria porque ella impuso el ritmo. Desde que comenzamos
a bailar no cruzamos una sola palabra, no hacia falta, me olvidé por completo
del lugar en el que bailamos.
Entonces le dije al oído que si nos marchábamos para un lugar
más privado pero ella no respondió…no me preocupé mucho, incluso me atreví
demasiado, no suelo ser tan arrojado y justo cuando me atrevo no me contestan
nada. Sin embargo continué porque besaba delicioso, sentía sus caderas, y en el
vaivén, sentía su sexo contra el mió, si estaban bailando como nosotros, el
instinto ya nos tenía atrapados.
Seguimos en el baile, y en un momento de pasión la giré y le
puse mi tremenda erección entre sus nalgas, en una canción lenta, me preocupé
porque ella estuviera cómoda y le pregunte como se sentía y ella saco su linda
colita me miró de lado y sonrió, se veía divina, me miro por encima del hombro
de nuevo y rió mucho, creo que me sentía mucho más que yo a ella y le encantaba
la situación. Ella sabía que me tenía muy excitado, pero en ella logré notar que
sus mejillas se tornaban de color más rojito cada vez, supongo que yo estaba
igual porque mis mejillas se encienden cuando estoy excitado, siento el fuego en
el cuerpo con una mujer así, tan segura, tan sensual y tan linda. En alguna de
las embestidas del baile tomé sus caderas y simulé uno de los pasos en los que
uno gira la pareja pero la recibía con mi cintura y allí por fin la ví con una
carita de excitación tremenda que me volvió loco.
Luego otra vez la giré y nos seguimos besando, nada me
importó de la pareja que se sentó a nuestro lado, no podía parar de disfrutar de
ella, y mis manos intentaron algo un poco más audaz.
Dentro de mi, pensé que, este era el momento para intentar
convencerla con hechos y no con palabras de que saliéramos para un lugar donde
estuviera ella desnuda para mi solito. Metí mis manos entre su blusa y entre su
bra, no me dijo nada, simplemente me besó con mas pasión, comencé a tocar sus
pechos suaves y sus pezones ya estaban durísimos. Pensemos de nuevo, solo nos
conocimos hace dos horas y estaba tocando en este momento sus senos, no les
parece fantástica esa situación, ahora que escribo me parece que esta situación
tan especial se da muy pocas veces en la vida. Pero volvamos a la situación, sus
pechos me informaban que a ella esto la tenía muy excitada, entonces bajé mi
mano y la metí entre su pantalón y toque sus redondas y suaves nalgas, se
sentían muy rico, solo alcanzaba a tocarlas con la punta de los dedos en esta
ocasión ella abrió los ojos y miró a su alrededor para constatar que nadie podía
percatarse de nuestros jueguitos.
Yo seguía con una erección tremenda, ella lo sabía, se pegaba
a mi cintura, y eso me excitaba mas creo que ella lo sabía a los lectores les
confieso que me gustaría mucho poder repetir en una situación así, sobre todo a
las lectoras, porque algo así difícilmente se olvida. Entonces pensé, creo que
es el momento de verificar su excitación en otro lugar de su cuerpo, para ver si
la convenzo de irnos a un lugar mas privado, pensé que debía estar muy húmeda
quería sentir si estaba así empapada e hice algo impresionante. La giré
nuevamente para que ella me diera su espalda, y puse mi erección entre sus
nalgas, la giré de tal forma que nadie podía ver hacia el frente de ella, los
dos quedamos viendo solo nuestra mesa y un muro y metí mi mano entre su jean,
entre su panti, lo primero que me encantó es que se depilaba totalmente, eso me
muestra un poco de interés de la mujer por verse un poco mas linda, su vulva era
tibia, suave muy suave, cuando deslizaba mis dedos se sentía algo maravilloso en
mis manos, una vagina depilada se ve muy linda, y deslicé mi dedo medio entre
sus labios y la roce y estaba empapada. Siiiiiiiiiiiiiiiii, estaba muy excitada,
mi mente saltaba y por supuesto eso se me notaba en todas partes sobre todo en
mi sexualidad apoyada en la suya, es decir mi pene durísimo sobre ella.
Mis dedos se entretuvieron por un rato, bajando hasta su
clítoris y sus labios húmedos se abrieron despacio, fue algo increíble, porque a
los 10 segundos escuché un gemido leve, se giró con determinación y me dijo,
"NOS VÁMOS YA". Siiiiiiiiiii, nada quería mas, ella estaba excitada, yo también,
ingredientes perfectos para una noche de sexo al máximo. Vamos urgentemente
hacia un lugar mejor.
