LA AVENTURA DE MI VIDA
14.- Mi Cliente Especial 1ª Parte.
Era una mañana de Sábado del airoso mes de Octubre hacia
cinco que había cumplido los 28 años, me dirigía a casa de mi amiga Paty después
de haber ido sola al gimnasio, un suceso algo extraño, pues era la primera vez
que iba sola los fines de semana al gym desde hacia mucho tiempo, pero esta vez
se debió a que mi amiga se encontraba enferma de Gripe, al terminar mi sesión,
me di un buen duchazo, y así muy fresca y oliendo a perfume decidí ir a
visitarla, para ver que necesitaba y mimarla un poco, la cuidaría, le haría un
te, guisaría para ella y le haría compañía el resto de la tarde y por supuesto
que me quedaría a dormir con ella, con algunas ideas de que haría para
levantarle el animo a mi enfermita me encontraba preparándole un te de
manzanilla con miel y limón, ella recostada y abrigada en su sofá viendo el
televisor cuando sonó el teléfono.
Ronca y enferma como estaba contesto el teléfono, -Alo, habla
Paty-, (buenas tardes Patricia),-Buenas tardes Señor-,(Estoy de vuelta
en la ciudad y pensé en pasar un buen momento contigo), -Gracias Señor-…(¿En
qué tiempo estarías por acá?),-Lo siento pero me es imposible Señor, me
encuentro muy enferma, mil disculpas Señor-, (Mmmm, lo notaba en tu voz, será
en otra ocasión, buscare otras opciones), en ese momento me iba acercando yo
con una charolita donde llevaba el té con galletas para ella, Paty me sonrió, me
dedico una mirada traviesa y siguió en el teléfono, -Si le parece puedo
recomendarle una chica excelente señor-, (suena interesante, quizá aun puedas
serme de utilidad, ¿Le explicarías como funciona este asunto?), -Con gusto
Señor-,(¿y en cuanto tiempo estaría por acá?),-una hora señor-, (Eso
es mucho tiempo Patricia, no les doy más de cuarenta y cinco minutos),-Esta
bien señor-, (¿Puedes lograr que este aquí en 45 minutos o menos Patricia?),-Si
señor-, (OK, le daré entonces 45 minutos, ni un segundo más, ¿Entendido
Patricia?),-Por supuesto señor-,(Como no la conozco, tengo que verla
primero para decidir si me quedo con ella, si no es de mi agrado la regresare
con solamente lo del Taxi ¿Queda Claro?), -perfectamente señor, ya verá que
le encantara- (mándamela entonces ya, su tiempo empieza a correr desde que
cuelgue), -Estará ahí puntual, hasta luego Señor- (Eso espero Patricia),
finalmente Paty colgó el auricular.
- ¿A qué se debía tanto si señor, no señor, con gusto señor,
con quien hablabas Paty? -, le pregunte socarronamente a mi amiga, -No
disponemos de mucho tiempo para explicaciones corazón, acompañe a mi cuarto, te
explico mientras te cambias-, me dijo a modo de respuesta Paty, mientras se
levantaba y se dirigía con zancadas largas hacia su cuarto, tarde dos segundos
en reaccionar y después la seguí con premura, al entrar a su cuarto ella se
encontraba sacando ropa de su closet, dos cajones de su Buro donde guardaba su
ropa interior estaban abiertos también, -¡Hey jovencita! Esta usted enferma, no
pensara en querer salir y cumplir con sus clientes, y aunque lo pienses cielo,
no pienso permitírtelo- le dije con un tono maternal, -No tontita, sé muy bien
que estoy malita, estoy eligiéndote un vestuario adecuado, así que mueve ese
culito y quítate la ropa nena-, -¡¿Queeee?!, debes estar bromeando amiga, ¿Dónde
está la chica que no quería ni que me acercara al Table, donde esta ese Ángel de
la guarda que no quería ni escuchar nada acerca de prostituirme? Y ahora me
lanzas al ruedo como puta sustituta, vaya, como cambian las cosas cariño- le
dije a mi Paty entre seria y divertida.
