Muñeca adorable.
Vida en pareja 4.
Me estaba masturbando, sola y desnuda en la cama. Me había
ensalivado las palmas y me acaricié los pezones hasta que estuvieron duros ,
seguí sintiendo ese extraño placer del roce en lo excitado. Me los pellizqué con
fuerza hasta sentir dolor.
Luego pasé a mi concha, me gusta utilizar la izquierda para
levantar el Monte de Venus de modo que mi clítoris quede expuesto y tocarlo con
la derecha hasta el orgasmo. Para tener bien mojados los dedos antes me los metí
en mi sexo que goteaba placer.
El objeto de mi deseo estaba en el salón estudiando.
Dicen que una de las fantasías eróticas más frecuentes entre
nosotras es hacerlo con una amiga, para mí era verdad : deseaba a Julia desde
que se me despertó la sexualidad. Verónica , Julia y yo éramos compañeras desde
la primaria, y llevábamos toda nuestra vida juntas, hasta el punto que
compartíamos apartamento en Buenos Aires mientras estudiábamos nuestras
carreras.
A los hombres les llama la atención Vero, como decía mi
novio, es que es un pedazo de hembrón, alta ,delgada con un pecho próximo a los
100 y encima paradito, causaba sensación donde entraba. Fue la primera de
nosotras en debutar, y siempre había tenido novio. El último un muchacho de
Paraná , de mucho dinero con el que esperaba casarse cuando acabara su carrera.
Pero a mí siempre me ha gustado Julia, ¡es tan bonita!.Tiene
unos ojos azules grandes, con unas pestañas enormes que parecen abanicar. El
rostro triangular, con una nariz recta, fina, la boca de labios bien dibujados,
y unos dientes preciosos que cuando sonríe parecen destellear. El pelo castaño,
en melena que se rizaría si no se pusiera la toca cuando se lo lava. Liso u
ondulado es el marco de una maravilla.
A mi me vuelve loca, pero ella está acomplejada porque es muy
menuda, mide menos de 1,50 y no tiene grandes curvas, pero es proporcionada, con
unas lolas pequeñas como colinas en su pecho, la colita parada . La muñeca más
bonita que una puede ver, ESO SI NO SE LO DIGAS A ELLA. Si le comparan con una
muñeca se enfada terriblemente. Le costó debutar y cuando ocurrió esta historia
no tenía novio, su obsesión era estudiar para recibirse con notas muy
brillantes, era la primera de su curso.
Era la primera persona que había besado cuando apenas
salíamos de la infancia un día de finales de verano que me había quedado en su
casa para disfrutar de la pileta. Su madre nos dejó viendo Doctor Zhivago y al
acabar mientras lagrimeábamos de la emoción de los amores desgraciados, ella me
dijo que yo era su Yuri, cuando le contesté " y vos mi Lara"jugamos a darnos un
beso , apenas un piquito, pero algo ocurrió que volvimos a besarnos , esta vez
como habíamos visto en el film. Con toda la boca, con los labios y la lengua.
Nuestras manos se volvieron exploradoras en el cuerpo de la otra, por encima de
la ropa, buscándonos, con un deseo que no sabíamos podía existir. La llegada de
su madre nos interrumpió. Aquella noche mientras me masturbaba en mi cama, Julia
era el objeto de mi ansia.
Estábamos a finales de noviembre, ya hacía calor .....
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Lalo me había dicho que no tenía ningún problema para que
usase su apartamento si él no estaba, de todas formas le telefoneé para
consultarle que iba a ir a estudiar con Julia allí, en el mío era prácticamente
imposible con Verónica haciendo lo mismo con su grupo de proyectos ( se quería
recibir de arquitecta).
"Aprovecha y sedúcela"- fue su comentario. La verdad es que
tener un novio así es maravilloso, iba a estar en España hasta enero.
