CONSECUENCIAS DE UN SMS
Todo comenzó, cuando un día decidí enviar un sms al 7177 con
el siguiente texto.
"joven bisex AB x pareja liberal x 60 Eur., solo sms 6543210XZ"
No tuve contestación rápida, pero a la media hora comencé a
recibir mensajes.
Tocaba decidir cual de ellos podría se interesante.
Varios los descarte nada mas leerlos, pues eran de chicos o
chicas solos. Yo buscaba repetir lo que en otra ocasión disfruté con una pareja
conocida, de forma fortuita, siendo remunerado, pues de alguna forma querían
pagar la satisfacción que les di.
Otros dos, en principio, no me llamaron la atención pues eran
de parejas maduritas, pero no los descarté, sobre todo el de una pareja de 40
años, dejándolos para un futuro.
Me decidí por uno que decía: "queremos conocerte somos pareja
joven bis AB con sitio".
Como para mi era la primera vez, en utilizar este medio para
conseguir una cita, quise de alguna forma, poder controlar la situación, y si
esta tendría lugar finalmente. Para ello, les remití sms en el que les
decía:"nos veremos en la Cafetería La Fuente, Lunes a las 16,30 h para
reconocernos dar un toque al móvil, al entrar en el local, ruego puntualidad".
Me contestaron con un "si, esta cerca" escueto.
Pase el día lleno de dudas por lo que podría suceder, si
tendría valor para acudir.
Finalmente me decidí a ir, pues pondría el teléfono solo con
el vibrador, para así poder decidir en el último momento, según la imagen de los
desconocidos. Si no me gustaban, con no darme a conocer, no tendría que
enfrentarme a la situación, para luego decirles que no.
Este local queda cerca de mi domicilio, y según esta pareja
también era para ellos un lugar de encuentro cómodo, por su respuesta, pues de
decidir hacer el trío, su domicilio quedaría próximo.
Con tiempo, espere su llegada, tomando un café en la barra,
en un lugar desde el que divisaba la puerta, para no perder nunca de vista las
distintas parejas que por la hora acudían a tomar café.
A la hora en punto, veo entrar a mi cuñado junto con mi
hermana.
¡Mierda! Que casualidad, fue mi primera reacción, ahora no
podré contactar con la pareja. Al traste todo mi plan.
Cuando, comenzó a vibrar mi móvil, debían de estar cerca o
entrando, pero las siguientes personas que accedieron al local eran hombres
solos.
Mi cuñado y mi hermana, pronto se percataron de mi presencia,
poniendo una cara que adivine algo pesarosa, se me acercaron saludándome.
Mientras mi hermana cerraba su móvil, terminando de vibrar el mío.
Mi relación con mi hermana siempre fue buena y mi cuñado fue
compañero de correrías años atrás y sabia de mi tendencia bisexual.
Pensé que seria en otra ocasión mi aventurilla. Que con ellos
en la cafetería, no podría conocer a los que esperaba ansiosamente.
Les pregunte que querían tomar, para invitarlos, ellos
rehusaron la invitación aduciendo que habían quedado, pero que se marchaban pues
su amigo no estaba en el local, que tenían prisa. Como intentando deshacerse de
mi.
Como yo, había terminado mi café, pague y les dije que les
acompañaba. Esto, no les gusto, por sus gestos, aunque pronto me dijeron, vale.
Me pareció, su aparición, debía ser una señal para no
consumar mi cita. En alguna ocasión me he dejado llevar de esa intuición o
circunstancia para tomar decisiones en mi vida y no me ha ido nada mal.
Al salir a la calle, mire mi móvil para activar el sonido,
cuando veo en la pantalla, el nombre de mi hermana.
Era muy raro, el toque, era de mi hermana y no tenia ningún
otro posterior. ¿Podían ser ellos la pareja que pretendía hacer un trío bis?
