Soledad comenzó a llorar mientras me contaba todo lo que ese
maldito le había hecho. Pero debo de ser sincera, su historia me estaba
excitando y lo único que pude decirle es que continuara, que solo así se
sentiría bien (mentira, lo único que quería es que continuara para seguir con mi
perversión).
Así que ella continuo:
"Me levanto con puros tirones de cabello y comenzó a
cachetearme otra vez. ¡Zaz, zaz, zaz, zaz! Lo único que pude decir es que
parara, que ya no soportaba mas pero el me dijo que me callara y que el único
ruido que podía hacer era gritar".
"Me tumbo en la cama y me coloco de tal manera que mi cabeza
quedaba colgando en la orilla. Entonces comenzó con las embestidas en mi
garganta, y en ocasiones paraba dejándome todo su miembro en mi boca, haciendo
que perdiera el poco aire que me quedaba. Una y otra vez siguió con ese proceder
hasta que volví a vomitar. Me dijo que si volvía a hacer eso, que me obligaría a
"limpiar". El continuo de una manera brutal".
"Cuando se canso de hacerme tal salvajismo, entonces me puso
en cuatro; claro, como todavía tenia mis manos atadas mi cabeza quedo en la cama
haciendo que mi trasero se empinara de mas. Entonces me dijo: ‘No te voy a
quitar tu virginidad, se lo dejare al próximo güey que te coja’. Y entonces
sentí que solo me movió la tanga y entonces sentí su grueso pene en mi trasero y
dos golpes me lo encajo toda" (Parece que de esa manera le gusta penetrar). "Fue
salvaje pero no duró mucho ya que se aparto casi de inmediato. Según me dijo le
estaba rozando mucho, que lo lastimaba".
"’Pero te haré algo mejor para que me excite mas’ dijo. Y
entonces vi como saco un cinturón del closet y se lo amarro a su mano. Me dijo
que me quedara quieta y que podía gritar todo lo que yo quisiera. ¡Fuas!, un
primer golpe en mis nalgas que me obligo a que me moviera. El volvió a
acomodarme y sentí otro casi de inmediato. Yo no se si seria de cuero el
cinturón, pero me dolía tanto que en ese momento me arrepentí de no haberle
dicho a mis padres que había reprobado. ¡Fuas, fuas, fuas...! Era terrible, yo
no hacia mas que gritar y cuando me quise mover uno de los cinturonazos me dio
en el costado que me dolió aun mas; el maestro solo dijo que eso me pasaba por
moverme".
"No se cuanto tiempo haya pasado mientras me golpeaba el
trasero, pero llego un momento que ya no sentía los golpes al tener entumecidas
los glúteos. En eso dejo de golpearme y de un solo empujón me dejo ir de nuevo
su miembro viril por mi trasero… ese me dolió mas que los golpes. Sentí que me
desgarro, entonces me coloco totalmente acostada boca abajo y siguió con las
arremetidas en mi ano".
"Lo saco e hizo que se lo chupara, que lo lamiera y que lo
saboreara, me dijo que me tragara la saliva de después de chuparlo. Volvió a
meterlo en mi trasero y después de un par va y viene, volvió a obligarme a que
se lo chupara. Vi de reojo que su pene tenia un poco de excremento pero a él no
le importo, me obligo a que se lo chupara una y otra vez. Yo no pude soportar
mas y vomite de nuevo; así que me dijo que tenia que "limpiar" y así lo hice
mientras el me daba por el trasero".
"Después de un rato ya no sentía los empujones, mi ano se
había acostumbrado al grosor de su pene que par él seria como si estuviera
penetrando una vagina bien lubricada".
"En eso comenzó un ritmo muy acelerado, el dolor volvía y sus
embestidas eran brutales. Solo un grito se pudo oír en aquella habitación y no
era la mía, si no la del maestro que estaba teniendo un orgasmo tremendo. Sentí
como mi ano no pudo contener el semen y este comenzó a escurrirme por las
piernas".
"Me levanto muy suavemente, me desato y me dijo que me
bañara. Yo estaba cubierta de vomito y olía asquerosa, no se si por tanto vomito
o por el excremento que me salio en la penetración. Me bañe mientras lloraba en
silencio, había sido violada y humillada de varias formas. Cuando salí de
bañarme, el me regalo otro tipo de ropa: unos jeans, y una blusa que estaban
bonitas. Me dijo que me las había ganado así como mis dieses por los siguientes
dos años".
Soledad estaba llorando amargamente y después de darle un
papel para que se limpiara los ojos y la nariz, le conté lo que el profesor me
había hecho también.
Así paso el tiempo y cuando estábamos a mitad de tercer año
supimos que el profesor de taller había sido arrestado. Al parecer volvió a
violar a otra joven de la escuela y esta no se quedo callada. Después de eso
salieron otras seis denuncias más en contra del profesor. Nos enteramos que las
historias eran algo parecidas entre ellas, lo que demostró que era su modo de
violar a las jovencitas.
Nosotras no dijimos nada, ya que en realidad yo estuve
dispuesta a tener relaciones con el maestro y Soledad, según ella, al aceptar
las condiciones del maestro fue cómplice de su propia violación. Y pues en
realidad, ya habían siete denuncias y si nosotras hablábamos, probablemente el
maestro se excusaría en nuestras historias para decir que todas fueron igual;
así que preferimos quedar calladas y que la justicia hiciera lo debe de hacer:
JUSTICIA.
Después de que Soledad me contara su historia, por las noches
yo me masturbaba imaginándome como había sido su violación… que asco, me
satisfacía con la desgracia de mi mejor amiga. Después de eso me sentí culpable
por la forma de masturbarme que un día platicando con ella le rumore lo que
hacia, ella no dijo nada y parece que no le dio importancia… pero después de eso
me arrepentiría de habérselo contado.
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