La Historia de Corina.
Parte II
Embarazada…., ahora era un hecho, Alexis me había preñado,
aunque yo lo sabia desde el momento en que el se había corrido dentro de mi la
primera vez, a el le costo unos días aceptarlo y quizás unas semanas más el
digerirlo, acordamos que no abortaría, tendríamos al bebe, así que el vendió su
auto, su computadora y cuantas cosas más pudo, le puso de pretexto a su familia
que era para comprar un coche mejor al que tenia, yo hice lo propio con mis
pertenencias y tome el dinero que venia ahorrando desde tiempo atrás para aquel
viaje a Europa que ahora se antojaba muchísimo mas lejano, entre los dos
juntamos un buen capital, aproximadamente unos doscientos cincuenta mil pesos y
decidimos que haríamos con nuestras vidas, el tiempo estaba en nuestra contra
por que en unas semanas más, mi embarazo sería notorio, decidimos que debíamos
marcharnos de ahí, abandonaría mis estudios universitarios para convertirme en
esposa y ama de casa; Empaque lo que mas me gustaba de mi vestuario, no me
llevaría toda mi ropa, para que no notaran que me había fugado y en una mañana
fría y nublada, con una gran maleta, llena de mis cosas personales y el dinero
de ambos me fui para siempre de mi casa.
Ni mis padres, ni su familia aceptarían nunca nuestro amor
incestuoso, no aprobarían nunca nuestra relación, ni les agradaría la idea de
que yo esperara un hijo de mi primo, así que decidimos que lo mejor era huir,
evitaríamos pleitos y desgastes innecesarios, nuestro plan era irnos a vivir al
extremo del país, a un pueblito pequeño donde nadie nos conociera, nos
casaríamos por allá, tendríamos al bebe y el trabajaría para mantenernos, con el
dinero que juntamos podíamos rentar una casita por meses lo suficiente cómoda
para todos, comprar algunos muebles, comer y hasta pagar el parto, para evitar
rumores el no se fue conmigo ese día, lo haría 20 ó 30 días después, me dio un
gran beso de despedida y no se marcho de los andenes hasta que mi tren partió
con rumbo a nuestra nueva vida.
La bomba estallo el día siguiente en casa , al darse cuenta
de mi ausencia, mi familia no sabia que pensar, no me había despedido de nadie,
ni de parientes ni amigos, ni siquiera deje una nota para dejarlos mas
tranquilos tras mi desaparición, queríamos evitar cualquier rastro donde
pudieran seguirnos, mis padres preguntaron a cada una de mis amigas y amigos si
sabían donde pudiera encontrarme, obvio nadie tenia la mínima remota idea, me
buscaron en hospitales, estaciones de policía, pusieron un anuncio en el
periódico local y pasaron muchas horas de angustia pensando en que quizás me
habían secuestrado, nada de esto tenia lógica para ellos, yo era una chica sana,
sin vicios, muy estudiosa, educada y responsable, ni ellos ni nadie me conocían
una pareja con la cual pudieran pensar que me había escapado, y muchísimo menos
pensar o sospechar siquiera que pudiese estar embarazada.
Mis padres hablaron con toda mi parentela, mis primas y obvio
con mis primos, el único que sabia donde estaba y responsable de esto, monto un
drama teatral muy bueno, pues nuestras familias sabían que Alexis y yo éramos
muy allegados, el fingió deprimirse y preocuparse mucho por mi desaparición,
incluso dejo de comer y adelgazo, junto mas dinero vendiendo algunas cosas de su
casa sin que se dieran cuenta y sus amigos le dieron otra cantidad al
anunciarles que pensaba irse a vivir de nuestro pueblo, que ya no quería
estudiar y que buscaría fortuna en los Estados Unidos, lo mismo le anuncio a sus
padres y a los míos, no sin antes prometerles que me buscaría por donde fuera,
ya que al no recibir señas de algún posible rescate ni aparecer en la morgue o
en hospitales, mi familia descarto lo del secuestro o algo peor, incluso le
dieron otra pequeña cantidad al ver que mi primo intentaría buscarme, al mes de
la fuga de mi hogar, el abandono su casa y se reunió conmigo.
Mi tiempo en que lo espere, lo aproveche para tenerle un
hogar muy acogedor y placentero, hice mantelitos, pinte las paredes, compre una
recamara king size y una cuna e incluso una camionetita viejita para
transportarnos, cuando el llego mi antaño curvilínea figura lucia ahora una
prominente barriguita, tenia cinco meses y medio de embarazo y me veía muy linda
y tierna en este estado, nuestro reencuentro fue muy emotivo, a el le gusto como
le tenia preparado su nuevo hogar, a pesar de todos los contratiempos y
problemas encontramos una inmensa felicidad tras esos muros, el encontró trabajo
a la semana de haber llegado y para mi sorpresa no le pagaban nada mal, temprano
se iba a trabajar, regresaba a la hora de la comida, la cual le tenia caliente y
puntual y regresaba siempre justo antes del anochecer, teníamos todo el tiempo
para nosotros, solíamos tener largas charlas, me hacia reír y me cuidaba,
veíamos películas en casa, me preguntaba por el bebe, teníamos una vida marital
plena y a pesar de mi embarazo encontramos la forma de seguir teniendo
relaciones sexuales, los fines de semana salíamos al centro del pueblo a caminar
o íbamos a lugares tranquilos a descansar.
A los siete meses y medio de mi embarazo, yo lucia ya una
enorme barriga, me costaba trabajo caminar y solía sofocarme, el llego como
siempre muy puntual a la hora de la comida, pero no se sentó a comer, me tendió
una caja de regalos y me dijo, -Vamos Amor, cámbiate pronto pelota- , así me
decía cariñosamente a causa de mi voluminosa figura, -vamos a salir y quiero que
luzcas muy guapa como siempre-, tome el regalo y me fui a nuestra habitación a
probármelo, Alex me había traído unos zapatos sin tacón muy elegantes, un
conjunto muy sexy de blusa, y mini falda para embarazadas, un precioso collar de
oro, y la cereza en el pastel, una lencería súper atrevida que hubiese dudado en
ponerme aún sin estar embarazada, pero para darle gusto me la puse, la tanga
prácticamente desaparecía en la separación de mis nalgas y debajo de mi vientre
no sabia cuanto me cubría, pero solo alcanzaba a ver un pequeñísimo triangulito
que dejaba asomarse la mitad de mi raja, estuve lista lo más rápido que pude y
salimos, el manejo dos horas mas o menos hasta llegar a la ciudad mas cercana
del pueblo donde vivíamos, entramos a un restaurante elegante y caro, ordenamos
nuestros platillos, la comida transcurrió de fantasía y lo mejor estaba por
llegar.
