Deuda sin fin
Mi nombre es Ulises, tengo 64 años de edad vivo en un pueblo
de México con mi mujer de la misma edad y actualmente tengo de negocio una
miscelánea pequeña la cual atiendo desde las seis de la mañana hasta las diez de
la noche. La misma historia se ha repetido en los últimos 40 años que tengo con
la tienda. No me va muy bien pero tampoco me va tan mal. Lo mejor es que al
estar la tienda a un lado de mi casa no tengo que trasladarme de un lado a otro,
lo cual por mi edad ya me resultaría un poco más difícil.
La historia que hoy les cuento trata de una niña de 15 años
cuyo nombre es Isabel. Desde que era una niña pequeña frecuentaba mi tienda
junto a su padre Lorenzo y su madre Araceli. A sus papás mi esposa y yo los
conocemos desde hace muchos años puesto que sus padres eran amigos nuestros y
ellos desde que eran niños iban a comprar a la tienda. Sus papás de Isabel eran
dos vecinitos que con el paso del tiempo se enamoraron y formaron una familia
que termino dando como fruto una hermosa niña.
Isabel de tan solo 15 añitos, iba a diario a la tienda a
comprar golosinas, refrescos y toda clase de chucherías que compra una niña de
su edad. Por lo general iba acompañada de sus padres que no la dejaban ir sola
ni a la esquina por el miedo de que se la fuerana robar. Y es que en la
comunidad en que vivimos ronda la fama de que los narcotraficantes (que son muy
comunes en este sitio) se roban a las chicas guapas para llevárselas y tenerlas
como amantes.
Isabel aun era una niña-adolescente pero esto no desmeritaba
su divino cuerpo, pues a pesar de ser de corta edad sus adelantos como mujer
eran tales que aparentaba tener mucho más edad de la que tenía. Si no fuese por
que la conozco desde que era una bebe de brazos juraría que tiene más de 18
años.
Siempre le había visto llevar el uniforme del colegio por el
cual ya se podían apreciar unos pechos suculentos del tamaño de dos toronjas y
un trasero firme y bastante respingón. Era de piel blanca y su altura al igual
que sus curvas no iban con la mentalidad de niña que aún tenía en su ser. Era el
encanto del pueblo y el deseo de los muchos jóvenes que eran compañeros suyos de
clase pero también debido a su extraordinaria belleza era el deseo de unos no
tan jóvenes.
Una mañana mientras su padre Lorenzo de 35 años de edad la
llevaba al colegio como todas las mañanas, los intercepto una camioneta negra de
la cual dos tipos bajaron e intentaron subir a Isabel. Su padre Lorenzo por
supuesto que no lo permitió y después de hacerse de palabras comenzaron una riña
que termino por ser una golpiza para el pobre de Lorenzo. De no ser por dos
padres de familia que también iban pasando por ahí y se interpusieron en el
camino de los delincuentes seguramente hubieran subido a la niña a la camioneta
y de su padre no estaríamos hablando ahorita.
Desde ese entonces comenzó una época de sufrimiento y escasez
para la familia de la niña. Al estar su padre imposibilitado para trabajar en el
campo como normalmente lo hacía y con lo que su madre ganaba tejiendo no era
suficiente para la familia que paso por su mayor crisis en ese entonces.
Las visitas de la niña con sus padres a la tienda eran cada
vez menos, en el pueblo corría el rumor de que sus padres estaban a punto de
divorciarse y la niña en la escuela ni que decir parecía que ya ni si quiera
estaba asistiendo a clases.
De vez en cuando su madre Araceli visitaba la tienda para
comprar un poco de leche y uno que otro producto quedando siempre a deber 5 o 6
pesos. Con el tiempo ya no iba ella, empezaba a mandar a la niña que iba a la
tienda y tomaba apenas un litro de leche diciendo que su madre iría a pagarlo
más tarde, cosa que jamás sucedía.
Así paso un largo tiempo, la niña entraba y tomaba lo
necesario pidiéndome que lo anotara en la lista para que su madre pasase a fin
de mes a pagarme todo lo que habían tomado hasta ahora.
