. Era una
profesional en algo y solo esperaba que Mana fuera más grande para volver a
trabajar. Huérfanos desamparados como ella había por montones. Ella era sana,
inteligente y despierta. Quien la selecciono como apta para el Proyecto T fue
una doctora de la que ella no se acordaba el rostro.
Mana no quería recordar eso. Le gustaba su nueva rutina
diaria. Esperaba con impaciencia a Shinji. El le decía que creía que las mujeres
que sabían cocinar y limpiar se habían extinguido. Asuka cocinaba bien, cuando
le daba la gana. Limpiar y hacer los quehaceres era rebajarse para ella. De
Misato, ¡ni hablar! Mana intuía o quería que la Ayanami fuera otro desastre
hogareño. Ella de pequeña jugaba que cocinaba, limpiaba la casa y atendía el
teléfono.
Shinji llego tarde, muerto de sueño. Él no dormía hasta media
mañana y después de almorzar se iba a los cuarteles de NERV. Pretendía acostarse
de una vez y almorzar más tarde, quiso entrar a su cuarto, Mana trato de
impedirlo. El cuarto era un desastre, Mana siempre lo dejaba de último. A la
hora del almuerzo el resto de la casa estaba impecable. El cuarto parecía el
escenario de una masacre. El fuerte y penetrante olor casi tumba a Shinji. El
futton estaba asqueroso, las sabanas apelmazadas y rígidas como cartones. Shinji
se pregunto que magia hacía su chica para dejar el cuarto reluciente para el
momento en que llegaba a casa.
Shinji se resigno a almorzar. Los dos almorzaron juntos. La
comida de Mana era rica. Él le comento que había avisado que no iría a las
pruebas por la tarde. Ella se alegro mucho. Ella recogió la mesa y fregó los
platos. Shinji sintió como su pene se ponía erecto. Mana estaba a espaldad de
él, fregando y canturreando. El chico ya no tenía sueño. Mana le había dicho que
se recostara un rato, que ella arreglaría el cuarto.
Mana no lo sintió venir. El la abrazó por detrás. Sintió su
bulto contra su trasero. Ella se asusto. No tenía nada de ganas. Shinji
acariciaba su nuca con su respiración.
-Shinji, es muy temprano, vete a descansar... en la noche...
- Solo deja que me quede así por un rato- le contesto- quiero
acostarme en mi cuarto de una vez, no recostarme. No voy a molestarte.
Shinji se puso mejilla con mejilla con ella. Su bulto se
desinflo y ella sintió sus nalgas en total contacto con la pelvis del chico. Su
espalda en pleno contacto con su pecho. Sus brazos alrededor de su aguitarrada
cintura. Su abrazo era cálido, tierno, cariñoso. ¡El muy perro tenía el rostro
más inocente del mundo! Mana podía verlo si cerraba los ojos. Se sentía relajada
y laxa. Siguió fregando. En su coño, en su culo y en su boca sentía comezón.
Sintió como su vagina se humedecía. Sintió un delicioso calor
dentro de ella. Ella termino de fregar y se quedo quieta expectante. Shinji era
su hombre y el cuerpo de ella estaba a su disposición para su placer, donde
quisiera y cuando quisiera. Ella sintió su miembro flácido dentro de sus
pantalones. Dormido. Comenzó a mover, menear y restregar su culo en forma lenta.
Shinji no se movía y parecía no reaccionar. Ella se detuvo, se ruborizo,
suspiro. Era él dentro de ella, haciéndola respirar entrecortadamente.
Disminuyendo o aumentando los latidos de su corazón. Calentándola a fuego lento.
Excitándola a más allá de los límites. Usualmente ella estaría sintiendo dolor
en estos momentos victima de su antinatural frigidez.
Ella dio un respingo, gruño y se estremeció. Suspiro. Shinji
sentía la sangre de Mana correr en venas y arterias. Su corazón latiendo. Las
imágenes de ella feliz y protegida en el seno de su familia. A Keita y Musashi
sonriendo. A él besándola, acariciándola y entrando en su cuerpo. El muchacho
comenzó a besarla en la nuca. A acariciar su vientre. Ella se giro y comenzaron
a besarse en la boca. Se besaban y acariciaban sin prisas.