Pedí un pastel envinado que se veía delicioso, el postre
venia cubierto en su plato, me moría de ganas por comerlo y lo destape, dentro
había un anillo con un enorme diamante, iba a preguntarle que era todo aquello,
cuando un señor de unos 50 años y una mujer de 37 se sentaron en la mesa, el
capitán de meseros, la cajera y dos meseros se acercaron también, no podía
creerlo era un juez del registro civil con su secretaria y los demás nos
servirían de testigos, ahora que lo recuerdo a lo lejos, ese ha sido el día mas
feliz de mi vida, Que grata sorpresa me había preparado, sin yo decirle nada el
había tenido esta magnifica idea y ahora estábamos legalmente casados, por fin
era su esposa, después de la ceremonia y lo que duro todo el tramite recibí y
guarde, ….guardo hasta la fecha nuestra acta de matrimonio y aquel anillo..
Regresamos a casa súper felices, apenas habíamos traspasado
la puerta, cuando el me agarro de la mano y me beso apasionadamente en la boca,
yo le correspondí con todo mi deseo y amor, como si fuera la primera vez nos
fuimos desnudando desde la sala y no teníamos nada encima al entrar a nuestro
cuarto, ahí me senté en la cama y empecé a darle la mamada de su vida, había
descubierto que era muy buena para eso, me gustaba besarle y lamerle su verga,
sentir como crece, como se hincha, como vibra de placer dentro de mi boca, es
una grata sensación de poder, el tenerlo así indefenso, a mi disposición, el
gemía de tanto placer que le daba, esta vez no tuvo que agarrarme de la cabeza y
empujarme para que se la chupara toda, era un día especial y la follada habría
de serlo también, lo había decidido desde que veníamos de regreso, así que me
metí todo su paquete en la boca, sentía que su capullo rozaba mi garganta al
final de mi paladar, lamía las venas de su cuerpo y el temblaba, nunca le había
permitido antes que terminara en mi boca, pero hoy era distinto, así que se lo
chupe como una puta viciosa, como una niña lamiendo su caramelo, la respuesta de
mi amor no se hizo esperar, Alex eyaculo fuertes y abundantes chorros de semen
en mi boca, me atragante al principio, pero después los trague con gula, al
sentir su ultimo espasmo, saque su pene de mi boca y le mostré la mía, abierta,
llena de su semen, le hice una mirada y un gesto lascivo y me los trague ante su
atónita mirada, luego volví a abrir la boca para que viera que había sido una
niña buena y me había tomado toda su leche y remate el gesto de lujuria, sacando
mi lengua y relamiéndome los labios, mis ojos brillaban como cristales, jamás
había sentido tanto deseo ni gusto por el sexo como ese día tan especial.
-¿Te gusta la leche de Papi?-, me pregunto, -Mucho Papi- le
conteste sin dejar de lamerme los labios, - de ahora en adelante vas a tomar
leche muy seguido pelota-, me dijo, -tomare toda la que quieras darme Papi- le
respondí picaramente, y agregue, -y después de que nazca nuestro bebe, tu
también tomaras de la leche de mami- termine de decirle mientras me apretaba las
tetas, para mi fortuna y alegría de él, la gestación me había sentado muy bien,
me habían crecido las tetas y se habían desarrollado, pase a tener unos senos
redondos, duritos, del tamaño de su mano, paraditos, con las aureolas y los
pezones muy oscuros, ya no eran aquellas infantiles pellizcadas que
anteriormente cargaba, -mmmmmh Pelota, eso suena muy bien, tomaras mucha lechita
caliente de la mía y yo te vaciare tus tetas cargadas de leche, mmmm-, me dijo
golosamente, volví a meterme su verga a la boca y al cabo de unos minutos ya
estaba erecta, firme y dura, no cabía duda, era muy buena mamadora, debido a mi
estado, me recosté de lado y levante una pierna para que el pudiera metérmela,
el se coloco detrás mió y me puso su capullo en la entrada de mi anito, -No
papi, por ahí no, no en este estado- repuse, - en cuanto me alivie, te daré mi
colita virgen , ese será mi regalo para ti-, le susurre suavemente para que no
se molestara, Alex lo tomo bien y coloco su pija en la entrada de mi raja, de un
solo golpe consiguió metérmela hasta los huevos y comenzó a bombearme, tampoco
duro mucho dentro de mi cueva, estaba muy excitado por lo que había sucedido y
sentí sus candentes chorros de semen inundar mi vagina , saco su paquete de mi y
descansamos un rato, luego le pedí que me rasurara, ya que de cualquier forma el
doctor lo haría en el parto, el lo hizo con sumo cuidado y me dijo, -me encanta
tu conchita afeitada, de hoy en adelante, siempre quiero vértela sin pelos
pelota- me dijo, -Lo que gustes y mandes-, le respondí, después en la noche al
dormir, volvió a metérmela para estrenar mi recién rasurada concha y de nuevo
volvió a correrse, aunque ya no tan abundantemente, dentro de mi hendidura
pelona.
Tuve un parto sin complicaciones, al mismo tiempo ya habíamos
decidido que esperaríamos en tener mas familia por lo que me colocaron un
dispositivo intrauterino y finalmente tuvimos una linda bebita a la cual
llamaríamos Alejandra en honor a su padre, el fue un esposo responsable y súper
cuidadoso de las dos, trabajaba más duro, para darnos todo lo que necesitábamos,
nunca llegaba tarde y nunca salía de casa, a los dos meses de haber nacido la
bebe, Alex y yo reanudamos nuestra vida sexual con mas intensidad y mas pasión
que antes, como lo dijimos tomaba de su leche muy a menudo y el me vaciaba las
tetas, como se lo había prometido, al año de haber tenido relaciones y causa de
mi anterior embarazo, le entregue mi culito virgen.
