
(Este relato me lo entregó mi amiga en unas hojas de libreta para que se lo
pasara a documento de texto para publicárselo. Antes de hacerlo la verdad es que
lo pulí un poco. Después lo volví a leer y lo borré. He decidido copiarlo tal
cual está. No me veo con derecho a cambiar ninguna de sus expresiones, ni a
rebajar sus bes altas, ni a cubrir sus palabras desnudas de haches, ni mucho
menos a convertir en llanas sus palabras tan agudas. Si lo hiciera el relato
perdería su propia identidad, pues parecería escrito por otra persona, no sería
ella. Mi amiga es un diamante que no necesita pulirse porque vale mucho así, tal
y como es. En este relato simplemente me he limitado a poner signos de
puntuación, separar algunas palabras, poner algún acento y poco más para
facilitar su lectura.)
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Petra Garcia Martinez, pa serbir a dios y a uste.
Pues si, Petra Garcia Martinez, ese es mi nombre, aunque tol mundo me conoce
como la Petri. Bueno, a decir verda es que a dios no creo que le sirba de mucho,
mas bien sirbo al projimo. Y es que me dedico al sector serbicios, vamos, que
ago la calle, bueno, no es que le ponga el pavimento precisamente, sino que ago
el oficio mas viejo del mundo, y no, no es el de pastora, ya te vale listillo.
Joder, que soy puta y mas claro, agua, lo digo por si ay algun despistao que no
a pillao mis indirectas.
Y sirbo, ya lo creo que sirbo y eso es lo que digo cuando macerco a las
ventanillas de los coches:
-¿Te sirbo yo, corazon? Anda, cielo, deja que talegre el dia, te boy a acer
el mejor frances de toa tu vida...
Y ajito mi melena oscura, contoneo mi culazo impresionante, me subo las tetas
que casi se me salen por el escote y me relamo los labios con cara de
chupapollas de tres pares de cojones. El tio me mira con ojos de vicio y abre la
puerta del coche. Lo normal es que aparque en alguna zona cercana, que yo no me
dejo llebar por hay a ningun sitio a no ser que sea un cliente de confianza, que
ya ma pasao alguna que otra movida y no me fio un pelo.
Coño, si, como aquella vez, ace un par de años, cuando empezava en esto del
puteo y era mas tonta que un arao. Esa noche me enganchó un tio y me llebo a una
casa donde cristo perdio el gorro. Alli estavan seis tios mas, y metios de coca
asta el culo. La cosa es que me pagaron mu bien aunque me empache de chupar
pollas, una despues de otra, sin parar, venga y venga, y ala, otra mas mientras
otro me daba por detras. Anda que no es jodia la farlopa, que ace que el tio
tarde un guebo y parte del otro en correrse y yo ya tenía el coño mas rojo y
escocio que un cangrejo de sopa.
Cuando pensava que ya habia terminao y que no iva a poder cerrar la boca del
dolor de mandibulas me la cerraron de una ostia, los muy cerdos, me quitaron
toas las pelas y me dejaron en pelotas, perdia en la nada. Hijoputas, mala
mierda se coman, me decia yo apretando los dientes pero calladita, estilo
nodigasnimuPetri, y acojona, por si se ponian mas bordes los hijos de puta y al
final me veia como la Sole, muertita de una paliza en medio un descampao. Pobre,
la Sole, tenia una mala leche... pero tampoco se merecia acavar asi, tira y
apalea como un perro. Si es que...
La cosa es que despues de caminar mucho llegue a la carretera y menos mal que
me paro un camionero mu simpatico, el tio, que me recojio, me dejo algo de ropa
y calzao y me llebo cerca de la civilizacion. Claro esta que tambien se lo
cobro, el buen samaritano, que me dio bien por el culo asta que se corrio
gritando como un gorrino. No. No digo na. No me quejo. Que favor con favor se
paga, y si una cosa e aprendio es esta perra vida es que nadie da na por na, y
puestos a pedir, mas vale que me follen a que me jodan. Ya te digo.