Ella le sonreía, del fregadero fueron a la mesa. Los dos se
acariciaban con las miradas. Todavía seguían vestidos. El muchacho gentilmente
la acostó en la mesa y con las yemas de sus dedos comenzó a recorrer su cuerpo,
a acariciarla por encima de su ropa en sus puntos de placer. La masajeaba a
conciencia en forma cabal y completa. Ella estaba acostada de espaldas, con las
piernas afuera de la mesa, con su blusa blanca y su minifalda roja con rayas
naranjas. No llevaba sujetador y sus pantaletas eran blancas.
El muchacho estaba de frente a ella y entre sus piernas.
Vestido con su uniforme. El la giro y ella soltó una risita. El muchacho
acariciaba y masajeaba su espalda, sus hombros, su nuca como un experto. Fue
bajando hasta sus nalgas, sus caderas y sus muslos. Mana sentía su pantaleta
húmeda. La raja de su cuca era acariciada por los hábiles dedos del tercer
elegido. La delgada tela de la pantaleta era lo que los separaba. La textura de
la suave tela era enloquecedora para ambos. El chico subía y bajaba desde su
raja hasta la división de sus nalgas.
Shinji comenzó a restregar su duro paquete contra su culo, a
simular que la sodomizaba. La volvió a girar e hizo lo mismo con su caliente
coño. Ella en realidad sentía que era penetrada por un falo gigantesco. Shinji
se detuvo y la beso en los labios. A la chica le supo a sangre y bilis, pero
aunque fuera veneno no quería separarse de esa boca. La lengua del muchacho le
supo a miel. Los dos se acariciaban los labios con la respiración del otro. Cada
beso era agua fría, fresca y cristalina en medio del desierto.
El ardor se les paso un poco. Shinji la desnudo por completo,
se bajo los pantalones y a si mismo la penetro. Le hizo el amor sin problemas y
de una sola vez. Ella y el llegaron al orgasmo casi al mismo tiempo. El muchacho
eyaculo con fuerza dentro de ella llenando su coño a rebosar, un segundo chorro
fue vaciado en el vientre de la chica. Se quedaron un rato quietos, jadeando.
Shinji se sentó en una silla. La joven se reincorporo y una catarata de líquidos
salió de su vagina. El muchacho la atrajo, la sentó en sus piernas y la abrazó.
-¿Estas bien?- le pregunto el chico. Definitivamente algo
andaba mal con ellos. ¡Dios, esto no era normal!. ¡Fue el polvazo más potente
que los dos habían sentido desde que tenían relaciones! Mana parecía estar
sollozando. Lo apretaba y trataba de fundirse más a él. El muchacho se asusto.
-Mana ¿te encuentras bien?, ¿te hice daño?, ¿por qué estas
llorando?
Ella sonrió y le hizo un puchero:
- ¡Lloro por que soy una chiquilla boba que llora por todo!-
le dijo sin mirarlo. Comenzó a mecerse feliz en sus piernas. A sonreír para ella
sola. Lo miro a los ojos y comenzó a reírse en su cara.
- Shinji, ¡tu también estas llorando! – Shinji se toco la
cara, lo que creía que eran gotas de sudor eran en realidad gruesas lagrimas,
Shinji recordó que tampoco se dio cuenta que estaba llorando cuando estaba con
Ayanami después de la operación Yashima. En ese momento estaba feliz y aliviado
por encontrar a la joven de ojos rojos con vida.
Se besaron y pasaron toda la tarde haciendo el amor. Allí
mismo en el comedor, en la mesa o en la silla. En un momento de descanso Shinji
recordó que tenía la ropa puesta. "¡Anta Baka!, ¡Pervertido Hentai!" le dijo
Mana muerta de risa, remedando a la perfección a Asuka. La ropa se encontraba
pegostoza.
- Quítatela para lavarla de una vez, la dejamos en la
lavadora y nos vamos a bañar- le dijo la chica. El muchacho a si lo hizo. Ella
comenzó con un pitorreo "¡Que se lo quite!, ¡Que se lo quite!, ¡Que se lo
quite!" ella se sentía muy cómoda en su desnudez, su culo y vagina le ardían,
pero por hoy era todo. Lo que vio la dejo sin habla. Shinji se encontraba con
una monstruosa erección otra vez.