Ese noche la niña se durmió temprano, yo espere a Alex en una
atrevidísima lencería, el llego puntual como siempre, desde que entro a la casa,
me le colgué a los hombros y lo bese con lascivia, lo fui desnudando sin darle
tiempo a nada, al quitarle el pantalón estaba totalmente empalmado, me voltee
mientras mi sostén se deslizaba de mis tetas y cayo al piso, yo fingí agacharme
para recogerlo, pero realmente lo hice para restregarle toda mi cola en su
paquete, sin quitarme la tanga, deslizo la punta de su glande a la entrada de mi
hendidura, gemí, -por ahí no papi, métemela en el culito ¿quieres?-, le dije con
mi tono mas seductor, el me arranco la tanga y cuando iba a ponerla en la
entrada de mi ano, me voltee y se la agarre con la mano, -primero hay que
lubricar papi-, y se la chupe y lamí unos minutos, de mamársela más tiempo
corría el riesgo de que terminara en mi boca y hoy no era la ocasión, solté su
verga para luego ponerme en cuatro patas, en esa posición le meneaba la colita,
como una perrita invitándolo a montarme, esta vez si consiguió ponerla en mi
hoyito y empujo duro, mientras yo apretaba los dientes del dolor y del placer
que sentía, de lo fuerte que me la empujaba, al cuarto intento logro meterme
toda la cabeza dentro de mi ano y al quinto intento logro meterme toda su verga
en mi ojete hasta ese momento virgen, -¡Aaaaah, estas riquísima pelota!, me
encanta tu colita, aaaahh- me grito de placer,-¡Jodeme bien papi, soy toda
tuya!- le respondí con lujuria, mientras sentía su trozo de carne caliente en mi
culo y como comenzaba el mete-saca, me sentía muy puta estando enculada, pero
descubrí que no me desagradaba, al contrario, el me jodia con fuerza, con
violencia, sin darle oportunidad a mi ojete de acostumbrarse a su nuevo
inquilino, a pesar del dolor que me desgarraba el culo, no quería que me la
sacara, me sentía plena de saber el inmenso placer que le producía.
-Te gusta que te den por atrás verdad zorrita-, me dijo,
siendo la primera vez que usaba palabras soeces al expresarse conmigo, -Si papi,
rómpeme el culo-, le conteste, sorprendiéndome al instante después de terminada
la frase, -voy a romperte el culo puta, perra viciosa- , me dijo y comenzó a
embestirme aún mas fuerte, :¡¡ aaaaaah, ooouuuch!!, aaaaay, mmmmm-, yo gemía de
placer y dolor, ¡me había llamado puta y perra y me había gustado!, la
excitación que me ocasionaba al insultarme me hacia mojarme mas, no duro lo que
el quisiera dentro de mi ex virginal hoyito, debido a su estrechez y la emoción
de sentir mis enormes, redondas y carnosas nalgas aplastándole los huevos y su
pija, no pudo resistir mas y se corrió abundantemente inundándome los intestinos
de su semen caliente, -¡¡¡Aaaahh!!!, ten mi leche puta cachonda, ¡¡aaaaahh!!,
-¡aaaa, oooo, mmmm, ¡lléname el culo de tu leche Alex!-, y a partir de ese
momento en adelante, nuestras sesiones de sexo se volvieron mas salvajes, mas
eróticas, más pasionales, mas duras y mas perversas, aprovechábamos cualquier
locación y/o instante para follar como dos posesos, se corría donde le venia la
gana, en mis tetas, en mi boca, en mi rostro, en mi culo, en mi raja, en fin
donde quería y he de aceptar que me hice muy aficionada a su semen y al sexo, y
claro me insultaba en la cama como quería y cuando quería, sin darme cuenta, fui
traspasando el delgado umbral de la ficción de los juegos eróticos a la realidad
de convertirme en una puta, si, en una verdadera puta.
Pasaron dos años más de tórrido romance, nuestra vida sexual
no podía ser mejor, nuestra hija crecía sana y fuerte, el tenia un gran trabajo
y todo parecía salirnos de maravilla, de hecho el había hablado con sus padres
haciéndoles creer que estaba en Estados Unidos, que me había visto y que me
encontraba bien, yo me comunique con mis padres quienes se pusieron tranquilos
de saber de mi, que estaba bien, pero distantes por no haberles dicho nada y por
haberme ido de casa, nada parecía afectar nuestro matrimonio y como mi amor por
el seguía creciendo día con día, me esforzaba al máximo para darle gusto en
todo, un día descansando después de una buena cogida le pregunte, -¿Eres Feliz
Alex, dime te hago feliz?, -¿Por qué preguntas esa tontería pelota?-, lo del
apodo por mi embarazo se había quedado, -sabes que si, que te adoro-, -Bueno…yo,
perdóname Alex, me refiero…. a que si….si….si te cumplo en la cama, no quiero
llegar a aburrirte algún día, ¿dime te hago feliz?- volví a insistirle, -Sabes
bien que si cariño, eres mi esposa, mi amante, mi puta deliciosa, tus nalgas y
tu culo me tienen hechizado- me dijo lujuriosamente, yo le respondí rápidamente,
-Contéstame sinceramente Alex, ¿He cumplido todas tus fantasías o hay algo que
quisieras probar, dime?-, -Ehh..Nada...no...no hay ninguna fantasía por
explorar- me dijo nerviosamente, -¡No me mientas Alex!, nos tenemos confianza,
anda dime-, -Yo, eh…no…no se pelota, déjalo así-, -¡No, no, no!, quiero que me
digas ahora mismo-, ante mi insistencia y mi rostro fruncido no le quedo mas
remedio que decirme tímidamente entre susurros, -Bueno, creo tengo 2 cosas que
me gustaría probar, pero me da pena decírtelo, no se si este bien, quizá te
molestes conmigo- me dijo apenado, -Nunca me molestaría contigo papi, es sano
que me digas tus fantasías, si es algo muy atrevido pues lo desechamos y ya,
pero si esta en mi darte gusto, lo haremos- le respondí sin dudar.
