LA ESPIA Y EL PILOTO
La información Técnica sobre los Robots suministrada por
Musashi fue muy interesante y la doctora Ritsuko consideraba que sería de
utilidad en el futuro. Los robots, a diferencia de los EVAS que eran orgánicos
en su mayor parte, eran completamente mecánicos. Los pilotos utilizaban un
Sistema Artificial de Mente Expandida que les permitía comunicarse directamente
en el lenguaje Maquina del robot y a su misma velocidad.
Se seleccionaron cuidadosamente 300 huérfanos desde la más
tierna edad a los que sometieron a peligrosas neuro cirugías y a drogas
expansoras de la mente ilegales. Las Drogas eran potentes y altamente adictivas,
lo que permitía a los militares controlar a los pilotos. Los chicos, tarde o
temprano colapsaban, enfermaban y morían o terminaban como vegetales por
desordenes metabólicos.
Musashi, Mana y otro chico llamado Keita fueron los únicos
sobrevivientes. El precio que tuvieron que pagar fue alto. Musashi era
impotente, Mana era estéril: no tenía menstruaciones y Keita era pálido,
propenso a enfermarse de cualquier cosa. El sistema nervioso de los chicos había
sido podado, estirado, retorcido en ramas y raíces como un Bonsái dañando en
forma irreversible músculos, venas y arterías. Habían desarrollado inmunidad a
las drogas, ya no les afectaba, ni sentían necesidad de ellas, pero los
Militares nunca llegaron a enterarse de ello.
Musashi era presentado como "el hijo de un pariente lejano".
Los parientes y amigos del personal de NERV tenían acceso restringido a las
instalaciones. No era raro ver chicos que iban a ver a sus padres en el trabajo,
acompañados con amigos del colegio. Para Musashi era fácil pasar desapercibido.
Nadie lo relacionaba con el Robot. El piloto del Robot nunca había sido visto
por nadie en NERV. Mana si había sido vista con Shinji en las instalaciones y se
sabía que en realidad era una espía. Se le daba por muerta, junto al piloto en
el incidente del Robot.
Mana tenía que quedarse en el departamento de Misato. Musashi
se quedaba en el departamento de Ritsuko con Maya. Ritsuko disfrutaba de
lanzarles indirectas a Misato sobre la conveniencia de dejar solos a "los dos
tiernos enamorados que jamás volverían a verse".
-¡Por favor Ritsuko! ¡son solo chiquillos!- Le decía Misato
escandalizada- Además, ya le sacaron a Shinji todo lo que querían, ¿no? NERV les
dará dinero, nueva identidad y ellos harán lo que quieran con sus vidas de aquí
en adelante.
- No deberías pensar tan mal de ella...- Dijo Ritsuko,
falsamente compasiva.
- Si, lo sé... ¡los pobrecitos han sufrido mucho, por cosas
que no han sido su culpa!... yo sencillamente no puedo perdonarla a ella...
¡Demonios!... ¡Solo por que Shinji esta metido en esto es que los estoy
ayudando! ¡En el momento de que se vayan de aquí me lavo las manos!
El triste pasado de los dos chicos la habían conmovido, a
pesar suyo. Sinceramente quería ayudarlos. Pero, como Asuka, no podía perdonar a
Mana, no del todo. Para ella, Mana solo actuaba por calculo y por interés. Tenía
que reconocer que simplemente no tenía opción. La habían obligado sus amos a ser
espía y ahora la obligaban las circunstancias. ¿Qué otra cosa le quedaba sino
seguir manipulando y utilizando a Shinji?, ¿a quien más podía recurrir?, ¿en
quien más podían confiar?. Shinji los había ayudado bastante (¡DEMASIADO!),
desinteresadamente y sin esperar nada a cambio. ¡Todo el mundo había ganado
algo, se habían beneficiado de alguna forma, menos Shinji! ¡Sencillamente esto
la enfurecía!
- No creas que tanta nobleza y generosidad le es indiferente
a una pobre chica caída en desgracia- Dijo Ritsuko, adivinando sus pensamientos-
¡Es extremadamente Romántico!- La mirada de su amiga era asesina, ella continuo
divertida- ¡A esa edad los Amores imposibles con finales trágicos y tristes son
sencillamente irresistibles!