-Lo se Lili hermosa, créeme que no lo haría en otras
circunstancias, pero esta vez es distintito, realmente es algo muy sencillo, y
hay buen dinero, ya lo veras corazón-, me respondió mientras me entregaba un
lindo vestido liso de color negro, luego se dirigió a uno de los cajones
abiertos y empezó a lanzar ropa a la cama, en clara muestra de que no encontraba
lo que buscaba, -Yesss, aquí están-, repitió el mismo procedimiento en el otro
cajón y finalmente en dos minutos regreso tendiéndome las prendas de lencería
que debía usar para la ocasión, las tome y las puse en la cama junto con el
vestido, mientras terminaba de quitarme toda mi ropa, mientras aún traía puesta
mi ropa interior le pregunte, -Te creo amor, se que tu siempre me cuidas y bien
¿De qué se trata el asunto?- termine de decir mientras mi lindo sostén blanco
liso caía al piso.
-Bueno te explico rápido, no tenemos mucho tiempo, debes
llegar puntual a la cita, que por cierto es a muy corta distancia de la casa
cielo- respondió Paty, mientras posaba sus ojos en mi trasero ahora que me
encontraba completamente desnuda, yo tome aquella tanga negra pequeñísima de
encaje y me la puse, por ser una prenda de mi amiga a mi me quedaba aún más
pequeña que a mi amiga, por atrás tenia forma de un coqueto corazón al inicio de
la separación de mis nalgas, más abajo el hilo dental se perdía entre mis
carnes, por el frente las transparencias y los encajes solo subían formando en
vez de un triangulo otro corazón hasta la mitad de mi raja, luego por arriba el
bra negro de encajes y en forma de corazones también, los cuales no alcanzaban a
cubrir mis pezones que salían por arriba de donde se unen los arcos que dan
forma al corazón.
-Mira Lili, con quien vas a ir es un cliente muy especial-,
empezó a explicarme mi amiga, al mismo tiempo que yo me ponía su lindo vestido,
-Me refiero a que es especial en el sentido de que, digamos…mmmm, tiene gustos
extraños, y no me mires así-, continuaba Paty al haber notado que yo arqueaba
una ceja y ponía cara de extrañeza, -No, no, no, no vayas a pensar que le gusta
el sado masoquismo, el bondage o tiene alguna perversión fetichista, no, nada de
eso, de hecho es un señor muy educado y amable, me refiero a sus gustos raros al
hecho de que solo le agrada el sexo oral, por eso te decía que será algo muy
sencillo Lili-, termino mi amiga mientras volvía a abrir otro cajón buscando
algún accesorio.
-Ok entiendo, será solo una mamada, ¿Así que entonces no va a
cojerme?-, le pregunte a Paty con un dejo de desilusión, -No perversa, no va a
metértela, y si bien como te dije será sencillo, tiene su chiste, te repito es
especial, primero, la puntualidad, si no llegas en el tiempo estipulado, te
regresara sin contemplaciones, te dará 200 pesos para el Taxi y te cerrara la
puerta, segundo, el arreglo y la apariencia, si eres de su agrado te dejara
pasar si no, te dará 500 pesos y te rechazara igual-, -¿Y hablando de eso que
tal luzco?- le pregunte a mi amor, una vez que me había terminado de vestir,
aquel vestido me quedaba muy bien, ajustado pero hacia lucir mis curvas y algo
corto pues Paty es más pequeña que yo, sin llegar a convertirse en un mini
vestido, -Muy sexy y elegante, deliciosa y nada vulgar, le vas a encantar, ya lo
veras- me respondió mi amiga.
-Tercero, el tiene sus propias "reglas" que hay que respetar,
si ya te acepto al entrar a su condominio, NO le preguntas su nombre ni le das
el tuyo, a menos que el te lo pida, te referirás siempre hacia él como "señor",
lo has de haber adivinado ya por lo del teléfono, NO haces preguntas ni
comentarios, esperas instrucciones en silencio, ahh, por cierto toma esto linda-
terminaba la frase mi amiga al mismo tiempo que me extendía un pequeño bolso
negro, de piel, muy bonito y elegante,-¿Y esto Paty?, -déjame explicarte-,
retomo Paty, -Donde el cliente te espera, es muy cerca de aquí, es en la nueva
zona de edificios bonitos a las afueras de la ciudad, por si lo preguntas, son
pisos de lujos para "solteros", se nota que es un tipo de dinero; su depa es el
404 del edificio Betta, el elegante de color azul en el cuarto piso, el te
estará esperando ahí con reloj en mano, eso casi puedes jurarlo, llegas a
tiempo, tocas tres veces, si ya sabes, por aquello de que el amor toca tres
veces, el te entreabrirá su puerta, saludas y le dices que vas de parte de
Patricia, el te mirara de pies a cabeza, si le gustas te abrirá la puerta, si
no, bueno ya sabes qué pasa si no, solo abrirá la puerta no te invitara a pasar
ni te dirá nada, esperas unos 10 segundos, pasas y cierras la puerta tras de ti
con llave y seguro, NO te preocupes no corres ningún peligro-.