Animado por mi, me confeso que su fantasía era hacerlo con
dos mujeres al mismo tiempo, una de ellas claro sería yo, pero la cosa no era
follarnos a las dos solamente, sino además que la otra chica y yo tuviéramos
relaciones también, -Me encantaría verte besar a otra chica pelota, que le comas
su concha y ella a ti, solo de pensarlo me empalmo cielo-, -Eeeeh…, suena
excitante Alex, y dime, ¿Cuál es tu otra fantasía?-, -Solo te la diré si hacemos
realidad la primera fantasía pelota, ¿Qué opinas al respecto?-, me pregunto,
-Déjame pensarlo y te aviso Alex- le respondí y por el momento no insistí mas,
ni el agrego algún comentario, así que nos acostamos abrazados y desnudos y así
pasamos la noche.
Por la mañana yo ya tenia una idea fija en la cabeza, haría
realidad su fantasía, pero no le diría nada de mis planes, quería que fuera una
sorpresa, así el se fue a trabajar como de costumbre y desde ese día me dedique
a buscar una chica para el trío, descarte cualquier chica que conocía del pueblo
donde vivíamos, todas eran mujeres normales que veían en mi a otra abnegada ama
de casa, yo las hacia decentes y no me atrevía proponerles una situación así a
ninguna de ellas, elimine también a las prostitutas del pueblo, de contratar
alguna de esas mujeres, todo el pueblo sabría el chisme en cuestión de horas,
así que me enfoque en buscar a una prostituta de la ciudad mas cercana a
nosotros, que era también donde Alex trabajaba desde hacia 4 meses, no era una
ciudad muy grande así que el Internet no me serviría de nada, dejaba a la niña
encargada unas horas con la mejor amiga que hice en el pueblo y me dirigía a la
ciudad a buscar la chica perfecta, en solo dos meses tenia tres candidatas que
cumplían con mis requisitos, me incline por la chica que tenia mejor rostro, ya
que si tenia que besarla prefería que fuera bonita; también era la que cobraba
mas, pero declaraba que hacia lesbian real y según referencias era muy buena en
su trabajo, así que con un nuevo plan en mi cabeza la contacte, obtuve la
información que necesitaba en nuestra charla telefónica y quedamos de vernos al
mediodía para concretar el asunto.
Nos vimos en una cafetería dentro de una plaza comercial, fui
vestida de una falda casual aunque sin renunciar a lo sexy, y una blusa muy
coqueta; Ella se presento enfundada en un conjunto deportivo, media 1.60 cm., de
unos 25 años, pelirroja de ojos azules, de rasgos bonitos y delicados, nariz
respingada, boca chiquita, piel blanca, senos generosos, cintura pequeña, un
buen trasero sin ser espectacular, piernas torneadas, charla amigable y de
nombre Azucena, como le había dicho por teléfono me Presente como Viviana, le
dije que yo también era una chica galante de otra ciudad cercana, la cual tenia
un cliente que deseaba hacerlo con dos chicas a la vez, le explique que yo solía
trabajar sola y por eso no tenia una amiga con quien realizar este tipo de
"trabajitos especiales", le comente que varios contactos me habían dado sus
datos y buenas referencias de ella, le explique que el "trabajo" seria por tres
horas y que habría buena paga, me miro lascivamente de abajo a arriba y me dijo,
-Suena bien el asunto nena, además por tenerte a ti hasta haría un descuento
especial-, termino su frase con una sonora carcajada, ahí mismo ultimamos los
detalles, quedamos que seria en un hotel que ella conocía bien, que era bueno y
estaba lejos del centro de la ciudad por lo que seria discreto el asunto,
-Quiero que estés bien depilada de tu concha nena, no me gusta tener pelos en la
lengua, llegando nos bañamos todos, la acción es con condón y solo concedo oral
terminado o en nuestros rostros, según se ponga la situación, fuera de ahí, la
corrida del tipo es dentro del globito, nada de violencia , 50% de pago por
anticipado y tu y yo Viviana nos vemos en un lugar antes para llegar juntas, ¿Te
parece bien bonita?- me soltó, -Me parece perfecto Azucena, Preví eso y te
traigo la mitad de lo acordado, la otra parte te la pagara mi cliente al
terminar- le susurre mientras por debajo de la mesa le entregaba un sobre con el
dinero y añadí, -cuentas claras amistades largas- mientras le cerraba un ojo
seductoramente, -¡Aaah! Y otra cosa nena- me dijo mientras me quitaba el sobre
de la mano, luego me tomo de la otra mano nos pusimos de pie y salimos de la
cafetería, -Dime cielo, ¿algún problema¿- comente, -No, nada de eso, ya que
estamos en la Plaza, invítame al cine y platicamos sobre como iremos vestidas
ese día-, -Esta bien- le dije, no quería que Azucena se me echara para atrás con
el negocio, ya que se acercaba la fecha de nuestro aniversario, fecha que escogí
para cumplirle a Alex su fantasía.
Entramos al cine a ver una película boba , de esas con altas
dosis de romanticismo, muy rosa y cursi, de la cual no recuerdo ni el nombre,
debido a la hora la sala estaba vacía a excepción de nosotras, a mas de media
película acordamos que iríamos de mini minifalda, con tanga yo blanca ella negra
y los sostenes en juego, ombliguera arriba con escote y zapatillas de aguja,
-¿Te parece bien así nena?-, -si, es una vestimenta muy sexy-, respondí,
-¿Sabes?, va a ser uno de mis trabajos mas placenteros nena, eres muy linda y
tienes muy buen cuerpo-comento, gracias a la oscuridad reinante en la sala, ella
no pudo ver como me ruborizaba por sus comentarios, gire lentamente mi cabeza y
balbucee, -Gra…-, no pude terminar la frase, ya que apenas abrí la boca, Azucena
me planto un beso en los labios, sentía su lengua entrar lentamente en mi boca,
sus labios pegados a los míos, su perfume floral, su respiración pausada y
extrañamente no sentía repugnancia de ser besada por otra mujer, era un beso muy
distinto a los que Alex me daba, sin prisas, sin salvajismos, tierno y lleno de
una dulce pasión, y para mi asombro me encontré no solo gustando de aquel beso
sino respondiéndolo con intensidad, aquel beso se prolongo por minutos mientras
la oscuridad nuestra aliada nos envolvía.