No me extraño, por mi cuñado, pues en nuestras correrías,
ambos dimos y tomamos con ambos sexos, participando en varias orgías. Pero lo de
mi hermana me resultaba extraño, pues siempre fue un tanto mojigata, nunca pude
hablar, con ella, de temas de sexo. Lo único que hice por ella fue presentarle a
Juan, pues me pareció muy buena persona y todo un campeón en relaciones
sexuales.
No sabia si declarar lo que estaba buscando, no sabia si el
toque fue fortuito o era el que esperaba. Me determine a decir que yo también
estaba esperando a una pareja, que quería conocer, pero que no habían aparecido
a la hora acordada.
Mi hermana se ruborizo, lo que me dio a entender que eran
ellos, había utilizado su móvil y yo la había descubierto. Antes, para los
mensajes, utilizaron un móvil que yo no tenia guardado en los contactos, por lo
que no supe que eran ellos los que pedían mis servicios.
Que situación, los tres estábamos descolocados, deseando
hacer sexo y sin saber como salir de la situación. No vivimos en una población
como Madrid, pero entre 150 mil habitantes, ya es casualidad, quedar con tu
propia hermana.
Me determine a decirles que si eran ellos la pareja que
buscaba hacer un trío bis, que yo era el joven con el que habían quedado. Que si
era así, mejor con alguien conocido.
No tenía mucho que perder, mi cuñado, conocía mi condición y
mi hermana no iba a ir contándolo por ahí.
Ante mi declaración, confesaron que buscaban experiencias
nuevas y calmar de alguna forma la tendencia bisexual de mi cuñado, pues mi
hermana lo amaba profundamente y no quería perderlo.
Ella había olvidado en casa, el móvil adquirido para hacer
estos contactos desde el anonimato y para no perder la cita, habían decidido dar
el toque con el habitual, sin saber que seria su hermano, el que recibiría la
llamada.
Nos sobrepaso la situación, pues creo, ella quería mantener
el anonimato, casi prefería un desconocido, pagarle, para no tener ninguna
ligazón de futuro.
A mi, tirarme a mi cuñado, me era muy apetecible, ya conocía
su cuerpo aunque nunca lo hiciéramos el uno con el otro. Era muy guapo, trasero
paradito, cuerpo musculoso, labios carnosos y polla de buenas proporciones,
pasaríamos un buen rato.
A él, creo tampoco le importaría dar o tomar de mi, pues
aunque sea algo pretencioso, creo estoy bastante bien dotado y mi cuerpo esta
para chuparse los dedos.
La única pega estaba en mi hermana, en su esposa, que papel
tendría en un trío, con su hermano por medio.
Yo, no tendría perjuicio en jugar con ella. Mi hermana es muy
digna hermana de su hermano, es toda una belleza; curvas peligrosas, caderas
pronunciadas, preciosa cintura, largas y torneadas piernas, esplendidos pechos,
luminosa sonrisa, grandes ojos rasgados negros, morena como yo, por nuestra
condición de mulatos (espero no haya ningún lector racista), a ver quien no ha
deseado nunca follar con una mulatita con esta descripción, sobre todo si es
blanco. Debía realizar muy buenas mamadas con esos carnosos labios. Yo envidiaba
a Juan, pese a ser mi hermana.
Que seria más fuerte: el deseo de conservar a su esposo su
amor por él o su moral que le impedía follar con su hermanito.
Cuando ya había dado el paso de formar un trío con un
desconocido, casi era mejor que la solución de su problema quedara en familia;
además con un tipo como yo, que no iba a ir largando y que podría en un futuro,
seguir calmando las tendencias de su amado esposo.
Ella, que era quien tenía que solucionar el dilema. Pronto
dio la solución; Yo podría dar o recibir de Juan, su esposo, pero ella solo
podría ser follada por su marido. De esa forma complacía el deseo que tanto
tiempo le había manifestado y de alguna forma salvaba su moralidad, no teniendo
relación directa con carne de su carne.