Mi amiga tomo un respiro y continuo, -Veras su sala y
aparatos de diversión como el Televisor del lado izquierdo con vista a la calle
y a la derecha un pequeño comedor, luego dos puertas a ambos lados generalmente
cerradas siempre, luego un banco alto circular de aluminio, ahí dejas la bolsa,
al fondo del pasillo esta su habitación, entras, el estará sentado en un sofá
frente a su cama, te paras enfrente de el, en medio del sofá y la cama, haz
algunas poses sexys de frente y por detrás, luego vuelves a mirarlo, bajas la
mirada discretamente y esperas indicaciones, ya sabes te dirá si quiere que le
hagas un strip tease, que te desnudes rápido o que permanezcas así, si no hay
instrucciones levantas la mirada un poco, con la mano te hará señas de que te
sientes en la cama, lo haces, eso significa que va a empezar la "acción", el se
levantara del sofá, se bajara la bragueta o el pantalón y se pondrá enfrente de
ti con su pene al aire, te hincas y comienzas a mamárselo, ¿El como?, eso
depende de ti Lili-.
-Lo que si te puedo decir, es que a menos que te indique él
lo contrario, le gusta venirse en tu boca, así que NO lo vayas sacar hasta que
haya eyaculado por completo y después trágate toda su leche, eso te lo digo como
amigas, es un secreto que descubrí, en sí, no era cliente mío, si no de otras
amigas que están en el negocio, de las que conozco con la mayoría no volvió
nunca, con muy pocas repitió y hoy iba a implantar record, pues sería nuestra
tercera vez, las otras chicas me confesaron, que cuando empezaba a eyacular,
sacaban su verga y dejaban que la leche caliente les cubriera el rostro o les
cayera en las tetas, yo siempre me tome su leche por eso ha repetido conmigo,
creo-.
-Una vez que se haya venido, se dirigirá hacia el baño que
está dentro de su misma habitación, mientras sale tu esperas sentada en el borde
de la cama, ya sabes con la mirada baja, te dirá si quieres usar su baño o no,
si cree que no lo necesitas, saldrá de la habitación, y presta atención, NUNCA
te pagara personalmente por tus servicios y tu NO le cobres, ni le des tarifas,
cuando el sale del cuarto te mete la cantidad que él cree conveniente en tu
bolsa, no hay ningún problema, suele ser bastante generoso, me ha llegado a
pagar hasta $3850 pesos por una mamada y aparte siempre te da los $500 pesos del
Taxi, obviamente el deposita ambas cantidades en tu bolsa, regresara al cuarto,
dará o no por terminada la sesión, te despides, sales, tomas la bolsa, NO la
abres ni cuentas el dinero enfrente de el, quitas los seguros y abandonas su
departamento, si él tiene intenciones de volver a verte te pedirá tus datos, si
no, ya tiene los míos y quizá no considere importante tener los tuyos si conmigo
puede encontrarte-.
-Y eso es todo Lili, ahora no es que te corra, pero debes
apurarte para llegar a tiempo a la cita-, -Aún no me has dicho como es
físicamente este cliente Paty-, le respondí en tono inquisitivo, -Tienes razón
corazón, podría decirte pero sería mi opinión, mejor ve y averígualo tú misma,
¿vienes a verme cuando acabes o me hablas bonita?-, -Regreso a verte amor y a
quedarme contigo-, conteste mientras cruzaba la habitación y salía de su casa.
Llegue muy puntual a mi cita siete minutos antes de que
terminara el tiempo acordado, siguiendo las indicaciones de Paty toque tres
veces a su puerta y espere, al cabo de un minuto, la puerta se entreabrió y pude
observar la mitad de un rostro asomarse, -Buenas tardes señor, vengo de parte
Patricia, me ha dicho que quizá pueda interesarle-, concluí, mientras él me
observaba de pies a cabeza yo permanecí en silencio, fueron 5 minutos de un
exhaustivo examen visual de su parte, por un momento pensé que me daría lo del
Taxi y me despacharía, pero finalmente la puerta se abrió y el desapareció por
el pasillo.
