Cuando estuve en la secundaria, tuve una amiga que se llama
Soledad. Es muy buena persona, y en aquellos tiempos coincidíamos en muchas
cosas, tanto así que para muchas de nuestras compañeras parecíamos hermanas.
Pero había algo más que nos unía: el Profesor de Taller de Computación.
Después de mi experiencia anal que tuve con el maestro, mi
perspectiva de él cambio completamente; ya no lo miraba como antes, ni siquiera
levantaba la mirada cuando el estaba presente y cuando lo miraba, parecía que lo
hacia con cierto resentimiento.
Soledad se dio cuenta de eso y me acuerdo que fue un sábado
por la mañana para platicar un rato conmigo. Ya entrada en la plática me
pregunto que por que miraba así al Profesor del Taller. Al principio negué todo,
no quería que supiera que yo era una zorra y que había accedido a tener
relaciones con él. Pero entonces, me contó algo que nunca me hubiera imaginado.
Con palabras de ella:
"Cuando íbamos a terminar el primer grado el maestro abuso de
mi. Me acuerdo que desde un principio él me veía con mucha lascivia" (La verdad
es que Soledad tenia bonito cuerpo, era chaparrita de complexión media, creo que
eso hacia que estuviera bien proporcionada, tenia algo de busto, sus piernas
eran algo gorditas pero bien torneadas y su trasero lo tenia bien paradito, esto
haciendo que cuando tuviera su falda a mitad de pierna se viera muy bien. De
cara era muy bonita, es morena, cejas bien delineadas natural, pómulos mediano
que cuando se reía se veía divina, tenia la boca chica y sus ojos cafés algo
rasgados, en general Soledad era muy bonita, que en varias ocasiones la llegue a
envidiar) "Y ya ves que nunca he sido buena en Computación, así que estaba por
reprobar esa materia. El maestro me llamo a final de una clase y me dijo que
estaba por reprobar la materia, que qué íbamos a hacer. Yo la verdad no sabia,
ya quedaban pocos días para terminar el año."
"Él saco una lista de calificaciones y me dijo que sacaría
cinco si no hacíamos algo. Me quede muda y entonces me dijo que si quería
aprobar con diez que tenia que hacer algo, pero que quizás no me gustaría. Yo
estaba pensando en que mis padres me regañarían muy feo, ya que ellos siempre
han sido muy perfeccionistas" (Yo asentí). "Pero también me imaginaba lo que me
pudiera suceder. Así que le dije que haría lo que fuera, con tal de que mis
padres no me regañaran. Entonces el maestro me dijo que me quería ver en su casa
mañana a las diez de la mañana" (Ese parecía que era su modus operandi).
"Llegue temprano a la casa del maestro al día siguiente. El
abrió la puerta y estaba algo sucio, según él, estaba haciendo talacha en la
parte trasera de su casa. Me dijo que pasara y que fuera a su recamara, que ahí
había ropa que me tenia que poner. Hice tal y como me dijo".
"Cuando entre al cuarto, encima de su cama estaba una blusa
blanca de botones, una falda del colegio pero mas corta que de costumbre y una
tanga de color rosa. El entro entonces al cuarto y dijo que se iba a dar un
baño; se desnudo enfrente de mí sin ningún pudor y se metió a bañar. Adentro
solo me grito que para cuando él saliera, yo ya tenia que estar vestida con esa
ropa. Comencé a cambiarme, sabiendo de antemano lo que iba a seguir, pero no me
importaba, era mas el temor que le tenia a mis padres que lo que iba a pasar".
"El maestro salio de bañarse y lo único que traía era la
toalla, que por cierto estaba muy corta y se le podía ver sus piernas musculosas
y un pequeño bulto en la parte superior de la toalla. Se me acerco y me dijo que
si hacia todo lo que él me dijera y era obediente, que sacaría diez en los tres
años, además de que debería de guardar el secreto. Yo solo dije que si y el
prosiguió."
"¡Zaz! un cachetadon que casi me tumba al suelo. Me grito que
me quedara quieta y cuando levante el rostro… ¡Zaz, zaz, zaz! otras tres
bofetadas que me dejaron viendo estrellas. Yo metí las manos por que no quería
que me siguiera golpeando, pero el me dijo que pusiera las manos atrás y
entonces me las amarro con un pañuelo que tenia. Me ordeno que me pusiera de
rodillas y cuando lo hice pude ver que su pene se había puesto muy erecto, las
bofetadas que me dio lo excitaron demasiado. ¡Zaz, zaz, zaz, zaz! otras
cachetadas que solo hicieron que me cayera al suelo".
"Me levanto con puro jalón de cabellos y enredo su mano con
mi pelo. Teniéndome con la cara totalmente descubierta y las manos atadas,
prosiguió a abofetearme la cara varias veces. En ocasiones sentía sus nudillos
cuando me pegaba con la parte externa de su mano y me decía que siguiera
gritando, que eso lo excitaba" (Eso me sonó familiar).
"Después de golpearme un rato se quito la toalla y me mostró
su virilidad. No tardo en empujarme el rostro hacia su miembro y hasta el fondo
de la garganta. Eran salvajes los empujones que me hacia y yo no podía siquiera
quitar la cabeza por que me tenia agarrada todavía de los cabellos. En eso no
aguante y vomite sobre el; así que me dijo que por ser una niña cochina que
tendría que limpiarlo con la lengua".
"Yo solo estaba llorando, primero por que tenia la cara
entumecida por las cachetadas, después por el sexo oral salvaje y ahora me
estaba obligando a lamer mi propio vomito. Mientras estaba haciendo la labor de
"limpieza", no pude soportar y vomite en varias ocasiones, y en cada ocasión el
profesor me obligo a "limpiarlo" con la lengua".
"Cuando vio que no podía soportar seguir haciendo eso,
comenzó con las arremetidas de nuevo por mi boca. Y varias ocasiones devolví por
no soportar ese enorme miembro en mi garganta".
"En eso se detuvo con todo su miembro dentro de mi boca y
solo sentí como comenzó a eyacular. Su semen lo sentía solo en la garganta, ya
que todo su miembro estaba en mi boca, obligándome a que me tragara todo su
líquido. Me imagine que todo había terminado, pero el me dijo que faltaba mucho
mas, y fue cuando comenzó la tortura".
CONTINUARA…