A mi me pareció bien, aunque no era la idea que yo tenia o
buscaba para dicho encuentro, al menos me tiraría a mi cuñado, al que siempre le
tuve ganas.
Ahora había que decidir cuando, pues con tantos dilemas era
algo tarde y teníamos todos, otros compromisos. Era todo un riesgo dejarlo para
luego, en caliente, la decisión tomada era mas factible, en frió, con las dudas,
que permanecían, podía irse todo al garete.
Era lunes y mi hermana sentencio que nos veríamos el sábado,
comeríamos juntos en su casa y por la tarde se vería. Nos pareció bien y no
teníamos mas opción pues ella se manifestó de forma inapelable.
Iba a ser una semana muy larga, solo pensar en la polla de
Juan, de lamer su línea ínter glútea de penetrarlo hasta mis huevos, mientras el
penetraba a mi querida hermana Luz Maria, era para mi un deleite.
Durante la semana pensé, podría contactar con alguna otra
pareja, aunque maduritos, saciarían mi lujuria, ganaría un buen dinero, para
esperar al sábado soñado, pues quien sabe lo que terminaría ocurriendo.
Contacte con una de las parejas maduritas, esa misma tarde,
tenia que apagar mi deseo cuanto antes, me dijeron tener 44 años él y 40 ella,
yo tengo 29 no lo he dicho antes; pensándolo bien tendrían experiencia y todavía
eran jóvenes. Me dieron su dirección calle Dulcinea, omito el número y puede que
actuara irreflexivamente, pues concrete una hora, sin más precauciones por mi
parte.
Por su dirección debían de ser una pareja acomodada, vivían
en un chalet de una zona residencial llamada Alto Del Molino, seguro que tenían
piscina o jacuzzi. Bueno mi imaginación echo a volar. Nos veríamos el martes al
medio día, era verano y tenían unos días de vacaciones.
Mi cuñado me llamo, ese mismo Lunes por la noche, me dijo,
esperar el sábado con verdadero deseo, esperaba que Luz Maria no se arrepintiera
y que podríamos pasar un buen rato, los tres juntos, que casi prefería, fuera yo
esa persona con la que habían quedado a ciegas. Le recomendé que durante la
semana, fuera convenciendo a su esposa. Y le dije que tenía muchas ganas de
comérsela toda; él es más oscuro que nosotros y tiene un miembro enorme, por lo
que entiendo que mi hermanita no quiera perderlo.
Esa misma noche volví a enviar otro sms, para ir preparando
futuros encuentros, no son fáciles, pues normalmente las parejas quieren
realizar tríos con otra tía, pero también se dan casos de tíos bisexuales que
quieren recibir mientras penetran a su mujer o quieren ver como otro tío se la
tira. Si muchos hombres lo probasen, seguro que repetirían, pues el ano es un
lugar muy erógeno y el solo beso negro es algo muy excitante.
Me dormí algo nervioso, dejando mi móvil en silencio, para
que los posibles sms, no me despertaran. Estaba deseando llegara el Martes para
conocer a esa pareja acomodada y tuve que masturbarme para relajar mi estado y
poder conciliar el sueño. Tuve una eyaculacion abundante y mirando mi cipote con
la leche tan blanca, recordé que no había comentado mi condición de hombre de
color, por lo que podía ser rechazado. Claro que puede que a la señora le
gustara hacérselo con una polla de 26 cm. Por lo que no le di mas vueltas, para
dejar que pasara lo que tuviera que pasar.
Llego la hora y como había deducido, se trataba de un gran
chalet unifamiliar, con varias instalaciones deportivas. Todo él, vallado y con
un seto de ciprés muy alto a lo largo de su perímetro.
Toque el portero automático; me contestaron desde la casa,
abriéndome la puerta exterior sin mas dilación. Camine por el jardín que daba
acceso a la vivienda observando lo cuidado que estaba y la gran cantidad de
trabajo que le daría al servicio.