Conté mentalmente 11 segundos antes de entrar, luego cerré la
puerta con llave y seguros tras de mí, en efecto, el tipo era de dinero y tenia
buen gusto, observe una preciosa sala de piel en color naranja, mismo tono de
algunas paredes, muebles de madera y aluminio de estilo minimalista, una inmensa
pantalla de 60", una gran pecera con peces tropicales completaban el marco de su
sala, del otro lado un elegante comedor y una lujosa cantina llena de botellas
de marca observe del otro lado mientras me dirigía por el pasillo, las dos
puertas cerradas de cada lado y finalmente el banco alto de aluminio, deje el
bolso que me había prestado Paty encima y entre a su habitación.
El ya me esperaba sentado en su cómodo sofá de piel color
beige, una recamara King size minimalista, un espejo de cuerpo completo, otra
pantalla de 32", un mini bar y un closet de madera cerrado completaban su
cuarto, caminando con cadencia me pose enfrente de él y la cama, sabía que me
veía muy guapa y me sentía muy sexy con esa ropa que llevaba, así que no me
costó mucho trabajo desinhibirme y posar tentadoramente para él, mostrándole mis
mejores ángulos por delante y por detrás, el miraba embelesado en silencio,
mientras yo pude observar por primera vez bien a mi nuevo cliente en cuestión.
Era un hombre blanco, de cabello castaño con algunas canas
pintando sus sienes de blanco, de unos 45-50 años, de espalda ancha, delgado, de
ojos azules muy profundos, facciones finas, nada feo, impecablemente rasurado,
boca pequeña, nariz recta, barba partida, de un metro ochenta de estatura, quien
llevaba un pantalón beige, calcetines del mismo color, zapatos de piel color
café, una camisa de vestir muy cara de seda de diseñador, un chaleco beige
también, sin corbata y un reloj fino en la mano derecha, y pese a que no es uno
de mis fuertes el hacerles sexo oral a los hombres y mucho menos el tragarme su
semen, pensé que no estaría tan mal después de todo, una vez concluido mi
reconocimiento visual.
Después de unos 10 o 15 minutos de posarle provocadoramente,
me detuve y baje la mirada, esperando que aquel hombre me diera instrucciones,
paso un minuto y ningún sonido salió de su garganta, conté mentalmente 60
segundos más y nada, por lo que subí ligeramente mi cabeza y lo observe de
frente, el seguía serio pero se mostraba complacido con lo que había visto,
moviendo la mano izquierda verticalmente varias veces me indico que me sentara,
así lo hice lentamente.
Me hubiera gustado que me pidiera un strip tease, yo había
aprendido de una excelente amiga y maestra, o de perdida que me hiciera quitarme
la ropa hasta quedar en tan atrevida lencería que llevaba puesta, quería
causarle una muy grata impresión, mostrándole algo de mi cuerpo, pero la que
andaba perdida era yo, pues pronto se levantaría, yo empezaría a mamarle la
verga y todo eso completamente vestida.
El se levanto sin prisas, se acerco hasta mi, se desabrocho
el cinturón, se desabotono el pantalón y se bajo la bragueta frente a mis ojos,
sin demora, me hinque frente a él, busque su pene con mis manos bajo su ropa
interior de algodón, y saque un pene que pese a estar flácido en aquellos
momentos mostraba signos de tener un generoso tamaño, pues aún sin hincharse de
sangre era grande y ancho, junto con su verga saque sus huevos también, tenía su
paquete completo al aire, subí mi cabeza para observarlo, el miraba directamente
hacia mí, le sonreí, le cerré los ojos coquetamente y le di un tierno beso en la
punta de su glande, el no estaba erecto ni con señas de empalmarse, no iba a
ponérmela fácil, tendría que hacer una buena faena.
Deje mis labios cerrados sobre la cabeza de su verga un rato,
luego la lamí en círculos, deteniéndome en el orificio por donde sale su semilla
y la orina, intentaba abrirlo con mi lengua, pequeños espasmos eléctricos
recorrieron el cuerpo de mi cliente, luego lentamente fui metiéndome toda su
verga en mi boca, la cual comenzó a hincharse de sangre irguiéndose y poniéndose
más y más dura a cada instante, yo continuaba con empeño en darle la mamada de
su vida, lamia todo su miembro, besaba el glande, le lamia los testículos, los
chupaba, los metía en mi boca, regresaba a su cabeza y empecé a metérmelo y
sacarlo rápidamente, así por algunos minutos más, luego me la metía toda, o eso
creía yo, y la dejaba lo más adentro posible otro rato.