Llegó el fin de mes y su madre jamás se presento. Cuando yo
le fiaba a la niña yo sabía que tal vez no me pagarían del todo pero yo con
gusto lo hacía por la amistad que teníamos mi esposa y yo con sus padres y a la
vez por ayudar a la familia que pasaba por un mal momento, pero eso de no
pagarme nada si me molestaba, la lista de lo que debía hasta ahora la familia de
Isabel era más larga que lo que yo les encargaba semanalmente a mis proveedores.
Un día mi esposa se encargo de ir a hablar con la mamá de
Isabel para que nos pagará todo lo que nos debía. Después de hacerlo mi esposa
termino de pleito con la mamá de la niña y me dijo que nunca jamás le volviera a
fiar a la niña.
Un domingo por la mañana mientras mi esposa estaba en misa,
la niña llegó a la tienda con las mejillas sonrojadas y con la cabeza agachada a
pedirme que le fiara un litro de leche.
-Ándele don Ulises le promete que este será el último litro
de leche que me lleve sin pagar, mi mamá va venir a pagarle todo un día de
estos.
-No niña, perdóname pero no te puedo fiar más cosas, mi
esposa esta muy molesta con tu madre por no pagarnos lo que nos debe y me pidió
que no les volviera a fiar nada.
-Si don Ulises pero su esposa ahorita no esta, esta en misa y
no le voy a decir que usted me fió, además como le digo mi mamá le va pagar todo
lo que debemos.
Me dio tanta ternura la niña que termine por aceptar que se
llevara sin pagar el litro de leche.
-Ándale pues esta bien pero que esta sea la ultima vez que te
vas sin pagar algo me entiendes?
-muchas gracias don Ulises es usted lo máximo.
Y así mientras la niña se acercaba a mí con su cabellera
negra y bien cuidada, y dejándome ver de cerca sus espectaculares ojos de un
verde intenso me sorprendió con un beso en la mejilla como forma de
agradecimiento y salio de la tienda apresurada antes de que mi esposa volviera
de misa y la encontrara en la tienda.
Mi esposa asistía a la iglesia 4 días a la semana, eran los
lunes, miércoles y viernes de 5 de la tarde a 8 de la noche los días en que iba
a pláticas y los domingos 12 a 1 solamente iba a misa. Estos días y horas se
convirtieron en la oportunidad para que la pequeña Isabel visitara mi tienda y
adquiriera el alimento necesario para sobrevivir junto a su familia. Por su
puesto que la tienda con tanto que yo les fiaba comenzó a decaer y las ganancias
no eran las mismas que antes. Decayó tanto el negocio que hasta la misma gente
se comenzaba a quejar de que no había casi productos para su consumo y que la
tienda ya no era la misma que antes.
A mi todo esto me tenía bastante preocupado, si mi esposa se
enteraba que yo le seguía fiando a la familia y que esa era la causa por la que
la tienda vivía sus peores momentos desde que existía, seguro se me iba a armar.
Sin embargo tuve la fortuna de que un viejo amigo mío me visitará en esos días.
Su nombre era Armando, había dejado el pueblo para irse a estudiar la
universidad y actualmente era licenciado. Después de platicarle todo el asunto
con el término por asesorarme diciéndome que lo mejor era que yo le hiciera
firmar un pagaré a Araceli.
-Dime, de cuanto dinero estamos hablando más o menos de lo
que te debe la familia?
-Hijole Armando pues verás, aquí tengo todo anotado.
Después de sacar la cuenta de la interminable lista la suma
fue mayor a los 8 mil pesos.
-Mira Ulises vamos a hacer lo siguiente…
Tanto Armando como yo acordamos en citar a Araceli el lunes a
las 5 que mi esposa estaba en la iglesia para que no se diera cuenta de la
deuda. Cuando llegó Araceli Armando me dijo en voz baja:
-Por dios, no me dijiste que la madre la niña estuviera así
de buena…
Araceli era una mujer bastante atractiva. A sus treinta y
tantos años, era una señora bastante guapa, y con un cuerpo de ensueño, tetas
grandes y bien paradas, un culo respingón y bien formado, cabello largo y
castaño, ojos color verde y una cara de niña en mujer. No cabe duda que Isabel
había salido a su madre.