Toque de nuevo el timbre de la puerta principal, salio a
abrir una chica menuda, con rasgos orientales, creo seria filipina, que era una
verdadera muñeca de reducidas dimensiones.
Me indico que la siguiera, recorrimos varias estancias de la
lujosa casa, pues sus señores se encontraban en la parte de atrás, tomando el
sol.
Llegamos a un gran salón con distintos ambientes, logrados
por varias alturas, decorado con muebles modernos, con un gran ventanal, con
cristal del suelo al techo, que permitía ver una terraza cubierta, la piscina y
una gran explanada para tomar el sol y un jacuzzi cubierto por un cenador.
En sendas tumbonas junto a un cenador y una pequeña mesita,
se encontraban reclinados los señores de la casa, con los que debía de haber
concertado la cita.
Avisados por la sirvienta que me recibió, fueron a mi
encuentro, estreche sus manos, presentándome como Manuel y ellos me dijeron se
llamaban Maria y Pascual. Ya en ese momento me di cuenta de la felicidad que mi
color le había dado especialmente a la señora de la casa, pues me lanzo una
mirada, junto a una sonrisa picarona, que la delató gratamente para mí. Soy
moreno pero mis rasgos y los de mi hermana son caucásicos, eso si mis labios son
muy carnosos; por nuestra ascendencia, creo un bisabuelo era blanco.
Ambos estaban en bañador, él tipo bóxer y ella con un
minúsculo bikini. Yo la verdad no iba preparado, pues no sabia de antemano lo
que encontraría, me dijeron que me pusiera uno, invitándome a pasar a un cuarto
junto a la piscina, en el que encontraría varios modelos a elegir. Era un
vestuario con aseos y duchas, con un gran armario con perchas para la ropa, muy
cómodo para cualquier visitante. Encontré varios modelos de bañador en una
repisa, así como albornoz y toalla. Desde la puerta me observaba la filipina que
lejos de inmutarse al verme desnudo, estaba solicita para satisfacer cualquier
necesidad.
Tras ponerme el bañador más diminuto que encontré, tipo slip,
me marcaba un gran paquete y mostraba mis nalgas duras; Salí al encuentro de mis
anfitriones que debían estar deseosos de ver mi cuerpo.
Ellos, pese a ser cuarentones, estaban muy cuidados y no
aparentaban la edad que decían tener. Sobre todo ella, era una rubia preciosa,
con poco pecho, pero con unas curvas pese a su altura, mas de 1,80 m. muy
pronunciadas y un trasero respingón como a mi me gustan.
Estaban tomando una copa y me ofrecieron tomar otra, conteste
que un martíni blanco con una aceituna.
Maria tomo la iniciativa diciendo que no me imagino mulato,
que nunca lo habían hecho con alguien de mi raza y que esperaba respondiera a la
fama que los morenos tenemos en cuanto a tamaño del pene y potencia sexual.
Lito, así se refería a el siempre Maria, dijo que en otros
tríos o con mas gente, habían follado con orientales, sudamericanos y filipinas,
que siempre habían sido experiencias muy satisfactorias y que esperaba que
conmigo fuera aun mejor.
Yo tenía ya el rabo tieso y mi negro glande habría salido por
encima del bañador si no hubiera acomodado mi polla hacia una de mis caderas.
Dije que para mi era la segunda vez que hacia sexo con mas de una persona, que
era bisexual, pues encontraba mucho placer tanto con mujeres como con hombres y
que no iba a renunciar a mi sexualidad por muy mal visto que estuviera.
Lito confeso su condición gay, por lo que mantenían el
matrimonio para guardar las apariencias, aunque corrieran rumores en su
ambiente, de su condición gay, el siempre aparecía con Maria en todos los
eventos sociales como una pareja perfecta y también porque Maria era muy liberal
y había aprovechado la tendencia de Lito para disfrutar de todo tipo de
relaciones lesbicas, tríos, etc.
Maria me dijo que comería con ellos, si no tenia
inconveniente, a lo que respondí que tenia todo el día libre.