Y digo que eso creía porque pasados más de 18 minutos de que
empezara a mamársela, su verga seguía creciendo en mi boca, sentía las venas en
su cuerpo completamente henchidas del liquido vital mientras las lamia, la saque
de mi garganta y contemple su aparato, su "amiguito", una verga orgullosa,
durísima y completamente erecta, la cual debía medir unos 24-27 cm de largo,
pero lo que más me impresionaba era lo ancha que estaba, 5-6 cm. Definitivamente
una de las más grandes y quizá la más ancha que había visto y ahora probado.
Ver y tener tan colosal verga a mi disposición me puso a mil,
yo estaba demasiado cachonda y presumiendo garganta profunda me metí lo mas que
pude en mi boca y garganta, podía sentir su glande rozar mi campana, mi boca
estaba muy abierta para dar cabida a aquel moustro y mi lengua demasiado ocupada
lamiendo el glande y el tronco de su pene, supe que iba por buen camino pues mi
cliente especial me regalo unos gemidos de placer y satisfacción, continuaba sin
decirme palabra alguna y no usaba sus manos para nada, yo esperaba que me
agarrara de la cabeza o de los cabellos y me obligara a meterme toda su verga en
la boca pero no, quería ver hasta donde era capaz de llegar yo y de constatar
mis habilidades "bocales", por eso no me había pedido que me desnudara para no
distraerse con las curvas de mi cuerpo, ahora lo entendía.
Yo seguía golosa y perversamente chupando su gran caramelo,
comiéndomelo por ratos, besándolo en otros, llevábamos casi media hora, el
empezaba a convulsionarse más seguido, comprendí que muy pronto mi cliente
eyacularía, un pequeño temblor acompañado de un frio intenso recorrió mi espalda
en segundos, pensando si su corrida seria proporcional al tamaño de su verga,
iba a tragarme la mayor cantidad de semen de mi vida.
Claro que no era una buen catadora en estas lides, pues para
ser sincera, sería la segunda vez que me tomaría la leche de algún tipo, y
ninguno de ellos había sido mi novio, la primera vez sucedió en mi primer visita
al Table Bar, esta sería la segunda ocasión, sin embargo la idea me excitaba,
después de todo no era mala mamadora y quizá me dedicara más en un futuro
cercano a tomar más semen, por lo mientras continuaba con empeño en hacer feliz
a mi cliente especial.
Con una mano acariciaba y sobaba sus huevos, con la otra lo
masturbaba de la mitad hacia abajo, dado las dimensiones de su verga, y de la
otra mitad a su capullo me desvivía chupando, lamiendo, besando, luego lo solté
y solamente utilice mi boca, metiéndome hasta donde podía aquel gran pedazo de
carne caliente, el me lo agradeció con sonoros y continuos jadeos, que me
pusieron a mil y continúe chupando con placer, sentí que su verga comenzaba a
convulsionarse, así que para finalizar me la metí lo mas que pude, abriendo mi
boca como nunca antes lo había hecho, el no aguanto más y sentí un chorro
caliente y a presión inundar mi garganta, seguido de varios disparos mas, ¡dios,
lo sabia! Mi semental estaba llenándome boca y garganta con su semilla, apure
varios tragos de su salada leche hacia mi interior, para evitar que se derramara
por la comisura de mis labios, finalmente tuvo un último espasmo más y yo recibí
mi última porción de leche.
El retiro su enorme aparato de mi boca, la cual estaba
completamente llena de su semen, alce la mirada hasta encontrar sus ojos, abrí
mi boca con cuidado y el pudo ver toda su espesa lechita dentro de mi boca,
luego sin mover mi mirada, cerré mi boca y de dos grandes tragos me tome todo su
semen, abrí de nuevo mi boca seductoramente, le lance una mirada llena de
lascivia y le mostré que no había nada en mi boca, había sido una niña buena que
se había tomado su leche sin dejar nada, volvía a ser toda una puta viciosa, una
perra cachonda e insaciable, saque mi lengua y recorrí mis labios con un gesto
de gusto y aprobación, el todo ese tiempo no dejo de mirarme, finalmente, se
movió y se dirigió hacia el baño, mientras tanto yo me paraba, estar tanto
tiempo hincada no era muy cómodo y me senté al borde del King size esperando
nuevas instrucciones.