-Hola don Ulises me ha dicho Isabel que le urge verme…
Mientras Araceli se acercaba a mi Armando me dijo:
-Tu habla con ella, yo de aquí te veo y cualquier error que
tengas yo te digo.
-Si Araceli, primero que nada muchas gracias por haber
venido. Quería hablar con usted acerca de las deudas. Aquí en mi lista ya tengo
la suma de lo que me deben y pues como verá la tienda esta pasando por un mal
momento y de no conseguir que me paguen tendré que cerrarla.
-Ay don Ulises disculpe usted las molestias pero es que en
verdad no tenemos dinero. Ya mero mi esposo vuelve a trabajar y le juro que
cuando lo haga le pagaremos hasta el ultimo centavo.
-Discúlpeme señora en verdad lo siento pero no puedo esperar
más a solo que…
-A solo que, que don Ulises.
-A solo que usted me haga el favor de firmarme este pagaré.
Entiéndame a mí que no lo hago con malas intenciones. Lo hago para tener la
seguridad de que me pagarán hasta el último centavo como usted me dice que lo
harán y pues si así ha de ser no veo el porque se deba negar a firmar este
documento que lo único que hará es que yo les siga fiando con la certeza de que
me pagarán.
-bueno don Ulises en donde le firmo?
-Aquí mire…
-espere don Ulises este pagaré no tiene la suma de dinero que
debo.
-No lo que pasa es que decidí dejar esa parte en blanco
porque como estoy seguro que ustedes seguirán consumiendo en la tienda pues
seguirá aumentando esa suma. Ya al final cuando su esposo o usted venga a pagar
le anotaremos el total de lo que deban.
-esta bien don Ulises, no sabe lo mucho que le agradezco que
usted siga permitiéndonos tomar cosas de su tienda sin pagarle en el momento.
Extendí el título y la pluma a Araceli que resignada firmo el
pagaré.
-listo señora, de hoy en adelante puede mandar a su hija
cuantas veces quiera a la tienda a comprar. Bueno estamos hablando de cuando no
esta mi esposa, ya ve como es ella.
-Si don Ulises y muchas gracias nuevamente.
Araceli abandonó la tienda y Armando me dijo:
-No cabe duda que la ignorancia de las demás personas es una
bendición para nosotros. Mira que haber firmado un pagaré con la cantidad en
blanco.
-Bueno pero eso lo hicimos para que cuando llegue el momento
en que paguen anotar el total de la deuda no?
-Jaja pero como eres bruto amigo. Acaso no te has dado
cuenta?
-Cuenta de que?
-Para que esperar a que tengan con que pagar si ahora mismo
puedes cobrar esos 5 o 6 milloncitos de pesos que te deben…
-Jaja 5 o 6 milloncitos que me deben? No sabía que la leche
valiera tanto hoy en día…
-Como eres bruto cabron jaja, esa es una de las razones por
las que abandone este pueblo. Para quitarme esa ignorancia tan grande que tienen
todos ustedes. Mira préstame la pluma con la que firmo Araceli de una buena vez
por todas.
Después de darle la pluma tomo el pagaré y anoto algo en el.
Volteo hacia mí y me dijo:
-Ahora léeme en voz alta que dice aquí con número y letra.
-Dice: Siete millones de pesos…
-Eso es lo que te debe Araceli…
-Estas loco? Eso no lo podría pagar ella nunca. Es más ni
todo el pueblo lo podría pagarlo junto.
-De eso se trata Ulises, así es como se hacen los negocios…
Dime, Araceli tiene propiedades?
-Solo la casa que le heredaron sus padres al morir.
-Pues santo remedio, considera esa casa tuya amigo mío…
-pero ni con la venta de esa casa alcanzaría para pagar ni la
mitad del pagaré…
-Pues que mejor Ulises. Ahora si viene lo bueno. O es que no
se te antoja comerte un culo como ese… o que mejor que el de su hija si es que
esta como la madre bien vale la pena el modo de pago no crees?