Acto seguido a la conclusión de ese primer beso, y debido a
la diferencia de estaturas entre ambas, se monto frente a mí, con las rodillas
apoyándose en los asientos vacíos a mí alrededor, y volvió a besarme, esta vez
en mi frente, luego, lamiéndome llego a mis labios y de nueva cuenta unimos
nuestras bocas, esta vez con mayor frenesí y lujuria, nos devorábamos a besos,
al cabo de unos minutos ella se detuvo y se levanto, yo estaba bastante colorada
de las mejillas y sumamente excitada, esto era nuevo para mi, no sabia como
reaccionar, luego ella se agacho y me separo las piernas, trate de protestar
tímidamente, -Detente Azucena- balbuce, -No aquí nena, yo…- pero al mismo tiempo
que hablaba, le abría mis pernas gustosamente, me imaginaba que vendría a
continuación y la verdad era que lo deseaba, -Ssssh, silencio Viví, tu flojita y
cooperando, veras que será delicioso-, me respondió ella, luego me quito la
tanga, la cual ya estaba notoriamente empapada de mis jugos, la llevo a su
rostro la olio, mas bien aspiro sus aromas y la guardo en su chamarra, yo
temblaba de la emoción, aquella chica iba a comerme el coño en un lugar publico,
la situación no podía ser mas excitante para mi, comencé a gotear de la
entrepierna y poco falto para que le rogara que me follara completamente en ese
instante, afortunadamente ella no me dejo esperar mucho y sentí su lengua
entreabrirme los labios vaginales, comenzó a limpiar los fluidos que emanaban de
mi raja, a meterme la punta de su lengua en mi hendidura, ¡dios!, Azucena me
tenia a mil, aquella prostituta me estaba comiendo el coño y me encantaba,
estaba disfrutando de mi primera experiencia lésbica como una perra ninfómana,
apretaba los dientes para no gemir fuertemente, apretaba mis labios hasta
ponerse blancos, para no soltar un grito de placer, ella continuaba lamiéndome
mi raja, luego sentí dos dedos de ella entrar de golpe en mi hendidura calida y
húmeda, mi vagina recibió con agradecimiento a estos dos nuevos invasores, ella
me follo con dos dedos dentro de mi por algunos minutos más, ya no podía
contenerme, un grito de placer broto de mi garganta, acompañado de un fuerte
orgasmo liberador de mi vagina.
Coincidió que la película también llegaba a su fin, ella se
levanto, se limpio la boca del sobrante de mis fluidos que no pudo tragar, se
acomodo el cabello y se sentó para tranquilizarse y recuperar el asiento, nos
cambiamos de lugar, pues aquel asiento estaba bastante mojada y discretamente
salimos de la sala sin que la película hubiera llegado a su fin, afuera, en la
dulcería le invite una soda para refrescarnos, luego le pedí que me acompañara
al baño de chicas, ahí orine fuertemente, al salir le susurre en su oído que me
devolviera mi ropa interior, ella se negó, –un recuerdo de nuestro primer
encuentro nena, el clima es calido, no te hará falta, además tu conchita
necesita ventilarse un poco- y de nuevo una sonora carcajada al terminar la
frase.
Nos despedimos, quede de hablarle un día previo y el mismo
día de nuestro "trabajito", regrese a casa, justo a tiempo antes de que Alex
regresara del trabajo, corrí a nuestra habitación y me puse la primera tanga que
encontré, recogí a la niña, y lo espere esa noche con una suculenta cena, al
termino y ya en nuestra habitación el me abrazo de la cintura me beso e intento
desnudarme, -No…no papi, esta noche no por favor- le dije en tono de suplica,
-Estoy muy cansada, por favor, otro día cojemos rico, te lo prometo-, -Ok, esta
bien Corina, entonces vamos a dormir- me susurro, nos fuimos a acostar, aquella
fue la primera vez que me negué a tener sexo con mi querido Alex.
El gran día llego, la tarde previa había hablado con Azucena
para recordarle nuestra cita y el lugar donde nos veríamos, no negare que me
alegro hablar con ella de nuevo, por la noche hable con Alex, le dije que le
festejaría nuestro aniversario de forma muy especial, dejaría a nuestra hija con
mi amiga, quien vivía con su madre y era madre soltera, le dije que rentara una
habitación en el hotel que Azucena me había indicado, al salir de su trabajo, y
que después me hablara al celular para confirmarme que ya estaba en el cuarto y
para darme el numero del mismo, agregue que fingiría ser una prostituta para
salir de la monotonía y que como tal quería que me tratara, incluso después del
sexo tendría que pagarme, yo le tendría un sobre con el dinero a nombre de
Viviana, pues ese sería el nombre que usaría, Alex se quedo algo extrañado por
lo que acababa de escuchar pero fascinado a la vez y me dijo, -Muy bien Viviana,
entonces esta noche nada de acción para guardar todas las ganas para mañana- al
concluir me dio un beso en la frente y otro en cada mejilla y nos fuimos a
dormir, o al menos esa era la intención, la emoción no me dejaba conciliar el
sueño, pase varias horas de vigilia, finalmente muy de madrugada este me venció
y al despertar me encontré sola en la cama, Alex, ya había salido rumbo al
trabajo.
