TUS PALABRAS ME SEDUCEN…TU PLACER ME HIZO TUYA
No sabía que me pasaba cada vez que platicaba con él, sus
palabras ya no las sentía de la misma forma, cada letra acariciaba mis sentidos
e imaginarlo al otro lado de una pantalla…me desesperaba. Quería verlo, escuchar
su voz que nunca quiso enseñarme, lo quería si, eso era una realidad…pero
también lo quería en mi cuerpo, excavando cada uno de mis pliegues, adueñándose
de mi caldera ardiendo una y otra vez, como lo imaginaba cada vez que el
silencio nos atrapaba, ese silencio donde no sabes que decir, ya que una
electricidad recorre todos los poros del cuerpo y sólo quieres decir…Te deseo…
Lo había pensado muchas veces…como le diría que nos viéramos,
que nos juntáramos para tomar un café y ahí…que se yo, no sabía si podría
resistir no darle un beso en su boca deseante sólo con verlo…Pero ya no
soportaba más sentirlo y no tenerlo…
La noche siguiente nos encontramos otra vez en el msn, me
saludó y sólo le dije de inmediato…Quiero verte!...me respondió que si, que
también lo necesitaba. Le dije que nos encontráramos en un café que estaba en la
esquina de mi edificio a las 8 de la noche del día siguiente…no hablamos más,
nos quedamos sin palabras y cerré la pc para sólo pensar en aquel encuentro tan
deseado…imaginar como sería sentirlo entre mis brazos, su aroma, sus besos…mmm…mi
cuerpo pedía a gritos el de él…
Recostada en mi cama, comencé a acariciar mi cuerpo, mis
pechos estaban sensibles y mis pezones se endurecieron con el sólo contacto de
mis dedos…mi respiración galopaba y yo le dejaba libre. Bajé y corrí mi tanguita
para llegar con mis dedos hasta la cueva de mis secretos, suavemente recorrí mi
conchita para sentir la humedad que brotaba de ella, un gemido de mi boquita
traviesa se escapó al rozar mi clítoris, que estaba duro como roca y caliente
como braza…mmm…tuve que apretar mis piernas para controlar un poco mi sentir…ahhh…que
delicia era mi cuerpo en ese momento…fui bajando hasta llegar con uno de mis
dedos en la entrada de mi hoguera, lo empujé lentamente hasta que se perdió y
con mi otra mano apreté mi botón haciendo presión…se sentía mojadito y ardiendo
toda mi conchita, era desesperante lo que sentía en ese momento, mi cuerpo
temblaba por completo…pero detuve mi placer ya que quería compartirlo con él…
Uffff…di un respiro y traté de quedarme dormida, pensando en
como sería verlo por primera vez…no se como llegó la mañana y de dormir…nada! La
ansiedad de tenerlo cerquita me tenía demasiado alerta y con los pelitos
parados, claro que otras cositas también…me fui a dar una ducha helada para
espantar cualquier atentado que pudiera darme, no quería saciar mi sed sola,
además se que no podría…ya que mi manantial sólo era él…trataba de pensar en
otra cosa, en el supermercado, el trabajo, la cuenta de Internet…para no
acariciarme, ya que mi cuerpo pedía y pedía, sabía que pronto podría sentir al
ser que era el dueño de mis sueños húmedos…
Me fui al trabajo y estuve todo el día navegando en otro
sistema, no se ni lo que hice, parecía que todo era nada, mi destino era aquel
café. El día se fue apagando lentamente y los últimos rayos de sol alumbraron
mis ojos, me di vuelta y el reloj marcaba las seis de la tarde…tomé mis cosas y
salí casi volando directo hasta mi departamento…tenía que ponerme lo más bella
que podía…él se lo merecía…
Al llegar fui rápido a darme un baño y escogí mi atuendo
preferido…un conjunto rojo con negro de seda y encajes, el portaligas y unas
medias negras…la tanguita era chiquita y dejaba a la vista mi culito
suave…terminé el atuendo con un vestido negro sueltito, tacones negros y mi
largo cabello al viento…
Salí a su encuentro, nerviosa como nunca en mi vida, pero muy
contenta…El café estaba casi vacío, sólo dos personas y un hombre que daba la
espalda a la puerta...sabía que era él, me acerqué por detrás y le dije hola…no
se me ocurrió nada más en ese momento, él se dio vuelta y sus ojos recorrieron
todo mi cuerpo, deteniéndose en mis labios…se levantó y me abrazó fuerte, yo
sentía su aroma exquisito y me aferré a su cuerpo sin querer soltarlo nunca
más…acercó su boca a mi cuello y me dijo al oído que nos fuéramos de allí…sin
dudarlo ni un segundo le di mi mano y lo saqué de ese lugar.
