Me aproveche de mi hermana
En casa éramos una familia de 4: Mi padre un médico
prestigiado en la ciudad donde vivimos, mi madre una maestra de secundaria y mi
hermana estudiante al igual que yo un chico preparatoriano que no veía la hora
en que llegase la oportunidad de follar con alguna chica. Mi hermana era una
linda señorita de 18 añitos de edad, estaba en una
etapa de transformación de niña a mujer, aún tenía ese aire de niña en su cara
pero su cuerpo mostraba los atributos de una mujer. Un día en que estaba yo sólo
en casa puesto que yo no había tenido clases en la preparatoria y mi hermana aún
no llegaba de la escuela, se me ocurrió la idea de visitar el cuarto de mi
hermana con la idea de andar de chismoso.
Después de andar por el cuarto de mi hermana encontré un
álbum fotográfico que recientemente había adquirido mi hermana. Comencé a hojear
el álbum y comencé a ver fotos en las cuales aparecían un sin fin de jovencitas
bellas que seguramente serían compañeras de mi hermana en su escuela. En esos
momentos sentí deseos de tener una novia tan guapa como las amigas de mi
hermana.
Tras un buen rato de ver el álbum de fotos, llegue a la mitad
del álbum el cual tenía una hoja divisoria que decía: YOP!
El álbum en esta parte pasaba a una sección única y
exclusivamente dedicada a las fotografías de mi hermana. Observe con detalle
cada una de sus fotos y fue cuando mis ojos vieron en lo que se había convertido
mi hermana, en una escultural mujer. De todas sus amiguitas era la que más se
había desarrollado físicamente. Mostraba ya unos senos del tamaño de dos melones
jugosos y ricos, era la que mejor se maquillaba haciendo esto que aparentara
mucho más edad de la que tenía, sus piernas kilométricas (era bastante alta) y
bien formadas y una carita que con sus bellos ojos azules y el maquillaje
combinado con sus aires de niña hacía que diera un aspecto de gatita.
Cuando acorde mi pene ya estaba parado luchando por salir
contra el bóxer y el pantalón. Rápidamente cerré el álbum fotográfico y salí del
cuarto de mi hermana apenado y con un terrible remordimiento. Esa tarde me fui a
la calle con unos amigos de mi edad a jugar fútbol y para cuando regrese a casa
intente distraerme con una película porno pero lo único que logre fue que al ver
la película pensase en las fotos de mi hermana. De hecho al venirme no pude
evitar que el rostro de mi hermana cruzara por mi mente y me regalara si no la
mejor si una de las mejores corridas que había tenido en mi vida. Nuevamente con
el remordimiento me limpie los restos de semen que aún goteaban por mi verga y
jure que no lo volvería a hacer.
Pero mi juramento duro menos de lo que canta un gallo para
las dos siguientes veces que me masturbe lo hacía tratando de poner mi mente en
blanco al momento de venirme pero siempre el rostro de mi hermana o algún
recuerdo de sus fotos venía a mi mente y terminaban por regalarme corridas
espectaculares. Siempre terminaba con el mismo remordimiento pero también
siempre terminaba de manera espectacular soltando grandes cantidades de semen y
sintiendo maravilloso.
Viendo que no podría evitar pensar en mi hermana mientras me
masturbaba comencé a leer relatos de categoría filial en todorelatos.com,
mientras lo hacía pensaba que mi hermana y yo éramos los protagonistas de
aquellos relatos tan excitantes que leía y siempre terminaba por venirme
chorreando todo el lugar de semen. No es nada malo pensar que te follas a tu
hermana mientras te masturbas o al menos eso era lo que yo pensaba mientras lo
hacía pero estaba muy equivocado. Una cosa me llevaría a otra y es que leer los
relatos, ver películas porno y fantasear con mi hermana ya no me era suficiente.
Necesitaba algo más. Y fue así que empecé a ir a su cuarto mientras ella no
estaba y masturbarme mientras veía su álbum fotográfico.
Mi forma de ver a mi hermana cambio rotundamente, ya no era
la mirada de un hermano que ve a su hermana como eso y nada más. Ya era un total
descaro el mío que al verla pasar o estar con ella no podía evitar desnudarla
con la mirada y pensar en ella todo el tiempo. Deseaba besar sus labios que me
resultaban de lo más atractivos. Y es que si nunca antes los había visto ahora
prestaba especial interés por ellos mientras fantaseaba lo que sería besarlos o
dejar que me chupara la polla con esos labios tan sensuales que tenía. Mi
hermana a todo esto no sospechaba nada, bueno al menos no hasta que una vez me
cacho en su cuarto fisgoneando entre su ropa sucia.