- ¿Cuál amor? ¡ella solo vino a seducirlo para sacarle
información! ¡Todo su interés en Shinji era eso! ...
- Al principio si, pero después...
- Después se descubrió que era una espía, a la fuerza, pero
espía al fin. La tratamos de ayudar, pero el Comandante la entrego a los
militares...
- ¡Un amor con todo en contra!... ¡Montescos contra
Capuletos!- Misato se pregunto quienes serían esos, Ritsuko melodramática
siguió- ¡A pesar de la traición!, Shinji parte al rescate...
-¡Y POR POCO LO MATAN!...los militares le tendieron una
trampa a Musashi. Él se encontraba en medio del fuego cruzado de los militares y
el Robot. A duras penas logré sacarlo. Después, los militares tuvieron que
reconocer que no podían con el Robot, tuvimos que salir a hacer el trabajo
sucio. El Robot no era rival para el EVA, pero Shinji peleaba con las manos
atadas por que no quería lastimar a Mana, ni matar al Piloto...
- Musashi no pensaba lo mismo... tantas drogas lo habían
vuelto inestable, violento y agresivo. Completamente fusionado en mente y alma
al Robot. Se encontraba completamente fuera de sus cabales. Ya no le importaba
la seguridad de Mana, solo destruir lo que se encontraba en su camino. Shinji
derroto al Robot poniéndose en peligro a él y a la Unidad 01 sin necesidad,
desde el principio pudo convertirlo en un montón de chatarra. No se pueden tener
escrúpulos de conciencia que el enemigo puede usar contra ti. ¡Si esa misma
situación se repitiera!, ¡si Shinji se viera en el dilema entre morir o matar al
piloto enemigo!...Mayor créame, como jefa de operaciones debería tomar las
previsiones del caso.
-¡Bueno! Pelear contra los Ángeles tiene sus ventajas. ¡Es un
dilema en que Shinji nunca volverá a estar!. A diferencia del EVA, el piloto del
Robot no siente los daños de la maquina. Musashi se encontraba bien, sacudido y
vapuleado, pero bien. El Robot se encontraba derrotado y los militares le
tiraron una Bomba N2. Shinji los dejo escapar... a ella y a él juntos...
- Muy a lo "Casablanca". ¡Siempre tendrán Tokio-3!- A Misato
la comenzaba a sacar de quicio la pedantería de su amiga
- Estoy arreglando todo para que esta vez desaparezcan para
siempre. El dinero les servirá para rehacer sus vidas... o lo que queda de ella.
Tengo que admitir que el Comandante ha sido magnánimo y generoso...
- El Vice-comandante Fuyutsuki me dijo que Shinji fue firme.
Dio a entender claramente que no permitiría que volvieran a entregar a Mana y a
Musashi a los Militares. Que si algo malo les pasaba haría responsable a NERV y
al Comandante Ikari...
-¡Vaya! ¡un ultimátum!- Misato estaba sorprendida- ¿qué
pensaba hacer?, ¿arrasar Tokio-3?
-El chico cobarde, llorón, que pide perdón por todo, es solo
una mascara. Es una burbuja de cristal que comienza a cuartearse Mayor. Ha
cambiado mucho desde que es piloto de EVA. Shinji es un chico hambriento de
afecto, de amor, de reconocimiento, con una baja autoestima. Los militares lo
sabían cuando enviaron a Mana. Pero todo eso es solo superficial. Mana llego a
ver al Shinji verdadero que sube al EVA y derrota a los Ángeles. Al Shinji que
esta dispuesto a cualquier cosa. El Comandante decidió tomar en serio a ese
Shinji.
Misato se pregunto si en realidad ese Shinji existía. Rei,
Asuka y ella misma lo habían intuido, pero nunca lo habían visto o querido ver.
A la hora de la verdad ellas también tenían mascaras, se encontraban encerradas
en burbujas de cristal, en torres de marfil. Shinji era honesto y autentico, eso
las atraía de él. No se escondía como ellas en falsa indiferencia, falsa
arrogancia ni en falso entusiasmo.
