En la academia
Como todos los días, entre en la academia a las 16h, entre en
la clase y cogí uno de los banquitos blancos, coloque la mochila en la camilla y
la abrí, sacando la bata blanca, la cual me puse y me abroche como siempre
hacia. Las niñas iban entrando en clase, haciendo lo mismo que yo había echo,
hasta que ya estuvimos todas y entro la profesora a repartir las practicas, a mi
me dio la primera, era un chaval, para hacerle un facial, seguramente seria la
primera vez que venia y tendría que hacerle una limpieza, nunca antes le había
echo un facial a un tío, si había echo cera, pero facial nunca, así que era mi
primera vez y estaba algo nerviosa y cortada.
Cojí las cosas que necesitaba y salí de clase en su busca, lo ví sentado en una
silla, esperando, era el único chico que había allí, me acerque a el y con voz
entrecortada le dije: - ¿Iago? - ya que la profesora me había dicho que se
llamaba así, el me miro con una medio sonrisa, la cual hizo que sintiera como me
enrojecía poco a poco y me dijo: -si, soy yo - a lo cual le conteste: -pasa
conmigo por aquí, se levanto y me siguió, se coloco muy cerca de mi, tanto, que
con el vaivén de las manos al andar, note como me rozaba el culo y me
sobresalte, pero a la vez me pareció excitante e inconscientemente empecé a
mover mas la cadera, delante de el, cuando entramos en la clase, lo acomode en
un sillón y le pregunte: -es la primera vez que vienes, verdad? -, me dijo: -si,
es mi primera vez - y al decirlo sonrió, a la vez que le brillaron los ojos,
como con malicia. Mientras la clase se iba llenando de niñas con sus clientas,
yo había estado preparando lo que iba a necesitar.
Empecé mi facial, siguiendo todos los pasos tal y como me habían enseñado,
delante de el estaba el bol con agua para enjuagar las esponjillas y la segunda
vez que las enjuague, hizo como que le dolía el codo y estiro el brazo, justo en
el momento que yo pasaba por delante, con lo cual su mano choco justo en mi
pubis, lo mire y le dije: -huy! perdón, no había sido mi intención, a lo cual el
me guiño un ojo y subió y bajo su mano rozando mi pubis, mientras yo enjuagaba
las esponjillas, me di la vuelta y volví a mi sitio, pero el no aparto su mano,
sino que conforme yo daba la vuelta su mano rozo mi ingle, hasta llegar al culo,
donde me dio un pellizco, el cual me dolió, pero me excito sobremanera, mire que
nadie se hubiera dado cuenta y seguí con mi facial.
Mientras tuvo puesto el vapor, no se estuvo quieto y yo tuve que acercarme
varias veces para colocarlo bien y que le diera en toda la cara, a lo que el
aprovechaba para meterme mano y yo mientras me iba excitando cada vez mas,
notaba como me iba mojando mas y mas, una de las veces que me acerque, me
pellizco un pecho y se me puso durísimo el pezón, tanto que me dolía, otra de
las veces introdujo su mano entre mis piernas y me agarro el coñito fuertemente,
a la siguiente vez que me acerque, hábilmente y sin que yo me diera cuenta
desabrocho mi pantalón e introdujo su mano, echando mi braguita hacia un lado
introdujo un par de deditos dentro de mi coño y empezó a rozar mi clítoris, lo
cual hizo que me temblaran las piernas, estaba presa de la excitación, con lo
cual estaba muy mojada y al sacar sus dedos, los abrió y un hilillo de mi flujo
colgaba de ellos, con lo cual me sentí avergonzada, ahora sabia todo lo excitada
que estaba.
Me agarro de la muñeca, me obligo a agacharme y pegando sus labios a mi oído me
dijo: -estas excitada, ehhh putita!, te excita que te haga cosas en publico,
verdad?- sus palabras me sorprendieron, pero no supe que contestar, puesto que
si lo hubiera negado, estaría mintiendo y si lo hubiera afirmado, me habría
puesto en evidencia, con lo que me incorpore avergonzada sin mirarlo e intente
seguir a lo mío, pero el me retuvo de la muñeca, manteniendo mi cara cerca de la
suya y su otra mano la coloco en mi pelo, agarrándomelo fuerte y moviéndola de
modo que me dio un lametón en los labios e inconscientemente yo abrí mi boca y
saque la punta de mi lengua, pero una vez mas me sorprendió, dándome un bofetón
en la cara, no muy fuerte y me dijo: -guarda tu lengua perrita, no te he dado
permiso para que la saques- acto seguido pensé que alguien nos podía haber
visto, aunque no fue así, yo me excite mucho mas, notando caer mi flujo por mi
coñito, mojando mas aun mis braguitas.
Una vez le quite el vapor, me puse manos a la obra a hacerle las extracciones
necesarias, le dolía un poco, lógicamente y no paraba quieto en el sillón, cosa
de la cual yo estaba disfrutando muchísimo, se notaba en la sonrisa maliciosa
que se había alojado en mi cara. Desde esa posición y aun a pesar de que él
tenia una toalla echada por encima justo por debajo de los hombros, para que no
estuviera con el pecho al descubierto, se le notaba bajo la toalla y el pantalón
lo empalmado que estaba y eso me gusto.