-Que haces?- Me pregunto mientras yo estaba paralizado
sorprendido de verla (pensaba que no estaba en casa).
-Nada, yo solo estaba viendo si no estaba por aquí un bóxer
que traigo perdido.
-Y porque habría de estar aquí en mi cuarto y sobre todo en
mi ropa sucia?
-Pues no se yo simplemente quería ver si no estaba por aquí o
acaso crees que me gusta meter las narices en lo sucio como si fuese un
basurero?
Salí indignado según yo de su cuarto sin voltear a verla. Lo
malo fue que desde esa vez mi hermana cada vez que salía procuraba echar llave a
su puerta y no pude volver a entrar en su cuarto a masturbarme con su álbum por
un buen tiempo. Al ver que no podía hacer nada respecto a ello, comencé a idear
un plan para volver a entrar en su cuarto y masturbarme de nuevo con sus fotos.
Incluso llegue a robar su juego de llaves y después de sacarle duplicado a la
llave de su cuarto el juego de llaves volvió a aparecer. Esa vez mi hermana
pensó que fue un descuido suyo y no paso a más pero de esa forma mientras mi
hermana salía a la calle con sus amigas confiada de que su puerta se quedaba con
llave yo iba y la abría con el duplicado y me masturbaba con sus fotografías
cuantas veces podía o me alcanzaba el tiempo.
En una de mis invasiones a su cuarto llegue a robarle una
tanga del bote de ropa sucia a mi hermana y con la tanga me masturbaba durante
las noches en mi cuarto oliéndola o frotándola sobre mi pene. Mi hermana
extrañada por la desaparición de su tanga una vez me insinuó que yo la tenía y
molesto le dije:
-Estas insinuando que yo la tengo? Eso no puede ser posible,
ni modo que entre a tu cuarto mientras estas en el y tu no te des cuenta, además
siempre que sales le echas llave a tu cuarto ni como entre en el no crees?
-Y tu como sabes que siempre que salgo le echo llave?
-Pues porque te he visto… en fin no me molestes con calumnias
de tan mal gusto mejor fíjate bien donde pones las cosas o no será que algún
noviecito tuyo la guardo de recuerdo?
-Eres un grosero, patán de lo peor…ojala de pudras.
Al parecer esa vez se me paso la mano con mi hermana pero no
podía hacer otra cosa para defenderme. Si mi hermana se enteraba de que yo tenía
su tanga seguramente se lo diría a mis padres y entonces si la que se me hubiera
armado. En fin yo seguía disfrutando de la tanga de mi hermana y de sus fotos
hasta que un día estando mis padres en casa mi mamá me pidió que le avisara a mi
hermana que la cena estaba lista así que sin más me fui directo a la habitación
de mi hermana y entre sin permiso.
Para esto mi hermana en su cuarto tiene una computadora la
cual mis padres le instalaron con la condición de que fuese para hacer sus
tareas de la escuela. Al entrar yo sin llamar antes de su puerta no pude evitar
ver que mi hermana tenía varias páginas porno abiertas en la computadora que al
verme llegar intento cerrarlas a toda prisa.
-pero que tenemos aquí…- le dije mientras me acercaba con una
sonrisa a la computadora que ya tenía casi en su totalidad las páginas cerradas.
Mi hermana mientras terminaba de cerrar las paginas con el
mouse se mostraba roja como si estuviera a punto de estallar y ni si quiera
volteaba a verme a los ojos.
-espera a que les diga a mis padres lo que estabas viendo.-le
dije y de inmediato mi hermana se me puso al tú por tú
-Diles lo que quieras de todos modos no te van a creer…
-A no? Espera a que papá venga a revisar el historial de la
maquina… Papá!!- Grite con todas mis fuerzas como un chismoso ansioso.
De inmediato mi hermana se puso de pie y corrió a silenciarme
poniendo sus manos en mi boca.
-Cállate por favor no digas nada…
Pero al hacerlo de sus piernas cayó un dildo pequeño (pene
artificial) que aún se encontraba en su estuche, por lo visto mi hermana tenía
pensado pasarla muy bien esa noche… De inmediato la mire sorprendido y mi
hermana puso cara de terror.