Al llegar las 3 de la tarde fui a dejar a nuestra bebe
encargada, la chica que la cuidaría era de mi confianza, así que regrese a casa
a ducharme y ponerme guapa para el gran evento de la noche, cuando acabe agarre
mi auto, gracias al nuevo trabajo de Alex, ya teníamos dos autos, y me dirigí a
la ciudad al punto de encuentro con Azucena, ya iba vestida tal como
acordábamos, me veía súper deliciosa y claro muy, muy puta, con esa micro
faldita que a duras penas cubría mis redondas y exuberantes nalgas estando
parada y que dejaba ver mi tanga y mi delicioso trasero al sentarme, la blusita
con ombliguera, las zapatillas de aguja, era una imagen muy provocativa, capaz
de hacer romper el voto de celibato a los monjes mas conservadores, llegue con
anticipación a nuestra cita, pero para mi asombro Azucena ya se encontraba ahí,
y al igual que yo lucia súper antojable, entre las dos podíamos hacer que un
muerto se empalmara, estábamos para un calendario o para una película porno,
camine hacia ella, Azucena me vio, me sonrió y al llegar a su lado nos saludamos
con un dulce y apasionado beso…en la boca.
Tomadas de la mano y con esa atrevidísima ropa, entramos a un
local de comida rápida y disfrutamos de una cena ligera, mientras los demás
comensales nos comían y desnudaban con la mirada, éramos el foco de atención,
terminamos la comida y pedimos un suculento postre y un café, nos pusimos a
charlar mientras esperábamos la llamada de mi Alex, para ir a buscarlo al hotel,
la cual recibí 10 minutos mas tarde, el me confirmaba en que habitación estaba,
le dije que llegaría en 20 minutos mas, colgué, -¿Lista cariño?- le pregunte a
Azucena, me guiño un ojo, volvió a tomarme de la mano y salimos de ahí.
Fue toda una experiencia entrar y salir vestida así de aquel
local de comida, así como nuestra llegada al hotel donde nos esperaba mi marido,
me moría de vergüenza, pero descubrí, que me encantaba que los hombres nos
comieran con la mirada, sentir sus miradas lujuriosas recorriendo cada una de
mis curvas desnudándome, me hacía sentir súper halagada y algo excitada, la
excitación iba en aumento cuando no solo se conformaron con admirarnos sino, que
también nos dijeron toda clase de piropos, desde los lindos y tiernos a los más
soeces y sórdidos.
Llegamos a la habitación en el tercer piso del hotel, toque
tres veces a su puerta y esperamos a que abriera, no podía esperar más para ver
la cara de sorpresa que pondría al descubrir la sorpresa que la había preparado,
esperaba también que no se saliera de su papel y fingiera que era mi cliente y
nada más, después de unos segundos de espera, por fin abrió la puerta diciendo,
-Adelante Viviana, te estaba esperando-, acto seguido entre yo primero seguida
de Azucena, Alex se quedo mudo de la emoción y de la impresión, era una escena
casi surrealista, tener en su cuarto de hotel a su querida esposa vestida de la
forma más atrevida posible, luciendo muy puta y además acompañada de otra chica
de muy buen ver, vestida de la misma manera excitante también, decidí actuar
pronto, -Ok señor, aquí estoy con la chica que le comente para llevar a cabo esa
fantasía que me conto, ella es Azucena-, -mucho gusto señor, Azucena- se
presento ella muy coquetamente, -eeeh, Hola Azucena, me llamo Carlos, mucho
gusto, pasen chicas, ¿quieren algo de tomar?-, improviso rápido Alex, -No
gracias, estamos bien así, ¿verdad Viví?-, -Si cariño-, le conteste, -Ok, hechas
las presentaciones, vayamos a la acción, Viví sabe que me encanta la limpieza,
así que les propongo que nos metamos a bañar los tres, así estaremos limpios y
frescos- dijo a modo de respuesta Azucena, me agarro de la mano y nos dirigimos
al baño de la habitación, mientras Alex nos seguía atrás aun presa de la
sorpresa, Azucena me desnudo a mí y yo a ella y no le quedo más remedio a Alex
que desnudarse solito, así entramos los tres a el baño, en la ducha Azucena y yo
continuamos con nuestro juego de provocación y seducción, como lo habíamos
acordado en aquel local de comida rápida, yo la enjabonaba coquetamente con
mucha espuma su tersa espalda, mientras ella levantaba su culito respingón, aún
no dejaba entrar a la ducha a Alex, para que gozara de aquel espectáculo que le
estábamos ofreciendo, luego ella tomo la esponja y me agarro del talle,
poniéndome frente a ella y de Alex, primero lamio del agua que me escurría de
los pezones hasta besarme ambas tetas, para luego enjabonarme el pecho por
completo, a estas alturas Alex mostraba una fuerte erección, se podía notar como
su capullo temblaba presa de nuestro cachondo coqueteo, finalmente le permitimos
entrar a la ducha con nosotras.
Cada una a sus costados nos encargamos de limpiarlo, yo me
encargue de enjabonar su espalda y su trasero, mientras Azucena se encargaba de
su pecho y de sus genitales, el no podía ocultar su satisfacción y gemía
quedamente cuando ella le agarraba la verga y los huevos, esa situación me tenia
súper excitada, ver como otra mujer agarraba el objeto de mi placer, ver como
Alex gozaba me hacía sentir realizada, así que me acercaba mas para ver y de
repente y sin aviso Azucena me dio un beso fugaz en la boca ante la atónita
mirada de mi esposo, yo estaba tan cachonda que le respondí con toda pasión ,
aunque no pudimos continuar ese beso pues ella se alejaba de mi, luego volvía a
acercarse y solo pude alcanzar su rostro con un lengüetazo, se alejaba y besaba
el pecho de Alex, se acercaba y nos dábamos lengüetazos, yo cuando se alejaba
lamia las orejas y el cuello de él, , luego ella termino de enjabonarlo se puso
de espaldas a él y le restregaba su precioso culo tan blanco y liso como la
porcelana, la verga de mi marido quedo en medio de sus nalgas, sintiendo
aquellas carnes que le invitaban al placer, pero aquella línea divisoria no le
permitía encontrar el tan anhelado hueco para clavarse, Azucena hábilmente se
movía rítmicamente y se agachaba cada vez que mi Alex intentaba metérsela, su
verga se resbalaba en cada intento sin conseguir penetrarla, por mi parte yo
estaba pegada a su espalda, restregándole mis tetas y frotándole mi sexo en sus
nalgas, aunque la verdad el estaba más interesado en follarse a Azucena en ese
instante, ella apago las llaves del agua y salimos de la ducha, nos secamos y
ella pícaramente volvió a tomarme de la mano mientras nos dirigíamos a la cama,
Alex unos pasos atrás observaba el magnífico espectáculo de ver nuestras
deliciosas nalgas moverse con cadencia.