Por eso no salgo de mi zona del poligono con desconocios. En este sitio toas
nos conocemos ya, tenemos nuestras broncas a veces, vale, pero si alguna tiene
algun mal royo con un friki, pues echa una voz y le saltamos toas encima, por
cabron. La pasma pasa de vez en cuando, pero na... solo pa controlar que no
haigan lios, y casi nunca se meten con nosotras ni na. Las mas liantas son las
de a vente euros, las toxicomanas. Esas pobres dan pena, toas purititos huesos,
las venas marcás y con tembleques a toas horas, muchas veces esas la arman
porque quieren desvalijar al tio, ansiosas por las pelas pa las dosis que
necesitan. Yo de drogas na, no me jodan. Un cigarro y un wiskito cuando me rota
y punto, que no quiero acavar como esas pobres desgraciás.
Yo no es que sea mejor ni peor que nadie, soy puta callejera, vale, pero
tengo mis principios. Na de drogas, na de macarron, vamos, que macarrones ni con
tomate, no me pasara como la negra Luisa, pobre pava, que su hombre la esplota y
le quita to lo que gana, cuando no le arrea un palizon de aqui tespero, y ella
encima dice que es que lo quiere y lo ace to por el. ¡Sera jilipollas! Menos mal
que aqui una es puta pero no idiota. Tampoco ago na de fistin, escat, golchouer,
crapin... y toas esas cosas que en inglis quedan mu finas pero que en espanis
son gorrinás, aunque alla cada quien con sus gustos. Y zoo tampoco. Yuyu. Cuando
llega el Jacinto con su pastor aleman Rex pues siempre es la Chusa la que se va
con el, pero es que esa lo hace to, no tiene escrupulos de ninguna clase, la
tia...
Os preguntareis si me gusta lo que ago. Pues no. ¡Que coño! ¿Quereis que os
diga que disfruto como una descosia con tos los clientes porque soy una cachonda
y una ninfomana calentorra? Pues lo siento. No. Nanai. No me gusta na. No creo
que esto le guste a ninguna de las que conozco yo, vamos, que no voy a ablar por
toas, pero si alguna de estas les toca una primi de millones, anda que ivan a
estar medio en bolas con un frio que te cagas y chupando pollas o dejandose
meter chorras en el coño o en el culo por tios babosos y sudorosos. Y una
mierda.
Y bueno, no es que tos los clientes sean asquerosos, que ay de to y que
tampoco ay que morder la mano que te da el pan, pero, coño, seguro que tu
tambien pones verde a tu jefe cuando te sale del culo y es el que te paga el
sueldo ¿no? Pues eso. Que tambien lo mandarias a la puta mierda si te tocara la
primi y tambien te cagas en su madre cuando te sale de los guebos.
Y si no me gusta lo que ago, ¿porque no me busco otro curro? Eso te
preguntarás, fijo que si. Y es que nadie llega a puta porque si, toas tenemos
detras unas istorias, pero a nadie le interesan. Nadie quiere escuchar el cuento
triste de la sinpapeles, o el de la pobre niña que se tubo que largar de casa
uyendo del padrastro de turno, o la de la madre boracha, o la de la adicion al
bingo, o del maromo que se le a metio en lios y ay que pagar la fianza... y
miles de cosas asi. Yo tambien tengo mi istoria, quiza algun dia la cuente. Oy
no. No mapetece recordar el pasao. Lo pasao, pasao esta. Dejemoslo hay.
Alo que ivamos, que me pierdo. Eso. Ya. Ya macuerdo. Pues yo lo intente. Si.
Intente cambiar de vida el año pasao y me puse a linpiar en casas, y es que yo
no tengo estudios ni na, que fui al colegio poco y mal, y de cultura, pues mu
poca. Lo uniquito que leo son los relatos eroticos que me pasa la Rubia
imprimios en papel. Los que mas me molan son los de secretarias. Que jodias.