Salió del baño con el pantalón ajustado y la bragueta arriba,
aun podía verse el bulto que formaba su gran pene que empezaba a ponerse
flácido, luego salió y volvió al cuarto en 10 minutos y me dijo, con una voz
clara y varonil, -Gracias, ha sido todo, puede retirarse-, me incorpore y
atravesé su habitación, -Adiós señor, ha sido un placer-, comente mientras
salía, tome el bolso, resistiendo la tentación de abrirlo, camine
cadenciosamente hacia la puerta, al quitar los seguros su potente voz me detuvo,
-¿Cuál es tu nombre?- , pregunto, -Lilien Señor-, respondí, -Muy bien Lilien,
escríbeme tus datos con tu nombre donde pueda contactarte de nuevo-, me dijo al
mismo tiempo que me extendía una elegante y fina agenda de piel, busque la letra
"L" escribí solo mi nombre sin apellidos y abajo mi correo electrónico personal
y el número de mi celular, concluido esto, le devolví su agenda, -Hasta luego
Lilien-, -hasta luego señor- y Salí de su departamento.
No abrí el bolso hasta llegar a mi auto pensando en que
pudiera verme, dentro había $7000, ¡¡Woow!! Nada mal para una hora de trabajo, y
eso que mi "especialidad" no eran las chupadas de verga, creo que tendría que
mejorar mi estilo y echarle más ganas por si volvía a hablarme, me dirigí a casa
de Paty, a contarle como estuvo y a cuidar de mi enfermita, esa noche como
muchas otras, dormimos abrazadas muy pegaditas y desnudas….
Estaba algo tensa y nerviosa a mitad de una junta de
gerentes, muy importante en mi empresa a las 3 de la tarde a mediados del mes de
Noviembre, tratábamos reducción de costos, alcance de metas y las ultimas
estrategias del año para lograrlas, no había salido a comer, nos habían servido
un pequeño refrigerio, teníamos asuntos muy importantes como para salir a comer,
acababa de terminar mi exposición cuando mi celular vibro dentro de mi blusa,
generalmente apagaba todo al entrar a una junta, no me gustaba que alguien
interrumpiera, pero esta vez me había equivocado y lo puse en vibrador en vez de
apagado, la segunda vibración no paso inadvertida para el gerente general, quien
me dijo, -Conteste Lilien, debe tratarse de una emergencia-, así lo hice, muy
roja como un tomate de vergüenza, -Gracias señor, mil disculpas a todos- agregue
y por fin conteste, sin siquiera voltear a ver el número de quien me llamaba, -Buenas
tardes Lilien-, -Buenas tardes Señor, un momento señor-, ¡Dios, se trataba
de mi cliente especial!, ¿Qué hacer?, tapando el auricular con la mano, me
dirigí a los presentes, -Me disculpan, continúen por favor-, y Salí de la sala
de juntas a toda velocidad, me detuve en la primer oficina vacía que encontré,
entre a ella, la cerré y dije, -A sus ordenes señor-, -¿Estas ocupada
Lilien?-, -Ya no señor, mil disculpas-, -Muy bien Lilien, ¿En qué tiempo
estarías por acá?-, -¿Se refiere en estos instantes señor o prefiere más
tarde o noche señor?-, -Si no puedes inmediatamente Lilien, buscare otras
opciones-, -Eh, no, no hay problema señor, estoy disponible-, -Muy bien,
¿Entonces en que tiempo estarías por acá?-, -45 minutos, tal vez menos
señor-, -Ok, tienes entonces 45 minutos, ni un segundo más-, -Estaré
puntual señor-, -Eso espero, hasta luego Lilien-, Hasta luego señor-, y
corto la comunicación.
Yo que me había burlado de mi amiga Paty, había contestado en
igual forma que ella, sin embargo mi real problema consistía en cómo salirme de
la junta y por ende de la empresa en cuestión de minutos para poder llegar a
tiempo a la cita, Salí de aquella oficina, me dirigí al baño de mujeres, me eché
agua fría en el rostro para despejarme, me mire, no traía maquillaje, era muy
discreta en mi trabajo, pero me veía muy bonita, mi cabello largo y lacio al
natural enmarcaba mi cara, traía puesto un saco de vestir y la mini falda que
hacia juego en color gris Oxford, blusa blanca, un coqueto moño tipo corbata de
color rojo en el cuello, medias negras y zapatillas de tacón, lucia muy elegante
y guapa, abandone el baño, regrese a la junta con un marcado rostro de
preocupación, pedí mil disculpas a todos por interrumpir y aún más por tener que
irme, pero me había salido un problema familiar les dije, el Gerente general que
es un tipo bonachón de 1.90, regordete, blanco y de cabello blanco me respondió,
-Adelante Lilien, puede irse, ya casi hemos acabado la junta, y su conducta y
profesionalismo son intachables, espero pueda resolver su problema, si quiere
tómese toda la tarde y nos vemos mañana-, -Mil gracias señor, no volverá a
suceder, lo prometo- le conteste al gerente, -Ya, ya, váyase y suerte-, Salí
como un relámpago de la sala de juntas, baje por el ascensor y subiendo a mi
coche note que faltaban solo 30 minutos, prendí el motor y puse la marcha hacia
delante.