¡Ni hablar! Más por tozudez y orgullo que por otra cosa Mana
estaba dispuesta a saciar y dejar satisfecho a su hombre. Con la boca, con sus
senos, con los pies, con sus muslos, hasta que por fin lo logro. Fueron a
bañarse los dos y Shinji nuevamente se encontraba empalmado. El coño y el culo
de la chica cumplieron con su deber. Era la primera vez que tenían sexo sin
problemas. Shinji era un semental desatado frente una hembra en celo. Mirarla y
rozarla, lo ponía a mil por hora.
Mana estaba encantada de la vida y no se le quedaba atrás,
siempre lista, dispuesta, a punto. Se recuperaba en pocos minutos. Para ser más
ardiente y más caliente. El muchacho no se cansaba de ella. El coño de la chica
era delicioso, rico, sabroso. Apretado, cálido y húmedo. Su culo era
espectacular, firme, de primera. Montarla y penetrarla era una experiencia de
otro mundo. En esos momentos la deseaba con lujuria animal y su erección volvía,
más difícil de amansar. Para Mana era como ser la única puta del puerto para
toda una tripulación de marineros con meses en altamar.
Lo más raro de todo era que en todo los casos llegaban al
orgasmo al mismo tiempo, en una sincronización perfecta. En los siete días que
llevaban teniendo relaciones ese fue el dia en que todo fue más intenso. El coño
y el culo de la chica no tuvieron tregua. Cuando no podía más, tenía que usar su
boca, sus manos, sus senos, sus muslos. ("¡Mierda-pensó ella- si quiere
metérmelo por los oídos y las narices soy capaz de decir que sí!"). Cuando
sentía que su culo y su coño aguantarían otra tanda, el resto de su cuerpo
descansaba aliviado. Shinji era un súcubo o un incubo, no se cansaba y ella solo
sentía la necesidad de ser montada como perra y maullar como gata. De alguna
forma ella volvía a excitarse y estar lista para una nueva monta. Una y otra
vez. Finalmente tuvieron el último orgasmo.
La chica lo beso en los labios ("lo tenemos que repetir" se
dijo). Los dos jadeaban. Pero se sentían en las nubes, con los ojos claros y sin
vista. Se rieron como cómplices de un crimen perfecto. Shinji se sentía un poco
apenado, Mana bendijo el día que vino al mundo como mujer. La chica miro
subrepticiamente los flácidos genitales del chico durmiendo el sueño de los
justos, sonrío con alivio y satisfacción.
Mana se vistió y fue a preparar la cena mientras Shinji
acomodaba el cuarto. Shinji ceno solo. Mana le dijo que no tenía hambre (en
realidad le dolía estar sentada) Shinji dio gracias a Dios que estaba vestido y
que la mesa lo tapaba. Sonreía con las piernas cruzadas.
- ¡Te quedo delicioso como siempre!
El cuarto estaba listo y el muchacho se recostó en su futton.
Shinji estaba muerto de cansancio, pero se hallaba preocupado. Los dos no eran
normales, muy posiblemente todo lo de hoy era debido a que ellos eran pilotos de
unas maquinas infernales. Trato de quitarse esas ideas de la cabeza. Mana era
feliz haciéndolo feliz, en cada gesto y detalle su chica se desvivía por solo
agradarlo. Era la única persona capaz de amarlo tal como era, ella no quería un
héroe que la rescatara. Solo por que era un masoquista es que le estaba buscando
cinco patas al gato. Como espada de Damocles sobre sus cabezas, ellos sabían que
el momento en que serían separados para siempre llegaría. Cada momento sería el
ultimo.
