Que dulce tenerte en mis brazos y que bello es.
Que dulce tenerte en mis brazos y que bello es. También
estrecharte y sentir nuestra excitación. Pensamos que la emoción se nos lleva y
nos hace ser uno del otro. Dime que sientes cuando te aprieto conmigo. Dime que
haces cuando vienes tú a abrazarme a mí.
Tú presencia acostada y desvistiéndote, me hace soñar y volar
a ti. Dime como consigues hacerme tan feliz. Mi ser te nota a ti. Vente con tus
maneras y tus dudas, pero vente a mí.
No encuentro como a ti a nadie, ni en este ni en otro país.
Me ayudas y me haces por ti viajar. A ti voy y me siento en vigilia.
Probablemente no puedo negarme a tocarte. Es que me haces salirme de mi ser e ir
en pos de ti.
Me turbas y me haces dejar hasta los cigarrillos, pues
contigo todo me sobra y me estorba lo que no me dejar abrazarte y poder
acariciarte. Como tú no hay nadie más. Y hablas de lo que sientes y me haces
irme muy dentro de ti, solo con sentir tu manera de vivir y de compartir.
Úngeme con tu perfume y únete a mi otra vez más. Que me
llevas a lo más cabal y a la locura de amor. Para ti me tiene sentido mi
existir. Para que te quite y te de ropas y mimos, dilatadamente. Me siento
amante ferviente de ti. Y la música nos envuelve, si estas conmigo es algo más
que música… son notas de amor.
Dos seres amantes somos, cuando conmigo estás. Y no quiero
pensar que te vas, porque no existe el después de estar juntos. Existe el antes
y el momento de tomarnos, no el después; pues sigues siempre en mi presente. Que
dulce tenerte en mis brazos y que bello es…, ha sido y será pura felicidad.