Muérdelo y saboréalo de lado a lado, relájate, abro tus
piernas y te siento caliente y mojada, escucho tus gemidos de placer cuando te
aprieto hacia mi boca lubricándote mas, mi lengua inicia sus movimientos de
subir y bajar, hacia un lado y hacia el otro penetro mi lengua sintiendo tus
paredes por dentro, tu aprietas tus piernas contra mi rostro y acaricias mis
cabellos. Juego con tus pechos y pellizco tus pezones.
Siento tus contracciones y lo mojada que estas no quiero
parar, quiero seguir y tú aceleras el ritmo mas mas, me aprietas más hacia tus
piernas y te vienes, con un gemido largo y placentero.
Te envuelvo entre mis brazos y baja el ritmo de nuestros
corazones, me levanto de entre tus piernas, te beso en los labios, y desaparezco
como el humo del incienso, el cual deja una agradable sensación y un olor
maravilloso a sexo.
Todo vuelve a ser como antes, excepto la sensación de haber
estado contigo, haciéndote el amor.