Una vez terminadas las extracciones y después de haberle calmado la piel, me
puse a hacerle el masaje, momento también en el cual se relajo y se quedo quieto
como si de un niño bueno se tratase, acto seguido le puse la mascarilla y le
dije que tenia que estar con ella puesta unos 20min, los cuales yo tenia que
pasar sentada a su vera, normas de la academia a lo que el aprovecho para seguir
haciendo de las suyas, dejándome cortada cada vez que me tocaba, coció una de
mis manos y primero la acaricio con sus dedos, gesto que me pareció precioso,
recorriéndola con sus dedos y luego entrelazo los suyos con los míos,
apretándome la mano fuertemente, en ese momento tiro de mi para que me acercara
y con su otra mano acaricio mi cabeza, haciendo que me diera cuenta de lo frágil
y desprotegida que me sentía y de cuanto me reconfortaba su caricia, a lo que mi
cuerpo inconscientemente reacciono acercándose a su oído para decirle: -esta
perrita se siente sola y quiere entregarse a usted en cuerpo y alma para
que cuide de ella, la proteja, y la use como y cuando mejor le parezca, ella
será muy servicial en todo lo que a usted se le ofrezca-
Dicho esto, me retire sorprendida de lo que había dicho, había salido de mi
inconsciente, quizás por la falta y la necesidad de cariño que tenia, que ese
gesto despertó en mi inconsciencia esa necesidad de ofrecerme, él se quedo tan
sorprendido como yo y en ningún momento soltó mi mano, me la apretaba aun mas
fuerte, no haciéndome daño, sino en un gesto de cariño, volvió a tirar de
mi acercándome de nuevo hacia él y me acaricio la mejilla, dejando yo caer mi
cara sobre su mano y cerrando mis ojos, entregándome a su caricia.
Pasaron los 20min, le quite la mascarilla, le eche un poco de crema final y le
dije que ya habíamos terminado, fui a hacerle el ticket y cuando volví y se lo
di, me coció de la cintura y me dijo: -tu ofrecimiento me ha puesto realmente
cachondo perrita y ahora quiero ver si lo has dicho de verdad, voy a pagar y voy
a ir al servicio, me meteré en el ultimo, así que quiero que en cuanto me veas
ir, vayas detrás y llames a la puerta.
Mientras pagaba yo guarde mis cosas en mi macuto y en cuanto lo ví yendo al
servicio, fui detrás de el, me pare un momento a beber agua en la fuente, tenia
la boca seca de los nervios y me dirigí decidida al servicio.
Llame con decisión, la puerta se entreabrió y yo pase, nada mas entrar me agarro
del brazo y tiro de mi para cerrar la puerta, empujándome contra ella,
coloco sus dos manos en mi culo apretándome fuerte contra el y mordiéndome los
labios, yo respondí mordiéndole los suyos y echando mi cadera hacia delante,
notando lo dura que estaba su poya, mis manos se dirigieron hacia ella, llevaba
un pantalón de chándal y no me fue muy complicado introducir mi mano, estaba
bien dura y empecé a pajearle, con un movimiento suave pero acabando en seco.
Me cogió de los hombros, dio un paso hacia un lado, apoyándose en la pared y sin
necesidad de palabras, solo con su mirada supe lo que tenia que hacer, de hecho
era algo que quería hacer, me puse de rodillas y mirándola con cara de juguetona
saque mi lengua y empecé a lamerla, mientras el acariciando mi cabeza me decía:
-muy bien perrita.
Después de lamerla suavemente, empecé a hacerlo con mas ansias, para luego
introducírmela en la boca, en ningún momento me quito los ojos de encima y
observo detenidamente como su poya iba desapareciendo dentro de mi boca,
ayudándome con una mano y así empecé a meterla y a sacarla de mi boca, primero
delicadamente, pero al momento empecé a comérmela salvajemente, sin dejar de
saborearla y recrearme en ella, parándome de vez en cuando en la puntita y
rodearla con mi lengua, también empecé a usar mis dientes, pasándolos suavemente
en una caricia, sin hacer ningún daño, sin apretar, aunque luego me entraron
ganas de jugar un poco mas y me coloque su poya entre mis muelas y me la fui
sacando mientras la iba masticando, en ningún momento apretaba para hacerle
daño, solo ejercía una pequeña presión, con mi mano también la apretaba una vez
que me la sacaba de la boca, así notaba como se ponía mas dura y corría la
sangre.
Me agarro de la cabeza y me separo, estaba casi a punto de corredse, pero no
quería, quería introducirse en mi, por lo que me levante, me dijo que me apoyara
en la tapa del a.C., me agachase y levantase mi culito lo mas que pudiera, por
lo que me coloque de puntillas, me bajo el pantalón y las braguitas de una vez y
su mano se perdió dentro de mi coñito, jugando con mi clítoris e introduciéndome
un par de dedos, a la vez que mis piernas temblaban, en un par de veces que jugo
con mi clítoris, estuve a punto de correrme y se lo dije, a lo cual me dijo que
me corriera y así lo hice, justo en ese momento se agarro la poya y mientras yo
explotaba de placer, me la metió empujando fuertemente contra mi, casi
haciéndome perder el equilibrio.
Empezó a moverse lentamente, pero no tardo mucho en ir mas y mas rápido, no iba
a tardar mucho en correrse, ya que antes casi había estado a punto, se paro un
momento, y la puso mas dura, yo no te como se expandía y me llenaba mas aun y yo
apreté mis músculos vaginales y justo en ese momento siguió moviéndose,
aligerando el ritmo, llegando a ser frenético, hasta que se paro en seco y
agarrándome fuertemente de las caderas, empezó a correrse dentro de mi, yo
notaba como su cuerpo temblaba detrás mío, se estremecía, como yo lo había echo
hacia un momento.
Una vez que termino, se coloco la ropa, me dio las gracias dándome un beso y me
dejo un papel en la mano, abrió la puerta y se fue, yo termine de colocarme la
ropa y abrí el papel, en el cual decía:
********* este es mi numero, en cuanto salga dame un toque
y ya sabré cual es el tuyo, tendrás noticias mías muy pronto.