Al salir tuvimos un pequeño accidente, mientras salía la
humedad en mi pantalón era evidente, era café claro y por supuesto tuve que
quitarme la chaqueta para que nadie notara en absoluto que estaba tan empapado
como ella aunque por su jean no se notaba nada. Le mostré y soltó una carcajada,
tuve vergüenza pero confianza también porque nos divertimos imaginando lo que
dirá la gente si me ve así, era realmente linda, los dos muertos de risa. Ella
me dijo que se estaba divirtiendo mucho, que estaba feliz de estar allí, que
quería que pasara todo esta noche (quiero que nos perdamos juntos esta noche,
fueron sus palabras textuales).
La salida de allí estuvo difícil, otros carros estaban
bloqueado nuestra salida, pero nos metimos al mío y nos tocamos, como
adolescentes, descubriendo su cuerpo y ella el mió, yo pude tocar sus senos,
posé sus manos en mi entrepierna y ella tenía una sonrisa casi angelical,
mientras los besos eran tan intensos como si se tratara de comernos vivos. Por
fin salimos, pero yo tenía hambre, por supuesto salimos y comimos algo y durante
la comida, no dejaba de besarme y yo a ella, era riquísimo. Se que estos
pequeños detalles fueron lindos para mi, otros relatos van directo al grano, o a
la penetración, este no es el caso, porque ella estaba dichosa tanto como yo.
Ella estaba nerviosa mucho mas que yo, cuando llegamos a
Chapinero, un barrio tradicionalmente lleno de moteles: en Bogotá se llaman
RESIDENCIAS, buscamos uno que nos permitiera disfrutar, ella a mi y yo a ella.
Entramos y tan solo al pasar la puerta me miró sonriendo y me dijo que estaba
asustada, se sentía nerviosa, me dijo "solamente he estado con mi marido", la
abracé no atiné a hacer nada mas, duramos abrazados largos minutos. Pero la
duración de este abrazo tuvo consecuencia en nuestros cuerpos, no me opuse, ella
tampoco.
La oprimí con todas las fuerzas de mis brazos, la mire a los
ojos y nos besamos nuevamente, y la gire de nuevo como en el baile, sintiendo su
colita contra mi bulto, era como un presagio de lo que pasaría esa noche.
Cuando me di cuenta la tenía totalmente presionada contra la
cama intentando penetrarla con ropa y creo que nos volvía locos a los dos este
movimiento incesante. Me gusta hacer eso, mover las caderas con ropa, es algo
que siento mucho, me excita mucho, creo que a ella la tenía encantada, porque
sus gemidos eran incontenibles, respiraba fuerte y me gustaba como lo hacia. La
erección que tenía ahora era del doble de la anterior, la del bar, o la del
carro, mientras besaba su cuello y su espalda sobre una blusa delgada que
llevaba puesta.
La giré para dejarla boca arriba y sin dudarlo empecé a tocar
sus senos, pequeños pero en ese momento se veían apetitosos, cuando los comencé
a estimular despacio, sentí como salieron de su boca unos gemidos muy tenues,
otra de las muchísimas cosas que me excita en una mujer, porque asocio que está
disfrutando con lo que hago. Recordé como sentí sus pezones en la discoteca, y
cuando se pusieron duritos y paraditos me dedique unos 15 minutos a besarlos,
estaban muy lindos, de verdad que lo que no tienen de tamaño sus senos, lo
tienen de sabor sus pezones, de tamaño, de textura, estaban deliciosos, me la
pase haciendo eso durante mucho tiempo, los degusté, los saboree, los acaricié,
fuerte, suave, rápido, despacio.
Y por fin llego el momento de desnudarla, me decidí a
quitarle la ropa que le quedaba puesta, quería que no tuviese nada puesto
encima, que solamente quedara su piel para mi, quería dedicarme a besarla toda,
bajé besando su vientre, despacio, desabrochando su jean, tenía un bra muy lindo
de color rosa, unos pantis pequeñitos, que dejaban ver sus nalguitas, los bajé
muy despacito mientras ella levantaba su cadera para ayudarme, por fin lo quité
del todo, se veía divina, y comencé a subir por sus piernas besando despacito
por dentro de sus muslos-
Ella me abrió las piernas sin dejar de reír mientras lo hacia
despacio, recuerdo mucho que decía una silaba que me retumba en los oidos,
"uyyy" y "guau" y cuando lo hizo levantó su cabeza y me miró a los ojos para ver
como mi boca se acercaba a su tesoro, ella quería ver como mi boca se acercaba
despacito a su vagina, era algo espectacular, yo no lo podía creer tampoco.