Por la hora, el sol calentaba, apetecía mucho tomar un baño,
Maria comento que si me importaba que ellos se desnudaran, pues practicaban
nudismo, y esperaron a recibirme para consultar conmigo si no me importaba. Le
conteste mirando mi gran bulto, que no me importaba, pero que perdonasen mi gran
erección, que no había podido controlar, escuchando todas sus intimidades.
No termine de dar mi beneplácito y el par de dos ya estaban
en pelotas, parecía que la poca ropa que portaban fuera un corsé que les
apretara.
Si ella iba depilada, que os puedo decir de él. No tenia ni
rastro de bello por todo su cuerpo, trasero, testículos, pecho, ni un solo pelo,
como bebe recién nacido; ambos con un perfecto moreno, sin marcas de ropa. Se me
quedaron mirando, esperando ver mi cuerpo totalmente desnudo y ante sus miradas
suplicantes, me desprendí del pequeño slip, quedando todo mi instrumento,
empalmado como estaba, a la vista de los dos pipiolos. Di una pequeña carrera y
me lance a la piscina provocando una carcajada en ambos, que me siguieron al
agua.
Mi moreno era mas natural que el suyo y que decir tiene que
tampoco tenia ninguna marca por la ropa, aunque no practicara nudismo. Yo solo
me depilo la zona del ano y la línea ínter glútea, pues me gusta sentir bien
cuando me lamen la zona
Maria se desplazaba por el agua con mucha elegancia y ambos
la franqueábamos sumergiéndonos para ver nuestros cuerpos bajo el agua.
Estaba siendo una mañana que nunca habría imaginado, todas
las sensaciones eran maravillosas, desde ahora practicaría nudismo cuando
tuviera la menor oportunidad.
Nunca pensé que el encuentro se desarrollara tan
placidamente, sin prisas. Más bien pensé, nos liaríamos a follar como locos nada
mas entrar y que me marcharía a casa rápidamente con mi dinero en el bolsillo;
ahora me sentía más que pagado, casi en deuda con mis anfitriones, desearía
poder ser su amigo, por su forma de ver la vida, y por la gran vida que se
pegaban. Pensaba en mi cuñado y mi hermana y en lo distinto que seria un trío
con ellos, pero que tendría que poner todo de mi parte para que ambos
disfrutaran.
Salimos los tres del agua y nos tumbamos en una gran
colchoneta que había cerca de la piscina, comente a Lito, que disfrutaría mucho
lamiendo un ano tan despejadito y que ya estaba deseando comerle la pija. Me
dijo que era un hombre muy bello que le atraía mucho y que me lo tomara con
calma, que así el sexo es más fructífero.
Maria cogiendome el pene, me pregunto si lo había medido en
alguna ocasión, que no creía pudiera albergar en su vajina tamaño puñal de
carne. Le conteste que no se preocupara, que seguro que tocaría con mis huevos
en su clítoris cuando se lo hiciera como un perrito.
Acerco su boca a la mía para morder mis labios y Lito lamió
con fruición mi terso glande que aparecía mas grande que de costumbre. Yo besaba
a Maria y con mis manos apretaba sus menudos pero firmes pechos.
La lengua de Lito recorría mis testículos y con sus manos
separaba mis piernas para ver mi ojete, que pronto también recibo un lengüetazo
e intentos de penetración con la punta de su lengua.
Fue un calentamiento perfecto, que prometía un gran partido.
Por la hora y el ejercicio todos manifestamos tener hambre, por lo que Maria,
llamo a la filipina por su nombre que era Susi, para que nos trajera, al
cenador, lo que se convirtió en un verdadero ágape, pues cada manjar que nos
servia, superaba casi siempre al anterior.
Mi sorpresa fue que todo el servicio que acudía a la terraza
cubierta, donde servían la comida, venia desnudo, y no demostraban la menor
turbación por mis miradas indiscretas, pues yo no estaba acostumbrado.