Ya en la calle, nos dimos un beso y sus labios hicieron que
mi cuerpo quisiera caer, me sonrió y de un silbido llamó un taxi, le dio una
dirección al chofer y nuestras bocas se volvieron a unir sin compasión de aquél
hombre que nos miraba por el espejo…mmm…que bien besaba esa boca y su lengua le
hacía el baile muy delicioso. Lo deseaba más que nunca, con sólo su boca en la
mía y sus caricias hicieron que mi cuerpo comenzara con pequeños espasmos,
estaba acabando con sólo sentirlo y al ser delatada por mis gemidos, hizo que
metiera su mano y llegara hasta mi conchita, con sus dedos traviesos corrió mi
tanguita y metió un dedo, llevándome directo a casi un grito, el cual calló con
un beso y metió otro…mmm…ahhh…ohhh…que placer me hacía sentir y no me importaba
nada, comencé a atrapar sus dedos con mi conchita gimiendo con toda mi
caballería…mmm…ahhh…me mordía los labios y ni con eso podía silenciar lo que
estaba sintiendo…Me abrazó unos segundos sin sacar sus dedos de mi cueva, luego
los sacó y los lamió, me acerqué a él y probé mis jugos de sus labios…llegamos
al lugar y nos bajamos del taxi, el chofer nos sonrió y nos dijo suerte…
Apenas entramos a la habitación, nuestras bocas eran sólo
una, tenía mis labios hinchaditos de tanto que me los mordió en el auto, pero ya
nada me importaba…me abrazó y me rodeó de la cintura, girándome bruscamente y
apoyándome en una mesa que había, fue levantando lentamente mi vestido hasta
dejar toda mi rajita a la vista, ya que por tanto movimiento, mi culito había
atrapado bastante parte de ella…lo veía por el espejo enorme que tenía ese
cuarto, él observaba mis piernas y masajeaba mi culito, se agachó por detrás y
moviendo la tanguita hacia un lado, su lengua paseaba por mi conchita que
estilaba deseo…me bajó la tanguita hasta los pies, lo cual le ayudé para que la
retirara y la dejara no se donde, sacó su pene del pantalón y lo rozaba por mi
culito y mi zorrita sin meterlo…me tenía ardiendo de nuevo pero esta vez no me
sería tan fácil…mientras él jugaba a desesperarme, me fui desabrochando el
vestido…pero me prohibió quitármelo…él dominaba y lo dejé, ya que sabía muy bien
lo que hacía…
Jugó un poquito más y me lo metió todo de un viaje dentro de
mi conchita mojadita…ahhh…me estremecí ante su clavada, lo sentía como abría mis
paredes hirvientes con su pene duro, que delicioso era disfrutar de el ser que
muchas noches me hizo arder de deseo y ahora lo tenía conmigo, mi mente estaba
extasiada y mi cuerpo aún más…que rico sentía su pene, adentro y afuera…mmm…adentro
y afuera…ya eran demasiado fuertes los calambres que me estaban atrapando,
además yo jugaba con mi clítoris y él me tenía agarrada del cabello, para que
sus penetradas fueran aún más profundas…sentía que me venía y mis gemidos otra
vez me delataron, así que retiró su pene de mi conchita y mientras se sacaba los
pantalones, me di vuelta para lamerlo.
Estaba bañado de mis jugos blanquitos y los sentía delicioso
al estar unidos con su lubricación, me miraba como mi lengua recorría todo su
tronco exquisito, pasé mi lengua por el rededor de el anillo de su glande, abrí
mi boca e hice que se fuera perdiendo hasta que llegara a mi garganta…podía
meterlo mucho más adentro, ya que no tengo amígdalas…él me miraba con sus ojitos
brillantes mientras le comía su pico delicioso y le masajeaba sus bellas bolas.