Esas putean mucho mas que yo. Asi van las cosas de los papeleos en las oficinas,
con tanto retraso. Si es que no mestraña, si las pobres secretarias se pasan to
el dia follando ¿como van a tener tiempo pa na mas? Jajaja.
Lo de mi curro linpiando pues no resulto. Me paso que a las señoras no les
caia nada bien (puritita envidia) y demasiao bien a los señores (puritita
polladura). Lo de ser decente no pudo ser, pero es que no tengo tipo de criada.
Tengo un cuerpo de vicio, morena, guapa, ojos oscuros, labios gruesos, carnes
prietas, buenas tetas y un culo de aupa. ¿Que le voy acer si estoy mas buena que
la angelina yolí? Pues eso, que pa estar poniendo el culo y cobrando como
chacha, pues mejor ago la calle y cobro mas, ¿no te jode?
Aora no escribo asta que vuelba a casa, que me tengo carreglar pa salir.
Falda corta, top dorao, zapatos de taconazo y un abriguito que ace rasca, pero
que me dejo avierto pa enseñar el material. Me ducho antes y me pongo el lubri
en el coño y el culo pa estar prepara y una pila de condones en el bolsito, que
yo sin protecion no hay tute, que pa eso soy mu buena poniendo la goma con la
boca. No es tan complicao, bueno, es que yo tengo mucha pratica. Te lo pones en
la lengua pero alrebes, un soplio cuando esta en la polla y tiras pabajo con los
dientes, con cuidadin, claro, y luego a mamarla, pero con tu dinerito por
adelantao si no conoces al menda por si las moscas. Luego sigo.
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Ya e vuelto del curro. Oy a estao bien la cosa aunque era lunes, no me quejo.
A venio el Oremus, cliente abitual y mu generoso y me largao con el una pension
baratilla y linpia que conozco. Un caso de tio. Se viste con sotana. Le pone que
me disfrace de monja, con rosario y to, y marremanga el abito pa darme por culo
mientras susura oraciones y cantos de misa. Lo jodio es en verano, eso si, que
en esta abitacion cutre no ay aire acondicionao y me aogo con ese abito de tela
gorda que pica un guebo. Ya te digo.
Lo bueno que tiene los que dan por detras es que no tienes que verle la cara
al tio mientras le dices que si, que mmmm, que que bueno, que bien lo aces, como
me gusta cabron, que bien te mueves, asi, asi, follame asi, follame asi...
cuando la verda es que lo unico que quiero es que acaben de una puta vez y
largarme. Bueno. Al Oremus no le digo na deso. Se conforma con un simple amen de
cuando en cuando y ya le vale. Cuando se corre, se baja la sotana, me bendice,
me da a apsolucion, mi tarifa y asta luego lucas.
Otro cliente de gustos raros es el Paco, conocio como el podologo. A ese solo
le gusta lamerme la planta de los pies mientras se pajea el solo. Y direis, pues
vaya, como si me regalara el dinero. Pues no, que tiene su jodienda, que tengo
muchas cosquillas en los pinreles y me tengo que aguantar quietita tol rato,
pero por lo menos ese es majo y buena jente y me ace buenos regalitos ademas de
la tarifa acostumbrá.Con Paco a veces me quedo un ratillo charlando y tomando un
wiskito, porque me cae bien, el tio.
Y mañana... Mañana es martes. Los martes viene EL. Mi Principe Azul, como le
llama la Rubia. Asoma su cochazo y toca el clason. Me busca a mi, pa toa la
noche, en esclusiva, y un escalofrio intenso me recorre la colunna de arriva
abajo. Ese si que me da miedo, y no porque sea un cabron sino por to lo
contrario. Es to un cavallero, alto, moreno, guapo, elegante... Algo estraño en
un sitio como este. To el mundo sabe que si esos tios si quieren una puta llaman
a una de categoria de un puticlus de lujo, no vienen a la calle. Me costo
entender porque lo acia. Aora lo se.