Shinji se hizo el dormido cuando la sintió venir. Ella
amorosamente lo abrigo y se acostó a su lado. Shinji sintió como lo había
extrañado. Todas las mentiras que tenía que decirse todos los días para llegar a
este momento. Ella era un pájaro que era feliz en su jaula, por que nunca había
visto el cielo. Ella no era libre, solo había cambiado de dueño. Era una niña
que jugaba en una casa de muñecas gigante. El muchacho se odió a si mismo por
ser tan sombrío, por ser un aguafiestas. Ella no era su esposa, este no era su
hogar y esa era la realidad
Ella dormía profundamente. Era capaz de tener Fé, sueños y
esperanzas. Era todo lo que ella necesitaba para ser feliz y libre. Todo era
verdad por que ella las hacia verdaderas. Sexo salvaje por las mañanas, hacer y
deshacer la casa, preparar el desayuno, el almuerzo y la cena, juegos de noche y
dormir junto a su chico, no necesitaba más. Al joven sin sueños, ni esperanzas
le arranco una triste sonrisa. El no era capaz de evadir la realidad así de
fácil, pero haría lo posible de no amargarle su felicidad con sus
preocupaciones. Cada día que pasaba se le hacía mas difícil dejarla ir. No
encontraba forma para luchar contra un mundo y unas circunstancias que le
arrebatarían a su mujer sin que pudiera hacer nada. Ella era como Rei, para ella
era más fácil que otras personas le dijeran que hacer, que pensar y que sentir.
Como Asuka era egoísta e incapaz de aceptar una realidad contraria a sus deseos.
Ella sería libre. Él sabía que la perdería para siempre, pero
ella volaría alto. Pensó que era momento de que él y Musashi hablaran. No tenía
claro que ganaría con eso. No conocía a Musashi a fondo. ¿Esperaba encontrar en
él un aliado acaso?. No lo sabía. Con esa duda se quedo dormido.
En el Central Dogma de NERV Musashi se encontraba en un tubo
de vidrio lleno del ambarino LCL. La doctora Akagi y Maya Ibuki lo miraban
detenidamente. Musashi era un efebo como Shinji. El joven se encontraba en la
transición del niño al hombre. Shinji era Apolíneo y Dionisiaco, de rasgos
delicados y finos. Encarnación de los ideales griegos de mesura y equilibrio.
Musashi era un efebo espartano. Su cuerpo era robusto, atletico y macizo. Más
varonil y marcial. Las dos mujeres no podían dejar de hacer comparaciones
odiosas mentalmente sobre los dos chicos. El ganador era Musashi.
- Doctora, hemos logrado estabilizarlo.-
- Los resultados de las pruebas de complementación humana
Maya- Ordeno ella a su ayudante.
Maya se sonrojo: - ¡Satisfactorios!... en un 100% doctora.
–carraspeo, antes de continuar y para no mirar a su adorada Sempai a los ojos-
Pero hemos encontrado que es incompatible con Rei o Asuka. Los daños internos
eran más profundos que en Mana Kirishima... en mujeres normales, los pulsos de
egos fueron nítidos... en las pilotos de EVA la sincronización actuó como un
escudo A.T. bloqueando y anulando la Mente Expandida. Tanto para Rei como para
Asuka.
La doctora sonrío imperceptiblemente. La mirada sobre el
muchacho fue apreciativa. Al Comandante no le iba a gustar el resultado. Por lo
visto todo fue para nada. Maya se sentía visiblemente incomoda. Ella quería
creer que todo era en beneficio de la humanidad. Que ellos solo dejaron que todo
siguiera su curso natural. Observaron y recolectaron datos como buenos
científicos que eran.
- ¿Quieres decir que con pilotos de EVA, es impotente?-
Pregunto la doctora.
- No doctora, todo lo contrario. Ha tenido relaciones
normales con Rei sin problemas... han... estado haciéndolo en forma,
satisfactoria... cuando menos para él. Con Asuka, desde hoy en la tarde.
Satisfactorio para ambos...
Maya no pudo seguir. Fingir que era objetiva y racional le
costaba mucho. El que Shinji no viniera hoy fue lo que termino decidiendo a
Asuka.
- Rei desde el principio, en forma libre y voluntaria- La
doctora Ritsuko se guardo sus comentarios sobre el libre albedrío de Rei y de la
forma autónoma en que tomaba sus decisiones – Acepto a realizar las pruebas, de
hacer todo lo necesario. Pero nunca logramos... que ella... ¡Ejem!...