Afortunadamente para mí, no había casi nada de tráfico,
aunado a que me gusta manejar rápido, llegue a mi cita faltando 3 minutos para
que el tiempo expirara, toque tres veces a su puerta y espere a que me abrieran,
esta vez fue casi instantáneo y no hubo un examen visual, simplemente se asomo,
me vio, abrió su puerta y se marcho, al cabo de 10 segundos, entre a la
habitación, cerré la puerta con seguros y llave y me dirigí a su recamara
pasando por el pasillo.
El ya me esperaba sentado en su sofá, camine cadenciosamente
hasta posarme enfrente de su vista y comencé a posarle atrevidamente, dejándole
ver mis curvas insinuadas por mi ropa, así por mas o menos diez minutos, me
detuve y le mire, esta vez no se quedo callado, -Muy bien Lilien, báilame
seductoramente mientras te vas quitando la ropa, solo quiero que te dejes la
lencería-, obedecí casi al acto, me acerque más a él, sin tocarlo y comencé a
bailar muy sexy, lo primero que me fui quitando fue el saco que me iba
desabotonando lentamente, luego el moño-corbata, en un movimiento como si bajara
a chupársela mientras él estaba sentado, me di la vuelta, y con movimientos
lentos y rítmicos de mi trasero, fui bajando la mini falda, hasta que cayó al
piso, traía una tanga lisa, sin encajes de color blanco, no de hilo dental, sino
de triangulo, que cubría varios centímetros de piel a ambos lados de la
separación de mis nalgas.
Me gire de nuevo, mientras me iba sacando la blusa, un Bra
blanco y liso también completaban mi ropa interior, que pese a no ser tan
atrevida, era fina, elegante y sexy, me disponía a quitarme las medias oscuras,
cuando su voz resonó, -No, no Lilien, déjatelas, lucen bien en tus piernas-,
-Como guste señor- le respondí, y continúe bailándole coquetamente en liguero y
lencería por varios minutos más.
-Está bien Lilien, ahora quítate el sujetador-, me ordeno más
que decirme, detuve mi sexy baile y libere mis inmensos melones, por su mirada
entendí que había quedado complacido con lo que veía, continúe mi baile más
lento y cadenciosamente, mientras mis enormes pechos se balanceaban de un lado a
otro, libres, de vez en cuando subía mis manos y los apretaba, jalaba mis
pezones delante de él, -Detente ahora y siéntate- volvió a mandarme, obedecí
inmediatamente, presa de no sé qué influjo por parte de él, se levanto y
lentamente se dirigió hasta mi, al tenerlo frente a mí, comenzó a deslizar su
zipper hacia abajo, luego se quito los pantalones y finalmente quedo desnudo de
la cintura para abajo, como su perra sumisa me hinque rápidamente y golosamente
bese su enorme pene, esta vez ya semi-erecto, mis bailes habían hecho su efecto.
No sé si era su enigmática personalidad, su estilo, su
apariencia, su experiencia o su imponente verga , lo que hacía que no me
desagradara para nada ser su puta lasciva y mamadora, desde nuestro primer
encuentro, anhelaba convertir mi boca de nuevo en el recipiente donde el
depositara su cálida semilla, debo confesar que realmente quería que el
introdujera su tremendo aparato en mi estrecha y húmeda raja y me regara las
entrañas con su leche, pero no podía pedir ni hacer nada al respecto, solo
esperar a que los hechos se fueran dando y decidí enfocarme a darle una mejor
mamada que la vez anterior.
El jadeaba con más fuerza, se notaba mucho más excitado,
supongo que por el espectáculo de mis tetas desnudas, mientras yo me esforzaba
por meterme su verga por completo, tarea en vano e inalcanzable, sin embargo la
mayor parte de aquel gran pedazo de carne si estaba siendo devorado por mi boca,
en una de esas grandes metidas y sacadas, deje caer su pene en mis senos
turgentes, blancos como el marfil, suaves y tersos, recorrí con la punta de su
glande el contorno de mis pezones, mientras su pene se estremecía de placer,
luego aprisione aquél fierro caliente entre mis dos tetas y lo masturbe con
ellas, aprisionándolo en una deliciosa rusa, los nervios sensibles de mis pechos
sentían las venas saltadas de su "amiguito", mi cliente tenia la respiración
entrecortada y empezaba a sudar de la frente.