La voz de mi padre se oyó a lo lejos preguntándome que era lo
que quería…
-Por favor no digas nada te lo suplico. Si tú dices les diré
que robaste mi tanga…
-Pero eso no es cierto
-Como voy a saber yo que no fuiste tu si la otra vez te cache
fisgoneando en mi ropa sucia…
-Ya te dije que estaba buscando mi bóxer. Además no tienes
con que comprobarlo y yo si espera a que mi padre venga y encuentre tu juguetito
y tus paginas porno… Papá!!
Nuevamente mi hermana me tapo con sus manos la boca y me
dijo:
-No digas nadas por favor podemos llegar a un acuerdo…
-Soy todo oídos.- le dije mientras la voz de mi padre esta
vez se escuchaba a lo lejos diciendo: ya te dije que que quieres!
-Mira yo no le digo nada a mis papás de que te vi fisgoneando
en mi ropa ni de la manera en que últimamente tú me ves, si tú prometes no decir
nada de esto que viste.
Me agache a levantar su juguetito que se encontraba nuevo en
su estuche y le dije:
-No me parece justo el trato, yo si tengo con que comprobar
lo que digo y tu no por lo que quedarás como una mentirosa. Mira nada más en lo
que gastas el dinero que te dan mis padres…
-Esta bien que es lo que quieres?
-Hmm déjame pensar… es algo difícil puesto que es muy grave
lo que estabas haciendo sabes?
-Anda ya di que es lo que quieres…
-Esta bien. Quiero tres cosas.
-Tantas? Pero si solamente…
-Acéptalo o déjalo y ahorita mismo le digo a papá que venga.
-Esta bien dime que es lo que quieres.
-Primero que nada quiero que seas mi esclava durante una
semana. Que limpies mi cuarto, que me ayudes con la tarea, en fin todo lo que yo
te ordene…
-Eso abarca más de tres cosas…
-Bueno si no te parece ya sabes…
Mi hermana hizo gesto de resignación y me dijo:
-Esta bien cual es la segunda.
-En segundo lugar quiero que me dejes verte usar tu
juguetito…
-Estas loco? Que te pasa?
-Esas son mis condiciones, además que de malo tiene que vea
como usas tu juguete si de todas maneras lo ibas a usar.
Mi hermana estaba roja de la pena pero a la vez confundida
por todo lo que le decía…
-O que, no es verdad que estabas a punto de usar esto?.- Le
dije mostrándole el dildo.
-Pues, si pero no delante de alguien. Mucho menos delante de
mi hermano…
-Que tiene de malo?
-pues no esta bien… eso es malo… mejor eso no…
-Bueno aquí el que da las órdenes soy yo así que o lo tomas o
lo dejas…
Ya mi hermana guardó silencio y no dijo nada después de esto.
-Así me gusta. Ahora por último quiero que me des un beso.
-Que?
-Que me des un beso. Así como oíste…
Mi hermana después de pensarlo unos segundos se acerco a mí y
después de ponerse puntitas (soy más alto que ella) me beso la mejilla.
-Así no… así!!
La jale hacia mi y agarrándola desprevenida la bese en la
boca por primera vez… fue riquísimo sentir el contacto de sus labios en mi boca.
Todo el tiempo lo había imaginado pero me había quedado cortisimo. Era
indescriptible lo que sentí en esos momentos. Después de ese beso que duro una
eternidad pero para mí fue medio segundo mi hermana como pudo se soltó de mis
brazos y me dijo:
-Estas enfermo… devuélveme mi estuche…
Acercándome a su oído le dije:
-Si estoy enfermo, pero enfermo de amor por ti… este
juguetito yo me lo quedo hasta que cumplas lo que dijiste, ahora ven vamos a
cenar que mamá seguramente se enfadara si tardamos más de lo que ya hemos
tardado.
Abandone su cuarto y me reuní con mis padres en el comedor
que ya habían iniciado a comer. Mi hermana me siguió y entro al comedor casi al
mismo tiempo que yo. Al vernos mi padre me pregunto:
-Porque tardaban tanto? Y que era lo que querías?
-Nada papá solo quería que nos ayudaras con una tarea de
matemáticas de mi hermana que me pidió que le ayudara a resolver.
-A ya se me hacía raro que los dos estuvieran tardando tanto.
Tienes suerte de que tu hermano sea bueno en matemáticas.-dijo mi padre viendo a
mi hermana.
