[ Inicio ] [ Novedades ] [ Top100 ] [ Relatos Hablados ] [ SexShop ]
 Enlace Recomendado del día: [ Foro de Coches ]
 1,139,941 Miembros | 12,794 Autores | 53,750 Relatos | 2,946 Usuarios Online Bienvenido a TodoRelatos.com! 
TODORELATOS
RELATOS
AUTORES
PANEL / INFO
VARIOS
 
 
SEXSHOP
RELATO HABLADO

El árabe que me puso mirando a la meca
TODORELATOS » RELATOS » LA MORENA DE LA FACULTAD
[ Dios nos libre de sufrir, todo lo que le cuerpo puede soportar. ]
 TODORELATOS.COM Fecha: 07 de Octubre, 2008.
Fecha: 07-Dic-07 « Anterior | Siguiente » en Hetero: General (4711 de 5034)

La morena de la facultad

erotica100
Accesos: 4,298
Valoración media:
Tiempo est. lectura: [ 4 min. ]
 -   + 
Follamos acaloradamente como animales en celo bajo la tenue luz roja... Version para imprimirEnviar este relato a un amigo/a Ver ficha del autor

La morena de la facultad:

Mis compañeros de piso de estudiantes y yo habíamos decidido organizar una macrofiesta para dar la bienvenida al nuevo curso universitario. Iba a ser la mejor juerga de jueves universitario de mi vida.

Esa misma mañana había retomado las clases de medicina en la uni y fue entonces cuando me la encontré. Había pasado el verano entero pensando en ella, en sueños y siempre que me masturbaba, pero sabía que era improbable, por no decir imposible, que algo sucediera entre nosotros dos, pues éramos muy amigos.

Ella estaba increíble. La luz del día atravesaba los grandes ventanales del pasillo de la facultad e iluminaba su larga y negra melena como nunca y sus verdes ojos recorrían los míos. Llevaba aquel vestido tan corto con el que siempre había fantaseado tanto, hasta medio muslo.

Le invité a ella y a sus demás amigas a la fiesta y accedieron. A las 22:00h vendrían a cenar al piso para después salir de marcha.

Pasé la tarde entera en el supermercado con mis compañeros comprando bebida y demás cosas para la cena. Entre unos y otros nos íbamos a juntar 25 personas. Preparamos la cena, la música y decoramos la casa.

Después de todo decidí darme una ducha y descargar el calor que llevaba dentro sólo de pensar que ella estaría aquella noche. No debía perder la ocasión de atacar de todas las formas posibles.

Con rigurosa puntualidad llegaron todas ellas, además de más amigos/as de los otros.

Estaba mejor que nunca, pero había cambiado el vestido de siempre por uno negro, todavía más corto, bien ceñido al culo y que dejaba entrever unos pechos firmes y potentes. Sus amigas tampoco estaban mal, pero no había punto de comparación.

Durante la cena empezamos a beber. Primero tomamos champán y vino. Una vez acabamos, uno de mis compañeros empezó a pinchar música con su tabla de sonido. Pasados unos minutos aquello se empezó a animar más y más.

Decidimos encender el karaoke.

Yo ya llevaba mucho alcohol en el cuerpo y ella parecía seguir mi ejemplo.

La veía bailar y cantar, mover el culo con el resto de sus amigas, las tetas le botaban al ritmo de la música; una gota de sudor me cayó. Llevaba una erección permanente y decidí ir al baño. Me lavé la cara con agua bien fría y esperé hasta que volví a tener la polla normal, pero decidí ir a mi habitación situada al lado del baño a acabar con aquel dolor de pelotas. Entré y la luz estaba apagada, era perfecto. Cerré la puerta y a tientas fui hasta la cama y una vez estuve estirado empecé a pajearme desenfrenadamente pero no podía concentrarme, una maldita pared me separaba de ella y allí estaba yo, masturbándome como un pringado.

Fue entonces cuando un ruido proveniente de la habitación me puso alerta. Se me paró el corazón, allí había alguien más a parte de mi y mi miembro erecto.

Pregunté quien había pero nadie contestaba. Oí pasos, alguien se dirigía desde la cama de mi compañero hacia la mía. Estaba nervioso solo de pensar que podía ser algún amigo mío. Fui a encender la lámpara roja de la mesita de noche, pero ya era demasiado tarde, alguien la encendió por mí.

Cegado por la luz entreabrí poco a poco los ojos y no pude creer lo que vi. Era ella.

Nadie dijo nada y sin más se echó encima de mí y empezó a besarme salvajemente toda la boca. La tenía más dura que nunca.