Comida exquisita a la que están acostumbrados los ricos,
deliciosa y escasa. Pero que para la ocasión era la adecuada, pues la tarde iba
a ser movidita y si hubiera sido copiosa solo habríamos tenido ganas de dormir
la siesta.
A parte de Susi, nos sirvieron una tal Dorina, que según me
dijo Maria era rumana y un tal Dani que procedia de Marruecos, con un nombre
poco habitual de ese pais. Todos iban desnudos con solo un pañuelo en el pelo y
me choco comprobar que los tres, como sus señores, iban totalmente depilados.
Luego pude comprender, porque eran tan bellos, aseados y
depilados.
Fue a los postres cuando entendí el juego que tenían patrones
con empleados, lo bien que atendían y lo bien que eran recompensados.
Retiraron la mesa y Dani se tumbo sobre ella, era la forma en
que Lito saciaba sus apetitos sexuales mas frecuentemente, pues este chico de
pelo negro, ojos grandes con apenas 18 años, sirvió de bandeja para que todos,
incluidas Dorina y Susi comiéramos postres de todo tipo, pasteles frutas
tropicales, fresas, etc.
Brindando con champán, poco a poco todos estuvimos liados
unos con otros. Yo chupando la polla de Dani, Lito chupando la mía, Maria
besando a Dorina y Susi subida encima de la mesa se corría en la boca de Dani.
Pronto se cambiaban las posiciones, ahora yo lamía el culo de
Lito, Maria me besaba y masturbaba, Dorina era penetrada por Dani y Susi mordía
el glande de Lito.
Y sucesivamente hasta la extenuación, quedando todos
pringados por flujos, saliva, azúcar, nata, etc.
Tras un buen rato de intercambiar sin saber en que culo
estabas metiendo la polla o que lengua pasaba por tu piel, Lito determino, nos
duchásemos todos y nos metiéramos en el jacuzzi, para relajarnos y seguir la
fiesta de una forma menos desenfrenada.
El quería que lo follara y en las duchas me llamo, no podía
esperar más. Metí primero mis dedos y luego lo empente lentamente, mientras nos
caía una ducha de agua templada. Todos fuera nos aguardaban escuchando nuestros
gemidos.
Maria también quiere que la folles me dijo Lito, conserva las
fuerzas, pues quiero ver como se corre mi amada esposa.
Salimos y nos unimos al resto que estaban dentro del jacuzzi.
Fue muy reparador, dándome energía para poder arremeter con tanta hembra, pues
todas querían probar mi verga. Menos mal que Lito y Dani me echaron una mano, y
mientras yo follaba a Maria ellos me ponían a punto a Susi y a Dorina.
Maria parecía haber perdido toda la educación, pues ante mis
arremetidas, gemía como una perra en celo, sin cohibirse nada. Luego me confeso
que mi polla tan gorda y larga, le había provocado varios orgasmos seguidos que
hasta ese momento no había experimentado.
Yo le comente que se la había metido hasta los huevos, que su
vajina, la tragaba toda y más que hubiese tenido.
Mi siguiente asalto fue Dorina, que aun era más alta que
Maria, bella como casi todas las eslavas, con los ojos azules y unos pechos
preciosos.
Me susurraba al oído que quería más, que era un negrito
bonito, que la jodiera, yo me porte como un toro y termine con ella como
terminan los toreros en la plaza, con una estocada profunda, que la dejo
desmadejada.
Pero realmente, con la que disfrute más fue con Susi,
pequeñita, manejable, tenía un control en los músculos de su chochito, que me
escurrieron lo poco que me quedaba, llevándome al éxtasis.
Bueno, se nos hizo de noche, pasamos a la casa, nos vestimos,
pues en esta tierra refresca mucho al caer el sol y en la cocina picoteamos
diversos manjares fríos, hablando de los distintos momentos pasados durante esta
magnifica jornada, todos me felicitaron, y nos prometimos repetir en breve.
Continuara…