Esa noche cenamos y en cuanto mi madre se fue a lavar los
platos y mi padre al hospital me acerque a mi hermana y le dije:
-En cuanto mi mamá se duerma quiero que vayas por tu juguete
a mi cuarto…
Me fui a mi cuarto y me acosté soñando con lo que estaba por
suceder. El tiempo para que mi madre se fuera a dormir se me hizo eterno, como
si hubieran pasado días enteros. Estando ya mi madre en su cuarto pasaron unas
horas más para que mi hermana entrara en mi cuarto, de hecho llegue a pensar que
no iría pero cuando la vi parada en la puerta con su bata de dormir mi pene
creció y me dio la sensación de que me iba a estallar con todo y mis huevos.
-ven, cierra la puerta con llave…- le indique.
Mi hermana cerró la puerta y comenzó a caminar hacia mi cama.
Cuando llegó a un lado mío le dije:
-Veo que has venido por tu juguete…
-hazlo rápido por favor que tengo mucho sueño…-me dijo con su
voz temblorosa.
Fue ahí cuando note que de los ojos azules de mi hermana
corrían pequeñas lágrimas… me puse de pie y mientras con un brazo la acercaba a
mí para abrazarla le dije:
-No pasará nada malo, puedes confiar en mi… yo te quiero
mucho hermanita jamás te haría daño…
-Entonces porque haces esto, porque no me das eso que tienes
de mí y me dejas ir de una vez por todas. Maldita la hora en que entraste a mi
cuarto.- Me dijo rompiendo en llanto.
La verdad me dio un poco de tristeza ver a mi hermana así
pero no podía echarme para atrás ahora que la tenía a mi plena disposición, la
tenía como tanto lo había soñado, como tantas veces me había masturbando
imaginando esta situación. Fue más mi deseo y mi perversión que los sentimientos
nobles que tuve en esos momentos.
-Ya ya, todo va estar bien ya lo verás.
Tome el listón de su bata y lo aparte abriendo su bata y me
lleve la mejor sorpresa de mi vida. Mi hermana estaba del todo desnudita debajo
de su bata de dormir. En ese momento el brillo de mis ojos pudo haber iluminado
la habitación, como pude me controle y le comencé a sacar con mucho cuidado la
bata dejándola desnuda ante mi.
Era una maravilla mi hermana. Un cuerpo delicioso, delgado
pero lleno de curvas.
Su desarrollo era más que evidente, ya no era una niña mi
hermanita. Sus pechos blancos hermosos con unos pezones rozados que se mostraban
duritos, su abdomen plano, sus piernas bellas y torneadas. Lentamente la fui
observando con lujo de detalle y admire su divino culo. Era pequeño pero bien
formadito con unas nalgas paraditas y duras como lo pude comprobar al pasarle
una mano para tocarlas.
-Esto no es lo que acordamos…-me dijo mi hermana mientras
seguía llorando.
-Entonces comienza que yo soy un simple espectador.- le dije
mientras con una mano le extendía su juguete.
Mi hermana lo tomo y con lentitud se fue acomodando en mi
cama, yo estaba muy caliente viendo a mi hermana desnuda a punto de masturbarse
para mí deleite. En eso mi hermana cerrando sus bellos ojos y dejando a un lado
el dildo se fue acariciando el cuerpo con sus dos manos sintiendo cada
centímetro de su hermosa piel, se detuvo en sus tetas para tocárselas un buen
rato, las cogía fuerte subiéndolas hacia su boca como si quisiera besarlas con
sus propios labios y después las dejaba caer, por lo visto no era la primera vez
que se acariciaba el cuerpo, se tocaba como si tuviera años haciéndolo a pesar
de su corta edad.
En un momento dado con sus manos se llevaba las tetas hasta
la boca y después de besárselas ella misma, no paraba de comerse las tetas, de
pegarse pequeñas mordiditas en ellas, tenia los pezones muy duritos desde que le
había quitado la bata, pero ahora al parecer estaba muy caliente, yo por lo
mientras estuve jugando con mi verga masturbándome mientras veía a mi hermana
acariciarse el cuerpo. Cuando llegó el momento más esperado saco de su estuche
su dildo que sería recién estrenado frente a mis ojos. Se lo llevo a la boca y
comenzó a besarlo dándole pequeños besitos, después comenzó a pasarlo por sus
labios como queriendo sentir el material del que estaba hecho. Lo paso por sus
tetas, por su abdomen y llego hasta su cuevita de la cual apenas brotaban los
pequeños pelitos.
Abriendo sus piernas tomo el dildo en medio de ellas y lo
paso por sus labios vaginales, mi hermana se estremeció en la cama y emitió un
pequeño gemido.
-Hmm…
Se arqueo toda su espalda mientras seguía pasando el dildo
por todo lo largo de sus labios vaginales como queriendo meter la puntita en su
vaginita que se mostraba estrecha y rosadita. Yo estaba que me venía por
completo. Lleno de excitación, con ganas de ver que mi hermana se empezara
follar la vagina con su juguete.