Sentía su calor, su olor, acerque mis manos a su entrada y temblaba un poco
mientras abría las piernas muy despacio, las abrí un poco mas con mis manos y
allí estaba ante mi. Rojita con algunos de sus juguitos asomando en la entrada,
era algo fantástico, quería tocarla y comencé a hacerlo mientras acerqué mi boca
y le di un beso tierno a esa maravillosa vagina.
Podría tomarme el trabajo de describir todos sus sabores, sus
olores, la textura de sus jugos, la manera en que movía sus caderas al
movimiento de mis besos, el color de sus labios vaginales, la suavidad de su
pubis, el color blanco contrastante de su piel, sus gemidos, la música de fondo
mientras la besaba, pero no lo voy a hacer porque prefiero contarles que
estuvimos solos en esa religiosa experiencia, ella en mi boca y mi boca en ella.
Todo me encantaba y se lo decía:
Me encantas, estas muy deliciosa.
¿Si te gusta mi sabor? (respondía sin parar) mientras
me decía que podía tomarme todo el tiempo que quisiera. Saboreame mas
por favor.
Y así lo hice, mientras teníamos este dialogo, ella me miraba
de reojo, yo le seguía diciendo cuanto me encantaba, el tiempo se me hizo muy
corto pero luego de unos 20 minutos, durante los cuales introduje mis dedos,
primero uno despacito, eso si sin parar de besar su clítoris y sus labios, se
los chupaba también, luego metí dos y ella gimió de placer, me decía nuevamente:
Dame. Dame. Dame (lo recuerdo mucho, no sabía si
quería mas de mis besos o mas dedos)
¿Que quieres que te de?
Pregunté como un estúpido, y por su puesto ella me respondió
con mucha sabiduría.
Dámelo todo por favor, así está muy rico.
Claro que te lo voy a dar.
Eso fue lo único que torpemente atiné a responder.
Seguimos así, e introduje un tercer dedo, ella se movía sin
parar, comencé a buscar su punto G, y cuando lo encontré ella temblaba, eran
temblores como espaciados, como si vibrara despacito con cada uno de esos
estímulos, cada vez que con mi dedo medio lo recorría, ella gritaba, abría la
boca en algunos momentos y trataba de hablar pero no podía gesticular, yo apenas
podía ver en determinados momentos su cara muy excitada y la besaba con mis
dedos dentro.
Después de esta maravillosa experiencia, comencé a sentir sus
espasmos, su respiración contenida en suspiros cortos, paralizaba su pelvis para
luego contraerse y allí me regaló ese maravilloso primer orgasmo. Comenzó a
vibrar mas rápido, en contracciones lentas, apretó mi cabeza contra su pelvis, y
sentí mi nariz y mi boca en un solo contacto con toda su feminidad, y mi lengua
no paraba de moverse en su maravilloso clítoris que por cierto era muy notorio.
El clítoris se puso muy duro y un poquito mas grande que anteriormente, me
gustaba mucho la sensación en mi lengua, era delicioso.
Si, si, si, que rico, por favor, si, si, casi
gritando decía
Mmm, nnn, (yo tenía la boca ocupada y por supuesto no
podía decir ni mu)
Se quedo quietecita por unos diez o quince segundos y soltó
un suspiro maravilloso, sentí, muchos mas jugos en mi boca, ella acababa de
tener un gran orgasmo, lo pude sentir en mi boca, escucharlo en sus gemidos,
olerlo en su cuerpo, verlo en su cara, lo sentí de muchas formas. Movió sus
caderas con violencia sobre mi boca y sobre mi cara, cuando les digo que era
fantástico, era maravilloso.
Al finalizar cuando su respiración se comenzó a normalizar,
acarició mi cabeza, me miraba y creo que ninguno de los dos podía entender como
un par de personas que se conocieron hace tan poco tiempo, estaban en esa
situación tan deliciosa.
Apenas eran las dos de la mañana, los juegos siguieron, por
supuesto, porque me sentía con mucha energía y una excitación tremenda gracias a
ella. Continuaré escribiendo la historia, lo prometo. A las mentes más ansiosas
les cuento que hicimos todas las cosas que se imaginan, y otras mas que incluso
con parejas mas estables nunca intentamos, esta fue una noche de las que
recuerdo permanentemente como inspiración.
Lo continuaré, hasta las seis de la mañana que la lleve a
casa. Muchas gracias.