Avisé a Julia que viniera cuando quisiera. No habían pasado
dos horas cuando estaba avisándome el portero que tenía visita. Julia entraba
cargada con una mochila y una bolsa derrotada por el peso. Nos dimos un beso y
le expliqué lo elemental de la casa, yo me tenía que ir a clase, ella dijo que
se quedaba estudiando.
Cuando volví estaba en corpiño y bombachas en la terraza
tomando el sol mientras estudiaba.
"Es estupenda, da el sol todo el día y además tiene unas
vistas preciosas"
" Lalo y yo solemos tomar el sol desnudos , no nos ve nadie"
El departamento de mi novio estaba orientado al norte, con un
balcón terraza desde el que se veía el río , delante hay un parque y la
intimidad es absoluta. Mas de una vez habíamos hecho el amor allí de día o a la
luz de la luna.
La dejé pensando y fui a prepara algo para almorzar, unos
sandwichs de ají, mondiola, y queso brie. Los llevé con dos Cocas donde estaba
Julia, y me quité la remera y la pollera quedando como ella.
Los devoramos mientras hablábamos de los exámenes que al día
siguiente, teníamos ambas. Me encantaba mirarla con tan poca ropa, tenía que
pensar cómo la seducía.
Se vistió y se fue a clase, yo aproveché para estudiar , pero
mientras trabajaba en Borges, Bioy, Cortazar y Mújica Laínez no dejaba de pensar
en ella.
Llegó tarde, comimos una ensalada completa y yo me fui a
acostar, mientras ella se quedaba a estudiar. En la cama me masturbaba
sintiéndola tan cerca.
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Me despertó con una breve sacudida.
" Son las 7 , querías levantarte a estudiar . Yo me acuesto
ahora, despiértame cuando vayas a tu examen"
Me levanté , quería que me viera desnuda, ella se metió en la
cama como estaba.
Hice mate y me puse a dar la última vuelta al examen, cuando
el sol empezó tener fuerza salí a la terraza , es maravilloso estar al sol de la
mañana desnuda.
A las 12 me acerqué a la cama, era un placer verla dormir. La
besé despacio en la frente, después en la mejilla.
"Julia, me ducho y me voy, ¿ querés que te haga mate?"
"Bueno , dejá que haga un poco de fiaca"
Me duché mientras se calentaba el agua, me puse bombachas, un
jeans y una musculosa, seguro que al profe se le hacía la boca agua. Preparé la
hierba y volvía al dormitorio.
"Julia, ya está y yo me voy"- aproveché la despedida para
darle un piquito, fue como un rayo el besar sus labios.
El examen me salió perfecto, defendí a Mújica frente a los
próceres, fui la única/o que mantuvo esa propuesta , la razoné bien y salí con
la nota máxima. Julia ya había ido a su prueba, me imaginé que no había
almorzado, así que me quité los jeans y me fui a preparar una "jamada" como
diría Lalo digna de dos amigas. Spaguetti con mariscos. Los ingredientes estaban
en la heladera, a Lalo le gusta cocinar y siempre tiene los ingredientes para un
buen plato. Poché la cebolla con un poco de ajo, el tomate, añadí los trozos de
calamar con su tinta, los mejillones, los camarones, y ya tenía el tuco. Dejé a
enfriar dos Torrontés y sólo quedaba esperar a Julia.
Llegó cantarina, el suyo había sido un examen perfecto. Me
abrazó y propuso salir a cenar. Le dije que había preparado comida para no
salir, que había que guardar el dinero por si acaso ( estábamos en pleno
corralito), que lo haríamos cuando acabáramos los exámenes y nos recibiéramos.
Mientras preparaba la pasta, se fue a duchar, volvió con una
remera, me di cuenta que debajo no llevaba nada. Pusimos la mesa en la terraza.
Era la oportunidad, allí las dos empezamos a hablar. Tenía
curiosidad por saber de mi relación con Lalo, lo de un gallego y mayor que yo,
la interesaba. Le conté como era , lo que hacíamos, me entretuve en explicarle
como yo había ido evolucionando, abriéndome. Le impresionó como me había
iniciado en el sexo anal, ella no lo había practicado.