Ya en la cama, le indicamos a Alex que se sentara en una
silla enfrente nuestro y se dispusiera a disfrutar del show que enseguida le
daríamos, hincadas una enfrente de la otra, ella empezó a darme unos tiernos
besos en la boca, mientras me abrazaba y sus manos recorrían mi espalda desnuda,
yo estaba a mil y no podía disimularlo, la agarre de la cabeza mientras
acariciaba su cabello y pase de aquellos besitos románticos a lamer su rostro y
besarla apasionadamente en su boca, mis inhibiciones habían cedido por completo
y estaba totalmente entregada al placer, mi lengua recorría toda su boca,
mientras ella respiraba entrecortadamente, notaba como ella hervía de deseo
también, el beso era tan salvaje que note que ella casi no podía respirar, solté
su boca mientras ella emitía una fuerte inhalación y con mi lengua recorrí su
barbilla, su cuello y no me detuve hasta llegar a sus tetas, lamí sus pezones,
los bese y comencé a chuparlos con ansiedad, ella se encontraba bastante
excitada también y con un gesto le indico a Alex que estaba estupefacto que se
acercara a nosotras y se uniera al juego.
-Eso es papi, ven acércate, es hora de que te unas a
nosotras-, le dijo Azucena con un tono sumamente sexy, Alex la obedeció sin
pensarlo mucho, su verga estaba bastante dura y le temblaba, al llegar hasta
nosotras, Azucena saco un condón y se lo puso diciendo, -Muy bien papi, recuerda
que no hay fiesta sin gorrito-, después le indico que se hincara con nosotras en
la cama y se uniera a la diversión, así lo hizo y pronto nos encontrábamos
recibiendo y dando caricias múltiples, fue delicioso sentir aquel beso entre
tres lenguas húmedas y deseosas, sentir dos pares de manos recorriendo mi
cuerpo, por momentos bajaba mis manos para sentir por un momento la verga tiesa
de mi marido, por otros la húmeda y caliente concha de Azucena, que empezaba a
mojarse deliciosamente, estaba eufórica, sumamente feliz y de repente un deseo
empezó a llenar mis pensamientos, anhelaba que aquella verga que tanto placer me
había dado y daba se introdujera en la rica hendidura de aquella chica, así que
opte por ponerme detrás de azucena, comencé a acariciarle la espalda, luego
abrazarla, mientras comenzaba a besar y lamer su cuello, sus orejas, ella quedo
frente a mi Alex y con sus manos acariciaba su pecho y sus genitales, el a su
vez acariciaba su cabello y apretaba sus senos, jalando sus pezones, dirigí mis
manos hacia sus senos liberándolos del abrazo de mi esposo, mientras la besaba
cada vez mas apasionadamente en la nuca y cuello, ella iba relajándose y
excitándose más, extendió sus piernas hacia él y se dejo recostar en mi regazo,
era lo que había planeado, sin soltarle los pechos, volví mi rostro hacia Alex y
le dije muy sexy, -Ahora papi, métesela hasta los huevos, follala rico,
cógenos-, Alex obedeció de inmediato, yo tenía mi atención puesta totalmente en
esa penetración tan largamente esperada por él y deseada por mí.
El coloco la cabeza de su verga en la entrada de su raja y
comenzó a deslizarla hacia adentro lentamente, disfrutando cada instante,
Azucena doblo su cabeza totalmente hacia atrás, entrecerrando sus ojos y
gimiendo quedamente, yo embelesada veía la acción, raramente no tenia celos ni
me sentía mal de que mi esposo se estuviera cogiendo a otra chica enfrente de
mí, me deje llevar y mi boca busco la de azucena, quien me dio un beso quemante,
lleno de lujuria y Alex comenzaba con el mete-saca en la vagina de ella, después
de varios minutos, no sé ni cómo, pero el hecho es que recosté a Azucena en la
cama y así hincada fui moviéndome hasta llegar enfrente de mi marido que tenía
una cara de gozo a más no poder, lo acaricie y le di un beso salvaje y lleno de
pasión, que le correspondió con el mismo fuego, de repente un fuerte una gran
descarga de electricidad me estremeció, y no provenía de la boca de el, sino de
la de ella, que comenzaba a lamer y besar mi raja, la cual al moverme había
dejado a su completa disposición, un fuerte gemido se me escapo, Alex soltó mis
labios y vio lo que sucedía en mi entrepierna y comenzó un frenético bombeo
dentro de azucena excitadísimo por ver cómo me comía la concha otra chica,
después de un tiempo se detuvo, me pidió que me volteara y me pusiera en cuatro
para que ella pudiera comerme la vagina mejor, así lo hice, sus caricias de ella
iban aumentando en intensidad, me lamia con toda su lengua y saboreaba los
fluidos que comenzaban a brotar de mi raja, sentí como ella usaba un dedito y
luego dos para follarme, luego paro y sentí algo más familiar y caliente dentro
de mí, Alex se lo había sacado para encajármelo a mí, mi lubricación permitió
que me entrara de un solo golpe y mientras Alex comenzaba a bombearme, azucena
se deslizo hasta delante de mí y no paró hasta que su vagina quedaba a la altura
de mi rostro y comenzó a acariciar mi cabeza, mis cabellos, yo había deseado
mucho el devolverle el favor del cine y sin más, comencé a lamerle su raja, a
morder su clítoris, trataba de meter toda mi boca adentro, ella gemía y mas
jugos empezaron a manar hacia mi garganta y derramarse por mis comisuras, Alex
se puso como loco ante esta escena y comenzó a follarme como un animal, me la
metía muy fuerte y muy adentro sin consideraciones, me lo había cumplido, me
estaba tratando como a una puta, en ese momento no era su esposa a quien se
estaba follando y como la puta que era me estaba dando durísimo, para mi fortuna
Azucena vino en mi relevo, poniéndose encima de mí y animándolo a que la montara
a ella, el lo hizo y por fin pude soltar un fuerte gemido de alivio y placer,
-Aaaaahhh, tienes muchas ganas, ¿no cabroncito?- salió de mis labios, -Así es
putas viciosas y les voy a dar a las dos lo que les corresponde perras-, escupió
Alex, y comenzó un mete-saca rápido en azucena, luego en mi, volvía a ella, otra
vez en mi, -Aaaaaa, ooooo, mmm, así, así cógenos cabron- gemía Azucena, -Mmmmmm,
aaaaa, jodenos bien papi- atine a decirle-, se tranquilizo un poco, nos
recostamos los tres en la cama para recuperar el aliento y luego luego volvimos
a nuestros juegos amorosos, cambiando de posiciones e intercambiando su verga en
nuestras rajas, estaba admirada, Alex nunca había sido tan fogoso conmigo, ni
había durado tanto como en esta ocasión, Azucena sugirió que le haríamos un 69
en la cama, el se levanto para ver mejor la escena, ¡Era tan delicioso!, me
embriagaba el aroma fuerte que manaba de la hendidura de Azucena, pero me
encantaba saborear sus jugos y besarla, mientras ella mordía mi clítoris y me
metía dos dedos en forma de gancho que me excitaban aun mas, Alex no sabía a
cual de nosotros cogerse, así que le ayude haciéndole una seña para que viniera
hasta donde yo le comía su concha, puse aquel pedazo candente de carne en la
entrada de su raja y él se la metió de un solo golpe.