Me abre la puerta del mercedes, con su traje de armani y atufando colonia de
la cara. No ablamos en to el camino, que yo se que soy mu bruta y me da apuro
decir una barbarida de las mias con un tio tan fino como este. Me lleba a su
chale de la sierra. Una pasada. Piscina climatiza, yacuchi, to un lujo de
muebles de diseño.
Hay empieza el ritual. Voy al bestidor, me desnudo y me pongo el albornoz. El
mespera ya metio en la bañera yacuchi. Macerco despacito y dejo caer la prenda,
dejando mi cuerpo de diosa del sexo desnudo ante sus ojos que me lo recorren de
arriva abajo. Mis manos subiendome el pelo pa engancharlo con una pinza dorá,
sus ojos de miel enganchaos en mis tetas, en mi culo, en mi cara.
Me quedo de pie dentro de la enorme bañera y el se levanta. Su polla ya esta
tiesa como un palo, pero se que aun no tengo que acer na. El se pone detras,
toma un poco de gel en su mano y lo pasa suabe por mis hombros, mis brazos, mi
espalda. Sus manos aparezen por debajo de mis brazos y las miro mientras me
enjabona las tetas, mis pezones se ponen duros. Manos suabes, sin callos, dedos
largos, manicura perfecta. Esas manos me bañan, me laban. Cierro los ojos. La
espuma entra con sus dedos en mi coño, en mi culo, linpiandome de otras manos,
de otros cuerpos, de otros hombres, eliminando de cuajo a la puta y dejando solo
a la mujer.
Y to eso sin decir na, ni una palabra, no es necesario, porque sus manos me
ablan y mi cuerpo le responde.
Mi cuerpo es piedra, Petra insensible pa los otros, esos que ya estan
olvidaos, y llama viva de volcan pa el, porque tos los otros me usan pa su
propio placer, como si fuera una cosa, y el es el unico al que le dejo que su
lengua pase por ese rincon escondio y vedao pa los demas, el rincon de mi deseo,
que se derrite en mi sexo, yo sentá al borde de la bañera, con su lengua
lamiendo con ganas y encendiendome y acelerando mi corazon como nadie en mi puta
vida lo a echo jamas, asta que me corro entre gemios y jadeos incontrolaos.
Entonces me mira y me sonrie. La madre que lo pario. Que sonrisa tiene, el
jodio. Fundiria asta los yelos del polo norte y sin dejar de mirarme, mas tieso
que una roca, se me sienta a mi ladito, esperando.
Es al unico al que se la chupo sin condon. Se que es arriesgao acer eso por
si pillas el bicho, pero en la vida ay que ser arriesgao cuando vale la pena y
no porque me pague mucho mas, lo ago porque quiero y porque me da la gana,
porque quiero sentir el sabor de su polla en mi boca, recorrerla bien con mi
lengua, sin na que separe mi saliba de sus primeras gotitas salás. Se me echa pa
tras y le acaricio los guebos, el ano, suviendo y bajando mi cabeza entre sus
piernas, aciendole gozar, queriendo acerle gozar, y en mi mente ya solo esiste
una polla, la unica, la suya, que aora es mia, tan mia como la escitacion que
siento cuando macaricia la nuca, cuando le oigo jadear de placer.
Miro parriba y me pierdo en esos labios entreaviertos, esos ojos
entrecerraos, la nariz dilatá tomando aire pa soltarlo en suspiros. Se lo ago
como se que le gusta. Primero despacito, pasando bien la lengua por tos los
laos. Luego voy apurando, bien apretaos los labios, a un ritmo mas y mas rapido,
toa su polla bien dentro de mi boca y pasando la lengua por la puntita. Sigo asi
asta que noto que se queda tenso y sus manos maprietan los ombros. Entonces se
que se me va a correr, y cuando sale el primer chorro de leche, me quedo
quietita, porque le gusta asi, que me quede paradita, y suelta tos los chorros
dentro de mi boca y me los trago tos, sin soltar ni una gota, porque se que eso
lescita un mogollon y a mi me gusta verle asi, satisfecho, feliz.