Mi cabeza daba vueltas con todo lo que Armando me decía…
-Armando, no cabe duda que eres un hijo de… dios!!! Jajajaja!
-Jajajaaja!
Esa tarde los dos nos salimos a festejar mi suerte. Es cierto
que nunca antes me había aprovechado de alguien yo, pero ahora que la
oportunidad se me daba y la suerte me sonreía en forma de mujer y con el nombre
de Isabel me sentía mejor que nunca. Siempre había deseado a la niña y a su
madre ni que decir, llevaba años soñando con ella.
Después de hacer todos los tramites necesarios para el cobro
del cheque como el levantamiento del protesto y todo lo demás, la familia
termino por odiarme al hecho de que su esposo un buen día en cuanto estuvo bien
de salud huyó dejando desamparadas a Araceli y a la pequeña Isabel.
Muchos dicen que se fue para el norte al no saber que hacer
para evitar lo que venía. Y así después escribir la trágica historia de la
familia de Isabel. La madre vino a mí suplicándome el perdón de la deuda.
-Por favor don Ulises perdónenos la deuda…
-Señora, no tengo nada que decir… al parecer tanto usted como
su esposo me querían ver la cara y jamás pagarme no es así?
-De ninguna manera don Ulises como cree usted que haríamos
eso si usted fue el que nos jugo chueco. Por su culpa mi esposo nos abandono y
ahora no tengo con que pagar la deuda. Seguramente terminare en la cárcel y mi
hija en un orfanato.
-Bueno señora pero tanto usted como yo sabemos que hay un
modo de evitar que eso suceda.
-A que se refiere con eso don Ulises…
-Bueno que usted tiene algo que bien valdría los 7 millones
para mi…
-que yo tengo algo de ese valor, esta usted loco? mire que si
se trata de una broma no son los momentos para eso eh?
-No es ninguna broma…
-Entonces?
-Bueno pues verá… yo estoy dispuesto a romper el pagaré y
hacer como que nunca ha pasado nada si usted me da… a su hija…
-Esta usted loco!!
Una dura bofetada sacudió mi cuello y Araceli salió más que
enfadada de la tienda.
Esa misma tarde me comunique con Armando y le conté todo lo
sucedido.
-No te preocupes Ulises tarde o temprano terminará cediendo.
Es solo cuestión de tiempo y de que le demos un sustito más. El próximo fin de
semana voy a ir para el pueblo, ese día le daremos un susto.
Cuando Armando llegó al pueblo lo hizo acompañado de dos
policías corruptos que de inmediato hicieron todo lo que Armando les ordeno.
Llegamos a la casa de Araceli y fue Isabel la que al vernos
acompañados de los policías nos abrió.
Cuando Araceli nos vio entrar a Armando y a mi acompañado de
los policías en su casa pego unos ojos enormes del susto.
-Vine a darte la última oportunidad Araceli o me pagas o
ahorita mismo te vas a la cárcel…
-Ya te dije que no tengo dinero por favor Ulises…
-Ya te dije como puedes pagar…
Araceli volteo a ver a su hija que lloraba en silencio en una
esquina de la sala viendo todo lo que acontecía y me dijo:
-Esta bien Ulises acepto…
-déjenos solos…
Le hice la seña a los policías de que se retiraran junto a
Armando y Araceli mando a Isabel a su cuarto.
-Acepto Ulises pero no me hagas nada por favor…
-esta bien Araceli.
-Una cosa más Ulises, como se yo que cumplirás con tu
palabra…
-Porque no te queda de otra, además yo nunca he faltado a mi
palabra. Si tu dejas que en este momento desvirgue a Isabel yo te daré el
pagaré.
-Esta bien te creeré, anda ve y hazla tuya, esta en su
cuarto. Yo no diré nada de lo que tú le hagas a mi hija pero por favor ve y
termina con esta horrible pesadilla.