-Se me hace difícil de creer que el Comandante haya tomado en
serio a su hijo- Dijo.
-Prefirió no correr riesgos innecesarios, amiga. Nada le
costaba complacerlo esta vez. La información de Musashi valía oro. Usted y Kaji
estaban metidos en eso. Al final los beneficios superaron los costos... en el
peor de los escenarios todo se reduce a echarle la culpa a usted...
-¡Vaya! ¡me quitaste un peso de encima! ¡Por un momento creí
que nuestro querido Jefe se estaba ablandando!- las dos rieron.
-El final será feliz, Ritsuko- continuo Misato con su
característico optimismo- Mana y Musashi serán felices en su nueva vida juntos.
Shinji la olvidará, o en el peor de los casos la recordara con cariño. Me
hubiera gustado ahorrarle la experiencia, pero la vida es así. No será el
primero ni el ultimo que sufre una decepción de este tipo.
Mana se encontraba pensativa. Dentro de poco serían libres
ella y Musashi. Ella había sido un ave enjaulado por mucho tiempo. El futuro
incierto y desconocido le llenaba de miedo. Ella y Musashi se habían criado
juntos, eran compañeros de infortunio, serían amigos y camaradas para siempre...
y nada más.
Los dos estarían juntos por un tiempo y después cada uno
haría su vida por separado. Los dos se tenían un amor y cariño de hermanos. Con
el dinero y la ayuda de NERV podrían rehacer sus vidas. Recordó con tristeza al
pobre Keita asesinado por los militares, esperaba que su espíritu los
acompañara. La Mayor no vendría esa noche, ni las siguientes. Estaría con Kaji
en Tokio-2 afinando detalles.





Shinji se mostraba cortes, educado y atento, pero distante.
Ella no sabía como penetrar esa barrera invisible entre ellos. Ella recurrió a
él dando por sentado que los ayudaría, como en efecto ocurrió. La Mayor los
ayudaba por que quería a su protegido como a un hijo. Los de NERV por la
información. Intuía que el señor Kaji los ayudaba por amistad a Shinji. Las
otras dos pilotos se callaban y la toleraban por él. Por que Shinji los ayudaba
era algo que no entendía.
Shinji mismo no lo sabía. Recordaba la tensa entrevista con
su padre. No sabía de donde había sacado el valor y las agallas para
enfrentarlo. No estaba seguro de que en realidad cumpliría la amenaza oculta de
sus palabras. Solo le interesaba el bienestar de Mana.
Mana era una chica simple, directa y sin complicaciones. Era
el tipo de personas que Shinji defendía cada vez que peleaba con los Ángeles en
su EVA. El tipo de personas de cuyas vidas NERV, los Militares y su Padre
manipulaban y destruían según sus oscuros intereses. Shinji no entendía como era
posible estar tan compenetrado, tan identificado con otra persona. No sabía si
era por la supuesta capacidad de sincronizarse con el EVA, pero en estos
momentos el podía sentir los miedos, la angustia y la tristeza de la muchacha.
Estaban mirando el atardecer. Shinji recién llegaba de los
cuarteles generales. Mana se disponía a bañarse cuando lo sintió venir. Ella le
pidió que miraran el atardecer juntos. Shinji se cambio de ropa y allí estaban.
O cuando menos Shinji si estaba. Ella dejo volar su mente y
desahogo todo el miedo que existía en su corazón. No miraba el atardecer. Keita
había muerto por nada y ellos seguían. No había espíritus que la acompañaran. Ni
Dios. Ni bondad en el mundo. Solo una omnipotente, oscura y podrida maldad.