Nos dimos la vuelta y a medida que nos enrollábamos apretaba mi polla contra ella para que supiera que no pensaba salir de allí sin follármela.

Empecé a besarle el cuello, a comerle las orejas, jadeábamos como dos animales en celo.

Era yo quien estaba encima, llevaba las riendas de la situación. Fui bajando hasta encontrarme con sus tetas. Sin pensármelo le bajé la cremallera y le saqué el vestido, acto seguido hice lo mismo con el sujetador y las bragas.

Eran perfectas, pequeñas pero perfectas. Comencé el festín, rodeándole con la lengua los pezones, haciendo círculos a lo que ella respondía con chillidos entrecortados. Se las comía como siempre había imaginado y al mismo tiempo se las cogía fuertemente. En aquel momento y siguiendo jugando con mi boca, decidí abrir sus fuertes piernas, le introduje un dedo y luego puse el segundo. Resultaba fácil pues iba bien lubricada. Deslizaba mi lengua por toda su anatomía mientras seguía removiendo los dedos allá dentro.

Ella temblaba de placer. Mi lengua se posó en su ombligo y sin poder resistirme empecé a comerle el coño. Le gustaba. Se estaba estremeciendo y ello conseguía ponerme más caliente todavía. Su cuerpo estaba tenso, se curvaba, señal de que me pedía más y más. Me decía gritando que siguiera. Yo no podía parar, viendo como ella disfrutaba.

Estuvimos así un buen rato hasta que paré, le cogí una mano y suavemente se la fui acercando a mi polla. La noté caliente como toda ella.

Al principio le costó pero empezó a subir y a bajar lentamente. La luz roja de la lámpara hacia la situación todavía más excitante.

Sin pensárselo dos veces bajó su cabeza y empezó a chupármela. Sus carnosos labios se deslizaban ayudados por la saliva, fregaban todo mi capullo constantemente y con la lengua me repasaba el frenillo. Era brutal.

Mientras hacía lo suyo con la boca y con la mano derecha, con la otra iba repasando mis pelotas hinchadas de manera bien sincronizada.

Le propuse follar ya, porque no me podía contener mucho tiempo más.

Se puso encima de mí y se la introdujo. Se movía lentamente y yo le ayudaba con mis brazos.

La cosa empezó a ir cada vez más rápida. La notaba toda dentro de ella. Nos mirábamos con cara de cómplices, estaba disfrutando muchísimo. Era una simbiosis perfecta.

Entre miradas empezamos a movernos de manera agitada, con respiraciones entrecortadas, gemidos potentes, la cosa iba a mejor. Los muelles del colchón chirriaban sin parar dando la impresión que la cama iba a ceder. Poco importaba.

Segundos más tarde nos corríamos.

Más relajados nos abrazamos y seguimos con los besos. Teníamos que repetir.

Nos vestimos mientras observábamos nuestros cuerpos desnudos.

Dimos por zanjado el polvo con un buen beso, y salimos al comedor del piso para seguir con la fiesta. Quien me iba a decir que aquella noche no acabaría durmiendo en mi cama.

TodoRelatos.com © erotica100

SEXO EN VIVO
Nueva Webcam de Sexo de TodoRelatos!
CONTACTOS
Contacta con gente de tu misma ciudad!
SEXSHOP TODORELATOS
Tienda de confianza ideal para regalos, sorpresas...

Valore y Comente los relatos que lee, los autores lo agradeceran y supondrá una mejora en la calidad general de la web. Gracias!
 Comentarios (3)
\"Ver  Perfil y más Relatos de erotica100
 Añadir a Lista de Favoritos
 Reportar Relato
 Versión para Imprimir
 Enviar este relato a un amigo/a
 Excelente
 Bueno
 Normal
 Malo
 Terrible
« Volver a la página anterior Ir arriba
Usuario
Contraseña

 
» Registrarse
» Recordar Clave
» Ayuda
 

Sexo en Vivo
 
 
SEXO

Galerías Porno
 

Fotos de Sexo
 

Videos de Sexo
 

Descargar Peliculas
 

WebCam de Sexo
 

Sexole
 

FisgonClub
 
 
CONTACTOS
» Red de Contactos
 
     
 
Emotik: Nicks y Emoticonos para MSN Messenger
InverForo: Comunidad sobre Dinero y Vivienda
ForoCoches: El mayor foro de coches en Internet
Copyright © 1999 - 2008 TodoRelatos.com v3.40 - LWNET. Todos los derechos reservados.
Privacidad y Terminos de Uso · Ayuda y FAQ · Contacto