Al fin la iba a hacer mía… esa niña hermosa sería mía… ni en
mis mejores años había tenido un banquete como aquel.
-Esta bien pero tú mientras me pagas los intereses…
-Que?
-Armando ven ya es hora…
En eso Armando y los dos policías entraron cerrando la puerta
tras de si. Se acercaron a Araceli que de inmediato descifro sus intenciones y
comenzaron a tocarla y besarla los 3, mientras uno la besaba en la boca otro la
sujetaba y el tercero le manoseaba las tetas y el culo.
Yo por mi parte después de desabrocharme un poco el cinturón
me dirigí a la habitación de la niña.
Al entrar Isabel estaba sentada en su cama. Lucía bellísima
con esos ojos verdes encantadores que me miraban fijamente y con miedo. Camine
hacia ella y al estar frente a Isabel deje caer mis pantalones con todo y mi
calzón al suelo dejando que mi verga saliera como un resorte ante la mirada
horrorizada de la pequeña Isabel…
-Niñita mala… -le dije mientras con una mano comencé a menear
mi verga de arriba hacia abajo haciendo que la cabeza de mi pene se cubriera y
descubriera ante la mirada de la niña que llena de miedo en su rostro ni si
quiera parpadeaba…
Acaricie su pelo con una mano para después pasar a su bello y
fino rostro.
- Tranquila, pequeña, tranquila… no te va pasar nada malo
chiquita…- Con suavidad, la empuje sobre la cama consiguiendo que con esto la
niña cayera de espaldas y de inmediato me puse a desabrocharle los pantalones…
De inmediato la niña comenzó a llorar y al ver que esto no
tenía otra solución me dijo:
-Por favor hágalo rápido…
Con una sonrisa en el rostro y con mis ojos llenos de deseo
le dije:
-No tengas prisa alguna niña, tu cuerpo esta hecho para
disfrutarlo. No todos los días uno tiene un cuerpecito como el tuyo a
disposición…
Poco tiempo después de sacar sus pantalones procedo a retirar
ese calzoncito que mostraba la figura de uno de los dibujos animados de moda por
aquel entonces y la prenda termina por deslizarse facilidad sobre la suave piel
de las piernas de Isabel, que lloriquea quedito.
La termine por desnudar con delicadeza mientras ella no hacía
más que cerrar los ojos pedir que todo terminase lo más pronto posible.
Isabel deja escapar un gemidito cuando siente como le
acaricio sus piernas desnudas con ambas manos.
Recorro sus piernas hasta su entre pierna que deja ver una
conchita bastante bella y delicada. Es la conchita más hermosa que en mis 64
años de vida había visto. Tiene escaso vello y unos labios bastante carnositos y
rosados…
Paso un dedo entre los labios carnosos del coñito de Isabel y
la niña da un pequeño gemido.
-Hmm
Acerco mis labios a su conchita la beso con ansiedad como si
sediento buscara saciar mi sed en aquella conchita de la que empiezan a emanar
jugos…
La niña da otro gemido y comienza a sacudir todo su cuerpo en
la cama.
- Hmm esta riquísima. Esto es solo el comienzo pequeña, ahora
esta por venir lo mejor.
Mi lengua lame el sabroso manjar de la niña mientras mi nariz
huele el delicioso aroma de niña virgen.
-hoy vas a ser mujer Isabel. Te voy a convertir en mujer…
En esos momentos la sala es un escándalo. Los muebles se
azotan y los gemidos de Araceli se dejan oír en toda la casa. Al parecer Armando
y los dos policías están tratando como se merece a la mamá de la niña que estoy
a punto de hacer mujer.
Me coloco en medio de las dos piernas de la niña ya
completamente desnudo y a punto la cabeza de mi verga a su conchita dispuesto a
desvirgar a tan bella niña.
-Aaaahhgggggg!!!!!- Es lo que grita la niña al ir ingresando
mi pene en tan apretada gruta del placer.
Aún no siento su himen y es que apenas ha entrado la cabeza
en medio de esa delicia de labios que tiene en su conchita. Presiono un poco más
y mi verga se hunde esta vez con mayor facilidad hasta la mitad de la conchita
de Isabel que deja escapar un nuevo grito de dolor.