Shinji podía sentir como lentamente se apoderaba de ella la desesperación
- ¡Los atardeceres en Tokio-3 son deprimentes!- Dijo Shinji,
Mana sintió que despertaba de un trance
Sin mirarla Shinji continuó:
-Sabes, la primera vez que vine... yo dejaba todo atrás. Fue
la primera vez que subía... que peleaba en un EVA contra un ángel... termine en
un hospital, bajo un techo desconocido... ¡bueno!-se rasco detrás de una oreja-
¡no tan desconocido ahora! ¡Ese cuarto es prácticamente mi segundo hogar! en el
hospital deben de llamarlo "La suite del Tercer Elegido"- Trató de ser gracioso,
no lo logró- ...este... como te decía... vine a vivir con Misato, otra
desconocida en ese momento,... ella me dijo que tomara un baño... que me
limpiara en cuerpo y alma... recuerdo que atardecía, habíamos visto como los
edificios emergían de debajo de la tierra...
Shinji guardo silencio. Sentía que las palabras no
transmitían lo que él quería decir en realidad
- Mana no pierdas las esperanzas. La felicidad la podrás
encontrar solo si la buscas, no será para siempre, pero si es felicidad
verdadera te dará fuerzas para seguir viviendo. Mereces ser feliz, nunca lo
olvides. Los momentos que pase contigo para mí fueron de felicidad verdadera.
Cada vez que te recuerde tendré fuerzas para luchar contra todo lo malo que
aparezca... yo lo creo así. Este mundo merece existir para que en él personas
como tu... y Musashi encuentren la felicidad.
Mana se quedo sin palabras... lo miro a los ojos y sonrió
como siempre. Shinji sintió que era la Mana que conocía. Shinji se sentía
acalorado. No podía creer que había dicho todo aquello. Recordó que Mana tenía
días encerrada en el departamento. Le hubiera gustado que Asuka, Rei o Misato
estuvieran presente. Entre chicas Mana estaría más cómoda que con él.
- Tenemos todo este fin de semana libre... sabes creo que si
salimos...
- No puedo salir Shinji, ni siquiera debimos asomarnos a este
bacón. La Mayor Katsuragi fue clara...
- Sé que no deben verte, pero me molesta que estés presa
aquí...-algo celoso agrego- Musashi entra y sale de NERV y anda por sus anchas
en Tokio-3, ni siquiera ha tenido la delicadeza de llamarte para preguntarte
como estas.
Mana guardo silencio. El comandante había ordenado que Mana
jamás volviera a pisar los cuarteles generales de NERV. Los organismos de
seguridad de Tokio-3 se encontraban en alerta y con su rostro impreso. Mientras
estuviera "oficialmente" muerta se mantenía el trato, si se descubría que seguía
con vida, sería entregada a los militares. Musashi podía y debía pasar
desapercibido. Tener a los dos chicos en el departamento de Misato era
peligroso.
-Shinji, si no me ha llamado debe ser por que no ha podido...
-Si, debe de ser eso...-Replico alicaído Shinji
Ella noto su repentino cambio de animo. ¿Celos?.
-Shinji,... ¿te gustaría ver mañana un amanecer conmigo?...
nos levantaríamos temprano... y si no tienes nada más que hacer este fin de
semana...
Ella quería pedirle que se quedara con ella. La desesperaba
quedarse sola enclaustrada en el departamento. Pero era injusto pedírselo. El
podía salir y ella no.
- ...Puedes salir con tus amigos- Añadió al fin.
- Me encantaría... quiero decir... me encantaría ver un
amanecer, nunca he visto uno en Tokio-3 que recuerde...no pienso salir este fin
de semana,... ¡por nada en especial!... ¡en serio!...-
No hablaron más.
Mana fue a bañarse. Le alegraba que Shinji no saliera.
Reconocía que era una alegría egoísta. También reconocía que era una estupidez
levantarse temprano para ver un amanecer. Ella era así. No lo obligaría a
levantarse, ni le diría nada... pero en realidad quería ver un amanecer con
alguien. Con alguien no, con él. Un atardecer y un amanecer eran algo que ella
siempre disfrutaba sola. Los cambios de colores, el juego de luces...
El agua estaba deliciosa... No tenía miedo y no lo volvería a
tener jamás... Su joven, sano y atlético cuerpo la embriagaba... sentía una
alegría de vivir desbordante... ¡limpia en cuerpo y alma!
-¡SHINJIIIII!-comenzó a llamarlo Mana, sin saber para que.