De mis tetas lleve su capullo a mi boca donde lo bese
tiernamente, mientras acariciaba sus huevos, luego volví a follar mi boca con su
pene, en un delicioso y frenético mete-saca, el me agarro de la cabeza y
acaricio mis cabellos, mientras que en un grito liberador volvía a eyacular aún
mas copiosamente que la vez anterior en lo más profundo de su garganta, volvía a
disfrutar de aquel néctar lechoso y salado, y como la puta que era volví a
degustarlo ante su atenta mirada, tomándome aquella gran cantidad de leche
caliente y relamiéndome los bigotes como la gatita perversa que era.
Esta vez no se fue inmediatamente al baño, se tomo unos
minutos enfrente de mí, mientras su pene se ponía flácido y el recuperaba el
aliento, luego fue al baño y salió al cabo de unos minutos completamente
desnudo, -Ven aquí Lilien, recuéstate unos instantes conmigo-, me levante y
pretendía quitarme la tanga y el liguero, -Así estas perfecta Lilien, no te los
quites-, obedecí de mala gana y me acosté a su lado, el me abrazo y los
instantes se convirtieron en horas pues ambos nos quedamos dormidos
profundamente.
Al cabo de tres horas, se levanto, me incorpore con el
pausadamente, mientras el al ir saliendo me decía, -Puedes vestirte Lilien, por
hoy hemos terminado-, aún somnolienta me vestí lentamente, sin estar
completamente lista el regreso, noto que me faltaba ropa por ponerme todavía, se
sentó en el sofá, termine de arreglarme y Salí de la habitación, -Hasta luego
Señor, como siempre ha sido un placer-, -Hasta pronto Lilien-, tuve como
respuesta, tome mi bolso del lugar acostumbrado y me retire de su departamento.
Abrí mi bolso y conté la cantidad hasta que llegue a mi casa,
había cobrado mi quincena hace un par de días y no andaba apurada de dinero,
esta vez la suma ascendió a $10500 pesos, los volví a guardar en mi bolsa, me
fui a mi estudio, prendí la computadora y me masturbe viendo algunos videos y
fotos pornográficas, e imaginando que mi cliente especial me poseía y me cogía
como un toro, pues continuaba muy caliente y necesitaba desfogarme.
Después de la primer quincena de diciembre, mi Jefa y el
gerente general me dieron vacaciones debido a que las metas se lograron y mis
estrategias habían funcionado a la maravilla, había trabajado muchas horas
extras y todo salió bien y como lo había planeado, me fui a mi casa al mediodía,
me duche y me acosté temprano, pensaba ir a visitar a Paty al otro día y ya que
estaría libre la invitaría a salir juntas a algún lado o nos iríamos de
traviesas al Bar, al otro día me despertó mi celular a las 7 de la mañana, había
olvidado apagarlo, pensé que me necesitaban de la empresa y conteste
rápidamente, -Buenos días, Lilien al habla-, -Buenos días Lilien-, uupss era mi
cliente de nuevo, -Es toda una sorpresa, puedo hacer algo por usted señor-, -De
hecho si puedes Lilien-, -Usted dirá señor-, -Muy bien, me gusta tu disposición
Lilien-, -Es un placer atenderlo señor-, -Necesito que te bañes y te arregles de
inmediato, haz una maleta con algo de ropa y nos vemos en tres horas en el
aeropuerto Lilien-, -¿En el Aeropuerto señor?-, -Si, sala G terminal 7,
recuérdalo, en tres horas Lilien-, dios, ¿que pretendía ahora mi cliente?, -Sala
G terminal 7, lo tengo señor-, -Muy bien, ¿Qué esperas?, báñate, te quiero
puntal y arreglada-, -Llegare a tiempo señor-, -eso espero Lilien-, -Sin falta y
nos vemos pronto señor- no recibí respuesta pues el corto inmediatamente que
termine mi frase, ¿Qué se creía este tipo, que podía hablarme a la hora que
quisiera?, ¿Qué podía disponer de mi tiempo y de mi vida sin consultarme?, de
cualquier forma me levante como un resorte y me di prisa en ducharme.