Entonces macaricia la cara y me dice siempre cosas dulces y tiernas, desas
que te calan dentro, cosas como: eres tan bonita, cariño, que casi da miedo
mirarte, me aces tan feliz, no sabes las ganas que tenia de verte, de sentirte,
no sabes cuanto te e echao de menos... Y cosas como esas, que no me a dicho
nunca nadie.
Luego me dice que la cena esta casi lista, que es mejor ir arreglandonos ya,
que a mandao preparar mis platos favoritos, que quiere que la velada sea
perfecta.
En la abitacion ya no curioseo en los cajones, porque ya se to lo que ay que
saber. Sobre la cama tengo preparao el vestido de noche, inpresionante, desos
preciosos modelos esclusivos del dior, o del gucchi o del clavin kein, que valen
un guebo, y unos zapatos manolos chulisimos a juego. (No me jodan que vaya
nombre rarito pa una marca de zapatos ¿verdad?)
Termino de arreglarme, me miro al espejo y no parezco yo. El pelo recojio
hacia arriba como le gusta, el vestio elegante, poquito maquillaje, mu fino,
solo un poco de rimel y brillito de labios.
Macerco a la mesa del comedor. El se levanta y me mira alucinao, como si se
le abiera aparecio la virgen o algo. Macerca la silla pa sentarme, me sirbe el
vino, la comida es desa fina que hay mu poca en el plato, un chispirritin de
salsas de colorines y un pegotillo de vete a saber que.. Yo soy mas de bocata de
calamares y caña de cerveza, pero me da igual, cuando estoy con el se me va asta
el ambre.
Y me abla de to, de sus cosas, de como la ido el dia en los negocios. Nunca
me llama por mi nombre, siempre me dice querida o cariño: Cariño, oy estas
preciosa, quieres que te sirba mas suchi? Y le miro y esta tan guapo con ese
traje oscuro y es tan amable y me trata tan.. tan bien... como... como... a una
señora... que... que casi me dan ganas de llorar, y le digo con un nudo gordo en
la garganta que si, por favor, cariño... es lo unico que digo: si, por favor; no
gracias, cariño. Cariño... Querido... Mi amor...
Y despues de la cena bailamos, musica lentita, mu juntitos, mirandonos a los
ojos, sus manos macarician la espalda, bajan a mi culo, me mira y yo ya soy
fuego mas encendio que las brasas que arden en la chimenea... y me besa...
Me lleba casi en volandas a la abitacion. Nos besamos con fuerza y con ansia
y con ganas y con ambre y la ropa sobra y caen gemelos y zapatos y vestío y
corbata y camisa y cinturon y sujetador y... y su lengua en mi piel y mi lengua
en la suya, enredaos sobre la cama, sus manos me acarician toa, su boca se
pierde en mis pezones, y mi mano va como loca entre sus piernas pa guiar su
polla, desesperá por sentirla ya dentro.
Me lo ace como nadie lo a echo nunca, mirandome a los ojos, y cada vez que se
me mete con fuerza, bien adentro yo... yo no se como esplicarlo... es... es como
si... como si se me metiera tambien en el alma, en el corazon, que mi cuerpo
podra estar mas gastao, vale, pero mi corazon esta nuevo, sin estrenar y el me
llena, me llena... no solo con su cuerpo sobre el mio, porque sus palabras se me
claban en el corazon, cuando se me corre dentro y jadeando me dice que me
quiere... que me quiere...