-Aaagggggghhhh!!!!- Ahora son dos los gemidos de mujer que se
dejan oír por toda la casa. Ahora es una mezcla de gemidos de madre e hija los
que se pueden oír…
Aun así sigo sin toparme con su himen y esto me causa
extrañeza. Se lo habré roto ya y ni si quiera cuenta me di? Volteo hacia abajo
donde mi pene se esta insertando en la conchita de Isabel tratando de ver alguna
mancha de sangre que me indique de la existencia de su himen pero no hay nada.
Hundo con fuerza mi pene y termino por mandárselo del todo hasta el fondo
haciendo que mis huevos se estrellen en sus nalguitas y la niña grite con
fuerza.
-Ayyyyy aahhhhh!!!!
La comienzo a bombear con fuerza mientras el cuerpecito de la
niña se sacude debajo de mí y yo siento fallecer en la gloria.
-Aayyyyy aahggggghh!!!
-AAAAHHHH! Que delicia!!! Isabel linda!!!
Unos momentos más y la niña comienza a gemir de placer. Al
parecer esta llegando a su orgasmo…
-Aaaahhhh hmmmm!!!
Su cuerpo se sacude en la cama y yo beso sus senos mientras
la sigo perforando con mi verga.
Aún así sigo extrañado por su himen… será que…
Minutos después intentando sacarme la duda me salgo de ella y
me tumbo de espaldas boca arriba sobre la cama.
- ven aquí niña cabálgame
Isabel asiente con la cabeza y rápidamente se coloca sobre mi
verga dejándose caer sin ningún problema sobre ella y comienza a dar una
cabalgada de película.
- Más rápido. Le ordeno y la niña empieza a cabalgar con
mayor velocidad sobre mi verga a la perfección.
Nunca antes me habían cabalgado de esa forma. Ahora entiendo
porque nunca encontré el tan añorado himen. La niña es una zorrita llena de
experiencia que se las sabe de todas a todas.
-AAAAahhh ¿Desde cuando follas así?- le pregunto entre
gemidos de placer y la niña no me dice nada.
Acelero mis arremetidas sujetándola de la cintura y le
amenazo con venirme en su interior si no me dice quien la desvirgo…
-escúchame bien aaahhh… si no me dices quien estuvo antes que
yo juro que me vengo en tu interior… siempre quise tener un hijo y nunca es
tarde para ello… hmmm así que dime o conviértete en mamáaa!!!
La niña al sentir que mi verga comienza a convulsionarse en
su interior me dice:
-esta bien aagghhh le diré pero no lo haga por favorrrr!!
Haciendo un gran esfuerzo logró detener mi venida y:
-Dime ahora o se madre por el resto de tu vida…aaahhh!!!
-No aagghh espere le digo queee fueeee….
-Aaahh quien!!!! Quien fue!!
-Fue… aaaghhhh… fue mi papi!!! Fue papá!!! Aaaghhh
En ese momento cumplí con mi promesa y después de salirme de
la niña solté tremendos chorros de semen que fueron a parar a las sábanas…
Después de recuperar la respiración voltee a ver a la niña y
sin decir más me vestí y salí de la habitación.
Araceli ya me esperaba con la cara llena de semen tirada en
el suelo mientras uno de los policías le terminaba de vaciar la leche en los
senos y los otros al parecer ya se habían ido.
Al verme se limpio un poco la cara de la cual chorreaban
lágrimas mezcladas con semen y corrió hacia mí diciéndome:
-Donde esta el pagaré Ulises…
-No te voy a dar nada.
-Pero si tú lo prometiste Ulises no me salgas con esto ahora.
-Escúchame bien Araceli. No te voy a dar nada porque esa niña
ya no era virgen…
Araceli se sorprendió con lo que dije y se hizo hacia atrás
como no creyendo lo que oía. Sin más salí de la casa y me fui a mi hogar a
sentarme a ver televisión a un lado de mi mujer para meritar todo lo que había
sucedido.