Me saqué el vestido, quedando arrodillada ante él, sólo con la lencería, las
ligas y los tacones; me agarró el cabello para que no estorbara en mi acomedido
y seguí, chupando y chupando su verga que latía al compás de se gemidos, su
placer venía y tal como hizo él…me levanté y dejé de lamerle su pico. Caminé
moviendo mi cola, venteando mi cabello con las manos, me di vuelta y le sonreí
muy picarona mordiendo y pasando mi lengua por los labios…
Se sacó toda su ropa mientras caminaba tras mi cola, me
abrazó por detrás besando mi cuello, mientras sentía que su pico apuntaba mi
espalda; me desabrochó el bra y dejó mis tetas al aire, las cuales las agarró
con sus manos y siguió besando mi cuello y espalda desnuda…giré para estar cerca
de su boca deliciosa y otro beso rico nos unió. Me recosté en la cama, él se
acercó y comenzó a lamer mis pezones, los cuales se pusieron duritos
respondiendo a sus deliciosas lamidas y succionadas, fue bajando por mi abdomen
hasta llegar a mis caderas, que sólo eran adornadas por el portaligas…sus
caricias eran exquisitas…debo reconocer que la ansiedad de sentir sus labios en
mi zorrita era demasiada, pero como buen amante no demoró en llegar hasta ella…
Puse mis pies encima de la cama, dejando a su vista toda mi
conchita peladita, dio un suspiro y su lengua hizo el recorrido tan esperado,
pero este fue desde mi culito hasta mi clítoris erecto…como lamía y atrapaba mi
clítoris…mmm…era fantástico, mi cuerpo era de él y se retorcía de placer con
cada beso en mi conchita. No me di cuenta cuando metió un dedo dentro de mi
cueva…mi zorrita estaba demasiado mojada y le pedí que metiera otro…ahhh…ohhh…sentía
como sus dedos se perdían dentro de mi y los apretaba lo más que podía…¡Quiero
tu verga por favor! Le dije desesperada, pero siguió lamiéndome y sólo me
penetró cuando notó que ya mi orgasmo era inevitable…mmm…ahhh…ahhh…su pene
durísimo me llevó hasta no se donde, era algo intenso y a la vez doloroso…no se
donde llegó o como me penetraba, pero era un orgasmo que nunca había sentido…ahhh…así
papito…dame fuerte amor…que rico papi dame fuerte…atraviesa y rompe tu zorrita
amor…ahhh…ahhh…que delicioso era sentirlo. Sus gemidos era una melodía
maravillosa y se venía junto conmigo, pero logró sacarlo de mi agujero ardiente,
le dio unas palmaditas para tranquilizar al niño…
No entendía el porque no había querido acabar junto conmigo,
pero mi duda fue aclarada, cuando me dijo que quería sentir como mi culo lo
atrapaba. Me quedé en silencio unos segundos mientras recobraba el aire y le
dije muy segura…¡Soy tuya en estos momentos y puedes hacer lo que quieras
conmigo!...pero despacito…Sonrió y me dio unos besitos cortitos ricos, me
levanté de la cama y me puse de forma que mi culito quedara apto para que él
disfrutara…se agachó y con su lengua fue preparándome, metía un dedito y lo
sacaba, volvía a lamer y metía otra vez su dedo hasta dejarme lista para
recibirlo. Yo a la vez masturbaba mi clítoris, ya que sabía que no sería tan
fácil…
Se levantó y puso su pene en la entrada de mi rajita
empujando lentamente, sentía que ardía y me seguí pajeando pensando que mi
culito sería perforado, eso me excitó mucho y le pedí que me lo metiera
todo…sentí que me derrumbaba pero sus manos me sostuvieron de las caderas, su
pene llegaba hasta el fondo muy adentro y lo sacaba un poco sin retirarlo por
completo…tenía mis dedos perdidos en mi zorrita y su pico se perdía en mi
culito…mmm…era algo exquisito…si que lo era, mis dos cuevas deseosas estaba
llenas…ahhh que rico mi vida, así papito, clávame fuerte el culo amor…ahhh así
delicioso amor…si, si así rico amor…mis espasmos y gemidos lo atrajeron también,
sus embestidas se hacía cada vez más intensas, se venía y yo también. Agarré sus
bolas, masajeándolas y sentí uno, dos, tres chorros de caliente leche llenado mi
rajita…ahhh…mmm…acababa junto con él, al mismo tiempo que el ser que me había
hecho suya con sus palabras y que ahora estaba sellándolo con una entrega de
placer y lujuria intensa…
Se posó en mi espalda recobrando el aire sin sacar su pene de
mi culo, su corazón se unía con el mío en un solo latir…me alejé de él y su pene
apareció goteando un poco de su lechita, mi boca no iba a permitir que se
perdiera y me agaché para atraparla con mi boca, chupé hasta que ya nada salió…
Nos abrazamos y besamos tendidos en la cama sin decir nada,
nuestros cuerpos habían expresado todo…
Desde ese día hemos seguido platicando y teniendo nuestras
entregas virtuales…pero cada vez que podemos, nos reunimos en aquel café y nos
volvemos a encender, para volver a quemarnos y cada vez con más intensidad…