Para entonces había caído una botella y media de vino.
"¿ Te apetece un whisky?.Hoy, nos lo hemos ganado , y el
próximo examen es dentro de tres días"
"Creo que me quieres emborrachar para que no me asuste con lo
que me cuentas. Dame un poco , aunque yo no bebo tanto"- no era exacto, quería
emborracharla para hacer el amor con ella.
Aprovechando el viaje por la bebida, traje los juguetes que
me había regalado mi novio, un vibrador y unas bolas chinas, todo con el hielo ,
el agua y las copas lo dejé en una bandeja sobre la mesita de la terraza.
"Vamos a tomar más que me da vergüenza contarte"-
Julia tenía el vibrador en las manos y me miraba con una
mezcla de curiosidad y deseo.
Serví las bebidas, eché un trago largo, cuando ella hizo lo
mismo, comencé a relatarle lo de los juguetes, otro trago y decidí hacer una
exhibición de uso de las bolas chinas, me separe la bombacha y me las introduje.
Julia estaba jadeante, tocando el vibrador como si masturbara un pene .
Abriendo y cerrando las piernas para notar el juego dentro de
mí, y tras el tercer güisqui y poner el vibrador en marcha le empecé a contar lo
que había hecho en Iguazú.
Apenas inicié la historia, Julia se puso el juguete sobre el
monte de venus, tenía un pequeño camino de hormigas en su concha. Nuestras
respiraciones se aceleraban a medida que le explicaba mi iniciación en el culto
de Lesbos, estábamos muy calientes , eso lo notaba , pero ¿cómo seguía para
tenerla en mis brazos?.
Todo fue muy fácil, Julia acabó la bebida de un trago, se
levantó , me tomó de la mano y con un "vamos a la cama" , resolvió el problema.
"Desde hace que nos dimos un beso, he querido hacer lo que
vamos a hacer"- me susurró apoyándose en mí, algo necesario dado nuestro grado
de alcoholismo, y enfilando al dormitorio.
Parada delante de la cama , se quitó la remera. Estaba
preciosa desnuda, su piel sonrosada, las lolas pequeñas con los pezones
erizados, marrón claro y su cara con aquella sonrisa mitad de borracha, mitad de
picardía me estaban volviendo loca. De un tirón me saqué la musculosa y de un
golpe me bajé la bombacha, estaba al borde de un ataque de nervios, Julia me
miraba como un gato al ratón, con la punta de la lengua se recorría los labios .
" A ver como salen esas bolitas"- di un tirón al cordón y
salieron golpeando entre si. Estaban chorreando.
No pude más, la besé, al apretar su cuerpo contra el mío
caímos en la cama. Estábamos totalmente borrachas, nuestras lenguas se
entrechocaban, nos restregábamos la una contra la otra con ansia y sin cuidado,
las manos se llenaban de piel deseada, entrelazamos los muslos y movimos
nuestras conchas contra la carne torneada, nos mojábamos con el deleite de la
otra, no parábamos y muy rápidamente empezamos a venirnos, seguimos con las
bocas unidas, sorbiéndonos el alma, no sé cuanto tiempo, ni cuantas veces, así
nos quedamos dormidas.
Me desperté a las dos horas, tenía ganas de arrojar, el
alcohol había podido conmigo. Cuando volví del baño, vaciada , enjuagada la boca
y lavados los dientes, me tumbé a su lado, no me cansaba de mirarla, era tan
bonita, tan preciosa, tan muñeca. La amaba y estaba feliz de saber que algo muy
importante nos unía. Me dormí.
( Continuará)
Esta historia pertenece a una serie que pretende reflejar la
vida amorosa de una mujer normal. Los títulos de la misma son:
Curando una impotencia, Regalo de cumpleaños, Aprendiendo en
Iguazú, Verano familiar y La terraza.