De su vagina comenzaron a fluir líquidos que por medio del
dildo los recogió y los fue llevando hasta su boca donde después de succionar el
penecito artificial los fue probando una y otra vez.
-Hmm- seguía gimiendo mi hermana como toda una putita en mi
cama…
Bendije el momento en que entré a su cuarto sin pedir permiso
pues un espectáculo como este en ninguna otra parte pude haberlo encontrado.
En eso no pude más y después de desnudarme por completo me
acerque a donde estaba mi hermana recostada en mi cama con los ojos cerrados y
me abalancé sobre ella. De inmediato mi hermana abrió los ojos e intento sacarse
mi cuerpo de encima suyo.
-Déjame! estas loco esto no fue en lo que quedamos!!
-Cambie de decisión hermanita, esta vez quiero ser yo quien
te folle y no este pedazo inservible que no sirve para nada.- lo dije mientras
lanzaba su dildo lejos de ahí.
Como pude con fuerza logré abrir las piernas de mi hermana y
posicionarme en medio de ellas. Con una mano tomé mi pene que a diferencia de su
dildo era de un tamaño descomunal y lo froté contra su conejito ya para ese
momento lleno de jugos.
De inmediato la cabeza de mi pene se humedeció con sus jugos
y sin pensarlo dos veces di mi primera embestida hacia dentro de ese maravilloso
ser que era mi hermana.
-Aaaauuuuhhhgg!- grito mi hermana mientras me suplicaba que
no lo hiciera.
-hmmm.- no pude evitar gemir cuando sentí como la cabeza de
mi pene se apuntaba para desaparecer en su conejito.
En eso mi hermana al ver que estaba próximo la conversión de
niña de familia a mujer de su hermano me dijo amenazante:
-Bájate de mí, no lo hagas o te juro que grito con todas mis
fuerzas para que mamá escuche y venga a darte tu merecido.
-Grita todo lo que quieras a fin de cuentas a la que le darán
su merecido es a ti por estar en la cama de tu hermano con su pene bien adentro.
En eso armándome de valor di la segunda embestida y con esta
embestida termine con su virginidad. Sin querer queriendo rompí su himen. Jamás
hubiera imaginado que fuera virgen con esa experiencia que me había mostrado un
poco antes al tocar se su cuerpo, ahora veía el porque de que el dildo fuese
nuevo.
-Aaauuuuuughhhh-gritó del dolor al sentir su himen
desgarrarse y yo grite de placer al sentir como tanto mi hermana como yo
perdíamos la virginidad al mismo tiempo.
-Aaaaahhhhhhhh!!!!
Mi pene llegó hasta el fondo de su vagina, la sensación era
indescriptible, sentía que me moría del placer. Tome fuerzas y como pude comencé
a embestir su bello y delicado cuerpo una y otra vez.
-Aaaaahhhh!!!! Para por favor Aaaghhhh para, espera por
favorrr oohhh.- me suplicaba mi hermana ante las furiosas arremetidas que le
estaba dando.
La verdad es que para ese entonces yo estaba en las nubes y
ni de loco iba a dejar de bombear ese pedazo de cielo que me estaba estrenando.
-Aaaahhhh que buena estas!! .-Le decía mientras mi pene
entraba y salía a gran velocidad de su pequeña hendidura.
Así estuve bombeándome a mi hermanita durante un buen rato
hasta que desde lo más profundo de mi ser sentí que mi verga estallaba y de mi
pene salieron chorros de semen, como nunca antes en mi vida.
-Aaaaahhhh hermanitaa!!
Semen que de inmediato fue a parar hasta lo más profundo de
la vagina de mi hermanita que sin quererlo se retorcía en sus orgasmos. Al
parecer mi querida hermanita era de orgasmos múltiples pues aunque según ella no
quería, no paraba de retorcerse en la cama y gemir como una gatita.
-Aaaahhh Hmmmm!!
Cuando terminamos los dos, mi hermana temblando de miedo se
aparto de mí poniéndose de pie a un lado de la cama y se cubrió el cuerpo con su
bata de dormir.
Desde esa noche mi hermanita fue mi esclava sexual durante
todo un año. Yo estaba feliz de la vida pues en mi hermana tenía la mujer con
quien desquitar todas mis ansias y deseos, pero mi hermana por otra parte lo
único que hacía era planear mi perdición sin que yo lo supiera…
Continuará…