Comenzó su mete-saca rítmico, ella me estaba produciendo el
orgasmo mas delicioso de mi vida con sus carnosos labios y dulce lengua, deje de
lamerle su hendidura mientras él la follaba y entonces la deje a ella para
concentrarme en el, agarre sus huevos para chuparlos, lamia parte de su verga
cuando salía de ella, el estaba a punto de explotar, sin embargo termine primero
yo, con un fuerte orgasmo que empapo el rostro de azucena, que no dejaba de
dedearme y lamerme, -¡Aaaaahh!, aquel gemido acelero el proceso y sentí como la
verga de Alex se convulsionaba, terminando en el húmedo coño de azucena, ella se
movió lenta y cuidadosamente hacia adelante para liberarse del miembro de mi
esposo, que hasta hace poco había eyaculado en su vagina, se volteo para
comprobar que toda su semilla estuviera dentro del condón y luego se lo quito
con cuidado de no derramar su semen en la alfombra del cuarto hasta tirarlo,
desde la ducha, el cachondeo previo entre nosotras, los jueguitos y la follada
hasta que Alex se derramo, habían pasado dos horas y cuarto, el se levanto de la
cama y nos pregunto si queríamos comer algo, ya que con tanta acción se le había
abierto el apetito, pedimos una ensalada cesar grande, con carnes frías y queso,
así como una botella de vino blanco, el se encargo un filete y dos cervezas, el
room service trajo nuestra cena a los 25 minutos y todos juntos, con toda
naturalidad y camaderia comimos en la cama desnudos.
Después de la cena el tiempo de Azucena había expirado desde
hace 15 minutos, se levanto de la cama coquetamente sin decir nada y se dirigió
al baño, mientras Alex y yo observábamos su culo y sus piernas, se oyó el ruido
de la regadera, ella se estaba duchando para volverse a vestir e irse, otros 15
minutos más, salió vestida igual que como llegamos, con su cabello aun húmedo y
oliendo a shampoo y su linda carita sin maquillaje, seguía luciendo preciosa, le
di un codazo a Alex para que se levantara a pagarle sin que ella lo notara, el
se levanto desnudo, tomo uno de los dos sobres que estaban en la mesa, el que
tenía el nombre de azucena, saco su cartera y agrego mil quinientos pesos más
extras, supongo quedo muy satisfecho con ella pensé, acto seguido le pidió su
teléfono, ella se lo apunto y se lo dio, dándole un beso en la mejilla, luego
una vez recogido el dinero se dirigió a mí que estaba recostada en la cama y me
pregunto, -supongo que todavía vas a quedarte más tiempo, ¿Verdad cariño?, bueno
te dejo mi numero de móvil, mi correo electrónico y mi dirección, espero nos
pongamos en contacto pronto, me encantaría volver a trabajar juntas Viviana,
cuídate mucho- mientras me extendía una tarjeta con su información, luego me
sonrió y me dio un último beso apasionado en la boca antes de marcharse
Una vez que Azucena se fue, Alex me dijo, -Vaya, v pelota,
así que esta idea fue toda tuya, increíble, no dejas de asombrarme, ha sido
súper delicioso y excitante, mil gracias de todo corazón amor-, -me alegro que
te haya gustado y feliz aniversario- le dije mientras lo llenaba de besos en el
rostro, el me tomo entre sus brazos, me levanto de las nalgas y me deposito
suavemente en su verga que se había vuelto a empalmar sin que yo lo notara, su
pene se deslizo dentro de mi vagina gustosamente y volvimos a follar, aunque
Alex considero que de nuevo estaba con su esposa y sus embestidas fueron menos
frenéticas y apasionadas, quizá hasta menos satisfactorias para mi, finalmente
volvió a eyacular esta vez dentro de mis entrañas y sin condón, luego nos
quedamos dormidos hasta el amanecer, por la mañana pedimos de nuevo servicio al
cuarto, esta vez unos huevos y enchiladas de desayuno con café y pan,
desayunamos en la mesita aún desnudos, al finalizar yo muy animada le pregunte,
-¿Y bien, te cumplí la primer fantasía, cual es la segunda?, el me miro a los
ojos, se puso muy serio y comenzó a explicarme cual era su segunda fantasía, al
terminar de escucharlo, tenía una gran cara de estupefacción, los ojos bien
abiertos como platos, no pude ni supe que hacer o decir, me había quedado
Helada.