- Si Maya, lo sé- Que el cadáver tuviera un orgasmo era algo
que la doctora sabía que era imposible, se lo había advertido al comandante. Que
la sagrada Vestal fuera desflorada para nada era algo que sabía que no le iba a
gustar. Rei si había logrado lo que otras mujeres normales hasta ahora no habían
hecho. La impotencia y anorgasmia en Musashi estaba curada. Pero ella nunca se
involucraba emocionalmente en nada y no era su culpa. Bloqueada emocionalmente
era dócil y obediente Sin orgasmos sincronizados en ambos sujetos, la Mente
Expandida y la Sincronización no se complementaban.
- Con Asuka... tendremos que esperar más pruebas.
- Con Asuka será lo mismo... pero déjalos que se diviertan.
Cuando menos servirá para quitarle el mal humor. ¡ha estado insoportable
últimamente! Le levantara la moral y la autoestima...
-¡Doctora!...- Se escandalizo Maya. Ritsuko sonrío para si
misma. ¡La lesbiana reprimida era tan pacata! Para Asuka solo seria sexo por el
sexo. Lo mejor en esta vida, después del sexo con amor, era el sexo sin
remordimientos de conciencia. Abriría su cuerpo a un chico guapo, pero se
bloquearía mentalmente. Cuando se cansara y se aburriera de la novedad ya
Musashi y Mana estarían lejos. El comandante no entendía nada de amor y
paciencia. Para él solo era insertar el pene "A" en la vagina "B".
- Maya, necesitaremos como un mes para sacar conclusiones
definitivas. A partir de este punto Mana ya se encuentra curada. Espero que
sirva para que esos dos se tomen las cosas con calma. El nivel de sincronización
del tercer elegido ha bajado dramáticamente, era de esperarse, pero su señal es
ahora más fuerte y nítida. si nos atacara un ángel el tortolito se convertiría
en un halcón por su tortolita.
- Ya no sé que más inventar para tener a la Mayor un
mes fuera...
- Kaji se ocupara de eso... Maya, entiendo como te sientes.
Pero no nos queda mas remedio que seguir en nuestro triste papel de celestinas y
alcahuetas. Todo registro debe ser borrado. Los resultados deben aparecer
salidos de no se donde. De Rei no hay razón para preocuparse, Asuka no va a
delatarse...
- Si doctora, entiendo- Maya se sintió aliviada. La doctora
Akagi no disfrutaba de esto. Sintió que era posible admirarla y respetarla más.
Se sintió húmeda, "Sempai, si solo supieras lo que siento por ti, si fueras
capaz de corresponderme"
La Sección 3 era la encargada de la seguridad de la ciudad.
De evacuar a los civiles y apoyar a los EVAS en la lucha de contra los ángeles
coordinando a las fuerzas armadas y los organismos de seguridad del estado. La
Sección 2 de la seguridad de los pilotos, científicos y de los técnicos, de las
instalaciones. De hacer Tokio-3 inexpugnable a los hombres. El departamento y
edificio de Misato estaba lleno de cámaras y micrófonos de tecnología de punta.
En estos momentos la Sección 2 no vigilaba. Los pocos agentes que se encontraban
estaban buscando espías inexistentes en Tokio-3, la gran mayoría estaba en una
guerra secreta con los militares. Misato no sabía nada de las cámaras y
micrófonos en su hogar. Puntualmente avisaba cuando sus protegidos salían. Ella
desconocía mucho de NERV. Ella esperaba enredar en laberintos burocráticos a la
Sección 2 y a la Sección 3 para que nunca se descubriera que Mana seguía viva y
que Musashi era el piloto del robot destruido.
Pero la Sección 1 eran los ojos y oídos de NERV. Solo
respondían de sus acciones ante el comandante Ikari. Ellos se encargaban de
prevenir el sabotaje, el espionaje, el secuestro y el asesinato con el sabotaje,
espionaje, secuestro y asesinato de todo enemigo real o potencial de NERV. Solo
Fuyutsuki y la doctora Akagi conocían su existencia. En estos momentos eran
responsables de la seguridad de los pilotos, en ausencia del comandante, Ritsuko
era la autoridad suprema.
* * *