Luego mabraza, me besa, macaricia y me mira como desesperao, diciendome que
no le deje nunca, que no puede vivir sin mi, que nunca mas vuelva a abandonarle,
que se muere si no me tiene a su lao. Y dormimos juntos, abrazaos toa la noche,
y a veces le oigo murmurar: Teresa, te quiero, Teresa... Teresa...Dime que me
quieres... Y yo le contesto que le quiero, que también le quiero... Y volbemos a
empezar otra vez.
Por la mañana, cuando me despierto el ya esta vestio, me mira con pesar y me
dice que puedo ducharme si quiero, que ay un taxi pagao esperando fuera. Sobre
la mesilla esta el dinero. Sale de la abitacion sin mirarme, y entonces es
cuando me muero, me muero porque yo no soy esa Teresa a la que se que me parezco
tanto, esa Teresa de la que esta tan enamorao y a la que nunca podra volber a
tener, porque esa Teresa era su mujer y se le mato ace unos dos años en un
acidente de coche. Lo sé porque una vez, curioseando, vi la esquela adentro de
un cajon con un monton de fotos suyas.
Termino de ducharme, me visto y me miro al espejo. Vuelbo a ser yo. La Petri.
La puta. Recojo el dinero, lo meto en el bolso y salgo a la calle acia el taxi,
con la vista nubla por las lagrimas y jurandome a mi misma que no voy a volber,
que no puedo volber, que tengo que decirle que no puedo volber a acer esto mas
porque... porque... porque no.
El taxista es el de siempre. Un capullo. Arranca y me mira limpiarme las
lagrimas con cara de cabron escitao. Con sonrisa de cerdo va y me pregunta que
por cuanto se la chuparia. Yo le contesto que mi orario laboral ya a terminao,
por no decirle que le porculen y que se la chupe su puta madre, y pienso que el
prosimo martes, cuando Mi Principe venga con su mercedes a buscarme se lo digo,
le digo que no, que no puedo acerlo con el nunca mas... fijo que si, que el
prosimo martes se lo digo y yasta.
Aora ya no escribo mas, porque ya no mapetece. Tengo ese nudito en la
garganta y no lo puedo tragar sin que me duela. Voy a tomarme un chupito wisky
pa que me baje. Ale. A vuestra salú. Va por vosotros.
Y ya. Ya sacabao. El wiskito y el relato. Punto final.
Y bueno... Si esto que e escrito ta gustao, pues vale. Si no ta gustao, pues
vale tambien. ¿Que quieres que te diga? Yo, por lo menos, me desaogao. Fijo que
si. Ya te digo.
De toas formas muchas gracias por leerlo. Un saludo de Petra Garcia Martinez,
La Petri.
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(Hace muchos días que Petri no aparece. Desde el martes pasado. Su
teléfono móvil está desconectado y en su casa no hay señales de que se haya
mudado, eso me dijo su casero. He ido a denunciar su desaparición, pero me temo
que no ha servido para mucho, según ellos las chicas de la calle van y vienen.
Chicas de la calle. Sólo eso. Nadie se preocupa demasiado por una chica de la
calle.
El caso es que no, no quiero pensar que a Petri le haya pasado nada malo. No.
Me niego a pensarlo. Quiero creer que su Príncipe Azul se la llevó al final a su
palacio de cristal, donde tal vez no sea nunca la Princesa que presente en los
bailes de sociedad, pero que aun así, la tratará como una reina, y que Petri es
tan, tan feliz que ya no recuerda nada de su vida pasada, que ha pasado página,
y que ahora mismo estará con su Príncipe, que le susurrará palabras dulces al
oído mientras bailan abrazados. Sí. Eso es lo que quiero creer mientras me
visto, me maquillo y me pongo mis zapatos de tacón para salir a la calle.
Antes de salir, enciendo el ordenador, entro en la página y envío este
relato. Me pregunto si tal vez algún día tendré el valor de contar mi propia
historia. Tal vez algún día. Hoy no.)